Psicopatología del delirio y la paranoia. Erotomanía de Cléramabault

Lecciones de psicopatología descriptiva y fenomenología. El delirio.

volver al temario de psicopatología.

volver a página principal

 

LOS DELIRIOS PASIONALES: EROTOMANÍA.

de G. G. de Clérambault

(Extraído y ampliado de Oeuvre psychiatrique, Paris, P. U.F., 1942)

 

I-El delirio erotomaníaco es un síndrome pasional mórbido.

-No es un delirio interpretativo. (nos dice Clérambault).  No obstante, no se descarta un delirio interpretativo sobre la pasión delirante inicial).

-Hay razones para reunir ese síndrome con los delirios de reivindicación y los delirios de celos, bajo la rúbrica de delirios pasionales mórbidos.

-Reivindicación del objeto amoroso, del vínculo amoroso invisible para otros, de la pretensión y de la elección de sujeto.

Reivindicación que puede llegar a la “lucha” por la verdad, y el enojo, acusación y agresividad en la fase de rencor, o despecho.

¿cómo diferenciar los delirios interpretativos de los pasionales?.

(ver Trastornos delirantes según H. Ey.)

 

-Los delirios interpretativos tienen como base el carácter paranoico, dicho de otra forma, un sentimiento de des­confianza.

(ver estudio de la Personalidad paranoide, patrón suspicaz )

 Se desarrollan en todos los sentidos, la personalidad global del sujeto está en juego, el sujeto no está excitado; los conceptos son múltiples, cambiantes y progresivos, la extensión se realiza por irradiación circular, la época de inicio no puede ser determinada, etcétera.

(pero el erotómano también interpreta las percepciones delirantes, y la ausencia de estímulos: e.g. : “no se comunica conmigo porque está retenido,...se oponen a que me visité. Interceptan sus cartas,.., lo vigilan” (el amante es atrapado, víctima también del complot)

 

-Los síndromes pasionales se caracterizan por su patogenia,  sus mecanismos ideativos, su extensión polarizada, su hiperestesia que llega en ocasiones hasta la tonalidad hipomaníaca, la intervención inicial de la voluntad, la noción de finalidad, el concepto director único, la vehemencia, las concepciones completas desde el principio, un tono reivindicativo común, etcétera.( Clérambault dixit )

-Los síndromes pasionales mórbidos se presentan unas veces autónomos y puros, otras veces asociados a otros delirios (intelectuales o alucinatorios). Son entonces prodrómicos o sobreañadidos. Por lo general, pierden su intensidad en la medida en que pierden su pureza.

 

-Inicio e evolución del delirio erotomaníaco según Clérambault.

-Tres estadios: estadio de esperanza, estadio de despecho, estadio de rencor.

-Las concepciones del delirio erotomaníaco se agrupan por una parte en un postulado inicial y deducciones de dicho postulado (todas ellas son datos referidos al objeto), por otra parte en temas imaginativos e interpretativos diversos (datos relativos a los incidentes de la persecución).

¡¡”Cuando se interroga a tales enfermos, no basta con preguntarles, es preciso además coaccionarlos”¡¡ (nos dice Clérambault de sus interrogatorios)

En especial, hay que pensar en hacer intervenir el elemento “Esperanza” del síndromes erotomaníaco. A falta de esta maniobra, gran número de erotómano se quedan clasificados entre los perseguidos-perseg­uidores, mientras que deberían ser clasificados entre los perseguidos enamorados. (sic).

 

II.-Los componentes del sentimiento generador del postulado son Orgullo, Deseo y Esperanza. La evolución y las reacciones dependen, en su mayor parte, del carácter individual, del grado de moralidad, de la educación.

     “Él me ama, no hay duda, soy feliz,...”. “mi vida tiene un sentido nuevo”.

 

Las concepciones específicas de la erotomanía:  

  Postulado fundamental en la erotomanía:

1. Pasividad del sujeto inicial. Es el Objeto el que ha comenzado, y el que más ama o el único que ama.

 (Objeto ordinariamente elevado, noción clásica de la erotomanía).

Temas derivados Y observados como evidentes:

-El objeto no puede ser dichoso sin el pretendiente.

-El objeto no puede tener un valor completo sin el pretendiente.

El paciente vive, experimenta con pasión ya amorosa, los “Trabajos de aproximación por parte del objeto”.

-Conversación indirecta con el Objeto. A través de terceros, signos, símbolos, mensajes, notas, etc...

-Recursos fenomenales de los que dispone el objeto. El objeto la ama con pasión, aunque disimule, e incluso parezca ante los demás mostrarle indiferencia. Ella, o él (el sujeto erotomaniaco) de esa felicidad, de ese nexo de unión único, invisible para los otros. En ocasiones, son los otros, los que se lo recuerdan, con alusiones, el romance pierde el secreto inicial, todos los saben. Surgirán pues las afinidiades, alegrías pero también la envidia, burlas, y hasta amenazas, o persecuciones de terceros. “no aceptan nuestra relación”. “quieren interponerse”,...

-Simpatía casi universal que suscita el romance en curso. “lo noto en todos, sus caras  me muestran lo nuestro, todos son felices,..”

-Conducta paradójica y contradictoria del Objeto. El objeto desaparece, de viaje, “no me habla, no me contesta al teléfono, me rehuye,...,yo sé que me ama, lo noto,...” “no está casado en realidad”..

-Riesgo de frustración, vivencia de burla por el Objeto inicial. “no responde a  mis cartas, me esquiva,..”. Riesgo de celotipia añadida sobre el objeto: “me es infiel”.

De las conductas de aproximación inicial, se puede pasara a la conducta de agresión. (ver caso Aimée de Lacan).

 

OBSERVACION.-CERTIFICADO DE INGRESO.


Caso clínico de Clérambault.

Enfermería especial de la prefectura de policía. “El Depot”. París.

D ... Léontine, 28 años, obrera. Erotomanía. Estadio de Despecho. Interpretaciones secundarias de naturaleza a la vez favorable y hostil. Un capitán, a cuyas órdenes ha trabajado, quiere desposarla y no obstante la persigue. Colaboraciones innumerables. Manifestaciones. Maquinaciones. Cartas a la vez acusadoras y afectuosas. Diligencias por reproches y por declaraciones implícitas. Esperas Injurias y amenazas a la mujer del Capitán. Rechazo a creer que este casado. Exageración de la Personalidad presencia jovial y expansiva en un grado inusitado. Posibilidad de un Delirio Polimorfo al Inicio de su evolución. “1 de febrero de 1921”

 

INFORMACIONES añadidas al caso:

En la Enfermería especial, la enferma ha convenido fácilmente en que su perseguidor comenzó con los deseos matrimoniales y ha sostenido la conducta paradójica de éste. Por el contrario, niega absolutamente, que tuviera o hubiera tenido hacia él la menor inclinación. Empero: l. º sostenía que no estaba casado; 2. º admitía la posibilidad de un perdón. Gradualmente, ha confesado que se casaría con él, si estuviese dispuesto a cambiar de conducta (fórmulas específicas).

 

(ver dinámica de la entrevista: directiva e inquisidora, auténtico interrogatorio policial). (no modelo a seguir)

Confrontada con ese Perseguidor, le reprocha guardar silencio. Interrogada sobre si "querría casarse con él", lo niega, pero se muestra radiante, pues objeta tan sólo que sería cuestión de estudiar su carácter antes de decir sí, y que, por otra parte, no es la mujer la que tiene que declararse primero.

¿Querría convertirse en su querida? No, ciertamente. .../....

Las Ideas de Persecución están polarizadas. Si pierde su ocupación y si los músicos vienen a tocar en los restaurantes, si su familia ha reñido con ella, todo eso ocurre, hasta ahora, bajo la influencia exclusiva del oficial. Sin embargo, el Delirio de Persecución parece mostrar alguna tendencia a difundirse, lo cual lo alejaría del Tipo Erotomaníaco Puro.

 

Evolución de la paciente tras ingreso: En Sainte-Anne, el día de la Sesión clínica de la Societé Clínique:

“la encontramos un poco arisca, muy vejada por su internamiento, del que hace único responsable al oficial, muy enfadada por verse interrogada sin parar. Trata al oficial con palabras desagradables”

En la sesión clínica de la Societé Clínique insiste: el oficial la ha amado mientras que ella no pensaba en él; sólo supo de este amor por las declaraciones de las compañeras.

Lejos de amarlo, siente por el aversión, lo encuentra arrogante y frío, sus ojos azules –de los que hablaban todas las mujeres- le producían un efecto desagradable. Dice no haber recibido carta de él, ni una mirada, ni una palabra que le haya delatado su amor. (conductas paradójicas)

Comentarios: El oficial había producido sobre la enferma una profunda impresión. La pasión surgió en ella antes de toda interpretación.

Creyó oír hablar de ella y del oficial, porque pensaba en él constantemente.

No parece haber interpretado a su favor un gesto o una mirada del oficial, al menos al principio. Su pasión fue espontánea, y las interpretaciones vinieron después.

La delirante intentó aproximarse al Objeto bajo falsos pretextos. Niega que el oficial esté casado. Declara que su conducta es contradictoria, paradójica. Interrogada convenientemente, se dice dispuesta a perdonar.

Estos datos son constantes en casos parecidos. El enfermo está aún en el período de despecho; conserva conscientemente la esperanza.

Aunque reticente, aparece como ligeramente hipomaníaca; se trata también de un rasgo habitual según el autor.

El presentador se pregunta si ese caso seguirá siendo indefinidamente un caso de erotomanía esencial. En efecto, los matices de la enferma, a pesar de su reticencia, son expansivos con algún exceso, las ideas de persecución parecen tender a volverse difusas, en fin, es sin duda una débil. (ver influjo regeneracionista).

 Por todas estas razones, puede que estemos ante el inicio de un delirio polimorfo de extensión gradual, y en ese caso la erotomanía no sería en esta enferma sino prodrómica.  

 

DISCUSION. ¡papel de la pasión afectiva¡.

Un substrato afectivo se observa en todas las formas mentales, por muy variables que sean: delirios maníacos o melancólicos, obsesiones y fobias, anomalías sexuales, y delirio de persecución; incluso se le encuentra en el origen de los espasmos y tics. Por eso mismo, no es suficiente con mencionar el elemento afectivo, es necesario además definirlo y acotar su intensidad.


(En la pasión maníaca, en la fase de manía es fácil vivir al erotomanía en forma de “ser amado por el príncipe”,  pretendiente al trono”, objeto del amor de cantante o artista más famoso, (“las canciones hablan de mí, escritas para mí”, etc.)

 

Diferencias con el delirio interpretativo, racional, intelectual:

El paranoico delira con su carácter. El carácter es, grosso modo, el total de las emociones cotidianas mínimas, llevadas al estado habitual, cuya cualidad está prefijada para toda la vida y cuya intensidad está casi prefijada para cada día.

En el pasional, por el contrario, se produce un nudo ideo-afectivo inicial, cuyo elemento afectivo está constituido por una emoción vehemente, profunda, destinada a perpetuarse sin detección, y que acapara, desde el primer día todas las fuerzas del espíritu. (ser amado por el objeto)

El sentimiento de desconfianza del paranoico es antiguo, el inicio del delirio no puede precisarse en el pasado; la pasión del erotómano o del reivindicador tiene una fecha de inicio precisa.

-La desconfianza del paranoico regula las relaciones del yo total con la totalidad del ambiente, y cambia la concepción de su yo.

-La pasión del erotómano y la del reivindicador no modifican la concepción que tienen en sí mismos, y tan solo modifican ocasionalmente sus relaciones con el ambiente en lo que atañe al dominio de su pasión.

 

El pasional, ya sea erotómano,  celotípico, reivindicador, tiene desde el inicio de su delirio un objetivo preciso, su delirio pone en Juego de golpe su voluntad, y ahí reside precisamente su rasgo diferencial: el delirante interpretativo vive en un estado de expectación, el delirante pasional vive en un estado de esfuerzo.

 

El delirante interpretativo se pierde en el misterio, inquieto, sorprendido y pasivo, razonando sobre toda cuanto observa y buscando expli­caciones que sólo descubre casualmente; el delirante pasional avanza hacia su objetivo, con una exigencia consciente, completa desde un. principio, Y, sólo delira en el dominio de su deseo. Sus cogitaciones están polarizadas, lo mismo que lo está su voluntad, y en razón de su voluntad.


-El modo de extensión del delirio será pues especial.

Estando restringido todo su trabajo imaginativo o interpretativo al espacio que se extiende entre el objeto y el sujeto, el desarrollo de las concepciones se hará “en sector”, y no circularmente; si los puntos de vista se ensanchan con el tiempo, será manteniéndose en el mismo sector cuyo ángulo de abertura no cambia.

 

-Contrariamente a este proceso, las concepciones en el interpretador se irradian constantemente en todas las direcciones, utilizan cualquier acontecimiento Y cualquier objeto, en algunos enfermos cambian gradual­mente de temas.  Su extensión es irradiante, el sujeto vive en el centro de una red  circular  e infinita.

La conclusión de tal trabajo, para el sujeto, es que su personalidad entera esta amenazada o exaltada; una conspiración general lo rodea, o bien es rey y dueño de los mundos.

Leroy, por una parte, Sérieux y Capgras por otra, han señalado a propósito de los reivindicadores la ausencia de megalomanía absurda y de transformación del entorno.

 

-El interpretativo tiene a menudo opiniones retrospectivas, va a buscar explicaciones en el pasado; ocurre así porque, al contrario que el pasional, que está apremiado, el interpretativo no tiene prisas; el pasional, que es esen­cialmente voluntarioso, tiende hacia el porvenir.

-Las primeras y las principales convicciones del erotómano han sido obtenidas por deducción del postulado. Nada equivalente se observa en el interpretador. No se observa en él idea-madre de la que surgirían las cadenas de ideas; sus ideas parten de todos los puntos, por así decir, de su mente; están ciertamente coordinadas, pero no sub­ordinadas entre ellas, ni mucho menos subordinadas a un sola. Suprímase del delirio de un interpretador tal concepción que os parezca la más importante, suprímase incluso un gran número de ellas, habréis horadado una red, pero no habréis roto las cadenas; la red persistirá inmensa y otras mallas se formarán por sí mismas.

Suprímase, por el contrario, en el delirio del pasional esta única idea que he dado en nombrar el postulado, todo el delirio cae. Este delirio es parecido a la lágrima batávica que se desvanece con sólo romperse su punta. Desaparecido así el delirio, el sujeto tendrá sólo el recurso de construir otro, cuando esté maduro para otro acceso pasional. Una experiencia de este tipo es ciertamente imposible en el caso del erotómano; lo sería menos en el caso del reivindicador; ocurre a veces en el caso del delirio celoso por el alejamiento o muerte del ser supuestamente rival, cesando entonces el delirio durante un tiempo a veces muy largo, pero renace, porque su fuente no está sólo en la pasión, sino también, en gran parte, como ya hemos dicho, en el carácter.

 

-Ninguna de las convicciones del interpretativo puede considerarse equivalente al postulado. No hay idea directriz. El postulado tiene ese carácter de ser primado, fundamental, generador. Las convicciones explicativas del interpretativo son secundarias a interpretaciones innombrables. No hay en tales delirios, célula-madre. El término idea prevalente, tomado en un sentido estricto sólo se aplica a los pasionales. Incluso, es suficiente porque en el trastorno ideo-afectivo, parece privilegiar el elemento ideativo (lo que, por otra parte, así lo reconocemos no está en el espíritu de los autores). Por otra parte: no resalta el valor de embrión lógico que nosotros damos al postulado. Hemos pues evitado esta palabra.

 

En el nudo ideo-afectivo que constituye el postulado es muy evidente que de los dos elementos, el primero en el tiempo es la pasión.

En nuestro caso la enferma afirma que en las miradas, en la actitud, en las declaraciones de su Objeto, nada le ha dado a entender que fuese amada; no lo ha sabido, afirma, más que por los comentarios de sus compañeras. Aunque se hubiesen producido tales declaraciones, no habrían bastado para crear el estado pasional. Por otra parte, nuestra enferma muestra de qué manera ha estado capturada, desde el primer día, por la mirada fascinante de su Objeto; por último, si por parte de sus compañeras hubo mistificación, fue precisamente a causa de la propensión que habían advertido.

 

El mecanismo pasional de la erotomanía explica la presentación tan frecuentemente hipomaníaca. El es un excitable excitado, lo mismo que el reivindicador en el que dicho rasgo ha sido ya observado por Leroy, Sérieux y Capgras. Se puede decir, por otra parte, en función de la noción de finalidad que es dominante desde el origen, que el erotómano, desde antes de la fase de despecho, es ya un reivindicador, pero condescendiente.

Los reivindicadores ya han sido separados de los interpretadores por Sérieux y Capgras.

 

La patogenia pasional.


Rasgos pasionales de la erotomanía: la animación inicial, el objetivo único y consciente de golpe, el olvido de todo interés que no sea la pasión, de donde deriva la limitación, típica para nosotros, de las ideas de persecución y de grandeza para los exclusivos intereses de esta pasión, y la ausencia habitual, referida por los autores, de enormidad en las concepciones terminales.

Los casos en los que interpretación se vuelve realmente invasora son casos mixtos. La asociación de formas intelectuales (interpretación, reivindicación, erotomanía, celos) es un asunto frecuente, pero el estudio de los casos puros nos fuerza a atribuir a cada factor sólo aquello que de él deriva.

 

Todos los criterios diferenciales entre el delirio de interpretación y el delirio de reivindicación, si bien descritos en el libro de Sérieux y Capgras, son válidos también en la comparación entre el delirio interpretativo y el delirio

erotomaníaco. Si nuestra dialéctica no fuera aceptada, la suya estaría, ella misma, en peligro.

 

¿cómo diferenciar la “pasión de los enamorados” , considerada normal  con los perseguidos-perseguidores no enamorados.


Diferencias entre el amor idealizado, platónico y erotomanía.

El trabajo de enamorado versus la pasión reivindicativa del erotomaniaco.

En efecto, ningún pasional normal y desgraciado oculta nuestro postulado, es decir, no cree ser amado más de lo que él ama, ninguno pretende conocer el verdadero pensamiento del Objeto mejor que el Objeto mismo; ninguno dirá que la conducta del Objeto hacia él es completamente paradójica (que el Objeto, por ejemplo, le sonreía cuando lo manda a la cárcel), ni que todo el mundo se interesa en su romance. No negará que el Objeto está casado. Todos sus esfuerzos, si hay esfuerzo, surgen de la idea de que podrá y puede hacerse amar, dato completamente inverso al Postulado.

 

-Hasta aquí resumen del caso Léontine de Clérambault, y sus “postulados” sobre la erotomanía.

 

     Ver texto original:  El delirio en la clínica francesa. Ballet, Capgras, Clerambault, Falret, Lasegue, Magnan, Serieux. Colección clásicos de la psiquiatría. Edición de Manuel Desviat. Introducción de F. Colina y J.M. Álvarez.

 


Evolución y resolución del delirio erótico erotomaníaco.

(Añadido por J.L. Día)

Final de la erotomanía. ¿acaba la erotomanía?.

¿acaso no es un delirio crónico?.

Veamos los opciones desde la psicopatología.

 

-Le erotomanía no tiene final, persiste siempre, con más o menos intensidad delirante.  El vínculo paciente objeto se mantiene. Incluso en secreto, a través de mínimos detalles, o alimentado con la ilusión, y fantasía amatoria del paciente. “un amor secreto, compartido, y oculto a todos”.

 

-Apaciguamiento del delirio de ser amado: Transformación del objeto que ama, en un objeto que se desea como amor bucólico, y que persiste en la fantasía del amante. De delirio a ilusión de amar.

 

-Con la venganza por parte del paciente. En el estadio del rencor, el paciente arremete o asesina a su Objeto amoroso, bien por venganza ante la vivencia de infidelidad, o para no ser poseído por los otros, en pugna con los competidores.

Posibilidad de agredir a terceros, y a los “amantes” del Objeto. (celotipia sobre la erotomanía inicial).

 

-Evolución hacia la paranoia. De la erotomanía inicial se pasa al delirio de perjuicio,  o persecución delirante. Cambia la temática delirante.

-La erotomanía pude dar lugar a un delirio megalomaníaco, o de nueva identidad acorde con la pretensión del Objeto, del “amante real”: “soy la elegida por ser la descendiente de la casa real, bastarda del rey,...”.

-Riesgo de un delirio de reivindicación, de querulancia, en búsqueda de resarcir unos supuestos bienes, posesiones, o dones recibidos del Objeto. (desplazamiento del contenido amoroso, a un vínculo legal, de contrato,..).

-Evolución depresiva de la erotomanía: Melancolía y conductas de suicidio, a raíz de la vivencia de fracaso o imposibilidad de la relación amorosa paciente-objeto.

...//....

-Formas secundaria de la erotomanía (añadido por J. L. Día).


¡otras erotomanías¡.

     _ Fases de manía psicótica: erotomanía de la manía. La felicidad, el éxtasis amoroso, guarda relación con la revelación erotomaniaca. Pasión congruente con su ánimo generatriz.

     _No cabe la erotomanía en el melancólico.

En su delirio, el melancólico es indigno del amor recibido, sus “avisos, cartas, mensajes”, no son más que el presagio y anuncio de la ruina y culpa delirante. ¿quién puede amar al melancólico?.

     _En las paranoias: la erotomanía en la paranoia.

     _Ver forma clínica específica: erotomanía y delirios de falsa identificación: típico Frégoli y erotomanía, o hiperidentificación del amante. el se disfraza para no ser visto, pero yo lo reconozco”

     (nótese que los fenómenos de hipoidentificación, tipo Capgras, no se corresponden con este delirio pasional).

 

     _Esquizofrenia y erotomanía: Es frecuente en pacientes esquizofrénicos, presentar erotomanía asociada. Frecuentes alucinaciones visuales, verbales y sexuales, que anuncian al Objeto que declara su amor.

 

     ¿Puede darse la erotomanía en la neurosis?.

     -Otras formas de erotomanía: la erotomanía histérica. El neurótico,  reprimido y en soltería, necesita de la fantasía erotomaníaca para dar rienda suelta a su autoerotismo, y satisfacción. La teatralización de su sueño amoroso, la fantasía de ser amado, da contenido –aunque ficticio- a su naturaleza inhibida.

     _otras formas de mitomanía, de invención y falsificación de identidades también podrían cursar con ficciones erotomaníacas.

 

Como ya sabéis, ¡esto no es el DSM-IV¡

Esto es psicopatología descriptiva y fenomenología.

 

Advertencia: No es un texto de autoayuda, ni tiene finalidad diagnóstica o terapéutica. Sólo  para docencia en psicopatología y formación MIR PIR psiquiatría.