Entrada
de
Ángeles
en Shabbat
(Antes del Kidush)
Entrada
de
Ángeles
en Shabbat
(Antes del Kidush)
Agradecimientos
Agradecimiento Especial al RAABA"D Rab David Perets SHLIT"A (Presidente del Tribunal Rabínico de Panamá y, a su alumno R. Yaäcob Eliyahu Benarroch Bibás SHLIT"A, autor de esta obra en su nombre, por ser los valuartes de esta publicación que ya lleva más de 20 años llegando a muchos países de habla hispana.
Todos los derechos reservados (C)
Agradecimiento al Torem quien humildemente ha ocultado su identidad en el anónimato, tal y como está escrito, en los Profetas: "Hatzneä Léjet..."
Extendemos un agradecimiento especial a mi familia, amigos, y muy en especial al comité encargado de la redacción, digitalización y envíos por haber colaborado horas extras para que salga impreso este documento
Existe una costumbre, muy extendida en gran parte del globo terráqueo, de recitar las estrofas de “Shalom Alejem” antes de proceder al Kidush del Viernes por la Noche. Salutación, Bienvenida, Bendiciones, son temas que toca esta recitación los cuales van dirigidas a los Ángeles que asisten a los hogares yehudim a participar en la velada del Kidush de Shabbat.
Las estrofas son las siguientes:
“Shalom Alejem, Malajé Hasharet (Hashalom) Malajé Ëlyón, Mimélej Maljé Hamelajim Hakadosh Baruj Hu”: La Paz sea con vosotros, ángeles de la Paz, ángeles del Altísimo, emisarios del Rey de Reyes de los Reyes, el Santo Bendito es Él”.
“Boajem Leshalom, Malajé Hashalom Malajé Ëlyón, Mimélej Maljé Hamelajim Hakadosh Baruj Hu”: Bienvenidos sean vosotros, en Paz, ángeles de la Paz, ángeles del Altísimo, emisarios del Rey de Reyes de los Reyes, el Santo Bendito es Él”.
“Barejuni Leshalom, Malajé Hashalom Malajé Ëlyón, Mimélej Maljé Hamelajim Hakadosh Baruj Hu”: Bendíganme con Paz, ángeles de la. Paz, ángeles del Altísimo, emisarios del Rey de Reyes de los Reyes, el Santo Bendito es Él”.
“Beshibtejem Leshalom, Malajé Hashalom Malajé Ëlyón, Mimélej Maljé Hamelajim Hakadosh Baruj Hu”: “Vuestra estadía (que sea) en Paz, ángeles de la Paz, ángeles del Altísimo, emisarios del Rey de Reyes de los Reyes, el Santo Bendito es Él”.
“Betzetejem Leshalom, Malajé Hashalom Malajé Ëlyón, Mimélej Maljé Hamelajim Hakadosh Baruj Hu”: Vuestra retirada, (que sea) en Paz, ángeles de la Paz, ángeles del Altísimo, emisarios del Rey de Reyes de los Reyes, el Santo Bendito es Él”.
שָׁלוֹם עֲלֵיכֶם מַלְאֲכֵי הַשָּׁרֵת מַלְאֲכֵי עֶלְיוֹן
מִמֶּלֶךְ מַלְכֵי הַמְּלָכִים הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא
בּוֹאֲכֶם לְשָׁלוֹם מַלְאֲכֵי הַשָּׁלוֹם מַלְאֲכֵי עֶלְיוֹן
מִמֶּלֶךְ מַלְכֵי הַמְּלָכִים הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא
בָּרְכוּנִי לְשָׁלוֹם מַלְאֲכֵי הַשָּׁלוֹם מַלְאֲכֵי עֶלְיוֹן
מִמֶּלֶךְ מַלְכֵי הַמְּלָכִים הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא
(יש מוסיפים:
בְּשִבְתְכֶם לְשָׁלוֹם מַלְאֲכֵי הַשָּׁלוֹם מַלְאֲכֵי עֶלְיוֹן
מִמֶּלֶךְ מַלְכֵי הַמְּלָכִים הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא
(
צֵאתְכֶם לְשָׁלוֹם מַלְאֲכֵי הַשָּׁלוֹם מַלְאֲכֵי עֶלְיוֹן
מִמֶּלֶךְ מַלְכֵי הַמְּלָכִים הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא
-¿Cuál es el origen de la plegaria “Shalom Alejem…”?
-¿Es correcta la costumbre de recitar todas las estrofas conocidas del “Shalom Alejem…”?
-¿Se puede pedir una bendición a un(os) ángel(es): Barejuni Leshalom?
-¿Qué es preferible: recitar la estrofa Betzetejem Leshalom o la de Beshibtejem Leshalom?
Está escrito en la Guemará de Maséjet Shabbat (119:2) que dijo Rab Jasda que así dijo Mor Ukba: todo el que recita los versículos de “Vaijulu Hasahamayim Vehaaretz”, le acontecerá que los dos ángeles (que siempre acompañan a la personas) le colocan la mano en la cabeza y le declaran a éste “Vesar Ävoneja Vejatateja Tejupar” (Tu pecado será removido y tu trasgresión será expiada).
Dice una Baraitá (IDEM): Rabí Yosef bar Yehudá dice que dos ángeles acompañan a la persona mientras se dirige a su casa desde el viernes por la noche desde que sale del Bet Hakenéset (Sinagoga): uno bueno y otro malo. Cuando llegan al hogar, los ángeles se fijan si está la vela prendida y la casa está ordenada para la recepción de Shabbat…Si, en efecto, está todo preparado y en orden, entonces, el ángel bueno hace el siguiente voto: “¡sea la Voluntad de D__s que el próximo Shabbat sea idéntico a éste (refiriéndose a lo preparado y ordenado del escenario)! Al término de su declaración, el ángel malo, sin más remedio para él, participa con un “Amén” (participando en su deseo que así sea). Pero, de lo contrario, si llegase a suceder que la casa no está preparada y ordenada para la recepción adecuada de Shabbat, entonces el otro ángel declara que sea la Voluntad de D__s que el siguiente Shabbat sea idéntico a éste (refiriéndose a la falta de preparación adecuada para la recepción de Shabbat), declaración sobre la cual, el ángel bueno forzosamente debe contestar “Amén”.
Todo parecería indicar que a los ángeles ante quien dirigimos nuestro “Saludo” de “Shalom Alejem Malajé…”, son estos dos ángeles mencionados en los párrafos anteriores.
Entre los Ajaronim, se encuentra un libro denominado Yesodé Yeshurún (Jelek 3, Pags. 204 & 205) , en donde se manifestó no haber encontrado el origen de esta costumbre…
No obstante, los libros Minhag Tob, escrito por la tinta de Rishonim, y el Léket Yósher son dos de los documentos en los cuales se registra la costumbre de recitar los versos de “Shalom Alejem”.
Aún así, el Jatam Sofer alega que es incorrecta la actitud de una persona que dice Shalom Alejem. Para formalizar su opinión, trajo una prueba de la Guemará de Berajot (60:2), la cual enseña que cuando una persona va a entrar al baño, debe dirigirse previamente a los ángeles que lo acompañan y decirles: ¡Hitkabedú Mejubadim Kedoshé Ëlyón…! (una manera elegante de decirles que esperen afuera mientras tanto). N.E. Y asi lo atestiguó su alumno, por medio del Likuté Jaber Ben Jayim, Tomo III, en su introducción).
A propósito de esto, el Bet Yosef pregunta el por qué hoy en día no lo decimos como está estipulado en la Guemará…Responde el mismo Bet Yosef que actualmente no estamos en ese nivel de Yirat Shamayim (temor a las Alturas) en el que se llega al punto de pensar que merecemos tener dos ángeles al lado.
Volviendo al tema en cuestión, deduce el Jatam Sofer, a partir de este estudio, que si una declaración dirigida a los ángeles que está referida en la Guemará actualmente no se debe de decir - por las razones señaladas-, entonces, con mucha más razón, una declaración dirigida a los ángeles que no tiene fundamento en la Guemará, tampoco se deberá pronunciar. De esta manera, incluso el mismo Jatam Sofer, en su casa, no recitaba los versos que conforman el Shalom Alejem.
En efecto, existen libros de Sefaradim que datan desde hace 400 años y que no registran la existencia del Shalom Alejem.
El MAHARA”M Shik, uno de los alumnos del Jatam Sofer, era uno de los aprendices más apegados con su maestro, a fin de aprender la gran mayoría de los pasos del Jatam Sofer (N.E. Y así lo reporta el SHU"T Dibré Israel - Voltz, Jelek 1, Simán 79). El MAHARA”M Shik atestigua que su maestro, el Jatam Sofer (en realidad) sí decía Shalom Alejem, pero en voz baja. La razón de su volumen bajo, proviene probablemente de su humildad, con la cual no quería revelar lo grande de su virtud.
SHU"T Dibré Yisrael, I, Simán 79
El autor del Ben Ish Jay, en su libro Öd Yosef Jay (Vayetzé, 4), trae una prueba que enfrenta un poco las palabras del Jatam Sofer…
El dice que cuando acontece un Brit Milá (Acto de circuncisión), los asistentes claman en voz alta: “Ze kisé Eliyahu Hanabí Zajur Le Tob…” (esta es la silla de Eliyahu Hanabí, de buen recuerdo…).
Con esta oración, se estaría declarando que, en la silla del Berit Milá, se sentará Eliyahu Hanabí quien es como un ángel enviado por Hashem con el objeto de presenciar las circuncisiones de todo el Äm Israel, a pesar de que esta declaración representa un acto aparentemente contrario a la humildad del agasajado, pues se esta proclamando que él (el agasajado) está acompañado, nada más y nada menos, que de Eliyahu Hanabí, además de estar declarando que Eliyahu Hanabí se encuentra compartiendo asiento con el Sandak en la misma silla.
Explica -entonces- el Öd Yosef Jay que la presencia de un ángel como por ejemplo, Eliyahu Hanabí, es motivado por la Mitzvá de Brit Milá, y, por eso, vale la pena proclamar su presencia.
Si es así, también debería ser lo mismo en el caso del Kidush (es una Mitzvá escuchar el Kidush) y, por lo tanto, es una razón de peso para contar con la presencia de algún o algunos ángeles, e incluso para revelar que se encuentren presentes a los lados de los que hacen la Mitzvá…, contrariamente a la idea del Jatam Sofer.
Si es así, ¿por qué el Bet Yosef aclaró que hoy en día no nos dirigimos a los ángeles antes de entrar al baño? La razón es no solamente su ya referido motivo (baja del estatus espiritual de la persona actualmente), sino que -además- se une el motivo de que no es un aspecto de Mitzvá aquel escenario reportado por las líneas de esa Guemará (Berajot, 60:2), y, por lo tanto, no se justifica la presencia de ángeles que supervisen constantemente a la personas - a menos que se trate, claro está, del cumplimiento de un precepto como los antes mencionados, a diferencia del caso de Mitzvá de un Brit Milá y un Kidush de la noche de Shabbat, casos en los cuales, sí podría asistir un ángel.
Hasta ahora, de las palabras del Öd Yosef Jay, se entiende que la razón por la cual estamos autorizados a dirigirnos y proclamar la presencia de los ángeles en Viernes por la Noche, es porque los ángeles vienen en ocasión de la Mitzvá de Kidush de Shabbat. No obstante, aunque esto sea cierto, los versos de Shalom Alejem no son parte propia del precepto de Kidush, y, por lo tanto, no debería estar autorizado el que nos dirijamos a los ángeles en una situación que no es enteramente de Mitzvá propiamente dicha. En otras palabras, ¿no parecería acaso que las personas están atribuyendo a su propio honor la presencia del los ángeles y no a la Mitzvá, cuando dicen Shalom Alejem sin el motivo de hacer una Mitzvá propiamente dicha?
En respuesta a este planteamiento, hay que aclarar primeramente a qué tipo de ángeles se refiere la Guemará en Berajot (60:2), al indicar que, antes de entrar al baño, había que dirigir a los ángeles la frase “Hikabedú…”…
Dice RASH''I que el tipo de ángeles al que se refiere esta Guemará es al que es resultado del siguiente versículo. “Ki Malajav Yetzavé Laj, Lishmorjá Bejol Derajeja…” (Te será encomendado un ángel para cuidarte en todo tu camino…). Este es un versículo que hace depender de los méritos propios de la persona, la presencia cierta de un tipo de ángeles. A este tipo de ángel es al que se refiere Bet Yosef cuando dijo que actualmente la generalidad es que las personas no cuentan con esta presencia constante de ángeles, y son los ángeles sobre los cuales se entiende que, si nos dirigimos a ellos, sería esto una señal propia de soberbia.
Sin embargo, hay otro tipo de ángeles que se encuentra con toda persona que se encuentra haciendo la plegaria del Viernes por la Noche. La presencia de este tipo de ángeles no depende de los méritos propios de la persona, como está dicho en la Guemará de Shabbat (119:2): “Kol Hamitpalel Beëreb Shabbat Veomer Vaijulú, Shené Malajé Hasharet Melavim Lo Le_adam…” (“Todo el que reza en la noche de Shabbat y dice la Perashá de Vaijulú, dos ángeles le escoltan hasta su hogar…”). Obsérvese que no es cuestión de mérito sino de una acción que a cualquier persona lo puede ser acreedor de dicho beneficio. Por lo tanto, el hecho que se proclame su presencia (la del ángel) no indica que la persona está haciendo alardes de sus virtudes o méritos (de la persona). Muy probablemente, se trate de esta división de ángeles la encargada de llevar a cabo la función de estar presente en Viernes por la Noche y hacia quienes dirigimos nuestro “Saludo” especial: Shalom Alejem.
Dijo, en una oportunidad, el Jajam de Vilna (N.E. Libro Maäsé Rab, al final del Séfer Sheiltut, Simán 128) que, desde el día en que empezó a tener uso de razón, paró de pronunciar la estrofa “Barejuni Le_Shalom…(Bendíganos con paz)” -las demás estrofas sí las decía-.
La razón de este señalamiento es que la fuente de las bendiciones es el Todopoderoso y no un ángel. Al dirigir una petición de Bendiciones directamente a un ángel, pareciera como si se estuviese creyendo que existe una fuente alterna de bendiciones (kefirá) que no sea la del Creador del Mundo. No sólo eso, sino que el ángel no hace nada sin que el Todopoderoso le dé permiso.
Una prueba para la imperativa exclusión de la estrofa de “Barejuni Le Shalom” la constituye un pasaje escrito en las líneas sagradas del Talmud Yerushalmi (Berajot, Perek 9: Mishná 1): “si le viene un sufrimiento a una persona, entonces no pida (rece) ésta con una plegaria a Gabriel o a Mijael (nombres de dos ángeles),…sino a Mí (refiriéndose a Hashem Todopoderoso), como está escrito ‘Kol Asher Yikrá Beshem Hashem Imalet’…”. Por lo tanto, es evidente que se encuentra prohibido dirigir un pedido a un agente diferente a la fuente original de las bendiciones que es el Todopoder-------------------------------------------
Es necesario recordar que “Barejuni Le Shalom…” continúa así: “…Malajé Hashalom Malajé Ëlyón Mimélej Maljé Hamelajim Ha_Kadosh Baruj Hu” (Bendecidme con paz, los ángeles de la paz y los ángeles de las Alturas, del Rey de reyes de los reyes, el Santo Bendito es Él), y, por lo tanto, la Berajá se está demandando (de parte de) “Mimélej Maljé Hamelajim Hakadosh Baruj Hu” (el Santo Bendito es Él). Y parecidamente así lo afirma el libro SHU”T Shemesh Tzedaká (Siman 23), quien considera que un rezo que incluye a los ángeles no es considerado kefirá (incrédulo o sí creyente en otra Divinidad pero rechazando la unicidad del Todopoderoso), y, por lo tanto, no habría que suprimir esta estrofa, según su opinión.
Por lo tanto, cuando se exclama la estrofa “Barejuni Leshalom…”, es un hecho que, en todo caso, la bendición no la dará el ángel propiamente de manera directa sino es Hakadosh Baruj la Fuente de esa bendición que se está demandando “a través del ángel”.
No obstante, hay una objeción frente a las palabras del Shemesh Tzedaká quien se supone colocaría la frase “Mimélej…” (del Rey…) como la fuente de quien imploramos el “Barejuni Leshalom” (¡bendecidme con paz!), ya que, como es bien sabido, todas las estrofas están igualmente redactadas sólo que cambiando las palabras iniciales. Así, por ejemplo, en el caso de “Boajem Leshalom…” (Vuestra Llegada en Paz) se continúa también con “Malajé Hashalom Malajé Ëlyón Mimélej Maljé Hamelajim Ha_Kadosh Baruj Hu”: en este caso se entiende que el Mélej Maljé Hamelajim envió a los Malajé Hashalom, Malajé Ëlyón; si es así, debería ser el mismo aprendizaje en el caso de “Barejuni Leshalom”. Es decir, en la estrofa “Barejuni Leshalom Malaje Hashalom Malaje Êlyón Mimélej Maljé Hamelajim Hakadosh Baruj Hu”, se está diciendo que los ángeles son enviados por Mélej Maljé Hamelajim y no que la bendición proviene del Mélej Maljé Hamelajim, como trataba de inducir el libro Shemesh Tzedaká, al tratar de darle solución a este problema.
Por lo tanto, el problema seguiría en pie: ¿cómo es posible pedir “Barejuni Leshalom” a los ángeles que fueron enviados por Mélej Maljé Hamelajim (D__s) y no pedirlo directamente a Mélej Maljé Hamelajim?
El Rab Obadía Yosef, en el libro Yabía Omer (Jelek 1, Siman 35, Ot Yud), explica que, en Masejet Taänit (16:1), está especificado que cuando sobreviene un sufrimiento al Pueblo de Yisrael, dice que se puede elevar una plegaria en el cementerio para que los muertos pidan misericordia por los vivos del Pueblo de Yisrael.
De este pasaje de la Guemará, el Rab Obadía Yosef deduce los siguiente: si está permitido hacer una plegaria dirigida a los muertos, entonces, también estará permitido igualmente elevar una plegaria similar dirigida a los ángeles.
Otra prueba inscrita también por Rab Obadía Yosef está en Masejet Taânit (23:2), donde narra que un Sabio hizo suplicó al lado de la tumba de su padre. Asimismo, dice el Yabía Omer que la Guemará Sota (34:2) nos enseña que Kaleb Ben Yefuné fue a visitar la tumba de los Patriarcas para elevar una plegaria, y así poderse salvar del consejo errado del resto de los espías.
ובסוטה (לד:) הלך ונשתטח על קברי אבות. ע"ש
Una vez más, sostiene el Rab Obadía, se observa que al igual que sería permitido para una persona recitar una plegaria para que la escuchen los muertos, entonces, también estará permitido hacer lo mismo dirigiendo la plegaria a un ángel, y, por lo tanto, no habría inconveniente en solicitar a un ángel la bendición de “Barejuni Leshalom…”.
Sin embargo, se podría alegar, frente a este bloque de pruebas escritas recientemente, que las plegarias que se emiten delante de los muertos, están redactadas de tal manera que, en realidad, la plegaria no es dirigida al muerto sino al Todopoderoso. Entonces, si es así, ¿para qué se menta al muerto en el rezo o por qué se escoge un lugar donde se encuentran enterrados los muertos para dicho fin? La respuesta es que las palabras del pedido anexan que, también por intermedio del mérito de los muertos que yacen allí, el Todopoderoso (las tome en consideración y) haga cumplir nuestros pedidos y voluntades. Mas en el caso de “Barejuni”, se está dirigiendo una plegaria a los ángeles como si los ángeles fueran la propia fuente de las bendiciones, lo que aleja la factibilidad de que sea comparado con los casos expresados en la Guemara de Taänit (Hojas 16 y 23) y Sotá (Hoja 34).
Aún así, el Rab Obadía Yosef cuenta con otra prueba basada en Masejet Äbodá Zará (17:1), la cual enseña que había una persona que decidió volver en Teshubá (corregir sus actos y emprender una vida conforme a los mandamientos Divinos). Antes de emprenderse en esta tarea, esta persona solicitó a los cerros, a las montañas, a los cielos, a la tierra, al sol, a la luna, a las estrellas y a las constelaciones, que pidieran misericordia para él. La prueba consiste en que, si es permitido dirigir pedidos a creaciones del mundo, entonces, también lo será para con los ángeles.
Empero, una vez más se puede alegar, esta vez frente a la presentación de esta prueba, que esta persona que aparece en la recién expuesta Guemará (IDEM), en realidad, lo que hizo fue solicitar a las creaciones mencionadas que abogaran por él para pedir, al Todopoderoso, por misericordia…, pero, jamás la intención fue la de pedir directamente a estas creaciones directamente.
Otra prueba aportada por el Yabía Ómer, es que en Masejet Baba Batra (116:1) está recomendado que si una persona tiene un familiar enfermo, entonces, que vaya con el Jajam (el Sabio), “y que pida Misericordia para aquél (enfermo)”.
Dijo el Rab Obadia Yosef que, al igual como es viable ir a lo de un Jajam para pedir por una persona, asimismo estará permitido pedir una bendición a un ángel.
Mas, frente a este argumento, también se puede responder que la razón por la cual se va al Sabio, es para solicitar al Sabio que él eleve su plegaria al Todopoderoso, al ser que su mérito es mayor que el del familiar.
Pero, esta situación no es similar en el caso de “Barejuni”, caso en el cual, la persona pide directamente al ángel “¡Bendecidme con paz!”.
En el Jumash Bereshit (32:26) cuenta que Yaacob Abinu estaba luchando con el ángel…Cuando llegó el momento de irse para el ángel, el ángel pide a Yaacob que le deje ir. Pero Yaacob le advirtió que no le dejaría ir sino hasta que le “bendiga” (el ángel a Yaacob).
La contundencia de esta prueba proviene de que el elemento de petición es la berajá (bendición) y que ese mismo elemento lo esta pidiendo una persona directamente al ángel, sin decirle que lo pida del Todopoderoso.
Esta prueba parecería indicar que, de la misma manera, se puede dirigir la estrofa “Barejuni Leshalom” a los Ángeles presentes en la Noche de Shabbat.
Cabe señalar, pues, que existe una diferencia entre lo que es una berajá general y un pedido particular. Una bendición general, como por ejemplo, el “Barejuni LeShalom” que se le dice a los Ángeles, se permite demandar directamente de aquéllos. Pero, pedirle a un ángel, o a quien sea que no sea directamente el Todopoderoso, un beneficio particular, como por ejemplo, “Dame Refuá Shelemá (Entera Salud)”, o “¡Otórgame una buena parnasá (sustento)!”, eso no esta permitido.
Así pues, para conciliar estos argumentos, es necesario recordar estas diferencias, y entender que cuando se trata de una solicitud de ayuda o bendición (en general), como es el caso de la estrofa de “Barejuni Leshalom…”, podría ser concebible hacerlo en presencia de una creación como lo sería un ángel, por ejemplo. Pero, en el caso en que el pedido sea de algo específico, como los ejemplos expuestos en las recientes líneas, no será conveniente hacerlo a los ángeles, ni a las personas, ni a ningún otra criatura o creación, sino única y directamente al Creador del Universo.
La estrofa Betzetejem Leshalom (“Que vayan en paz”) es una estrofa que despide a los Ángeles que acompañan a la persona en viernes por la noche. Y así es la costumbre que halló en algunas comunidades el autor del libro Toséfet Shabbat (ver más adelante sobre su parecer al respecto).
Mas, debemos notar que es extraño que se dirija una despedida a los ángeles como si así fuera la voluntad de quien lo recita, significando finalmente una falta al honor de los ángeles que lo acompañan.
¿Es acaso honorable hacer una despedida como esta? El Maguén Abraham (O.J., 262:S.K.1) trae, en nombre del Darke Moshé, un inciso que trata sobre el caso de cierto hábito que tienen algunas personas de dejar caer objetos fuera de la mesa, y la repercusión que eso tiene frente a la presencia de los ángeles.
Dejando de lado la búsqueda por un dictamen final sobre si está o no permitido tirar objetos fuera de la mesa, de esta declaración del Maguen Abraham, se observa que lo habitual en los Ángeles, es quedarse incluso durante el momento de la comida de Shabbat y no se van antes… Si es así: ¿Cómo es posible que le extendamos una despedida antes de tiempo?¡Pareciera como si fuera la voluntad de las personas que se vayan prematuramente los ángeles!¿Cómo se sentiría alguien que se quiere quedar en la casa y el dueño le dice “vete”?...¿Por qué decir Betzetejem Leshalom?
Esta preocupación fue eco en las palabras del YAÄBET”Z, del Baäl Hatania, el Jatam Sofer, el Rab Jayim Falagy, el Rebe de Satmer, entre otros, quienes reflexionaron sobre la posibilidad de prescindir de esta estrofa “Betzetejem Leshalom…” hay que suprimirla. Asimismo, el Kol Arié y el Dibré Jayim Mi_Sanz fueron portavoces a favor de esta omisión. Por ende, se podría inducir que esa sea la razón por la cual el libro Minhag Tob, obra que circulaba en la época de los Rishonim, omitió esta estrofa (Betzetejem Leshalom…).
No obstante, el Rab JID”A dice (N.E. sobre la idea de borrar la versión de Betzetejem Leshalom apoyada por el libro Tosefet Shabbat y por iniciativa de "Un Grande" -refiriéndose a un Sabio de talla alta- a quien prefirió deja en el anonimato) que no se puede omitir algo que acostumbró la mayoría del Pueblo de Yisrael. Aunque el ángel se queda en casa, hay que decirlo. Igual que se da la bienvenida a la gente cuando entra a la casa con un pasuk : “Bendito en tu entrada y bendito en tu salida”, y esto no significa que lo están expulsando, asimismo lo es cuando se les dice Betzetejem Leshalom (en tu salida con paz) después de haberles dado la Bienvenida “Boajem Leshalom”.
El Rab autor del Yafé Laleb, quien fuera hijo del Rab Jayim Falagy dice que no hay que suprimir esta estrofa (Betzetejem Leshalom…) ya que indirectamente se quiere evitar que el ángel malo sea el que se quede, pues no es la voluntad de los comensales, compartir una velada con un ángel malo. Y por esta misma razón, el Yefé Laleb dice que no hay que decir “Beshibtejem Leshalom” (petición para que se queden). ¿A qué se parece esto? Dice el Yefé Laleb, que una Guemará trae el ejemplo: “no quiero la miel de la abeja con tal de que no me pique”. Preferible es que no estén los dos ángeles, ni el bueno ni el malo, a que estén los dos.
Por un lado, queremos que se queden los ángeles para que nos brinden el beneficio de su presencia, pero, por otro lado, nuestra actitud en la mesa, algunas veces, no es similar a una conducta completamente acorde con la Halajá, refiriéndonos quizá, por ejemplo, a la trasgresión de “Abak Lashón Harrá” (insinuaciones que eventualmente se evocan en las conversaciones y que podrían causar un daño como el del propio pecado de Lashón Harrá)…
Siendo, así, el deseo por el que se queden los ángeles para que finalmente sean testigos de una conducta no muy acorde a los senderos de la Torá, podría ser perjudicial, pues posiblemente sea calificado incluso de falta de compostura delante de estos Ángeles, los cuales son enviados por Todopoderoso.
Similarmente, el Darké Teshubá, cuyo autor es el Gaón Mimunkach, concluye que hay que suprimir la estrofa “Beshibtejem…”, y dejar intacta la de “Betzetejem Leshalom…”.
El Rab Obadía Yosef concuerda con esta decisión.
También así lo aprueba el autor del Likrat Shabbat (280) quien converge con el enunciado de la estrofa “Betzetejem Leshalom…”, alegando, también en la obra Likrat Shabbat, que, en realidad, se van los Malajé Hasharet, pero, se quedan los ángeles que acompañan a la persona durante la semana…
N.E Se recomienda leer el libro Yesodé Yeshurún para más información (ver a continuación)
1. La costumbre de recitar las estrofas del “Shalom Alejem…” cuenta con suficientes argumentos halájicos incluso apoyados en dictámenes de los Rishonim, lo que, aunado a que ha sido una costumbre amplia en la gran mayoría de las comunidades, determina que se debe cumplir con su recitación oportuna, en viernes por la noche.
2. En particular, es una costumbre correcta incluir la estrofa de “Barejuni Leshalom…”, y así es la costumbre general en la gran mayoría de la geografía mundial, y cuenta con base halájica de Ajaronim exceptuando la opinión del Jajam de Vilna.
3. La costumbre de los Yehudim Sefaradim, en general, es la de no mencionar la estrofa “Beshibtejem Leshalom…” y de sí recitar efectivamente la estrofa “Betzetejem Leshalom…”.
4. Entre las comunidades ashkenazím, se observa que la costumbre es dividida: (4.1) algunas comunidades recitan “Betzetejem Leshalom…” y no “Beshibtejem Leshalom…”, y (4.2) otras comunidades recitan “Beshibtejem Leshalom…” y no “Betzetejem Leshalom…”. Tanto una costumbre como la otra cuenta con su respectivo fundamento.