Ingredientes:
(para 2 raciones)
*Podéis aromatizar el aceite con ramitas de tomillo, con ajos, romero, cayena, lo que se os ocurra.
Proceso:
Nos olvidamos un poquito del salmón y lo que haremos será pelar y lavar las patatas (también le podéis dejar la piel, esto va a gustos).
Las cortamos en rodajas gorditas intentando que todas sean del mismo grosor para que los tiempos de "cocción" sean los mismos para todos los trozos. Que se nos hagan las patatas a la par.
Ponemos a calentar el aceite (con o sin aromatización) a fuego bajito ya que vamos a confitar las patatas y no a freírlas. Para hacer bien este proceso, cuando pongamos las patatas no deben salir burbujas (que salen al freír).
Es como si las bañáramos en aceite calentito. Tranquil@s si este paso no os sale bien a la primera, quedarán unas patatas fritas que también estarán riquísimas!!! ;)
Lo suyo sería tener un termómetro culinario y mirar que el aceite no supere los 60º de temperatura, pero como no todo el mundo tiene uno, sin ir más lejos yo no tengo, pues lo hacemos a ojo.
Truco!!! Pongo uno de los culillos de la patata en el aceite (bajito), que salen burbujas? pues espero que se enfríe bajando la temperatura. Así hasta encontrar el punto.
Bueno una vez lo hemos encontrado, las confitamos hasta que estén hechas, que estén blanditas. Las sacamos a escurrir en un papel absorbente para quitarle el exceso de grasa.
Ahora ponemos una sartén o una plancha bien bien bien caliente al fuego para hacer el salmón. A mí personalmente me gusta que quede un poquitín crudo por el centro, pero vosotr@s hacedlo a vuestro gusto. Le ponemos la sal en el último momento de cocción.
Una vez listo, emplatamos. Hacemos una cama de patata, ponemos el salmón, cubrimos con otra capa de patata, un poquito de mozzarella por encima y simplemente le damos un toque de calor con el gratinador, micro u horno para que se funda la mozzarella, le ponemos un poquito de perejil (orégano o cualquier otra especia que nos guste) y listo para disfrutarlo!!!!
Es una receta súper fácil!!! Y para aquell@s que estéis a dieta o vigilando las grasas, podéis cocer la patata o hacerla al horno o al micro (en lugar de confitarlas o freírlas) que también queda muy rico.