1972 cuando comienza la construcción de la central nuclear de Chernóbil bajo la dirección de este hombre llamado, Víctor Bryukhanov. Necesito que recuerdes su nombre porque puede que sea uno de nuestros primeros sospechosos para el desastre. Inicialmente, la planta se conocía como central térmica nuclear Memorial Vladimir Ilich Lenin, pero con el tiempo se hizo más conocida como la central de Chernobyl, por su proximidad a esa pequeña ciudad. Este proyecto será bastante grande y para poder manejar una planta tan compleja, el gobierno decide construir una ciudad entera muy cerca de la planta para albergar a las personas que trabajaran ahí y a su familias. Este lugar es bautizado como Pripiat, aunque pequeña, esta se planea con cuidado y pensando en el bienestar de los trabajadores. Aquí hacen edificios residenciales, parques, centros culturales, escuelas y hasta una cárcel. Una pequeña sociedad cuya economía gira en torno a la planta nuclear. A partir de aquí, necesito que prestes mucha atención, porque lo que viene nos ayudará a entender, que lado pudo haber sido el responsable del desastre. Hasta ahora, tanto el gobierno como los expertos están convencidos de que es imposible, que todo se descontrole, ya que el reactor cuenta con un sistema de enfriamiento diseñado para evitar el sobrecalentamiento. Para que lo entiendas mejor, este sistema utiliza agua fría para evitar que el calor generado por el reactor sea tan alto que derrita unas largas barras de boro, las cuales son las encargadas de mantener todo bajo control. Sin este sistema de enfriamiento, el reactor estaría expuesto a un peligro inminente. Esto es importante porque debido a esa mínima posibilidad de riesgo y el aumento en la creación de plantas nucleares al gobierno le entra el miedo de que un desastre ocurra. Tratando de prevenir esto, ordena pruebas de seguridad en todas las plantas del país. La prueba de seguridad simula que la electricidad se pierde algo así como un apagón repentino. Lo que busca averiguar esta simulación es si las turbinas, aún y después de haber perdido esa potencia pueden generar la suficiente energía para mantener el funcionamiento las bombas de refrigeración hasta que se activen los generadores de emergencia. Ahora que tienes toda esta información comencemos con la crónica del desastre. Pasan 10 años desde la construcción de la planta de Chernobyl y todo había funcionado con normalidad, pero una madrugada de abril todo esto cambia, especifícamente. En el reactor 4 se lleva a cabo una de las pruebas de seguridad que mencioné antes. Sin embargo, esta vez nada sale como esperaban. Como parte de la prueba, los operadores deben reducir la potencia del reactor de 1600 a 700 megavatios. Es un proceso delicado, que si el reactor no está en buenas condiciones activa automáticamente los sistemas de seguridad interrumpiendo la prueba. El problema surge cuando debido a la urgencia de completar la prueba y enviar los resultados al gobierno, el jefe de operaciones, Anatoly Diatlov decide asumir un gran riesgo. En lugar de permitir que los sistemas de seguridad actúen, los apaga. Incluidos los de regulación de potencia y refrigeración que serían cruciales para contener el reactor en caso de una emergencia. A medida que avanza la prueba del reactor muchas advertencias y señales de peligro surgen, pero el jefe las minimiza con tal de llevar hasta el final la prueba. Y para empeorar la situación el jefe de control omite un paso clave en el protocolo lo que provoca que los niveles de energía caigan drásticamente por debajo de lo permitido y lo seguro. Esta combinación de errores hace que la prueba ya de por sí riesgosa se vuelva extremadamente peligrosa acercando el rectora a una situación crítica. Después de esto y en un intento desesperado por revertir la situación, el equipo de ingenieros comienzan a retirar las barras de control manualmente para así aumentar y recuperar la potencia perdida. Con esto creen que han logrado estabilizar la situación aunque en realidad están muy equivocados. El reactor cuenta con 211 barras de control y las normas de seguridad exigen que al menos 30 permanezcan insertadas, pero en este caso solo dejan 8. Cuando intentan insertar las barras nuevamente para detener la reacción nuclear, las alarmas empiezan a sonar en las consolas alertando a todo el personal de que algo anda terriblemente mal y esto va peor porque las barras de control que te mencioné que están diseñadas para disminuir la reactividad con boro, tienen puntas de grafito que en lugar de reducir la reactividad de inmediato en este caso la incrementan. Este defecto de diseño causa un aumento súbito y descontrolado en la potencia del reactor llevando este accidente a otro nivel.