Ingredientes:
* Cucharadita de harina y de mantequilla para hornear, si no hacemos base.
* Si queréis hacerle una base, necesitaréis 80 gr. mantequilla y 150 gr. galletas.
Proceso:
Yo nunca le hago base a esta Tarta de queso, pero si la queréis hacer será el primer paso que debáis hacer. Desmigáis las galletas, las picáis o trituráis, como prefiráis y le añadís la mantequilla deshecha, lo mezcláis todo bien y será la base del molde que utilizaréis para hornear la tarta. Mientras hacemos la mezcla enfriar la base de galleta y mantequilla en la nevera. Le podéis dar un toque diferente también utilizando galletas de chocolate.
Si, al igual que yo, no hacéis base, lo primero que haremos será coger dos recipientes (medianos/grandes). Cogemos los huevos y separamos las yemas en un recipiente, y las claras en otro. Reservamos las claras y trabajamos con las yemas.
Añadimos (a las yemas) el azúcar, el queso, la nata líquida y mezclamos bien, yo paso la batidora un poquito, ya que es más rápido que a mano y deja la mezcla mucho más homogénea y fina.
Cogemos el recipiente con las claras que habíamos reservado y con las varillas (o a mano) las montamos a punto de nieve. Para saber si están lo suficientemente montadas debéis poder darle la vuelta al recipiente sin que es caigan ni se inmuten, como se ve en la foto. Este es uno de los pasos claves para la esponjosidad de la tarta.
Una vez tenemos la mezcla homogénea y las claras montadas, lo juntamos todo. Ojo!!! Para mezclarlo todo no le daremos vueltas sin más, tenemos que ir del fondo hacia arriba poco a poco y con paciencia para que no pierda aire la mezcla. No es un proceso complicado pero sí que hay que tener un poco de paciencia e ir de abajo hacia arriba como dando cucharadas. Este es el segundo paso importante para que os quede una textura estupenda.
Si no os sale, no pasa nada, el sabor seguirá siendo divino!!! Simplemente quedará una tarta algo más compacta y menos esponjosa, pero igualmente buena.
Ahora simplemente horneamos y para ello preparamos la bandeja con un poquito de mantequilla untada con las manos mismo y espolvoreamos un poquito de harina, tiramos el excedente.
Como esta tarta no tiene levadura, utilizad un molde o bandeja de horno dónde no quede muy planita la tarta ya que pensad que no aumentará casi nada su volumen. Suelo hacerla en moldes donde una vez puesta la masa, ésta ocupe unos tres dedos aproximadamente de alta.
Dicho esto, horneamos durante 50 minutos a 180º (horno precalentado). En principio se os debe dorar sola sin necesidad de grill y sabremos si está hecha pasados estos 50 minutos pinchando con un cuchillo o palillo y si no mancha, pues ya está lista!!!
Así que la dejamos que tempere y luego a la nevera que enfríe.