Ingredientes:
(Para 4 raciones)
* Para el caramelo líquido casero simplemente necesitaremos azúcar, la cantidad va en función del molde y de la cantidad de caramelo que os guste!!! Personalmente me gusta simplemente un toque de caramelo, podéis probar con 100 gr.
Proceso:
Si queréis hacer el caramelo casero, empezaremos por aquí, ponemos en una sartén o cazo antiadherente el azúcar para caramelizarla.
No hace falta que le pongáis ni agua ni limón. Lo ponéis a fuego rápido, y vigilándola.
Ojoooo porque las quemaduras de caramelo casero son las peores de la cocina!!! Se engancha enseguida a la piel!!! Tened cuidado!!!
Cuando el azúcar empiece a ponerse morenito le vais dando vueltas con el mango de la sartén o cazo, y cuando tenga el color que os guste (ni muy rubio ni muy moreno porque amargará) lo retiráis del fuego y ponéis en la base de los moldes o flaneras que vayáis a utilizar.
Ahora preparamos el flan que es tremendamente sencillo!!!! Ponemos todos los ingredientes (mascarpone, azúcar, nata, huevos y vainilla) y los mezclamos bien. Ya sabéis que yo tengo a mi ayudante de cocina, pero si no con unas varillas manuales, pala de madera o lengua también lo podéis hacer sin problemas.
Cuando la mezcla la tenemos homogénea, la vertemos en los moldes y al horno.
Lo tendremos precalentado a 190º y lo hornearemos durante 50 minutos al baño maría, es decir, pondremos los moldes en una bandeja y añadiremos agua (unos dos o tres dedos) que no sobrepasen la mitad del molde del flan.
Pues nada, pasado este tiempo los sacáis y dejáis que atemperen para después dejarlos enfriar y reposar en nevera un mínimo de tres horas.