el yo neurótico



    PSICOPATOLOGÍA Y FENOMENOLOGÍA DE LA NEUROSIS DE ANSIEDAD.

 Semiología de los conflictos intrapsíquicos de la persona: 
    El "yo neurótico". (Le moi névrotique) (H. Ey) y las anomalías del carácter.
    Psychopathologie et la phénoménologie de la structure névrotique

            Ser uno mismo”,..Es un problema existencial para el neurótico.

-Base misma de nuestra existencia y organización interna de nuestra persona.

-Yo no soy “YO” sino por una identificación a un “personaje”: el ideal de mi YO.

-Esta búsqueda de sí, exige de una dialéctica entre el  “ser” y el “parecer”.

-La persona, el neurótico es una “Máscara”. El neurótico sufre de esa “Falta de Autenticidad del yo”

 

    El yo neurótico no resuelve el conflicto interno de su identificación.

- Problema de identificación del neurótico. ¿Con la imagen parental?. ¿Con un ideal?, ¿una objeto real o imaginario? ¿con un otro sustitutivo?.       

-          Se genera una angustia profunda y existencia desgraciada.

-          Se utilizan mecanismos de defensa o de compensación imaginarios.

-          No se resuelve el conflicto interno de nuestra identificación, y se perturba las relaciones del “yo” con “los otros”: 

                Conflicto neurótico.


¿Está alterado el  “yo” en el neurótico?  ¿Un “yo” débil, en cuestión, interrogado, inauténtico, en autoescrutinio, insatisfecho..?

¿Causa de sus síntomas? ¿El yo mismo? ¿La preeminencia del superyó, o del ello? Una negación, represión, “un conflicto”, la insatisfacción sexual,…?

   Ver: Neurosis y psicosis 1923  y La pérdida de la realidad en la neurosis y la psicosis. 1924    Freud. Obras completas. Biblioteca nueva. 4ª ed. 1981.

 Los múltiples vasallajes del yo, y su posición intermedia entre mundo exterior y ello, y su afanoso empeño en acatar simultáneamente la voluntad de todos sus amos.  

"La neurosis es el resultado de un conflicto entre el yo y su ello"

"La psicosis el resultado de una similar perturbación en los vínculos entre el yo y el mundo exterior". (Freud dixit)

 

Una moción o iniciativa pulsional pujante en el ello, no es aceptada por el yo, el yo rechaza la pulsión misma, o incluso su posibles consecuencias, …su significado es inaceptable para el yo.

(Intolerable por su contenido latente, manifiesto, o por su significado,.. Inadmisible por la carga de libertad que implica, por el contenido sexual, por lo anormativo, lo incestuoso, la agresividad, o la heterodoxia que implica)


El yo es sobrepasado por el mecanismo de la represión; lo reprimido se revuelve contra la ocultación, y en un trabajo “inconsciente” crea el síntoma

El yo encuentra que este intruso amenaza y menoscaba su unicidad, prosigue la lucha contra el síntoma tal como se había defendido de la moción pulsional originaria, y todo esto da por resultado LA NEUROSIS. 


El Yo es preso de su propia neurosis, y se perpetúa en ella, exhibiendo los síntomas y  su elaboración “neurótica”.  

El yo será ya neurótico…..“El yo ha entrado en conflicto con el ello, al servicio del superyó y de la realidad; he ahí la descripción válida para todas las neurosis de transferencia”, nos dice Freud.

 

¿Y el conflicto entre el “yo” y el “super yo”?.

En todas las formas de enfermedad psíquica debería tomarse en cuenta la conducta del superyó, nos dice Freud. Así la melancolía, la «psiconeurosis narcisistas»,  la neurosis obsesiva,..Algunas formas de histeria…

 

¿Los medios con que el yo logra salir airoso, sin enfermar, de esos conflictos que indudablemente se presentan siempre?

El yo tendrá la posibilidad de evitar la ruptura hacia la neurosis y psicosis, deformándose a sí mismo, consintiendo menoscabos a su unicidad y eventualmente segmentándose y partiéndose.


“La escisión del yo en el proceso de defensa”  (S. Freud, 1938).

En un Caso clínico infantil, Freud describe que hay un conflicto entre la exigencia del instinto y la prohibición por parte de la realidad, y el niño recurre al fetichismo….

 Las inconsecuencias, extravagancias y locuras de los hombres aparecerían así bajo una luz semejante a la de sus perversiones sexuales; en efecto: aceptándolas, ellos se ahorran represiones. 

¡¡ la extravagancia del neurótico es síntoma y a la vez su propia cura  ¡¡

 

¿el yo neurótico también pierde –en parte- contacto con la realidad?

cada neurosis perturba de algún modo el nexo del enfermo con la realidad,


De la inhibición sexual, a la fobia social, o sobrecompensaciones, ...la formación reactiva en forma de osadías, apasionamientos, luchas por un ideal, o “protagonismos neuróticos”,…


La neurosis se conforma, por regla general, con evitar el fragmento de realidad correspondiente y protegerse del encuentro con él.

Ahora bien, nos dice Freud, ¡ en la neurosis no faltan intentos de sustituir la realidad indeseada por otra más acorde al deseo. La posibilidad de ello la da la existencia de un mundo de la fantasía. 

De este mundo de fantasía toma la neurosis el material para sus neoformaciones del  deseo, y comúnmente lo halla,….

Lo que vemos en el “yo neurótico” es el resultado de este trabajo del neurótico para crear esta nueva realidad y escapar de sus “ síntomas”

 

Así, para ambas -neurosis y psicosis-, no sólo cuenta el problema de la pérdida de realidad, sino el de un sustituto de realidad.



    -“Inhibición, síntoma y Angustia”: S. Freud. 1925.

            -Los síntomas (angustia, conflictos, fobias, obsesiones, conversión, histeria, etc,) son producidos por las defensas del yo: Demasiado fuertes en su función represiva, ¿un yo fuerte en sus defensas,…o un yo débil?

            Pero el carácter del neurótico –casi siempre- es patológico: una manera de ser fijada y estereotipada (ver compulsión de repetición), con tendencia a la introversión, a los escrúpulos, o por el contrario a la exaltación imaginativa y apasionada. Sobre este fondo de trastorno caracterológico se desarrolla la existencia neurótica.

La neurosis, el “yo neurótico”: Una alteración conflictiva de la personalidad

            ¡La difícil coexistencia del neurótico con los otros y consigo mismo¡

            Los problemas de “coexistencia con el otro” son irresolubles en la neurosis.

                        -Patología de la autoconstrucción del personaje.

                        -Desequilibrio instintivo-afectivo.

 

Este malestar del individuo frente a sí mismo y a los otros, es manifestado con una angustia en la que se mezclan los sentimientos de vergüenza, de culpa, de deseo de castigo, de hostilidad, de decepción ante las frustraciones, de complejos de inferioridad, etc…el sujeto neurótico se debate consigo mismo, en un conflicto interior.

-El neurótico no consigue asumir el papel de su personaje, identificarse consigo mismo, autentificar su persona, y el neurótico vive su angustia como un juego artificial, en un sentido falso, en ocasiones estereotipado, y poco creíble; en otras con total autenticidad.

-El punto de partida de la angustia será interno e inconsciente, -no sólo relacional, o situacional- de ahí el carácter de incohercibilidad  lancinante y esa angustia renovada sin cesar que se sufre. (Ejemplo: El objeto fóbico por sí sólo no es la fuente de la angustia).

-Los síntomas como reacciones a la angustia, las “defensas”, y el conflicto de sus pulsiones.

-En la fobia,..la angustia se desplaza hacia un objeto, o situación, acción o simbolismo.

-En la obsesión, los obstáculos y la compulsión en forma de tabús, rituales, prohibiciones, pensamientos mágicos, rigidifican al personaje y lo inundan de la duda obsesiva.

-En ocasiones, incapaz de asumir su personaje, recurre a la expresión somática, y a la comedia de formación artificial de síntomas, como en la histeria de conversión.

-Otras veces, revestido de una máscara seductora, sexualiza la conducta desde la frigidez, escondiendo su egocentrismo e incapacidad de amar,…en la histeria grave.

-forzado a utilizar un síntoma, ejemplo el dolor, el mareo, la astenia, para reivindicarse como personaje y ser tenido en cuenta,..etc.

….¡¡ .¿tan alto precio debemos de pagar por nuestra neurosis?…¡¡


            En la neurosis ya definida se aprecian:

            -Fracaso en las defensas neuróticas: para desplazar y disfrazar la angustia:

            -Síntomas neuróticos propios: un "ser débil”, inseguro, inhibido, escrupuloso, frágil, falsificado,…etc.

            -Un temperamento nervioso, sometido a un paralizante complejo de inferioridad. (Adler): delectaciones morosas, inhibición de la acción.

-Una vertiginosa introspección, autoanálisis, escrutinio de sí mismo, autocrítica, reflexión obsesiva sobre el ser, etc..

-Una entrega generosa, apasionada a una causa. ¡ los mayores sacrificios son también posibles ¡.

            - En otras ocasiones, se crea un “personaje complicado”, a veces sobrecompensado, con conductas paradójicas, que pueden llegar hasta la estereotipia, o creación de un personaje llamativo.

             -Autopunición  y torturas morales, que pueden llevar al goce masoquista.

-Bravuconería y osadías neuróticas, con pasajes al acto, y al sadismo.

            -Búsquedas éticas y estéticas excesivas, entrega desmedida por la causa.

- Dogmatismo de la higiene, de la escrupulosidad y del orden.

-Subordinación y esclavitud a ciertos tabús, pasividad y sumisión.

-Gusto por el escándalo, la rebeldía, reivindicación,..(Sobrecompensación)

Elecciones de la vida cotidiana y orientación de la existencia, que marcan el carácter del neurótico.


            Fracaso del neurótico en dos frentes:

-En el instinto: imposibilidad de armonizar deseos y satisfacción

-La vida social: Participación restringida y dolorosa.

¿Ante que se manifiesta la Angustia en el neurótico? Objeto de su angustia:

a) Ante la pérdida de vivencia de realidad, de certidumbre de la existencia, la duda ante la posibilidad de la nada.  Su clinica: desrealización, extrañeza e irrealidad perceptiva. Su contrario, su sobrecompensación: comprobación imperiosa de la realidad.

b) Ansiedad anta la disolución del yo. Clínica: extrañeza yoica,  despersonalización y disociación yoica. Miedo a la locura. Su contrario: obsesividad sobre la identidad, rigidez, duda obsesiva.

c) Ansiedad del neurótico ante el temor de ejercer la libertad, Su clínica: -temor a la libre elección, a la asertividad, a la individualización, temor ante la posibilidad de perder el control volitivo moral.  Su reverso: control y vigilancia sobre sus impulsos no deseados, fobia de impulsión, imágenes obsesivas egodistónicas.

c) Ansiedad ante la corporalidad; a su exteriorización física, corporal, a la desnudez. Su clínica: evitación física, fobia a la desnudes, Dismorfofobia,..Su contrario: la exhibición, seducción a través de la corporalidad. (El lenguaje del cuerpo en la histeria)

d) Temor a la genitalidad: a la castración, a la pequeñez del pene, a su retracción. Su clínica: ansiedad sexual, impotencia,..Y su contrario la presencia de parafilias (froteurismo, exhibicionismo, etc)

d) Temor a su sexualidad: al placer por el placer, a la expresión gozosa del cuerpo. Su clínica: inhibición sexual, anorgasmia, y su contrario, la desinhibición sexual, donjuanismo.  

e) Temor a la agresividad: temor a ser hostil, a la violencia. Clínica: represión, escrúpulo obsesivo al impulso agresivo, y su contrario:  la clínica del sadismo.

f) La ansiedad y temor ante la mirada del otro,..a ser visto y juzgado por el otro,…Su clínica: fobia social, inhibición, aislamiento. Su contrario: el exhibicionismo.

g) Temor a la suciedad, a la contaminación: Su clínica: escrupulosidad obsesiva y su contrario, la coprofilia, y la escatología.

h)  Temor al desorden, al caos, a la pérdida de la simetría y el descontrol de los objetos. Su clínica: obsesión por los números, las simetrías, el orden, la clasificación y el coleccionismo. Su contrario: la imposibilidad de tirar objetos, necesidad de acumular, el desorden y la acumulación.

i) Temor del neurótico a la autoridad, a la necesidad de someterse al orden moral, y al jefe. Clínica: pasividad, masoquismo, y sumisión. Su contrario, la pasividad-agresividad, el ejercicio de la tiranía y el desprecio al otro, el sadismo moral.  

j) Temor a la muerte, al cese de la existencia. Su clínica: egocentrismo, autocuidados obsesivos, la hipocondría, nosofobia y tanatofobia. Su contrario: la tanatofilia y necrofilia, el aparente desprecio por la vida propia y ajena.

k) Temor al peligro y riesgos físicos, a la velocidad, a la aventura. Su clínica: el miedo, la ansiedad ante lo desconocido e inseguro, miedo al riesgo, que lleva a la inhibición conductual, la autoconservación a toda costa. Su contrario: la conducta temeraria, la búsqueda de riesgo, y exposición a situaciones comprometidas y situaciones límites, el aparente desprecio a la vida propia y ajena.

l) Temor al autoerotismo. Su clínica: la inhibición sexual, miedo a la corporalidad, rigidez moral y control obsesivo de la ideación obscena sexual. Su contrario, la entrega al placer autoerótico, la pedofilia, la perversión sexual…

m) Temor a la homosexualidad. Su clínica: control obsesivo del objeto sexual, temor a la imagen y la mirada homoerótica, la duda  obsesiva sobre la sexualidad, la reprobación y rigidez moral. Su contrario, la entrega al hedonismo homosexual.

n)  Temor a ser visto, a ser expuesto ante los demás. Su clínica: la ocultación, la inhibición, la ansiedad y la fobia social, la eritrofobia, hasta el voyeurismo y su contrario el exhibicionismo.

o)  Temor al poder, a ser jefe, a mandar, a ser protagonista y líder. Su clínica: rechazo de responsabilidades, “mula de carga”, agotamiento como subalterno, la sumisión social, y falta de asertividad. Su contrario: lucha soterrada por el poder y hostilidad, desprecio por el otro, afán de mandar reprimido.

p) Temor a la riqueza, a las posesiones. Su clínica: la entrega desinteresada, el sacrificio por el otro, la sumisión, y el placer en la pobreza, el masoquismo. Su contrario: el acaparamiento obsesivo, la retención, incapacidad de darse, el coleccionismo, y el dominio sádico.

q) Temor a la pobreza a la ruina económica, falta de sustento: Su clínica: egoísmo acervado, tacañería, ahorro-coleccionismo, retención y acumulación. Su contrario: éxito económico a toda costa, depredación, ostentación de la riqueza, afán por el lujo desmedido.


Desde la fenomenología existencialista:

(ver Irvin D. Yalom. Existencial Psychotherapy. Basic Books. 1980. 

 

Miedo a la muerte. Ansiedad hacia la muerte, pánico ante la no existencia inminente.

-La muerte “temor a morir”: Su clínica. Conductas de autoprotección y cuidados, miedo a envejecer, tanatofobia. 

 Su sobrecompensación: búsqueda de la fama, pasar a la historia,..Conductas y exposición al riesgo de forma temerarias, vivir al límite, Ofrecerse para un sacrificio…buscar la gloria con el suicidio, la tanatofilia.

Su terapia: Epicuro:  (341 a.C. –Atenas-, 270 a.C). Carta a Meneceo, 125. "¿Por qué temer a la muerte, si mientras existimos, ella no existe y cuando existe la muerte, entonces, no existimos nosotros?" (ver escritos consolatorios de los estoicos)

 

-La libertad. ¿Tenemos capacidad para elegir lo que vamos a ser?.

(ver J.P. Sartre y la angustia existencial)  

 -“El ser y la nada”: ansiedad y existencialismo 

“La conciencia humana coquetea siempre con la “mala fe”, con la negación de nuestra Libertad”.  

¿Es el neurótico fruto de su “ facticidad”, o puede escapar a ella, y ejercer su libertad?  ¿Cuáles son los auténticos límites a la libertad del neurótico?.

Miedo, ansiedad del neurótico ante la revelación de que es un ser “libre”. Su clínica: indecisión, duda, falta de asertividad, búsqueda del anonimato, no comprometerse. Su contrario: osadías neuróticas en forma de crisis reivindicativas, de fugas, de caprichos, gestos llamativos, heroicidad neurótica,..

 

-La nada, la falta de sentido de la existencia, el vacio.

“Nuestra existencia es una mera contingencia”

-La conciencia humana como un vacío en el corazón de nuestro ser, como una nada.

-La nada se experimenta cuando se reconoce que algo está ausente. (Sartre) 

    Clínica: el nihilismo, la creencia de no existencia, irrealidad perceptiva, incredulidad ante los otros y el entorno, duda obsesiva sobre la existencia, sobre el paso del tiempo, el límite físico del espacio, sobre el por qué de mi existencia…

    Su sobrecompensación: cálculos matemáticos de las grandes magnitudes, medir el universo, la búsqueda del átomo, y la partícula elemental, reflexión filosófica sobre la existencia ..etc.

 

-La soledad, la vivencia de estar o sentirse solo en el mundo. 

Concepción del mundo implicada en la noción del yo. 

El yo vinculado a su Mundo, “ligazón existencial” constitutiva de la “Realidad” del ser-en-su-mundo.

Clínica: sentirse solo en el mundo, ser único ser consciente ante la extraña realidad, aislado, incapaz de compartir afecto, empatía, en total despego por el mundo y la existencia. No sentir lazos con la vida, la existencia. 

Sobrecompensación: verificación constante del otro, angustia de separación, dependencia afectiva, incapaz de quedarse solo. 

Miedo a la obscuridad, al silencio, a la inacción.

 


Según la filosofía del diálogo, y la interacción entre  “yo - tu”, “yo - ello”, “yo - los otros”

    Martin Buber (1878-1965).  Texto: “ Yo y Tú” (de 1923)

    -Traducción Carlos Díaz. Caparros editores. 2ª edición. Madrid. 

    Relaciones  ”yo - eso” (yo - ello)  y relaciones “yo - tú”

    En una relación “yo - tú” vemos a la otra persona como un sujeto, como alguien que viene al encuentro con necesidades y sentimientos propios. 

    En las relaciones “yo - eso”, (yo - ello) vemos a las otras personas como medios para un fin.

    " En las relaciones Yo - Ello, me refiero a la otra persona como un "Ello", como una cosa. Lo considero como algo que está ahí delante de mí, como algo sobre lo cual pienso, algo que experimento o conozco, manipulo, deseo, o trato de ayudar o explotar" . 

   -  El yo cosifica al otro, y lo degrada en un objeto, un útil, para el beneficio egoísta y utilitarista del yo (génesis de la psicopatía).  

   -  En el extremo contrario, el “yo neurótico”, se muestra impotente, avergonzado, en conflicto permanente con el reconocimiento del otro; un “tu” como ser omnipresente, amenazador, castrante, y le lleva a la extinción neurótica minimizando su yo.

    - La relación de dualidad simétrica, un el lenguaje empático y recíproco “yo - tú”, el reconocimiento mutuo entre mi mismidad y la del otro, el mejor antídoto para la neurosis. 


          La Mismidad , otreidad e ipseidad en el neurótico:

-  La Mismidad  como  la unicidad del ser: lo invariable, estructural, de nuestra identidad, que debería de prevalecer a pesar del tiempo  y del devenir del yo con los otros.  

-  La mismidad no se ve alterada en el yo neurótico, es un yo que se reconoce en su conflicto, como algo esencial en su ser. 

(El neurótico se reconoce en su mismidad)

 

- La  ipseidad, esa condición de la identidad, adquirida por el hecho de devenir,..

    Según Sartre (“El Ser y la Nada”), la mismidad, es la dimensión estructural del ser, y debe perdurar en el tiempo, la ipseidad del ser, es la identidad del yo, en su existir, en su devenir en la historia,..un ser histórico, mutable,..

    El yo y las circunstancias, el yo y los otros, forman mi ipseidad.

    El hecho de devenir, la trayectoria del ser, exige de la congruencia entre la vivencia de mismidad e ipseidad,..Lo que permite que el “Dasein” siga siendo “uno”.

    Un yo anclado en el mundo,  El “yo pienso algo” se traduciría como un “yo-soy (o estoy) en-el-mundo.


    *La ispseidad en el “yo neurótico” es angustiosa, hipervigilante, expectante, aprensiva,..y sólo gracias a los “mecanismos de defensa”, esta “Identidad angustiosa”, se transforma en síntomas: hipocondría, nosofobia, obsesiones o histeria.  


    *El psicótico sufre tal crisis identidad en su ipseidad,..(Por los fenómenos endógenos, de automatismo mental, síntomas de primer rango, que llega a producirse una escisión yoica, una nueva identidad, afectando pues a su Mismidad.

 

Dilema metafísico entre Mismidad y Alteridad:  Neurótico vs. psicótico.

- J.P. Sartre. El ser y la nada”. Editorial Losada, 2005.

-Martin Heidegger. Ser y Tiempo: Capítulo IV: El “ser en el mundo” como “ser con” y “ser sí mismo”. El “uno”.   (En Editorial Trotta 2003)

-Emmanuel Lévinas. Totalidad e Infinito: El Mismo y lo Otro. (Editorial Sígueme, 2002)

“La mismidad”. Condición de ser uno mismo. Aquello por lo cual se es uno mismo, la Identidad personal. No se ve afectada en el “yo neurótico”.

La otredad”,  la condición de ser otro. La alteridad (lat. Alteritas), para nombrar la concepción del mundo, y los intereses de un “otro”.  

La otredad también es vivida desde la angustia por el “yo neurótico”.

Una división entre el “yo” y el “otro”, entre un “nosotros” y un “ellos”. La alteridad implica ponerse en el lugar de ese “otro”, alterando la perspectiva propia con la ajena.

 

El  neurótico es hipersensible al otro, penetrado e influido por el juicio del otro, su autoestima depende de la constante alteridad, otredad, vivida con los otros.

El psicótico vive la alienación del otro,..En forma de autorreferencia, perjucio, alusión, o a través de su delirio pasional, erotomanía…

 

Ver texto de G. Charbonneau. La Psychopathologie phénoménologique. Tome II. Altération de la structure d´ipséité – le soi. MJW Fédition Paris 2010



«Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo»

Ortega y Gasset.  Meditaciones del Quijote (1914)- Vivir es tratar con el mundo, dirigirse a él, actuar en él, ocuparse de él.

La realidad circundante «forma la otra mitad de mi persona». (Ortega).  Y la reimpresión de lo circundante es el destino radical y concreto de la persona humana.

El perspectivismo o «doctrina del punto de vista» : toda percepción e ideación es subjetiva. El individuo –el neurótico-  mira desde un punto de vista concreto, en una dirección propia. Para Ortega, la perspectiva es la forma que adopta la realidad para el individuo.

“Clases de hombres” para Ortega y Gasset, (“Rebelión de las masas”, 1929)

- El hombre-masa es el hombre cuya vida carece de proyectos y va a la deriva. Por eso no construye nada, aunque sus posibilidades, sus poderes, sean enormes. 

- El hombre-masa, según Ortega, junto con la expansión de sus deseos vitales, exhibe una radical ingratitud hacia cuanto ha hecho posible la facilidad de su existencia. 

Sólo le preocupa su bienestar y al mismo tiempo es insolidario con las causas de ese bienestar.

 El hombre - masa es el niño mimado de la historia.

La vida humana, por su naturaleza propia, tiene que estar puesta al servicio de algo, a una empresa gloriosa o humilde, a un destino ilustre o que carece de importancia, nos insiste Ortega. 

(¡ de esto saben mucho los neuróticos ¡) 

El neurótico es la “mula de carga”, fatigado en su dialéctica con la realidad, o bien entregado a sus compensaciones  neuróticas en forma de fobias, obsesiones, hipocondría o gozoso en su  histeria.

El neurótico, sobrecompensado con su “entrega al trabajo”, o “su ideal”, es capaz  gracias al “altruismo”, y “sublimación”, de implicarse en altas conquistas sociales. 


De cómo los complejos neuróticos, nuestros conflictos y  defensas, nuestros temores y angustias nos configuran como persona única, una identidad creada desde la neurosis, un carácter neurótico..  

¿“El hombre no es otra cosa que lo que él se hace”?. (JP Sartre)


         ¿Somos auténticos en nuestra personalidad? ¿padecemos de un "falso self"?  (D. Winnicott) o un "Como sí" (Helene Deutsch)

        El yo neurótico puede padecer de inautenticidad: El "Falso self"  de Donald Winnicott  (1896-1971) como una distorsión de la personalidad, “ser inauténtico”,  por emprender desde la infancia una existencia ilusoria (“el sí-mismo inauténtico”, que “esconde” o “protege”  -mediante una organización defensiva-  un verdadero self (el sí-mismo auténtico). En la forma grave, el falso self domina nuestra personalidad,  impidiendo un verdadero self.  (Formas de esquizoidia, de histeria, narcisismo, de perversión…). Su clínica: Dificultades para la empatía, relaciones afectivas auténticas, y sentimiento de “vacio”, hasta tener la impresión de “no vivir en la realidad”. 

        El "yo neurótico" puede sufrir de una despersonalización, por ser un "falso self" o una personalidad "como sí".  


        ¿Somos auténticos o falsificamos nuestra identidad y personalidad?

                Como diría Kierkegaard: 'the deepest form of despair is to choose "to be another than himself".

            ¡La angustia que padecemos por elegir ser inauténticos ¡¡    ¿Quién mejor que el “neurótico” es consciente de ello



Semiología de los trastornos del carácter.  

  Cuando los conflictos neuróticos se organizan en la vida del individuo dando lugar a un carácter y temperamento:

-          El carácter confiere una fisonomía original de la individualidad psíquica, un sistema bastante invariable para identificar el hábito, estilo, conducta y afectos de cada uno.

-          La patología del carácter no es pues innata, estática o constitucional. Un resultante de una elaboración personal, basada en nuestro temperamento, que trasciende a nuestro biotipo, fruto de nuestras circunstancias y de nuestra elección personal y diátesis.

-          Resultante de un conflicto entre nosotros mismos, que “nos hace ser y parecer” lo que somos, lo que hemos venido a ser y lo que queremos ser.

-          La patología del carácter es evidente en nosotros, (ver personalidad psicopática y neurosis del carácter), y se manifiesta en esa rigidez monolítica, o en esa labilidad e inconsistencia emocional  que hace de la individualidad temperamental una patología psíquica…

-          Desde el la rigidez monolítica del obsesivo a esa identidad imprecisa, inconsistente, e inestable del  temperamento “límite”.

-          Así el carácter paranoico, ese carácter que se fija en un temperamento agresivo, una existencia frustrada, solitaria y reivindicativa, ese egocentrismo insolidario.

-           El carácter esquizoide, fijado en las tendencias primitivas del narcisismo e introversión, con una indiferencia o hasta rechazo de la realidad y del contacto con los otros. Una frialdad y despego afectiva, gusto por la introversión.

-          El carácter histérico, con su fijación a esa necesidad de expresividad imaginaria y artificial, que retiene al neurótico en su egocentrismo, en exhibición afectiva inauténtica, en sus fantasías insolidarias…

-          El carácter sadomasoquista, una personalidad organizada en el estadio sádico-anal, centrado en las pulsiones agresivas, satisfechas en la necesidad de hacer daño, infringir dolor, de ensañarse contra el otro, al que se cosifica y niega como persona. En su inversión, el carácter masoquista se satisface con el placer en la humillación, en el padecimiento de dolor, de víctima degradada a la condición de objeto para el otro.  

-          El carácter obsesivo, compulsivo representa a la persona organizada en el sistema de la duda, de la escrupulosidad, del orden y rigidez moral, un superyó dominante, que gobierna el psiquismo. (ver carácter anal

  1. Fenomenología de las manifestaciones obsesivas.     

-          El carácter narcisista: amor propio y autoafirmación, búsqueda del éxito siendo incapaz de soportar el fracaso y las críticas, un amor en espejo, “narciso”, autoerótico, que se acompaña de paranoia resultante. Mitomanía.

-          El carácter perverso, el psicópata amoral: insensibilidad moral, falta de empatía, utilización práctica del otro como objeto. Autosatisfacción, negación del altruismo, y tendencia al sadismo moral y físico.

            Los trastornos de la personalidad: Las psicopatías. 



-          ¿existe un “yo neurótico”, ….o es una bella construcción  teórica, explicativa de lo que somos y sentimos como individuos únicos, neuróticos,…?.

-         La neurosis como enfermedades de una personalidad disfuncional y disarmónica. ( O. Fenichel. Teoría psicoanalítica de las neurosis. Ed. Paidos. 1984)

-          Enfermedades “menores” y crónicas de la organización de la personalidad

-        Ver Definición: Janet: "enfermedades de la personalidad". 

-          Pierre Janet.   (1859-1947)

-          “DE LA ANGUSTIA AL ÉXTASIS” (2 TOMOS). Editorial FCE.

    Contra la alienación neurótica de la persona, en forma de miedos, represión, fobias, obsesiones y demás temores neuróticos, os presento :

-          La alienación psicótica del yo:   Alienación de la persona: "El yo psicótico

-          El Delirio: “un radical cambio en las relaciones del individuo con la realidad, en forma de ideas, creencias, vivencias, percepciones y pasiones.”

-       “La alienación de la persona es el delirio”,

 

        Psicopatología descriptica y fenomenología que no  encontrarás en el DSM-V.


 

     Por Dr J.L. Día Sahún. Psiquiatra. Hospital Miguel Servet.

     Profesor Universidad Zaragoza. Tutor MIR psiquiatría. 

        jldiasahun@gmail.com

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