Investigadora Doctorando en Ciencias de la Educación
Universidad Latinoamericana y el Caribe
Especialista en Planificación y Gerencia Educativa
Licenciada en Trabajo Social
Universidad Bolivariana de Venezuela
República Bolivariana de Venezuela
mirmirabal@gmail.com
https://orcid.org/0000-0003-4843-9058
RESUMEN
La educación debe darse en un espacio donde predomina el dialogo permanente y se socializa el saber popular; porque los sectores populares se convierten en sujetos históricos, construyendo así su propia hegemonía ideológica y política lo que permitirá construir sus propios proyectos históricos. La investigación tuvo como objetivo fortalecer el Poder Popular a través de una Propuesta Pedagógica orientada a una Educación Emancipadora en la comunidad Maisanta del Municipio Libertador, Temblador Estado Monagas, Venezuela. Se desarrolló bajo una la investigación acción participativa, herramienta con la cual trabajamos los proyectos socio comunitarios, como soporte de contenido social y político; aplicando la sistematización de experiencias y el dialogo de saberes y haceres se logró dar orientaciones necesarias para que los vecinos mejoren su calidad de vida y por ende un mejor bienestar social. Con ello, se buscó impulsar la organización, la participación activa y protagónica de la comunidad, en la toma de decisiones en colectivo, por ser la que tiene la potestad de decidir y lograr avances en el proceso de transformación del desarrollo local, que les permita unificar criterios y con ello una participación masiva dado el estímulo del gobierno revolucionario. Se concluye que, el pueblo soberano tiene el deber y el derecho de asumir la gestión pública a través de la organización comunitaria para la evaluación de políticas que favorezcan la elevación, el bienestar y la calidad de vida de sus pobladores. Cabe destacar que, en la Universidad Bolivariana de Venezuela, se trabaja con un nuevo modelo educativo basado en una educación en valores ético políticos, donde la persona se involucra directamente en la búsqueda de la solución a la problemática del día a día, en función de mejorar los espacios comunitarios donde todos y todas tengan las mismas oportunidades.
Palabras clave: comunidad, educación emancipadora, poder popular, toma de decisiones.
Abstract
Education must take place in a space where permanent dialogue predominates and popular knowledge is socialized; because the popular sectors become historical subjects, thus building their own ideological and political hegemony, which will allow them to build their own historical projects. The research aimed to strengthen the Popular Power through a Pedagogical Proposal aimed at an Emancipatory Education in the Maisanta community of the Libertador Municipality, Trembling State Monagas, Venezuela. It was developed under a participatory action research, a tool with which we work the socio-community projects, as a support for social and political content; applying the systematization of experiences and the dialogue of knowledge and doings, it was possible to provide necessary guidance so that the neighbors improve their quality of life and therefore a better social well-being. With this, we sought to promote the organization, the active and leading participation of the community, in collective decision-making, for being the one with the power to decide and make progress in the process of transforming local development, which allows them to unify criteria and thereby a massive participation given the stimulus of the revolutionary government. It is concluded that, the sovereign people have the duty and the right to assume public management through the community organization for the evaluation of policies that favor the elevation, well-being and quality of life of their inhabitants. It should be noted that at the Bolivarian University of Venezuela, we work with a new educational model based on an education in political ethical values, where the person is directly involved in the search for the solution to the day-to-day problem, in order to improve the community spaces where everyone has the same opportunities.
Keywords: community, emancipatory education, popular power, decision making.
INTRODUCCIÓN
La educación es un derecho humano, gratuito y obligatorio; un servicio público y un deber social para desarrollar el potencial creativo del ser humano, en igualdad de condiciones, donde el pueblo se forme para intervenir en la dirección de sus destinos, y que les permita la adquisición de habilidades y conocimientos, para hacerlos participes, consciente de su transformación social, basada en los valores de la identidad nacional, que favorezcan a los menos posibilitados económicamente y con una visión latinoamericana. Conociendo así el proceso de integración de nuestros pueblos, comprometiendo a docentes y educandos en el proceso de transformación de la educación, rompiendo viejos paradigmas y direccionándola hacia la corresponsabilidad social y cultural; a una educación orientada a los procesos de formación integral basada en los aportes de renombrados investigadores y Maestros Venezolanos: Simón Rodríguez, Paulo Freire, Prieto Figueroa, entre otros.
Así mismo, los ciudadanos y ciudadanas se involucran de manera consciente y voluntaria en todos los procesos sociales, políticos y económicos para lograr su desarrollo individual y colectivo; a través de la participación y el protagonismo popular desde las bases, ejerciendo así su soberanía a través de la consulta popular.
Tal como lo expresa, Rebellato (2006, p.120), “el poder debe comenzar en las luchas cotidianas y en cada uno de los espacios sociales y educativos. Participar es ejercer la voz, posibilidad de decidir, necesidad de indagar y dudar”. Significa que el colectivo a través del proceso de formación, de experiencias, del conocimiento pleno de su identidad y el rol social activo desarrollado coloca en práctica la autocrítica y el diálogo colectivo porque es parte de la dinámica e historia del ser humano.
Se debe entender, que la educación es política, porque los seres humanos establecen reglas de convivencias, perciben la realidad empírica y la interpretan de acuerdo a sus creencias y costumbres; se dan diversas opiniones, y solo basta que una mayoría lo apruebe para que el proceso continúe.
De esta manera, los sectores populares se convierten en sujetos históricos a partir de su práctica social, porque van construyendo su propia hegemonía e ideología, desarrollando así una conciencia política y por supuesto, la organización popular que les va a permitir construir sus propios proyectos históricos.
Según Mazzeo (2007), el poder popular asume la necesidad de la actividad hegemónica extendida, deja planteada también la posibilidad de que las organizaciones de las clases subalternas puedan ser hegemónicas antes de asumir alguna responsabilidad en relación al poder estatal o gubernamental. En vista de esto, el autor trata de decir, que la base popular es quien tiene la potestad de decidir lo que es más conveniente para que su poder de decisión sea más concreto a la hora de decidir los destinos de su comunidad.
Es en las comunidades donde se expresan, se critican, se enriquecen y se valorizan colectivamente sus conocimientos: los cuales son parte de la experiencia de vida, de sus luchas que refuerzan su poder para transformar a la sociedad. Lo que va a conllevar al fortalecimiento y organización para concretar nuevas formas de vida. Allí se aprende a convivir con sus necesidades e inquietudes propias porqué el quehacer es teoría y práctica, es reflexión y acción que inciden sobre las estructuras que deben transformarse; el quehacer no puede darse sin la acción y la reflexión de los otros, pues esta se da simultáneamente.
Se evidencia que se pone en práctica experiencias, saberes y las creencias de las personas a través de un proceso de acción-reflexión-acción para la transformación de la realidad. La educación llevada a las masas, debe partir de la reivindicación social con nuestros pueblos sumergidos durante siglos; en una educación excluyente por parte de las elites.
Tal como lo expresa Freire (1997, p.32), no hay enseñanza sin investigación ni investigación “sin enseñanza. (…) porqué indagué, porque indago y me pregunto a mí mismo investigo para constatar, cuando constato, intervengo, al intervenir educo y me educo, investigo para conocer lo que aún no conozco y difundir o informar sobre lo que hay de nuevo”. Quiere decir que la educación es un proceso continuo que en la medida que indago y busco información se obtienen respuestas y al compartirla con otras personas se da una retroalimentación continua.
Esa es la Venezuela que se está construyendo, a través de la Educación Popular con sabor a pueblo, buscando la transformación de nuestro país; ha comenzado un proceso de empoderamiento con mayor disponibilidad al saber y al conocimiento. Dándose un acercamiento entre la universidad y la comunidad producto de una articulación de la praxis social, donde se da una producción y recreación de saberes. Desde luego, esta realidad no niega la terrible crisis económica, social, educativa y por tanto de valores que vive actualmente nuestro país.
Al respecto, García (2007, p.7), plantea que “el pueblo debe asumir, una profunda voluntad política para impulsar esa sociedad que implica obligatoriamente formarnos todos y todas en una educación totalmente diferente a la tradicional; aprovechando la oportunidad del proceso revolucionario. Con ello se busca transformarla en una educación socialista, liberadora, emancipadora”.
Todo ello conlleva a decir, que el desarrollo comunitario debe estar orientado a un proceso colectivo de toma de decisiones donde sean ellos quienes deciden y se apoyen para la búsqueda de soluciones en estrecha interrelación con los líderes locales y las organizaciones de base que existen en la comunidad. Por ser un pilar fundamental para el crecimiento comunal en lo social, político, económico y cultural, es allí, donde converge una relación permanente entre los miembros de la comunidad que les permita unificar criterios y con ello una participación masiva para el desarrollo (de las subjetividades) de una conciencia revolucionaria.
Dentro de esta perspectiva, Bolívar (2009, p.117)) dice: “se hace imprescindible que nos potenciemos como expresión de procesos de transformación, rupturas y des aprendizajes, en aras de la construcción de saberes, de la creación cultural, social, ética, estética por un futuro mejor, por la posibilidad de ser mejores”, porque desde allí se orienta e imprime el carácter abierto y dinámico del proyecto humano, como fuerza que moviliza la voluntad.
Es preciso señalar, que asumiendo la educación a través de un proceso dialógico desde el colectivo como proceso integral de un constante análisis reflexivo, crítico y autocrítico. Donde se establezca el vínculo con las comunidades, a través del diálogo de saberes para sentar las bases de una educación liberadora con alto compromiso político social, que permita construir una estrategia de aprendizaje por proyecto donde se combinan las necesidades de la comunidad, específicamente Maisanta, ubicada en el Municipio Libertador del Estado Monagas, Venezuela, cuyo fin es ampliar las áreas de conocimientos, habilidades, destrezas; logrando el beneficio para todos. Porque en la práctica comunitaria se fundamenta la justicia social, la participación democrática y ciudadana; a los fines de fortalecer el desarrollo comunitario y el vivir viviendo, la convivencia solidaria, con participación y equidad, hecho a imagen y semejanza de cada comunidad, en la búsqueda de la suprema felicidad social.
Es en la investigación acción participativa (IAP), donde se combinan dos procesos: conocer y actuar que les permita planificar acciones y medidas para transformarlas, viabilizando la praxis que facilite el aprendizaje, la toma de conciencia crítica de la población sobre su realidad. Es decir, como una estrategia epistemológica y metodológica de aprendizaje desarrollando la integración de conocimientos prácticos enfocados en un espacio socio geográfico con las particularidades de los estudiantes de Gestión Social con la comunidad en su dinámica socio política (articulación y movilización social), bajo el parámetro educativo y político, dándose así un proceso de retroalimentación para responder y canalizar las necesidades del sector como vía para responder a la búsqueda de la emancipación social, económica y política de nuestro pueblo.
Es evidente que, desde la asamblea de ciudadanos y ciudadanas, se le facilita la consulta al pueblo para la conformación de los Consejos Comunales en cada una de las comunidades del municipio. Es preciso señalar que La Ley Orgánica de los Consejos Comunales en su Artículo 2 lo define: “Los consejos comunales en el marco constitucional de la democracia participativa y protagónica, son instancias de participación, articulación e integración entre los ciudadanos y ciudadanas, las diversas organizaciones comunitarias, movimientos sociales y populares, que permiten al pueblo organizado”.
Se puede evidenciar, que prevalece la corresponsabilidad, la solidaridad, el trabajo en equipo y la disponibilidad del colectivo a participar de manera conjunta para la resolución de los problemas suscitados. Por lo tanto, la comunidad es un grupo de personas que comparten un espacio geográfico, así como intereses económicos, sociales y culturales donde predomina un alto grado de interacción, solidaridad; dado que el desarrollo comunitario se realiza bajo la coparticipación del conglomerado social, con los gobiernos locales; a través de los mecanismos de participación ciudadana.
Cabe destacar que, la organización de los vecinos ha logrado tomar fuerza en la actividad y el debate popular en el ámbito comunitario; como lo expresa el Artículo 62 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV): Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho de participar libremente en los asuntos públicos, directamente o por medio de sus representantes elegidos. La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la gestión pública es el escenario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo, tanto individual como colectivo. Es obligación del Estado y deber de la sociedad facilitar la generación de las condiciones más favorable para su práctica. La participación como deber de los ciudadanos basado en la pertinencia, el empoderamiento y la solidaridad que posibilitan la autogestión, el fortalecimiento de las organizaciones comunitarias y por ende, el rescate de la identidad nacional de los pueblos.
Dentro de estos parámetros se justifica esta investigación, puesto que se quiere alcanzar una participación activa desde las bases populares donde se visualice la disponibilidad de cada ciudadana y ciudadano a fin de mejorar sus condiciones de vida e involucrarlo en la toma de decisiones que permita canalizar los problemas de su entorno y transformar la realidad
Siguiendo lo expresado en este orden de ideas, surgen unas interrogantes dentro de esta investigación: ¿Desde la Unidad Básica Integradora (UBI) Proyecto estamos construyendo poder popular?; ¿Desde la formación de las bases se empodera el poder popular?; ¿Se está dando el cambio de subjetividades?; ¿La comunidad está asumiendo las decisiones en colectivo?
METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
Se cumplió con el objetivo de fortalecer el poder popular a través de una Propuesta Pedagógica orientada a una Educación Emancipadora en la comunidad Maisanta del Municipio Libertador. Temblador Estado Monagas, República Bolivariana de Venezuela.
Tomando en cuenta los referentes metodológicos de la Universidad. En nuestra universidad, la labor investigativa obedece a los aspectos teóricos metodológicos, epistemológico, ético-políticos; los cuales están enmarcados en la Investigación Acción Participativa (IAP), herramienta con la cual trabajamos los proyectos socio comunitarios; como soporte de contenido social y político que permite a los miembros de la comunidad internalizar su problemática y por ende orientarse a la búsqueda de una mejor calidad de vida. Desde el proceso de abordaje basada en la metodología investigación acción participante, se presentaron situaciones diversas que involucraron el sondeo de la información requerida, utilizando técnicas e instrumentos de recolección de datos aplicado en la realización de un diagnostico social acompañado del censo socio demográfico; además de ello conversatorios, dialogo de saberes, entrevistas grupales que también van creando espacios y perspectivas compartidas que producen por sí mismas un proceso de acción- reflexión- acción. Todo ello contribuye a transformar su entorno social mediante la toma de decisiones acertadas y oportunas a través de un colectivo de ciudadanos y ciudadanas donde existe un dialogo de saberes permanente y continuo.
En este orden de ideas, se debe entender que las dinámicas de las comunidades son de gran relevancia, pues los actores sociales deben entender la lógica de la sistematización y ser protagonistas de procesos de cambio y transformación para complementar la realidad que se vive. Lo que se buscó a través de este dialogo de saberes y ese intercambio de ideas es que la comunidad despierte; y sean ellos quienes tomen sus propias decisiones de manera que haya una participación activa y protagónica desde las bases con miras a lograr cambios orientados a la transformación de la realidad del día a día.
Desde el punto de vista de la Educación Popular, se quiere que ese colectivo integral actúe cónsono con ese proceso de formación, donde se combine la teoría con la práctica desde un proceso reflexivo como estrategia para superar las vicisitudes existentes. La organización de los vecinos ha logrado tomar fuerza en la actividad y el debate popular en el ámbito comunitario basado en la pertinencia, el empoderamiento y la solidaridad que posibilita la autogestión, el fortalecimiento de las organizaciones comunitarias y por supuesto el rescate de la identidad nacional.
Con este proceso revolucionario, vivido en Venezuela, en el sentido de las comunidades el pueblo despertó porque desde las bases se toman decisiones para la realización de los proyectos comunitarios y a la vez se le hace un seguimiento a la ejecución y culminación del mismo; tomando en cuenta los valores socialistas como pilar fundamental para la transformación a través de la inclusión y con ello lograr la suprema felicidad social. Porque todos estamos ganados a construir una sociedad más humana, donde exista la justicia, la libertad y sobre todo que prevalezca el bien común donde construyamos nuestra propia historia para que emerja el nuevo hombre producto de los cambios y transformaciones del siglo XXI.
Por su parte, la tarea que establece el docente con el estudiante y la comunidad se inicia con un proceso de abordaje e inserción donde se establece un proceso de retroalimentación continuo, estableciendo un compromiso de cambio que oriente su acción a solucionar los problemas sociales enfocados a la transformación de la práctica, con el dialogo y el intercambio de impresiones se enriquece y se complementa la noción de la realidad con miras a poner en funcionamiento los valores socialistas donde predomine la igualdad, la justicia, la solidaridad, la moral y las buenas costumbres; dejando atrás el modelo capitalista burgués y por supuesto la educación dominante en la que fuimos formados, de esa manera se debe enrumbar la cultura e idiosincrasia del despertar de un nuevo país donde todos tengamos las mismas oportunidades.
Por la razón anterior, Freire (1986, p.5) plantea que: “la tarea de educar sólo es auténticamente humanista en la medida en que procure la integración del individuo a su realidad nacional, en la medida que pierda el miedo a la libertad; en la medida en que pueda crear en el educando un proceso de recreación, de búsqueda, de independencia y a la vez de solidaridad”. Se logra que el colectivo tome conciencia de su realidad; involucrándose en las situaciones que se enfrentan en el día a día. Aunado a participar a crear y a intercambiar ideas cónsonas con su desenvolvimiento, a reflexionar y a expresar la voluntad de sus pueblos.
La investigación se justifica en que el poder popular, enmarcado en las leyes de la República, está ganado a incrementar la suprema felicidad del pueblo; en este orden de ideas, con el accionar de las comunidades se busca garantizar la resolución de los problemas que aquejan a las mismas, brindándole las herramientas y recursos necesarios en aras de obtener el fin que se proponen; es decir, que sean ellos quienes tomen la iniciativa a través de la toma de decisiones en colectivo.
Es por ello, que, a través de todo el ordenamiento jurídico de la Nación, se busca garantizar este derecho, siempre dentro de sus normativas. Por su parte, la Universidad Bolivariana de Venezuela, establece un vínculo con las comunidades desde y con la Unidad Básica Integradora (UBI) Proyecto, para que junto con el conglomerado de profesores, estudiantes, establezcan un dialogo de saberes constantes, que aporten ideas que conlleven a la participación protagónica y la corresponsabilidad social basada en los valores de igualdad, justicia, solidaridad y sobre todo el reconocimiento de las diferencias culturales de las personas inmersas en ese espacio geográfico que garantice la equidad y la inclusión enmarcada en la Constitución.
Cabe señalar, que es necesario que las masas populares comiencen a capacitarse para intervenir en la dirección de sus destinos, hacerlos participes de su transformación social; para que sean ellos quienes se involucren de manera consciente y voluntaria en los procesos sociales, políticos, económicos. Y a su vez, involucrarse en el acontecer del país a nivel nacional, estatal y municipal; que les permita un desarrollo tanto individual como colectivo, expresando ideas y opiniones desde las bases, ejerciendo así su soberanía a través de la consulta popular. Allí se percibe la realidad empírica y la interpretan de acuerdo a sus creencias, costumbres; se dan opiniones y se espera un consenso para que el proceso continúe convirtiéndose en sujetos históricos desde su práctica social.
LA EDUCACIÓN POPULAR: UN PROCESO DE FORMACIÓN DE MASAS
¿A que nos referimos con Educación Popular? Torres (2011, p.23), argumenta que “la Educación Popular es popular, porque tiene su razón de ser en los sujetos populares, sus organizaciones y sus luchas; y porque sus objetivos, contenidos y metodologías buscan ponerse en función del proyecto de emancipación popular”. Los sujetos populares se fortalecen, reconocen sus capacidades de protagonismo histórico. Desde allí, las masas populares se expresan, se critican, se enriquecen y se valorizan colectivamente a través de los acontecimientos y luchas de la vida, que fortalecen su capacidad para discernir y tomar decisiones acordes para la transformación de la realidad.
La educación se da en un espacio donde predomina el dialogo permanente y se socializa el saber popular. Desde una conciencia crítica y reflexiva de carácter pedagógica, con capacidad de pensamiento de elección prevaleciendo el respeto entre las partes, a través de la valorización de los saberes a fin de que construyan sus conocimientos; es decir, hay que tratar de construir entre todos dejando a un lado, las individualidades. Porque los sectores populares se convierten en sujetos históricos, protagonistas de un proceso liberador que represente sus propios intereses construyendo su propia hegemonía ideológica y política.
Se debe educar con conciencia, unidad e identidad de patria con política pedagógica para la liberación de los pueblos, la clase obrera y trabajadora. Podría decirse que nuestra educación, por su orientación sería democrática, pero por el reducido número de beneficios ocuparía un tipo intermedio, pero tiene aspiración a convertirse en educación de masas, en Educación Popular verdadera, cuando en el control del Estado se encuentre el pueblo mismo. Se da un espacio de dialogo, encuentro y reflexión donde las personas se auto educan para generar conocimiento popular y colectivo, que despierte la iniciativa, el sentido crítico y la creatividad.
Al respecto la Ley Orgánica de Educación Venezolana en su Artículo 15 Numeral 2 señala: “Desarrollar una nueva cultura política fundamentada en la participación protagónica y el fortalecimiento del poder popular, en la democratización del saber y en la promoción de la escuela como espacio de formación de ciudadanía y de participación comunitaria, para la reconstrucción del espíritu público en los nuevos republicanos y en las nuevas republicanas con profunda conciencia del deber social”.
En este orden de ideas, se plasma la nueva estructura de empoderamiento del poder popular, el cual hace énfasis que la escuela debe tener un papel fundamental en la formación del nuevo ciudadano o ciudadana, con un sentido de corresponsabilidad en la participación comunitaria. Siguiendo lo expresado, Torres (2008, p.33), manifiesta que: “lo popular de la educación, no tiene que ver solo con estar dirigida a los sectores populares, sino con el propósito de empoderarlas como sujetos de transformación social”. Este proceso educativo se sustenta pensando y actuando en grupos y entre grupos acerca de los eventos que han ocurrido en sus propias vidas. Allí, ellos se identifican, se confrontan y buscan la forma de resolver los problemas. El hecho educativo es un proceso de enseñanza y aprendizaje que tiene como base el conocimiento de la gente que está participando en él. Porque parte desde la gente, desde el dialogo y los procesos participativos; se construye conciencia, protagonismo social y político, resultando ser la construcción de una ciudadanía critica.
LA COMUNIDAD: ANTES REPRESENTATIVA, AHORA PARTICIPATIVA
La Organización Comunitaria comenzó a gestarse a inicios del año 1934, pero es solo a partir de 1958, con el derrocamiento del presidente Pérez Jiménez, cuando aparece la figura de Asociación de Vecinos, como representación comunitaria. Desde allí, surge el movimiento vecinal demandando mejoras en los servicios y buscando participación activa en la toma de decisiones políticas y sociales dirigidas desde los sectores populares. Este fenómeno es el resultado de un proceso social determinado por la cohesión de la sociedad civil, además de defenderse de las políticas de los Concejos Municipales en especial, que actuaban siempre a espaldas de la comunidad.
Cabe resaltar que progresivamente en Venezuela, se fueron conformando Asociaciones de Vecinos de índole residencial o privadas en algunas urbanizaciones de clase media. Aunado a esta situación, la Constitución Nacional de 1961, hacia énfasis en una democracia representativa, coartando la participación y el derecho a la organización popular, trayendo como consecuencia la burocratización de la asociación vecinal en todos sus niveles.
Es importante mencionar que las organizaciones vecinales adquirieron figura jurídica a través de la Ley Orgánica de Régimen Municipal del año 1989 y su Reglamento Parcial Nº 1 sobre la participación de la comunidad, fueron sometidas al igual que el resto de la sociedad civil, al dominio y manejo del bipartidismo político de turno, partidos políticos como: Acción Democrática y Copei, quienes en ese entonces dominaban los diferentes niveles de distribución del poder en Venezuela. a través de acuerdos y pactos entre los diferentes actores políticos, otorgándoles el rol protagónico para poder garantizar tanto el consenso como la igualdad, la legitimidad, y así mantener la estabilidad del sistema político, como también el establecimiento de la democracia representativa como forma de gobierno.
A raíz de la modificación de la Constitución de 1961, y la aprobación de la Nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1.999, la cual posee un articulado amplio que da el merecido poder participativo al pueblo, lo respalda con carácter legal en la formación, ejecución y control de la gestión política. Lo que quiere decir que se da un cambio radical de los principios de representatividad (intermediarios, gestores de las políticas y acciones), por los principios de participación ciudadana, corresponsabilidad, concurrencia y cooperación. La Constitución Bolivariana de Venezuela, 1999, con su cuerpo de leyes vigentes se ha convertido en el puente normativo y la expresión mínima de la Organización Social, en el territorio conformada últimamente en los Consejos Comunales y con ello la posibilidad de construcción real del poder popular.
Por lo tanto, el pueblo soberano tiene el deber y el derecho de asumir la gestión pública a través de la organización comunitaria para la ejecución y evaluación de políticas que favorezcan la elevación y el bienestar de la calidad de vida de sus pobladores. Como concreción de la carta magna, se ha aprobado la Ley de los Consejos Comunales, en cuyo texto aparece la figura de la organización comunitaria como espacio institucional de la comunidad; por ser una instancia de participación de todas y todos los actores (grupos vecinos, docentes, estudiantes, jóvenes, adultos, entre otros), en fin toda la comunidad. En esa dirección concurren una serie de organizaciones e individualidades que caracterizan la dinámica social en el contexto comunitario.
Cabe destacar, que la participación comunitaria, es importante para diagnosticar las necesidades sociales, económicas, culturales, políticas, educativas, entre otras. El diagnostico ayuda a planificar las acciones necesarias que permitan superar los diversos problemas de la colectividad a fin de mejorar la calidad de vida.
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, se lleva a la práctica como modelo de país y sociedad que debemos construir; una sociedad con principios y valores humanistas, donde se promueve la participación poniendo de manifiesto la verdadera democracia participativa; es esa la esencia de la ley que se desea sea cumplida y puesta en práctica. En consecuencia, la comunidad es un espacio geográfico donde su conglomerado social establece relaciones interpersonales, a fin de tener una sociedad más equitativa, justa y equilibrada para que sus pobladores sean verdaderos constructores y decisivos de su bienestar y desarrollo; donde todos tengan los mismos derechos, donde se establezca un constante intercambio de saberes y haceres desde la cotidianidad de la vida, producto de las experiencias y aprendizajes significativos.
Es necesario reconocer la importancia de lo comunitario, lo local y las micro experiencias como espacio para ejercer la resistencia y para la construcción de experiencias sociales más amplias, Documento Rector (2003). Los asuntos locales han experimentado una profunda revisión en cuanto a lo que hacen y la forma como lo hacen, gracias a la utilización eficiente del potencial existente en la localidad.
Desde el Municipio, se va hacia lo local, directo a las comunidades, para encontrar respuesta desde adentro, de lo endógeno, que genere interacción social con otras comunidades, lo que va a conllevar a un intercambio reciproco de sus necesidades y potencialidades. Es imprescindible defender nuestros espacios para preservar el rango de igualdad, de condiciones, para mejorar y fortalecer las necesidades humanas a través del dialogo de saberes como eje principal de las prácticas comunitarias y la Educación Popular enmarcada en el socialismo del siglo XXI.
LA TOMA DE DECISIONES: UN ACCIONAR EN LAS COMUNIDADES
Anteriormente las comunidades no eran tomadas en cuenta para la toma de decisiones, porque quienes decidían era un pequeño grupo desde una oficina sin tomar en cuenta las opiniones del pueblo y sus diferentes necesidades.
Con la entrada en vigencia de la Nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), en el año 1999, se abrió el compás para darle protagonismo al pueblo desde su preámbulo a través de una democracia participativa y protagónica en condiciones de igualdad para todos y todas, y con la puesta en marcha de los cinco Motores Socialistas, específicamente el Quinto Motor: Explosión del Poder Comunal; emerge con el compromiso de trabajar desde las bases populares tomando en cuenta la organización del pueblo para ejercer su propia soberanía, que les permita participar activamente como sujetos de su propia transformación.
A su vez, el Artículo 5 de la Ley Orgánica de los Consejos Comunales manifiesta: “la Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas es la máxima instancia de deliberación y decisión para el ejercicio del poder comunitario, la participación y el protagonismo popular, sus decisiones son de carácter vinculante para el consejo comunal en el marco de esta Ley”.
La participación de los vecinos es de relevancia puesto que sus decisiones son de mayor trascendencia para buscar alternativas de solución a la problemática de la comunidad. A través de relaciones humanizadas, integradas, colectivas donde exista libertad de pensamientos, la creatividad, coordinación, delegación de responsabilidades, para determinar los intereses colectivos y una mejor gestión pública. El poder popular se organiza basado en principios y mecanismos que permitan el desarrollo social de todo el colectivo y con ello la suprema felicidad, es decir debe haber dialogo y comunicación para la toma de decisiones.
Cuando se participa directamente desde la comunidad se da un proceso de interacción, comunicación a través de un dialogo de saberes constante, se da una búsqueda de relaciones sociales plurales y diversas. De acuerdo a lo planteado por Ávila y Rincón (2012), el proceso de toma de decisiones en las comunidades tiene que ser analizado como un sistema integral de participación asociado a los valores que se promueven en el grupo. Tal decisión está apoyada por una comunicación en procura de ampliar las relaciones interpersonales y unificar las ideas.
Desde allí, se da una relación permanente entre los miembros de la comunidad para la toma de decisiones de manera colectiva, donde se unifiquen criterios y con ello una participación masiva para el desarrollo de una conciencia revolucionaria; debido a que, desde las asambleas de ciudadanos y ciudadanas, se facilita la consulta popular y con ello la conformación de los consejos comunales en cada una de las comunidades del municipio.
Siendo el consejo comunal, una nueva forma de organización social en el marco de la democracia participativa y protagónica; para trabajar en equipo e instar la disponibilidad de todo el colectivo social a participar, formular, ejecutar y evaluar las políticas públicas, incorporándose a su vez a las expresiones organizadas de los movimientos populares para canalizar la solución de los problemas que presentan sus comunidades.
Tal como lo expresa el Artículo 132 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: “Toda persona tiene el deber de cumplir sus responsabilidades sociales y participar solidariamente en la vida política, civil y comunitaria del país, promoviendo y defendiendo los derechos humanos como fundamento de la convivencia democrática y de la paz social”. Así como tenemos derechos, también tenemos deberes, por tanto, todo ciudadano está capacitado para participar en las decisiones inherentes a su comunidad.
Por consiguiente la participación del colectivo en la toma de decisiones es condición sine quanon para la intervención comunitaria, porque con ello se promueve el derecho de hombres y mujeres a la toma de decisiones en la elaboración, ejecución, evaluación de políticas y programas sociales a nivel local; siendo el medio idóneo para legitimar este proceso desde las bases de la comunidad con miras a lograr una integración completa, lo que les permita tomar conciencia respecto a sus problemas y necesidades para crear compromisos con miras a la transformación de su realidad asumiendo el compromiso de comprometerse a innovar y a ser creativos de manera que sean ellos participes de una participación activa, protagónica y que los conduzca a ser sujetos de acción y cambio social en su entorno comunitario.
En este orden de ideas, la razón de esta investigación es de impulsar la organización, la participación activa y protagónica de la comunidad, a fin de que estas personas luchen para obtener una mejor calidad de vida y por ende mayor bienestar social; involucrándose en cada una de las actividades que realizan trayendo como consecuencia la toma de decisiones en colectivo y por supuesto avances en el proceso de transformación del desarrollo local dado el estímulo del gobierno revolucionario. Participar es un acto para asumir los retos y decisiones para ejercer la democracia protagónica desde y con el conglomerado social; el cual está enmarcado en el Preámbulo de nuestra Carta Magna.
LA PRÁCTICA DOCENTE EN EL CONTEXTO DE LA UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DE VENEZUELA
Desde el ingreso de la autora como docente investigadora en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) ha tenido la convicción que es una universidad de Estado, con un gran compromiso ético político, humanista donde existe la inclusión, la equidad y la justicia social como valores socialistas que me permiten internalizar que debemos trabajar desde las bases populares, valorando el esfuerzo de las comunidades que carecen de políticas sociales, que nunca fueron tomados en cuenta para su educación. Desde el lanzamiento de las misiones y por supuesto del nacimiento de la UBV se abrió el compás para la inclusión de todos y aquellos que por una u otra razón no pudieron acceder al sistema de educación universitaria. Por esta razón debemos estar claros que desde el pueblo se beneficia al colectivo por medio del proceso educativo dado el conocimiento que les permita mejorar de manera integral la calidad de vida de los y las ciudadano(a) s.
En torno a lo planteado, Fernández (2005, p.22) dice: “es imprescindible enseñar a aprender ofreciendo herramientas que permitan que el estudiante sea capaz de buscar información, comprender (…), el trabajo, la convivencia y la búsqueda de un saber cada vez más autónomo y personal”. Ello va a permitir un proceso de formación continuo dado el estímulo de indagar, revisar, analizar, criticar y por supuesto estar informado del acontecer local, regional y nacional. No cabe la menor duda que, como lo menciona Castro y Grosfoguel (2007, p.8) “la universidad es la institución llamada a proveer al pueblo de conocimientos que impulsen el saber científico técnico de la nación”. Se puede evidenciar que desde la universidad hay progreso para el país puesto que en ellas se están formando las nuevas generaciones de relevo para ser incorporados al aparato productivo y que ese dialogo de saberes solo es posible a través de la descolonización del conocimiento.
Ahora bien, desde mi experiencia docente siempre he tratado de estimular la capacidad crítica y reflexiva del estudiante, tomando en cuenta sus aprendizajes significativos; reconociendo que existen espacios de participación en las comunidades, donde se trabaja de manera colectiva respetando las ideas y opiniones de cada uno orientadas a la toma de decisiones para la participación activa y protagónica. Buscando con ellos que sean sujetos activos y que tomen decisiones justas y cónsonas para mejorar la calidad de vida y por ende su bienestar social.
Es importante mencionar, que he asumido la responsabilidad académica en el Municipio Sotillo, donde realizo trabajo académico con las tres Aldeas a nivel de todos los Programas de Formación; cuya labor ha sido conformar los Comité Municipales de Desarrollo Territorial, acorde al plan integral político- académico de la universidad y los lineamientos del Proyecto Simón Bolívar 2007-2013 y el II Plan Socialista 2013-2017. “Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra América”. Significa que, con los desafíos del siglo XXI, a través de la educación liberadora y emancipadora el pueblo está facultado para lograr la formación del colectivo social; desde la participación activa y protagónica de los pueblos con miras al fortalecimiento de las comunidades y por supuesto de sus consejos comunales.
Además de ello constatar la situación socio académica, administrativa y socio productivo; aunado a las necesidades de cada aldea, así como la realización de actividades político académica con estudiantes, profesores y autoridades municipales. Es una labor muy enriquecedora puesto que me ha permitido conocer y ampliar los conocimientos del día a día en las comunidades, así como también el grado de humildad de las personas al momento de interactuar
Tal como lo señala Santos (2010, p.109) “la ecología de saberes y la traducción intercultural deben ser parte importante de este amplio proceso educativo, lo que implica una transformación profunda tanto de los sistemas oficiales de educación pública, como de los que llamamos Educación Popular y comunitaria. Se evidencia la necesidad de transformar el sistema educativo vigente dado que desde el colectivo se reivindican los saberes propios de las comunidades y por ende se fortalece la educación de las masas orientadas al bien común.
CONSIDERACIONES FINALES
Devenido de la investigación acción participativa se realizó la propuesta de: la Educación como estrategia de formación para contribuir a la transformación de la comunidad Maisanta. Para efectos de esta propuesta se tomó en cuenta los referentes metodológicos de Becerra (2009). Cuyos propósitos son: 1) generar espacios para el debate, la reflexión y la crítica orientado al fortalecimiento de la comunidad y los estudiantes, 2) lograr que la comunidad participe de manera activa y protagónica en la toma de decisiones con miras a la resolución de sus diferentes problemáticas, 3) estimular el diálogo de saberes tomando en cuenta el intercambio de experiencias y los aprendizajes significativos como mecanismo de vinculación comunidad - universidad.
Los aspectos a desarrollar y/o estrategias dentro del Plan de la Patria: mesas de trabajo para debatir: ley de los Consejos Comunales (Democracia Participativa y Protagónica tomando en cuenta los valores libertad, igualdad, justicia y paz); participación popular como ejercicio de la soberanía popular, foro, Ley orgánica del Poder Popular: el poder popular en el principio pleno de soberanía, organización y participación del pueblo, talleres de herramientas de participación, manejo de técnicas y dinámicas de grupo, liderazgo y participación, jornadas de participación y organización comunitaria, curso de Formación con la Escuela para el fortalecimiento del Poder Popular.
Deviene la investigación que para avanzar en esos aspectos y/o estrategias, se pueden lograr de la manera siguiente: a corto plazo, a través de conversatorios, charlas y talleres entre otros. Y a mediano plazo se puede hacer mediante la realización de un Ciclo de Diplomados. La finalidad de que todo ello con la finalidad de brindar herramientas a los estudiantes y a las comunidades para la formación y el conocimiento que permita estar informados del acontecer del país.
A largo plazo se propone la realización de Postgrados en las modalidades de Especialización, Maestrías y Doctorados con la finalidad de fortalecer los aspectos epistemológicos, metodológicos y teóricos que permitan generar la práctica académica de los docentes desde los procesos de investigación en las diferentes áreas del conocimiento; para así contribuir a la transformación social de la realidad, de los estudiantes y la comunidad desde y con el proceso revolucionario.
Desde la experiencia de la autora, la educación liberadora que profesamos en nuestras aulas, está cargada de humanismo, de análisis, de reflexión. La idea es luchar y vencer para superar los obstáculos y debilidades epistemológicas, teóricas, éticas político en función de este maravilloso proyecto.
Al pueblo, las comunidades hay que formarlo dándole las herramientas del conocimiento y sobre todo la participación popular; de esta forma estaríamos construyendo nuevas mentalidades capaces de lograr la transformación social que requiere nuestro país. Porque desde el dialogo se construye y se adquiere conocimientos. Se declara que la participación popular apenas comienza y que el proyecto está en inicios con serios indicios de que hay que afinar detalles y estrategias a fin de cumplir con lo que las leyes en teoría establecen.
El poder en las manos del pueblo se percibe desde la forma de actuar y participar de manera activa y protagónica a la hora de asumir responsabilidades y de tomar decisiones desde lo local, municipal, regional. Ha comenzado el cambio y el empoderamiento en las comunidades, desde el conocimiento y las experiencias de vida, de luchas que refuerzan su poder para transformar en sociedad. Porque desde allí van construyendo su propia hegemonía e ideología desarrollando conciencia política y por supuesto la organización popular que viene a reforzar su propio proyecto de vida.
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