(Recensión de Historia de la Filosofía" de Copleston, tomo 3, pg 224-238)
Nicolás de Cusa es difícil de clasificar:
1.- El trasfondo de su pensamiento gira en torno al catolicismo en línea con la tradición escolástica, siendo influido por gran número de pensadores medievales. Mauricio de Wulf dijo de él que "a pesar de sus audaces teorías es solamente un continuador del pasado" y que " sigue siendo un medieval y un escolástico".
2.- Nicolás vivió en el XV, coincidiendo durante tres décadas con Marsilio Ficino. Hay partes de su pensamiento proyectados hacia el futuro y asociados a los comienzos de la filosofía moderna. Algunos de ellos se reavivarán incluso en Leibniz.
Por todo ello conviene considerar a N.C. como un pensador de transición, un filósofo del Renacimiento que combinaba lo nuevo con lo viejo. Aún así, queda da duda que dónde clasificarlo dentro del renacimiento. En sentido muy extenso podemos llamarlo platónico, aunque resulta extraño encuadrarlo entre los platónicos italianos. Fue en cierto modo un filósofo de la naturaleza sin que pueda decirse de él que fue un científico a pesar de su interés por las matemáticas; pero ante todo fue un pensador cristiano sin nada que ver con panteísmos del tipo de Bruno.
Nación en Cusa de Mosela en 1401 ordenándose sacerdote en 1426. Se mostró partidario del poder conciliar, si bien posteriromente cambió de opinión a favor del poder papal. Su filosofía se centra en la síntesis armoniosa de las diferencias. Concibe a Dios como coincidentia oppositum, síntesis de los opuestos que trasciende pero incluye las distintas perfecciones de las criaturas. Su concepto de Unidad como conciliación armoniosa no lo empleó sólo en la teología especulativa, sino en todos los órdenes; especialmente en cuanto a la unidad de la Iglesia. Esto fue lo que motivó su cambio de opinión respecto al poder de la misma.
En un principio creyó que el mejor modo de preservar la unidad frente a las fuerzas centrífugas era fortalecer el poder conciliar en detrimento del papal. Siempre pensó que los derechos naturales de la soberanía pouplar estaban por encima del monarca o del Papa. Aborreció siempre la tiranía y la anarquía. En lo poítico defendía la idea del Imperio, como una síntesis de las diferencias a modo de federación, no monolítico. Asimismo, defendió la concepción "democrática" de la Iglesia como una armoniosa unidad en la multiplicidad, expresada jurídicamente en la teoría conciliar. Aspiraba a la Unidad de la Iglesia como la más importante, pero esa Unidad por él querida no anulaba las diferencias.
NC abandonó la teoría conciliar y actuó como un campeón de la Santa Sede. La motivación de este radical cambio es doble:
1.- Hay un cambio de convicciones teóricas a propósito del Papado como institución divina, dotada de suprema autoridad y jurisdicción.
2.- Adquirió la convicción de que el reforzamiento del poder conciliar y debilitamiento del poder del Papa no redundaría en beneficio de la unidad de la Iglesia, sino que la debilitaría y facilitaría un temido cisma.
Este cambio de posición no significó la adopción de teorías extravagantes como las de Gil de Roma (conocido también como Egidio Romano, para el cual el poder Papal debía ser absoluto, incluso en lo temporal). NC nunca consideró el poder temporal subordinado al aclesial, sino a ambos poderes conviviendo armónicamente. Ese ideal de unidad sin supresión de diferencias aparece una y otra vez en NC, reavivándose en Leibniz mucho después.
La idea de Dios.
Dios es la coincidentia oppositum, la síntesis de los opuestos en un ser único y absolutamente infinito. Dios trasciende todas las diferencias que se dan en los seres finitos (las criaturas), pero las trasciende reuniéndolas en sí de una forma incomprensible. A modo de ejemplos:
1. La distinción entre esencia y la existencia, que se halla en todos los seres, desaparece en Dios: es el infinito actual, la esencia es su existencia.
2. Si decimos que Dios es el más grande (maximum) tenemos que admitir que es también el más pequeño (minimum), pues Dios no puede tener lo que llamamos tamaño, ni ser lo que normalmente consideramos "grande".En Él maximum y minimum coinciden.
Llegamos a conocer la cosa finita poniéndola en relación o comparándola con lo ya conocido; usamos para ello la comparación, la semejanza, la desemejanza y la distinción. Pero con Dios, que es infinito, estas operaciones desde cosas finitas no nos sirven, de ahí que NC haya incidido mucho en la famosa via negativa.
La vía Negativa
Sabemos de Dios lo que no es, mucho más que lo que es. En cuanto al conocimiento positivo de Dios nuestras mentes están en un estado de ignorancia, pero esa ignorancia no debe ser como la del que nada conoce, ni la del que no ha hecho esfuerzo alguno por conocer. Dicha ignorancia procede del reconocimiento de la infinitud y trascendencia de Dios. Es una ignorancia docta o instruida, de ahí que su obra más emblemática lleve el título de De docta ignorantia.
Hay una aparente contradicción entre señalar la vía negativa y afirmar a la vez que Dios es coincidentia oppositorum; pero es que NC no rechazaba del todo la vía affirmativa. Hacemos afirmaciones positivas sobre Dios, y está justificado que las hagamos; pero no hay afirmación positiva acerca de la naturaleza divina que no necesite ser cualificada mediante una negación, pues no podemos simplemente extrapolar las ideas tomadas de las criaturas finitas: la teología negativa es superior a la afirmativa. Superior a ambas es sin embargo la teología copulativa. Por ella Dios es comprendido como coincidentia oppositorum.
El nivel inferior del conocimiento humano es la percepción sensible. Los sentidos en sí siempre afirman. Es la razón la que hace juicios que pueden ser afirmativos o negativos. La razón hace uso del principio de no contradicción y del principio de incompatibilidad o exclusión mutua de los opuestos. Pero no puede llevarnos al conocimiento de Dios, porque su materia prima es el mundo sensible. NC hace una analogía con un polígono inscrito en una circunferencia. Por más lados que le añadamos, nunca llegaremos a tener la circunferencia. Así, nuestro conocimiento de Dios nunca puede aprehender su esencia. Así, todo conocimiento mediante la razón discursiva es aproximado y toda ciencia es conjetura, aún cuando se trata de entidades sensibles y finitas, ya que su verdad y razón última está en Dios.
No es mediante la razón discursiva como el hombre se acerca más a Dios, sino mediante el intelecto, que es la actividad superior de la mente: mientras que la percepción afirma y la razón afirma y niega, el entendimiento niega las oposiciones de la razón y aprehende a Dios como la coincidentia oppositorum. Así, la docta ignorantia fue explicada principalmente en sus obras Idiotae y De venatione sapientiae.
En su obra De possest vuelve a la idea de coincidencia entre contrarios con el concepto, por el inventado de Possest. Possest no existe como palabra, es una palabra inexistente, él la crea: el Possest. Una palabra inexistente, pero filosofícamente está bien, es un acierto. "Possest" está hecha de dos términos en latín, "posse" que es el infinitivo del verbo poder, y "est" que es la tercera persona del verbo ser en el presente del indicativo: él "est". "Posse" y "est", contamina las dos y eso da "possest". Y, ¿qué es el Possest? El possest es, precisamente, la identidad de la potencia y del acto. A su vez, Dios es concebido por NC como el posse ipsum: el poder absoluto que se revela en las criaturas.
La relación entre Dios y el mundo
Dios contiene a todas las cosas. Todas ellas están contenidas en la simplicidad divina y sin Dios nada es. Pero no por ello NV es panteísta, ni mucho menos. Dios contiene todas las cosas en cuanto que es causa de todas ellas, es inmanente con todas las cosas, pero Dios es a la vez centro y circunferencia del mundo. Influido con pensadores anteriores como Juan Escoto Eriúgena o el maesto Eckhart, empleó frases y enunciaciones muy atrevidas, pero él insistió enérgicametne en la diferencia entre la infinitud divina y la criatura finita. Explica NV que el mundo es una teofanía, una contracción de Dios, en la línea de Juan Escoto. El universo como suma de todas las cosas finitas es el contractum maximum. Afirmaciones audaces como "el hombre es Dios, pero no absolutamente Dios, puesto que es hombre. Es por tanto, un Dios humano" parecen querer decir no más que lo que muchos otros habían afirmado antes: el hombre es imagen de Dios.
Sin embargo, a pesar de su ausencia de panteísmo, es cierto que para NV el mundo es nada aparte de Dios, y la relación del mundo a Dios es la de ser un espejo de lo divino. El mundo es la infinitas contracta y la contracta unitas. A pesar de que la relación entre Dios y las criaturas es incomprensible, NV proporcionará diversas analogías geométricas y matemáticas para ilustrarla de alguna manera.
El mundo y el tiempo
El mundo es colección de cosas finitas, pero en cierto sentido infinito. Es eterno, porque procede de la eternidad y no del tiempo. NC distingue entre tiempo y duración. el tiempo es la medida del movimiento, de modo que sin movimiento no hay tiempo, pero sí duración . La duración sucesiva es la copia o imagen de la duracion absoluta que es la eternidad. La duración del mundo es imagen de la eternidad divina. No es exactamente la absoluta eternidad de Dios, pero no tiene por sí misma unos límites necesarios.
El universo no tiene límites, ni arriba o abajo, tampoco tiene centro. La Tierra no es el centro por lo tanto. NC no dice explícitamente que la Tierra da vueltas al Sol, sí que es menor que él, y mayor que la luna. Según NC para comparar los movimientos de los astros deberíamos hacerlo determinando unos puntos fijos, pero tal cosa es imposible, porque en el mundo todo es movimiento, de ahí que la astronomía sea una ciencia aproximada y relativa.
Existe una jerarquía de seres en la realidad, a partir de la materia, pasando por los organismos, animales, y hombres hasta los espíritus puros (evidencia una fuerte influencia aristotélica y platónica a este respecto). Sin embargo, siempre mantendrá que la cosa individual es manifestación única de Dios. Eso no implica negar la existencia de las especies:
1. Aunque da la razón a los aristotélicos en que los universales como tales pertenecen al orden conceptual, pero no por ello dejan los miembros de una especie de tener una común naturaleza específica, que existe en cada uno de ellos en un estado contraído.
2.- Cada cosa individual refleja el universo entero. Toda existencia "contrae" todas las demás cosas. En otras palabras: el universo es una contracción del ser divino, y cada cosa finita es una contracción del universo.
Según NC hay un alma del mundo, pero no es sino Dios. Rechaza por tanto la concepción neoplatónica del anima mundi como algo ajeno, separado de Dios e intermedio entre el mundo y Dios. En su cosmología no hay intermedio entre Dios (infinito actual) y el mundo creado (infinito potencial).
El hombre
Aunque cada ser finito refleja el mundo entero, particularmente ocurre en el hombre, que combina en sí mismo materia, vida orgánica, vida animal sensitiva y racionalidad. El hombre es un mundo en pequeño que comprende en sí mismo las esferas intelectual y material de la realidad; y así como el mundo tiene su alma (Dios), el hombre también tiene la suya. Así, el mundo, reflejado en cualquiera de sus cosas, es más perfectamente reflejado en el hombre. Éste a su vez, al reunir en sí mismo atributos que se encuentran por separado en todas las demás cosas, es la representación finita de la coincidentia oppositum divina. Tenemos las siguientes relaciones:
1.- El universo es el concretum maximun mientras qeu Dios es el absolutum maximum. Pero el universo no existe aparte de las cosas individuales, y ninguna de ellas encarna todas las perfecciones de su especie. La grandeza absoluta no es por tanto jamás contraída, o hecha concreta
2.- No obstante lo anterior, podemos concebir un maximum concretum: que uniría en sí mismo no sólo los diversos niveles de existencia creada, como lo hace el hombre, sino también la Divinidad misma en estado actual. Este maximum concretum es Cristo. Es asimismo el medium absolutum en dos sentidos:
A. Es la unión perfecta entre lo creado y lo increado, la naturaleza divina y la humana.
B. Es el medio único y necesario para que los seres humanos puedan ser unidos a Dios. Sin Cristo el hombre no puede conseguir la felicidad eterna.
Relaciones con otros filósofos
NC hizo amplio uso de doctrinas filosóficas anteriores: cita a menudo al Pseudo-Dionisio, a quien tomaba seguro por discípulo de san Pablo. De él tomó la importancia de la vía negativa. Conocía también De divisione naturae de Juan Escoto Eriúgena. El uso de antinomias alarmantes lo tomó sin duda del maestro Eckhart. Del platonismo místico tomó ideas que le ayudaron a fraguar sus teorías sobre la coincidentia oppositum, del hombre como microcosmos y de la docta ignorantia, así como el afán de presentar al mundo como la automanifestación teofánica de la divinidad.
Sus metáforas matemáticas, y su interés máximo en Dios y su relación con el mundo lo enlazan con san Agustín y otros filósofos cristianos, y lo anclan en la Edad Media. Sin embargo otras tendencias lo llevan a la edad moderna sin la menor duda: su insistencia en la teología negativa y en la coincidentia oppositum lo ligan a la teoría de Schelling del absoluto como punto en el que se desvanecen todas las diferencias. Así pues, la filosofía de Nicolás de Cusa puede ser vista como un adelanto del idealismo alemán.
Finalmente, su adscripción de pleno al Renacimiento se puede mantener fijándose en su filosofía natural, que aunque mantiene características del pasado, representa un interés creciente por el mundo y el sistema de la naturaleza. Su visión infinitita se acerca en parte a la de Giordano Bruno. Éste resultó influido por el cusano, aunque llevó sus reflexiones en dirección muy contraria. La intención de NC en la cosa individual lo aleja del neoplatonismo, y parece una semilla de la filosofía leibniziana posterior. De la misma manera, su concepción del universo sin centro ni arriba ni abajo lo encuadra en la cosmología moderna no medieval. NC promueve la investigación de la physis por sí misma, no meramente como trampolín de acercamiento a Dios.
De todas maneras, ante todo fue un pensador cristiano preocupado por el encuentro con Dios a través de Cristo. como el maximun contractum, y el medium absolutum. Su preocupación religiosa no le impidió adentrarse en los nuevos intereses de la filosofía renacentista, y le previno de caer en las extravagancias de algunos filósofos de este período.