INTRODUCCION
Que la literatura nace en una sociedad y se consume en una sociedad es obvio. Sin embargo, esa obviedad queda enmascarada cuando se insiste en los valores formales o en lo que tiene de expresión original del individuo. De una u otra manera, el origen social y la función social de la literatura está en la teoría literaria desde sus inicios griegos. Las relaciones entre literatura y sociedad se objetivan, según Warren y Wellek en tres puntos:
1. Sociología del escritor y de la profesión e instituciones literarias
2. Fondo social de las obras
3. Influencia real de la literatura, y público de la misma.
Esta división tripartira es muy general, y bajo ella caben asuntos muy variados; desde la sociología del consumo literario hasta la crítica ideológica, la literatura como arma política y un largo etc. Nosotros dividiremos la cuestión en las cuatro secciones: la sociedad en la teoría clásica y clasicista, la crítica sociológico, la literatura como arma política y la sociología de la literatura.
I LITERATURA Y SOCIEDAD EN LA TEORIA CLASICA Y CLASICISTA
1. Literatura y educación
Werner Jaeger en su monumental Paideia nos explica la improtancia de los poetas en la educación griega, y de la literatura en la formación del hombre griego. La literatura se considera la expresión real de toda cultura superior. Platón, que recurre de continuo a la cita de los poetas como autoridades, destaca el papel de la literatura en la educación en el Protágoras. Sin embargo conocido es que lo que los poetas dicen puede llegar a chocar frontalmente con lo socialmente aceptable. conocido es que Homero describe en la Ilíada pasiones de los dioses que no corresponden a lo que un joven debe tener por modelo. Ello se soluciona de dos maneras:
a) la lucha de los dioses es una alegoría de la lucha de los elementos de la naturaleza
b) Hay que expulsar a los poetas de la ciudad: esto es: no concederles crédito, o censurando la circulación de la literatura. Esta opción va asociada al nombre de Platón.Ya al hablar de las funciones de la literatura se ha mencionado la falsedad y el poder corruptor de la poesía, que justifican la necesidad de una vigilancia según la óptica de Platón.
2. La expulsión de los poetas
Platón, en el libro III de su República escribe:
De ese modo, si arribara a nuestro Estado un hombre cuya destreza lo capacitara para asumir las más variadas formas y para imitar todas las cosas, y se propusiera hacer una exhibición de sus poemas, creo que nos prosternaríamos ante él como ante alguien digno de culto, maravilloso y encantador, pero le diríamos que en nuestro Estado no hay hombre alguno como él ni está permitido que llegue a haberlo, y lo mandaríamos a otro Estado, tras derramar mirra sobre su cabeza y haberla coronado con cintillas de lana. En cuanto a nosotros, emplearemos un poeta y narrador de mitos más austeros y menos agradables, pero que nos sea más provechoso, que imite el modo de hablar del hombre de bien y que cuente sus relatos ajustándose a aquellas pautas que hemos prescrito desde el comienzo, cuando nos dispusimos a educar a los militares.
Así pues, manipulación, interpretación alegórica, aplicación interesada del texto o censura, control y prohibición, parecen ser el destino de la literatura en sociedad, una vez producida y puesta en circulación.
3. La teoría de los tres estilos
Según el tono adoptado en el discurso retórico, la teoría retórica divide en tres los estilos:
1. Un estilo de orador grandiloqui, cuyas cualidades son la majestad, la vehemencia, la variedad y la aptitud para levantar pasiones.
2. Un estilo de orador tenue o sencillo, preciso y conciso.
3. Un estilo intermedio, temperatus o templado; sin la agudeza y precisión de los segundos y sin la amplitud torrencial de los primeros.
Se desarrolló un diagrama circular conocido como rueda de Virgilio en el que se identificaban los tres estilos con sus nombres y con el grupo social que mejor les cuadraba. El caballero guerrero para el primero, el pastor para el segundo sencillo y el agricultor para el tercero intermedio. En el siglo XVI Alonso López Pinciano asociaba estos tres estilos a tres clases sociales romanas: patricia plebeya y mediana. Las implicaciones de esta división son importantes de cara a la necesidad del conocimiento del poeta de la realidad social y de su clasificación para que la forma lingüística sea apropiada a las notas del grupo social al que se está refiriendo.
ESTILO SUBLIME (gravis stylus) MEDIANO (mediocris stylus) HUMILDE (humilis stylus)
Estado social
de los personajes militar, caudillos(miles gloriosus) agricultor pastor holgado(pastor ociosus).
Personajes típicos Héctor, Ajax. Triptolemo, Celio. Títiro, Melibeo.
Animal asociado el caballo el buey la oveja.
Arma o utensilio la espada el arado el cayado
Esfera de acción la ciudad o el campamento. el campo la dehesa.
Arbol simbólico el laurel o el cedro. el manzano el haya
4. El decoro lingüístico
Para que la obra cumpla con el principio de equilibrio entre fondo y forma, el decoro o conveniencia de la expresión lingüística, el escritor tiene que conocer todas las circunstancias que tienen que ver con el que habla en la obra, la situación en la que lo hace y la condición del público. Los teóricos romanos Cicerón y Horacio aconsejan que el creador se ajuste a lo adecuado en cada momento. Horacio (Epístola ad Pisones, 114-118) explica cómo hay que tener muy en cuenta que no hablan lo mismo un dios o un héroe, un anciano o un hombre joven, la dueña de la casa o la nodriza, un mercader o un labrador, un tebano o un argivo. El escritor tiene que conocer la forma de hablar de sus personajes teniendo en cuenta su estatus social, su oficio y su procedencia geográfica. En España destaca la teoría de Luzán, que ya establece la dependencia de factores sociales al hablar de la belleza: “La educación, el genio, las opiniones diversas, los hábitos y otras circunstancias pueden hacer parecer hermoso lo que es feo y feo lo que es hermoso” (1737)
Este equilibrio también ha de ser apreciado por el crítico literario, que sabe que en la obra va a encontrar muestras de muy distintas voces de la sociedad de una época, lo que se convierte en uno de los valores sociales de la literatura: el registro de la polifonía social, la multiplicidad de hablas que forman el cuadro vivo de la sociedad en un determinado momento, según ha señalado Mijail Bajtin.
II CRITICA SOCIOLOGICA
Llamaremos crítica sociológica a la disciplina que estudia de forma sistemática las relaciones entre sociedad y literatura. Jacques Dubois señalaba las dificultades para decir qué es una crítica sociológica, dado que más que ser una unidad, se caracteriza por ser una encrucijada de conceptos, métodos y proyectos. Los primeros esfuerzos de sistematizacón los podemos fechar en el XIX con Madame de Staël y su De la literatura considerada en sus relaciones con las instituciones sociales. O a H. Taine y su teoría del ambiente como factor determinante de todo proceso histórico. En su Filosofía del arte sostiene que la clave para comprender el arte está en el ambiente general, en el tono de las costumbres y del espíritu público.
El gran crítico ruso del XIX Belinski reivindica asimismo la atención histñorico-social de los fenómenos artísticos; y por esa línea llegamos a Plejanov, crítico que incorpora ya la teoría marxista en su crítica sociológica. La gran diferencia del marxismo respecto a orientaciones anteriores es la utilización de la teoría. Todo lo anterior no pasa de ser un conjunto de observaciones de sentido común, mientras qeu el marxismocuenta con un aparato conceptual específico para abordar las relaciones entre literatura y sociedad, o para definir la literatura. En palabras de Marx y Engels:
La producción de las ideas y representaciones, de la conciencia, aparece al principio directamente entrelazada con la actividad material y el comercio material de los hombres, como el lenguaje de la vida real. Las representaciones, los pensamientos, el comercio espiritual de los hombres se presentan todavía, aquí, como emanación directa de su comportamiento material. Y lo mismo ocurre con la producción espiritual, tal y como se manifiesta en el lenguaje de la política, de las leyes, de la moral, de la religión, de la metafísica, etc., de un pueblo. Los hombres son los productores de sus representaciones, de sus ideas, etc., pero los hombres reales y actuantes, tal y como se hallan condicionados por un determinado desarrollo de sus fuerzas productivas y por el intercambio que a él corresponde, hasta llegar a sus formaciones más amplias.
1. Crítica sociológica y sociología de la literatura
La obra literaria es producto de la conciencia, pero también objeto de consumo susceptible de estudio como cualquier otro. Por eso es factible no sólo una crítica sociológica (que toma a la sociedad como punto de partida en el génesis de la obra), sino también una sociología de la literatura (que toma a la sociedad como punto de llegada).
La crítica sociológica corresponde a lo que históricamente se ha dado en llamar la teoría marxista de la literatura. Estudiosos de ella son Marx, Engels, Lenin, Trotsky, Lunacharsky o Mao Tse Tung, quienes reflexionan sobre la literatura movidos por preocupaciones políticas inmediatas.
La sociología de la literatura se parece en cambio a un estudio de mercado literario, y su máximo representante es Robert Escarpit. Consideraremos englobadas aquí tamibén los intentos llevados a cabo en Alemania por construir una teoría de la literatura como ciencia social, como hizo el grupo NIKOL.
2. Teoría literaria de K. Marx y F. Engels
2.1. Obra en colaboración
Ni Engels ni Marx elaboraron una teoría acabada sobre el arte y la literatura, sino que sus teorías estéticas nos han llegado a través de referencias a estas cuestiones en sus obras. Estas consideraciones han sido publicadas en antologías. El propio Wellek afirma que las teorías literarias de ambos no derivan de sus respectivas teorías económicas, sino de los pensamientos hegelianos de izquierda,
Escribieron una primera obra en colaboración, La ideología alemana (1845-46) donde establecieron la determinación social de toda cultura: si cambian las condiciones sociales de los hombres, cambian sus concepciones, sus ideas y su conciencia. Consideran la filosofía, la religión y la moral como “fantasmas formados en las mentes de los hombres” que constituyen “reflejos y ecos” de los “procesos de la vida real”. Lo mismo se puede decir de "Manifiesto comunista"
2.2. Obra de Marx
En 1857 Marx escribe una Introducción a su obra Para la crítica de la economía política En ella se plantea el problema de la contradicción entre la dependencia del arte respecto de una sociedad y el carácter perdurable del arte clásico. Así, es sorprendente esta afirmación (por antimarxista):
Es sabido que en arte determinados períodos de florecimiento no están absolutamente en relación con el desarrollo general de la sociedad, ni, por consiguiente, con la base material, con la osamenta por así decirlo, de su organización.
Un ejemplo es el arte griego. Marx supone un desarrollo autónomo para las distintas formas de la conciencia, y así el arte griego sólo es posible en un determinado desarrollo social: ese arte presupone una mitología griega, naturaleza y formas sociales griegas ya elaboradas por la fantasía popular de manera inconscientemente artísctica. Lo que queda por explicar es porqué nos gusta tanto, porqué con las condiciones actuales tan distintas, es posible un goce estético produciro por este arte. Marx responde convincentemente al decir que el arte griego representa una etapa infantil del desarrollo humano y que nos gusta tanto en cuanto nos fascina como estadio que no puede volver:
Los griegos eran niños normales. La fascinación que su arte ejerce sobre nosotros no está en contradicción con el estadio social poco o nada evolucionado en que maduró. Es, más bien, su resultado, indisolublemente ligado con el hecho de que las inmaduras condiciones sociales en que surgió y de las que únicamente pudo surgir, no pueden volver a darse.
2.3. Obra de F. Engels
Tras morir Marx, Engels escribe una serie de cartas contestando consultas sobre problemas literarios. De ellas se desprenden conceptos clave en la crítica sociológica en relación con la definición del realismo y con la literatura de tendencia política explícita. En la Carta a Minna Kautsky aborda la manera de dotar de contenido ideológico a una obra sin hacer literatura de tendencia descarada. Aristófanes, Schiller, Dante o Cervantes son ejemplos de ello para Engels. En la Carta a Miss Harkness comentando su obra City Girl, define el realismo como reproducción fiel de caracteres típicos en circunstancias típicas.
Engels opina que "cuanto más escondidas se mantienen las opiniones del autor, tanto mejor para la obra de arte. El realismo del que yo hablo puede manifestarse también a pesar de las ideas del autor". Ejemplo de ello tenemos en Balzac, quien a pesar de sus tendencias conservadoras no puede ocultar la admiración que le causan los representantes de las masas populares, ni oculta la necesidad del ocaso de la clase a la que van sus simpatía: la nobleza aristocrática.
2.4. Matices de la relación entre cultura y base económica
Dos precisiones hace Engels sobre la relación entre cultura y base económica :
1. En primer lugar, al considerar los hechos artísticos ni puede olvidarse la tradición en la que se sitúan.
2. En segundo lugar, aunque la base económica influye en las manifestaciones culturales, no puede negarse la influencia inversa: de éstas sobre aquella.
En el pensamiento de Marx y Engels se encuentran en suma los grandes tópicos de la teoría marxista de la literatura: la relación entre el arte y la vida social, el problema de la aproximación artística de la realidad y la cuestión de la literatura de tendencia, es decir: el uso de la literatura como arma política.
3. Desarrollos de la teoría marxista
3.1. Plejanov
Los rusos G. Plejanov y A. V. Lunacharski son los predecesores del húngaro G. Lukács en la elaboración de una teoría marxista de la literatura. Plejanov, desde el materialismo histórico, intenta construir una teoría científica de la estética, que trata de encontrar el “equivalente sociológico” de la obra particular, es decir, el conjunto de ideas, concepciones, actitudes propias de una determinada posición de clase que se reflejan en la obra. A partir de Plejanov se cae en un sociologismo vulgar que casi concede valor biológico a la pertenencia a una clase.
3.2. Lunacharski
Plejanov es reconocido como el fundador de la crítica marxista por Lunacharski, el Primer Comisario del Pueblo para la Educación, en su Tesis sobre los problemas de la crítica marxista (1928). Señala su carácter sociológico, y apoya el concepto de que una obra literaria refleja siempre la psicología de la clase que el escritor representa; también señala el interés de Plejanov por el contenido y la forma, e incluye un factor evaluativo.
4. György Lukács
4.1. Obras
Lukács desarrolla la teoría marxista de la literatura. Entre sus obras más importantes destaca La forma dramática (1909); Historia y desarrollo del drama moderno (1912), Balzac y el realismo francés (1945), Ensayos sobre el realismo(1948), etc.
4.2. Contexto teórico
Su pensamiento ha sido asociado al contexto histórico de la III Internacional. Tiene sus raíces en Marx y Engels, pero también toma los conceptos aristotélicos de catarsis y mimésis, la defensa de Lessing sobre los géneros literarios, parte del pensamiento de Hegel, la teoría del reflejo de Lenin…
4.3. Teoría estética
En la teoría estética de Lukács, el arte refleja (“Reflejar” significa expresar una estructura mental mediante palabras) directamente las relaciones entre los hombres dentro de un determinado modo de producción.
Esto supone dos principios:
A) El arte no corresponde automáticamente al punto de vista de clase. Como es un reflejo debe intentar ir más allá de la superficie y llegar a la esencia de la realidad reflejada, que constituye el proceso de desarrollo de la sociedad. El arte es “progresivo”. La obra de un verdadero artista ha de estar en contradicción con las ideas del hombre.
B) Al ser superestructura, el arte acaba con la estructura que lo sustenta. Sin embargo, el reflejo de una determinada fase del desarrollo histórico-social en el arte de calidad es capaz de esbozar las líneas generales de esta fase de una forma tan persuasiva que la memoria colectiva de la sociedad se complace en evocar el pasado propio.
4.4. Realismo literario
Rechaza el naturalismo vulgar de la novela contemporánea y retoma el anterior punto de vista realista: la novela refleja la realidad no reproduciendo su mera apariencia superficial sino presentando un reflejo más dinámico, vívido, completo y verdadero.
Lukács considera que la literatura grande es la literatura realista. El crítico no tiene más función que medir las obras particulares en función al proceso histórico-social que reflejan, para entender hasta qué punto captan la esencia de este proceso y saben representarla evidenciando las fuerzas y las tendencias inmanentes a la sociedad. Se trata de alcanzar una síntesis entre lo individual y lo universal; si no, los personajes son sólo representaciones abstractas de ideas (simbolismo) o son degradados simplemente a cosas (naturalismo).
4.5. Estudio de la literatura europea
Lukács realiza cuantiosos estudios sobre autores y obras de literatura europea desde el s. XVIII. De su trabajo se deriva una teoría de la historia literaria que establece el auge del ralismo en el momento en que la burguesía tiene un papel progresista en la evolución social; en cambio, cuando desaparece ese papel progresista (después de 1818, y después de 1905 en Rusia) ya no existe la perspectiva histórica indispensable, y la literatura se refugia en posiciones antirrealistas. Así, de la decadencia de la burguesía se sigue la decadencia de la literatura, que Lukács identifica con la literatura realista. La llegada del socialismo hará surgir el realismo socialista.
Lukács, convierte la crítica sociológica en auténtica investigación social sobre las mediaciones entre base y superestructura literaria, y concede al factor histórico un claro papel en la evolución de los géneros literarios.
5. Otras investigaciones inspiradas en le marxismo
5.1. Escuela de Frankfurt
La Escuela de Frankfurt nace en el Instituto para la Investigación social de la Universidad de Frankfurt (1923), y su investigación, desarrollada en el campo de las ciencias sociales, se denomina teoría crítica frente a la teoría tradicional. Destacaron T.W.Adorno, Herbert Marcuse, Friedrich Pollok, Erich Fromm y W.Benjamin.
5.2. Walter Benjamin (1892-1940)
Defendió el arte como negación del mundo y anticipación de la utopía. Se interesa más por la poesía lírica que por la narrativa. Considera que en las obras de vanguardia la ruptura con la realidad es más evidente (Baudelaire, Kafka o Brecht), y también le interesa el arte técnicamente reproducible, que implica un avance hacia una democratización del arte.
5.3. T.W. Adorno (1903-1969)
Defendió que la mejor poesía lírica tiene un carácter social, porque implica una liberación de la praxis dominante y la protesta contra una situación social que cada uno experimenta como hostil. En palabras de Domíngez Caparrós, “la poesía expresa el sueño en un mundo en que las cosas marcharán de otra manera” (2002, pág.68). Considera imposible la “democratización del artista” que defendía Benjamin.
5.4. Otros autores
Destacan otros autores dentro del ámbito marxista, como los italianos Antonio Gramsci y a Galvano della Volpe y su intento por construir una poética marxista de orientación semántica. En Inglaterra tenemos a Terry Eagleton, en Estados Unidos a Fredric R. Jameson, que propugna una hermenéutica marxista, inspirada en las categorías de la hermenéutica bíblica tradicional. En Francia destacan Pierre Macherey y Jean Thibaudeau, y Julia Kristeva por su confluencia de marxismo, psicoanálisis y semiología. En España es importante Juan Carlos Rodríguez por ´Teoría e historia de la producción ideológica, 1. Las primeras literaturas burguesas (s.XVI).
Apuntes aquí: http://peripoietikes.hypotheses.org/341