INGREDIENTES:
Para la masa:
Para el relleno:
* La yema de un huevo o leche para “pintar” la empana y darle brillo y color.
PROCESO:
Personalmente preparo parte del relleno, es decir, la cebolla y el tomate horas antes de hacer la empanada, pero si algún día no me ha dado tiempo lo dejo haciéndose mientras preparo la masa.
Dicho esto, cortamos las cebollas en juliana, contra más finitas menos tarda en pocharse. Truco Desi, para no llorar mientras trabajamos con la cebolla, me pongo bajo el extractor de la campana, encendida claro! Las rehogamos en una cazuela con un chorrito de aceite y sal, a fuego rápido y dándole vueltas unos 5 minutos, no queremos que se dore, no lo necesitamos, ni tampoco que se haga, solo rehogarlas.
Añadimos la lata de tomate, removemos, tapamos y aflojamos el fuego a un poquito más del mínimo y un poquito menos de la mitad. Le vamos dando vueltas de vez en cuando para evitar que se queme. Tardará una horita aprox. La cebolla debe estar bien pochada y el tomate espesito, que se haya consumido toooodo el agua posible. Consejo, si veis que la cebolla esta pochada pero continua habiendo agua, destapar la olla subir el fuego que se consumirá antes, eso sí, vigilad que tiene mucho peligro de que se nos queme!!
Para la masa, simplemente tenemos que mezclar todos los ingredientes que la componen y amasar hasta que nos quede homogéneo y no se nos enganche a las manos ni al recipiente. Las que tengáis robots que os lo amasen me dais una envidia brutal ;) jajajaja las que no, como yo, a trabajar!! Unos 10-15 minutos más o menos. Puntualizar que la mantequilla si está a temperatura ambiente o desecha os ira mejor para la masa (un toque al micro lo arregla todo si la tenéis fría de nevera).
La masa no debe engancharse a la mesa de trabajo donde la estéis amasando, debe quedar con una textura algo aceitosa y flexible pero sin ser demasiado elástica, la tenemos que poder dominar. En el caso de que esto no ocurra, añadid poquito a poco harina hasta encontrar la textura deseada.
Una vez la tenemos hecha, mi madre la envolvía en un paño húmedo durante una hora en la nevera pero yo, (cómo hija que soy) no le hago caso y una vez la tengo amasada ya la trabajo, eso a tu gusto. Yo no noto la diferencia, por eso escojo la fácil jajajaja.
Separamos la masa en dos mitades aproximadamente iguales. Y estiramos una mitad que cubra la bandeja del horno o una bandeja grande dónde queramos hacerla. Debe sobrar masa por los laterales para luego cerrarla.
Una vez estirada en la bandeja la pinchamos con un tenedor y rellenamos con la base de cebolla y tomate que previamente habíamos cocinado y cubrimos de atún. La cantidad es al gusto, mi madre y yo diferimos en este punto ;) a mí me gusta con menos cantidad que a ella. En este punto pondríamos todos los ingredientes de más que le quisiéramos añadir, pero aunque ésta os parezca muy simple o sencilla en sabor, no lo es, probadla, de verdad, y luego si no ya añadiréis los sabores típicos de huevo duro, pimientos, etc. A veces menos es más.
Una vez puesto el relleno, estiramos la masa que nos queda y la colocamos encima del atún. Con los bordes que sobresalen, iremos cerrándola y si en algún lado hay mucho sobrante lo retiramos para la decoración.
Una vez tapada y hecho el borde lo sellamos con un tenedor. Pinchamos la parte de arriba de la empanada y decoramos al gusto. Lo fácil es hacer un par de tiras en vertical y en horizontal, pero os lo dejo a vuestra imaginación, si no aquí tenéis algunas de mis decoraciones.
Finalmente pintamos con la yema de un huevo (o leche) la superficie y decoración de la empanada y la ponemos al horno a 250 grados (previamente recalentado) con el fuego únicamente inferior y con la bandeja colocada bien arriba, unos 50-60 minutos. Estos datos son para un horno eléctrico convencional.
Sabremos si la empanada esta lista porque se despegará de la bandeja y quedará doradita.