LOS ABUELOS
 


Los abuelos cenaron más temprano que de costumbre.


Es viernes y la movida se sacude, en el parque junto al puerto.


Dicen que hay que tener dieciocho para combinar whisky con cola, y a los dieciséis se conoce ya, el éxtasis y la ginebra.


Dicen que no tienen donde ir, ni encuentran otra diversión, son jóvenes con poca imaginación: pero los abuelos son de otra época.


Época de veladas de rock, Spuniks y Laika perdida en el espacio.


De long-plays de Elvis y de los Beatles, mucho hula, twist y marchas, y la maldición de Viet Nam escribiendo la historia.


Quizás porque los dos vivieron "su" país de "se prohíbe" y "no se puede", los abuelos hoy reniegan de tantas reglas preestablecidas.

Por eso son tan jóvenes como los que los miran pasar.


Es viernes de movida y el parque que invita al paseo, crea caminos para sus sueños.


Se sienten como hippies frustrados o jinetes cabalgando en corceles de viento y, en "Port of Spain" vuelven, cada noche de tragos, a enamorarse.


Clásicos, tango o jazz, una flor en la mano y la risa guiñando los ojos.


Son los abuelos que como es viernes de movida, se acuestan más tarde que de costumbre.

 

                                                          Graciela Vera

 

 

 

 

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