La materia puede ser una sustancia pura si está formada por átomos o moléculas idénticas, pero lo más frecuente es que existan distintos componentes, y entonces tenemos mezclas. Las mezclas se clasifican en dos tipos:
Mezclas heterogéneas, si se pueden diferenciar los componentes a simple vista (como en una ensalada, en el turrón duro de almendras, o en el hormigón).
Mezclas homogéneas o disoluciones, en las que no se pueden diferenciar los componentes a simple vista (por ejemplo, el agua con azúcar, la leche con colacao o las aleaciones metálicas). En este caso, al componente del que haya más cantidad se le llama disolvente, y del que haya menos se le llama soluto.
La concentración de soluto se define como el resultado de dividir su masa entre la masa total de la mezcla y multiplicar por cien. El resultado es un tanto por ciento:
Concentración = MSOLUTO / MTOTAL · 100