François Viète nació en 1540 en Fontenay-le-Comte(Poitou, Reino de Francia) y murió en París el 23 de febrero de 1603.
Viète creció en una familia de comerciantes acomodados, lo que le permitió recibir una buena educación. François era apasionado de las matemáticas y le gustaba resolver acertijos.
Durante años François trabajó como consejero y secretario de altos cargos políticos, lo que hizo que de alguna forma contactara con la corte del rey Enrique III y luego con el rey de Francia Enrique IV. Además de consejero del rey, François fue conocido por resolver cifrados durante distintos conflictos, esto hizo que se le reconociera por criptógrafo.
François era una persona muy culta, con amplios conocimientos en lenguas clásicas y ciencias. En sus ratos libres se dedicaba a estudiar los textos de diferentes referentes matemáticos y científicos, lo que hizo que desarrollara sus propias ideas matemáticas. Gracias a esto dejó una huella en el álgebra.
Trayectoria científica
François estudió en la Universidad de Poitiers, donde cursó estudios de Derecho. A pesar de haber estudiado derecho, François fue reconocido por obras y publicaciones como “In artem analyticem isagoge” (1591), donde estableció los fundamentos del álgebra simbólica o “Canon mathematicus seu ad triangula cum appendicibus” (1579) y “Ad problema quod omnibus mathematicis totius orbis proposuit” (1593), en las cuales se hablaba sobre trigonometria, geometria y astronomia.
Además, tuvo relación y colaboró con otros matemáticos como pueden ser Christopher Clavius (1538-1612), matemático y astrónomo que citó el trabajo de Viète en temas de trigonometría y geometría.
O François de Foix, conde de Candale (1502–1594) el cual tuvo un intercambio con François sobre diversos temas de geometría y matemáticas clásicas.
Su aprendizaje fue autodidacta en su mayor parte, guiado por la lectura de obras clásicas como “Los Elementos” de Euclides, el cual introdujo el método deductivo axiomático, donde todo se demuestra lógicamente a partir de unos pocos principios y hablaba de geometría, pero también teoría de números y fundamentos lógicos de las matemáticas, y “Arithmetica” de Diofanto, el cual fue el primer tratado sistemático de álgebra simbólica, aunque sin el rigor de hoy en dia y marcó el paso del cálculo numérico a la manipulación abstracta de ecuaciones.
Alexander Anderson trabajó como asistente y editor de los manuscritos de François y cuando él falleció se encargó de publicar y comentar sus obras, además de publicar sus propios trabajos y análisis basados en los métodos que tenía François.
Marin Getaldić fue alumno directo y colaborador intelectual durante su estancia en Francia, adoptó y difundió los métodos de François y fue uno de los divulgadores europeos más importantes.
François destacó principalmente en el álgebra, siendo considerado el padre del álgebra simbólica moderna. Fue el primero en introducir el uso sistemático de letras para representar cantidades conocidas y desconocidas en las ecuaciones. Estableció reglas más claras para la resolución de ecuaciones polinómicas. Formuló relaciones entre los coeficientes de un polinomio y las sumas y productos de sus raíces. Propuso un método para calcular el número π mediante una serie infinita basada en polígonos inscritos, que fue una de las primeras aproximaciones algebraicas precisas.
François destacó principalmente en el álgebra, siendo considerado el padre del álgebra simbólica moderna. Fue el primero en introducir el uso sistemático de letras para representar cantidades conocidas y desconocidas en las ecuaciones. Estableció reglas más claras para la resolución de ecuaciones polinómicas. Formuló relaciones entre los coeficientes de un polinomio y las sumas y productos de sus raíces. Propuso un método para calcular el número π mediante una serie infinita basada en polígonos inscritos, que fue una de las primeras aproximaciones algebraicas precisas. Además de las matemáticas, François mostró un gran interés por la astronomía y la criptografía. Ayudó a descifrar códigos secretos usados por los enemigos del rey, aplicando métodos matemáticos al análisis de patrones de letras. Algunos casos que tuvo como criptógrafo fueron el caso de los mensajes españoles (1589-1590) donde François interceptó mensajes de Felipe II de España durante la guerra que tuvo Francia y España, o el descifrado que tenían conspiradores franceses durante las guerras de religión.
Como astrónomo estudió las teorías de Copérnico y Ptolomeo e intentó buscar una forma de representar las órbitas con la geometría y el álgebra.
En su época no existían premios científicos como los actuales, pero su reconocimiento fue amplio. Fue nombrado consejero real y recibió el respeto de muchos intelectuales de su tiempo por su talento y sus aportaciones al conocimiento matemático.