Salmon efectuó la propuesta de que la explicación científica debía entenderse desde un entente cordiale entre dos tipos de explicación rivales, aquella que proporciona la comprensión de los mecanismos que dan lugar al fenómeno que se estudia (explicación causal), y aquella que implica la subsunción en un marco más general. En síntesis, tres eran las tendencias teóricas al respecto de la explicación científica (MIGUEL, H. & PARUELO, J. ; 2006):
1 - Modelos en los que se intenta subsumir el fenómeno a explicar bajo leyes generales. Aquí estaría el modelo nomológico deductivo hempeliano, y también el de Kitcher. Este tipo de explicaciones brinda, según Salmon, un tipo de comprensión que llamó “cosmológica” pues permite comprender un suceso enmarcándolo en un esquema más general.
2 - Modelos en los que se buscan relaciones causales para dar cuenta de la explicación científica. El modelo mecánico-casual del propio Salmon pertenece a esta categoría.
3 - Modelos pragmáticos de explicación. Aquí se situaría el modelo de van Fraasen.
Salmon defiende la posibilidad de una coexistencia pacífica entre los modos 1 y 2, exponiendo un ejemplo para ilustrarlo: un pasajero de un avión sostiene un globo de helio con un cordel. En el momento de la aceleración del despegue el globo se inclina (de un modo ciertamente antiintuitivo) hacia proa. La explicación mecánico causal (del segundo tipo) invocará un gradiente de presiones en la atmósfera del interior del avión, mayor hacia la cola, que hace (causa) que el globo tienda a las bajas presiones, es decir, a la proa. Una explicación unificacionista (del primer tipo) invocaría el principio de equivalencia de la relatividad general, haciendo ver que un sistema acelerado hacia adelante equivale a un sistema sometido a un campo gravitatorio con la masa que lo genera hacia popa, de ahí que el globo se límite a comportarse como los globos de helio: ascendiendo mientras se alejan de la masa gravitatoria.
Un caso muy sencillo de coexistencia de los dos tipos de explicaciones es el de la caída de un grave en el seno del campo gravitatorio terrestre. La explicación por unificación invoca a la energía potencial que el cuerpo tiene en el punto más alto, la energía cinética que va adquiriendo conforme va cayendo, y a la conservación de la energía mecánica total (suma de energías cinética y potencial) a lo largo de la caída. La explicación mecánico-causal explica el peso del objeto mediante la ley de gravitación universal y apela a la acción de dicha fuerza sobre el grave y obtiene los mismos resultados.
Lo importante es que ambas explicaciones conviven y proporcionan comprensiones diferentes y complementarias. En síntesis, la postura de Salmon es que para todo fenómeno se pueden dar, al menos en principio, explicaciones de ambos tipos. Esta postura ha sido muy criticada por autores como Henk de Regt (MIGUEL, H. & PARUELO, J. 2006, pg 162), que muestran una colección de casos de la Historia de la Ciencia en los que sólo un tipo de los dos proporciona la explicación, mientras que el otro es rechazado. Ejemplo paradigmático de ello es el experimento de Michelson - Morley, en el que la única explicación adoptada ha sido la unificatoria (contracción de las barras rígidas en virtud de la relatividad restringida), desechándose la posible explicación mecánico-causal. Así, en este caso no puede haber coexistencia de dos teorías porque sólo contamos con una: la unificatoria, representada por la relatividad restringida.
Salmon no obstante replicaría que esto puede ser así de modo sincrónico, pero que diacrónicamente este hecho no representa sino un momento en el avance del conocimiento de los fenómenos, que termina siempre por ofrecer la citada coexistencia. La propuesta de Salmon parece ser la de una independencia entre las explicaciones mecánico-causal y unificatoria; comparten un núcleo conceptual común sin que exista una dependencia conceptual entre ambas.
Diferencia de niveles
La explicación causal se circunscribe al nivel micro, porque es allí donde se producen las interacciones causales, y éstas se dan entre elementos del mismo nivel de organización. Aquí entra de lleno el problema de la reducción teórica entre teorías que describen la realidad a distintos niveles. Las relaciones de causación se producen entre entidades diferentes del mismo nivel, lo mecánico-causal está en el nivel inferior, y de él emergen las propiedades de nivel superior.
Las explicaciones por unificación sin embargo son explicaciones de tipo top-down, (de arriba a abajo) mientras que las mecánico-causales son down-top. Un fenómeno observable quedaría entre dos niveles: por un lado el fenómeno es subsumido en un nivel de descripción superior, y por otro es explicado desde niveles inferiores a él. Ambas direcciones no son simétricas y suponen estrategias diferentes: cuando procedemos de arriba a abajo atendemos a principios generales y a cómo afectan a nuestra situación de estudio. Así ocurre, por ejemplo, con la derivación de la ecuación del período de un péndulo desde las leyes generales de la mecánica, o aplicando el principio de equivalencia al caso del globo de helio en el interior del avión.
Ahora bien, también podemos llegar a explicar el periodo del péndulo atendiendo a la mecánica causal existente entre cada una de las partículas que componen el péndulo, a la cohesión entre las partículas que lo forman, etc. Esta segunda explicación es mecánico-causal: el nivel de organización subyacente al fenómeno nos aporta su explicación, de modo que debemos atender al problema de reducción teórica aquí existente. Diremos que una teoría se reduce a otra si las leyes y los estados de los sistemas de la primera pueden obtenerse a partir de leyes propias de la segunda más una serie de leyes puente de conexión entre ambas, de modo de especificar las condiciones en las que los estados de los sistemas de la segunda dan lugar a los estados de los sistemas de la primera.
Así, un explicación mecánico-causal supone una reducción de un nivel macro a otro nivel micro. ¿Significa esto que las explicaciones por unificación (en sentido contrario a las anteriores) no conllevan reducción alguna? En absoluto. Cuando la teoría de menor nivel de generalidad se deduce de otra más general también hay una reducción teórica involucrada, pero no deberíamos confundirlas. Cuando procedemos en dirección top-down (por unificación) la reducción es metodológica, cuando procedemos en dirección down-top (explicaciones mecánico-causales), la reducción es ontológica porque "lo que se está buscando es la descripción en términos de leyes que rigen aquello de que está hecho lo que queremos explicar, es decir, cuáles son las entidades y procesos que constituyen el nivel subyacente al fenómeno" (MIGUEL, H. & PARUELO, J. 2006)
Complementariedad de explicaciones
Queda claro por lo anterior que las explicaciones por unificación y por apelación a mecanismos mecánico-causales no son equivalentes. Queda por dilucidar si son, al menos, complementarias. La propuesta de Salmon así lo incida, toda vez que supone que la verdadera comprensión del fenómeno en toda su magnitud se efectúa cuando se da la convivencia de ambos tipos de explicaciones: uno aportaría lo que al otro le falta para acceder a la comprensión total. Sin embargo, la Historia de la Ciencia nos ilustra de la existencia de otro tipo de complementariedad: el que se da cuando se dispone de dos explicaciones y se puede alcanzar la comprensión del fenómeno apelando a uno de ellos, sin atender al otro.
Así lo vemos en el experimento de Michelson-Morley, en el que la inexistencia de efectos atribuibles al éter se explica por la contracción de Lorenza de varillas rígidas en el sentido del movimiento. Se rechazaba la explicación mecánico-causal por no ser compatible con la visión proporcionada por la explicación por unificación, que apela a la mecánica relativista. Estas consideraciones apuntan más a una visión de la coexistencia pacífica más como una disyunción inclusiva que como una conjunción en la que ambos tipos de explicación deben estar simultáneamente presentes, pero tiene el costo conceptual de prescindir de la hermosa idea de un logro comprehensivo completo apelando a ambos tipos armónicamente.
Poner foco en la reducción, no en la comprensión.
Esto nos lleva a plantearnos la posibilidad de estudiar la coexistencia pacífica sin atender a la comprensión, sino atendiendo al tipo de reducción implicado en cada caso. Esta propuesta eliminaría las variables pragmáticas (los individuos deciden atender a un tipo de explicación científica u otro en función del tipo de comprensión que desean) del planteamiento de Salmon. Mientras que en la explicación mecánico-causal el grial es reducir el nivel del fenómeno a un nivel de menor organización o complejidad, en la explicación por unificación es reducir a un nivel mayor de generalidad. No se trata de optar por un tipo de reducción en detrimento del otro, sino que cuando se dispone de uno, se considera que estamos en un estado provisional susceptible de mejora. La apelación a un núcleo conceptual común a los dos tipos de explicación que hicimos más arriba apuntaría directamente a reducción: explicación implica reducción, sea ésta a niveles de menor organización o a niveles de mayor generalidad de leyes.
Elección racional de teorías
Es imposible atender a este aspecto sin considerar las características pragmáticas que pretendíamos obviar en el planteamiento anterior. La explicación está ligada a la comprensión que las personas obtienen de los fenómenos que se explican. Por lo tanto la explicatividad de una teoría debe estar necesariamente en el núcleo duro de las consideraciones sobre elección racional entre teorías rivales. Cuando existe una elección racional hay necesariamente una valoración, que consiste en numerizar virtudes y defectos, ordenarlas y escoger el óptimo con algún criterio de maximización de una función de utilidad. Por lo tanto, lo racional, en igualdad de otras consideraciones, será elegir la teoría más explicativa, en el caso de tener que elegir entre teorías rivales que tengan un grado similar de adecuación empírica y de coherencia interna.
BIBLIOGRAFIA
MIGUEL, H. & PARUELO, J. (2006) Coexistencia pacífica de explicaciones y reducción. Revista de Filosofía, Vol 31 num 2 pp 155-172. UNIVERSIDAD COMPLUTENSE. MADRID.