Ingredientes:
Proceso:
Empezamos fundiendo el chocolate y la mantequilla, lo haremos todo junto. Podemos hacerlo o bien en el microondas con periodos muy cortitos de 15 segundos hasta que esté todo deshecho, o al baño maría, que es como yo prefiero hacerlo.
Para ello pongo un cazo con agua al fuego y uno un poco más pequeño dentro de éste (que contiene el chocolate y la mantequilla), le vamos dado vueltas constantemente para que no se nos queme el chocolate y lo retiramos en cuanto esté todo fundido y tengamos una mezcla homogénea.
Mientras o después de tener el chocolate ya fundido, montaremos las claras. Con las varillas eléctricas es un momento, cuando empiecen a tomar cuerpo le ponemos un mini pellizco de sal, y añadimos todo el azúcar (el blanco y el avainillado) y esperamos a que estén a punto de nieve, ya sabéis, que podamos darle la vuelta al bol sin que se nos caigan.
Y ahora con muuuuucho cuidado juntamos las claras con el chocolate y la mantequilla fundida, para ello os aconsejo que el chocolate esté en la base del bol donde vayáis a hacer la mezcla y que las claras las vayáis incorporando poco a poco, como en unas tres veces aprox. Siempre con movimientos envolventes para que nos quede esponjoso (con aire), así que con cariño y mimo vamos juntando todo.
Y ya lo tenemos!!!! Ahora solo nos queda ponerlo en los vasitos, cuenquitos, o en el barreño que queráis para poder llevarlo a la nevera y en un par de horas estarán espectaculares!!