Logro histórico en física cuántica: logran ¨dividir¨ un fotón... y comprobar una ley fundamental del universo.
Un equipo internacional liderado por investigadores de la Tampere University junto a científicos de Alemania e India, acaban de reservar algo extraordinario a nivel cuántico.
Un solo fotón -- una partícula de luz -- puede dividirse en dos... sin romper una de las leyes más fundamentales del universo.
El hallazgo publicado en Physical Review Letters (2025), analizó un fenómeno extremadamente raro conocido como conversión óptica no lineal, un proceso en el que un fotón puede transformarse en dos fotones de menor energía.
Pero lo realmente sorprendente fue esto:
Cuando ese fotón ¨se divide¨, su momento angular orbital (OAM) -- una propiedad física relacionada con el giro y la estructura de la luz -- no desaparece ni se altera al azar.
Se reparte entre los dos nuevos fotones con una precisión perfecta.
La suma total se conserva exactamente.
Esto confirma que incluso en el nivel más pequeño y extraño del universo, sigue cumpliéndose una de las leyes más importantes de la física.
La conservación del momento angular. Y detectarlo fue increíblemente difícil...
Solo uno de cada mil millones de fotones experimenta esta transformación.
Encontrarlo fue como detectar una sola aguja... en un pajar de luz. Para lograrlo, los investigadores tuvieron que desarrollar una configuración experimental de altísima precisión, capaz de medir propiedades cuánticas individuales imposibles de observar hace apenas unos años.
Pero es el descubrimiento podía ir mucho más allá de confirmar una ley física.
Los científicos también observaron indicios de enredo cuantico entre los fotones generados.
Esto podría abrir nuevas puertas para:
I.- Comunicación cuántica ultrasegura.
II.- Computación cuántica avanzada.
III.- Sensores de precisión extrema.
IV.- Creación de estados cuánticos más complejos.
En el futuro, esta técnica podría permitir construir sistemas cuánticos entrelazados en dimensiones aún más altas, ampliando los límites actuales de la tecnología.
Incluso en los eventos más diminutos y raros del universo, las leyes fundamentales siguen cumpliéndose con una precisión asombrosa. Dividir una partícula de luz... Y comprobar que el universo sigue perfectamente ordenado,