Aquí tienes la historia convertida en relato tipo Reddit, en formato confesional con giro oscuro, sin copiarla literal, pero manteniendo la esencia de One-shot 4: Una flor para ti de Antihero LN. La historia original trata de un hombre que entra a una floristería en un día lluvioso, elige una flor llamada Senedarlin, rechaza otras tres flores asociadas con recuerdos dolorosos, y al final se revela que esas tres personas murieron mientras él tenía una coartada perfecta.
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Compré una flor para mí mismo… y ese mismo día murieron las tres personas que más me destruyeron
No sé si esto debería publicarlo aquí.
Quizá debería llevarlo a la tumba.
Pero desde aquel día, cada vez que veo una flor, siento que alguien me observa desde el otro lado del mundo.
Todo empezó en un día lluvioso.
No era una de esas lluvias románticas de película. Era una lluvia gris, pesada, de esas que hacen que la ciudad parezca más vieja de lo que realmente es. Yo caminaba con mi paraguas inclinado hacia adelante, tratando de evitar que el viento me mojara la cara.
Entonces vi una floristería.
No sé por qué me llamó la atención.
Tal vez fue el contraste. Afuera todo era gris, frío y miserable. Pero dentro de esa tienda había colores vivos, imposibles, casi irreales. Flores que parecían no pertenecer a este mundo.
En el letrero de la entrada había una frase que decía algo como:
“Déjanos elegir la flor más adecuada para ti.”
Me pareció una tontería.
Yo no era alguien que comprara flores.
No tenía plantas en casa. No tenía una persona a la que regalárselas. Y, sinceramente, tampoco era alguien que creyera en esas cosas simbólicas de “esta flor representa tu alma” o “esta flor expresa tus sentimientos”.
Pero entré.
La campanilla de la puerta sonó suavemente.
La tienda estaba en silencio. No vi al dueño por ninguna parte, solo filas y filas de flores extrañas. Ninguna me resultaba familiar. No eran rosas, ni lirios, ni girasoles, ni nada que hubiera visto antes.
Entonces apareció ella.
Una mujer joven, tranquila, con una flor en el cabello.
No sé cómo explicarlo, pero no me miró como mira una vendedora a un cliente. No observó mi ropa, ni mi rostro, ni mi paraguas mojado.
Me miró como si estuviera viendo algo detrás de mí.
O dentro de mí.
Antes de que pudiera decir nada, tomó una flor anaranjada y me la mostró.
—¿Qué te parece esta?
Me explicó que se llamaba Selmechia. Una flor con un aroma fuerte, llena de miel, capaz de atraer mariposas y abejas.
No respondí.
Solo la miré.
Y entonces recordé a mi novia.
Ella siempre atraía miradas. Siempre había alguien alrededor de ella. Siempre necesitaba atención. Siempre necesitaba sentirse deseada.
Y un día me dijo que había conocido a alguien mejor.
Alguien más decidido. Más interesante. Con más dinero. Más “hombre”.
Me dijo que quizá yo tenía la culpa por ser tan aburrido.
La florista pareció entender mi silencio.
Dejó la flor a un lado.
Luego tomó otra.
Era pequeña, verde, con estambres demasiado grandes. Me dijo que se llamaba Lapiscale, una flor cargada de polen, hecha para esparcirse y multiplicarse.
Y entonces pensé en mi mejor amigo.
El mismo que me sonreía mientras me traicionaba.
El mismo que habló de mí como si yo fuera un chiste.
El mismo que tomó lo que quería y luego se justificó diciendo que la oportunidad simplemente estaba ahí.
Tampoco dije nada.
La florista volvió a asentir.
Dejó esa flor junto a la primera.
Después me mostró una tercera.
Era una flor grande, pesada, inclinada hacia abajo. Se balanceaba con el viento, como si en cualquier momento fuera a caer.
Me dijo que se llamaba Melocotón.
Y entonces pensé en mi madre.
Pensé en sus reproches. En cómo me comparaba con mi padre. En cómo cada una de sus palabras parecía diseñada para recordarme que yo era una decepción.
Ella decía que no podía confiar en mí.
Que yo llevaba la misma sangre que el hombre que la había arruinado.
Que su vida era infeliz por culpa de los demás.
Por culpa mía.
Miré esa tercera flor durante unos segundos.
Y tampoco la quise.
Entonces la florista fue al fondo de la tienda.
Cuando regresó, traía una flor distinta.
Oscura.
Hermosa.
Tenía tonos entre púrpura y rojo, como si hubiera absorbido un atardecer antes de marchitarse. Sus pétalos crecían en círculos, formando una figura profunda, casi hipnótica.
No necesité preguntar.
Esa era.
La florista dijo que se llamaba Senedarlin.
Asentí.
Ella la envolvió con cuidado, no como si estuviera preparando un ramo, sino como si estuviera protegiendo algo sagrado.
Pagué 5,000 yenes.
Costaba 4,000.
Me devolvió el cambio.
Antes de irme, la florista miró las otras tres flores que había dejado sobre el mostrador.
—¿Y qué hacemos con estas?
Yo las observé.
La flor que atraía insectos.
La flor que esparcía polen.
La flor que se inclinaba hacia el suelo.
Y dije:
—Ya no necesito esas cosas en mi vida.
La florista sonrió.
No de forma cruel.
No de forma amable.
Solo sonrió.
Luego arrancó los pétalos de la primera flor.
Cortó los estambres de la segunda.
Separó la tercera de su tallo.
Después rompió los restos y los arrojó a la basura.
Debería haberme asustado.
Debería haber sentido algo.
Pero lo único que sentí fue paz.
Cuando salí de la tienda, la lluvia había parado.
El cielo empezaba a abrirse.
Por primera vez en mucho tiempo, sentí que podía respirar.
Más tarde, estaba sentado en una sala de interrogatorios.
Un policía me miraba con una mezcla de lástima y sospecha.
Me dijo que entendía que yo estuviera afectado.
Después de todo, acababa de perder a mi madre, a mi mejor amigo y a mi novia el mismo día.
Los tres habían muerto casi al mismo tiempo.
Pero en lugares distintos.
Mi madre en Shikoku.
Mi mejor amigo en Tokio.
Mi novia en Nagoya.
Era imposible que una sola persona hubiera estado en los tres sitios.
Y yo, por supuesto, tenía una coartada.
Saqué el recibo de la floristería.
Fecha.
Hora.
Lugar.
Incluso mencioné que el billete con el que había pagado todavía debía estar allí. Con mis huellas.
El policía pareció aliviado.
Me dijo que investigarían.
Que encontrarían al culpable.
Que confiara en ellos.
Yo bajé la cabeza para agradecerle.
No porque estuviera triste.
Sino porque no quería que viera la sonrisa en mi rostro.
Porque ese día entendí algo.
A veces no necesitas ensuciarte las manos para arrancar de raíz lo que te estaba marchitando.
A veces solo necesitas encontrar la flor correcta.
Y pagar el precio.
"¡Date prisa y déjanos elegir la flor más adecuada para ti!"
Eso es lo que está escrito en un letrero en una floristería, un letrero que debe haber sido diseñado solo para atraer la atención de cierta mujer, o despertar el interés de los hombres que quieren regalar flores al otro sexo.
¿Es florería o floristería? Ambas denominaciones son válidas. Floristería está más extendida, salvo en algunos países americanos en los que se prefiere florería. Pero la historia contiene la frase y me parece correcto dejarla por curiosidad.
Bueno, por cierto, el día que vi la tienda fue un día lluvioso, lo que hizo que el espacio circundante fuera tenuemente oscuro. La dirección del viento hizo que la lluvia cayera de lado, así que empujé un poco mi paraguas hacia adelante; Y al hacerlo, esa floristería me llamó la atención. La viveza se refleja en cada gama de colores, en marcado contraste con el color gris del espacio aquí.
En ese momento, no tenía intención de comprar flores. Ni siquiera tengo una maceta en casa, pero de alguna manera sigo entrando. Debe haber sido mi curiosidad, ya que me preguntaba qué tipo de flor le quedaría bien a alguien como yo.
En el momento en que entré, sonó una campana en toda la tienda. Miré a mi alrededor y no vi al dueño por ningún lado, así que la campana debe haber sido para ayudar al dueño a saber que había clientes que venían.
Mis entrañas están llenas de comodidad, y las flores que se exhiben aquí son flores que nunca he visto en mi vida. Parece que las flores que venden aquí, ninguna de ellas no es única. Di una vuelta por la tienda y, en efecto, no conocía ni una sola flor.
"Buen dia."
Entonces, desde el interior de la tienda, salió una joven que irradiaba un ambiente tranquilo. Y cuando miré de cerca a esta persona, de repente me di cuenta de que había una extraña flor en su cabello. No podía decir si la flor era real desde esta distancia, pero como era una floristería, la mayor parte debe haber sido real. Bueno, si es una flor real, es extraño, ¿quién la usa como decoración en su cabello? Supongo que supuso que la flor debía ser extremadamente importante para ella, así que la usó.
En cuanto a la chica, sonrió mientras miraba en mi dirección. Esa mirada no miraba mi rostro en particular ni mi cuerpo en general, sino lo que evocaba.
Basicamente observa su aura, alma, etc.
Después de ver que había apreciado lo suficiente, se acercó a la maceta de vidrio y me entregó una muestra de flores antes de que pudiera decir una palabra.
"¿Cómo ves esta flor?"
Esta flor tiene un color lirio anaranjado, pero parece más pequeña que esta especie, por lo que probablemente no lo sea. La más importante es la parte de la hoja: hay marcadas diferencias entre las dos especies. No recuerdo exactamente, pero estoy seguro de que las hojas de lirio serán largas, delgadas y maduras como de costumbre. Pero las hojas de esta planta se dirigen a la corona de la flor como los girasoles. No pude evitar pensar que cortar flores y dejar hojas así no sería muy extraño.
"Esta flor se llama Selmechia. Tiene un olor muy fuerte y contiene mucha miel, por lo que puede atraer fácilmente a muchas abejas y mariposas".
"..."
No dije nada en respuesta. La mujer asintió como si entendiera, luego lo colocó tentativamente en la caja registradora. Luego me trajo un frasco que contenía la pequeña flor que se colocó en la entrada.
—¿Y qué pasa con esta especie?
Esta pequeña flor en maceta es más pequeña y de color verde y parece una versión más pequeña de una flor de panga o berenjena. Sin embargo, los estambres de esta flor son inusualmente grandes.
"Y esta es la flor de Lapiscale, una flor que contiene tanto polen que es como si hubiera sido rociada con una capa de polvo amarillo".
"..."
La mujer entrecerró los ojos y asintió levemente de nuevo, y volvió a colocar la maceta en el mostrador antes de comenzar a moverse por la tienda como si buscara algo. Muy rápidamente, regresó y me entregó una muestra de flores que había tomado del centro de la tienda.
—¿Y qué pasa con esta especie?
A primera vista, esta planta con flores es idéntica a la campanilla. Sin embargo, a diferencia de la flor mencionada anteriormente, esta planta solo tiene una flor muy grande en el medio. Y esta flor también apunta hacia abajo, pero el tallo es tan extrañamente asertivo, que el espectador también debe preguntarse cómo el tallo puede soportar la flor. Es como una linterna suspendida por serpentinas en medio del festival Obon.
"Esta flor se llama melocotón. Se mueve fácilmente con el viento, por lo que puedes ver cómo esta flor se balancea como si estuviera a punto de caer, pero es extrañamente segura".
"..."
Y le respondí de la misma manera que lo hice las dos primeras veces: mirándola en silencio. Y ella hizo lo mismo: las puso en la caja, solo para darse la vuelta nuevamente para buscar algo (esta vez en la parte trasera de la tienda). Obviamente algo aquí son flores, pero mis ojos parecen abrirse de par en par cuando veo esta especie. Eso es todo, pensé. Esta es la flor que más me conviene.
"Esta flor se llama la flor de Senedarlin".
A diferencia de los que sacó antes, solo esta me llamó la atención. Exuda un color oscuro, de púrpura a rojo, y sus flores crecen en círculos como dientes de león. Y su flor también es grande, por lo que se asemeja a un nenúfar entero.
"¿Quieres este algodón?"
Asentí con la cabeza a la tendera como en señal de acuerdo, y ella comenzó a envolverme la flor de Senedarlin.
Una por una, se envuelven individualmente, en lugar de enrollarse en paquetes como de costumbre. Por supuesto, todos los demás son hermosos, lo sé, pero estoy de acuerdo en que envolverlos juntos solo disminuirá su belleza.
Me entregó la flor. El aroma nostálgico llegó a mi nariz mientras intentaba olerlo. Un aroma que no era ni floral ni fuerte, pero que de alguna manera sentí como si lo hubiera olido. Luego pague por las flores que recibí: 4000 yenes por flor. Por lo general, me quejaría del precio celestial de estos demonios, pero hoy, justo hoy, cuánto me dan ganas. De todos modos, esta es la flor que me une; Y nadie puede ponerle precio a algo que es adecuado para ti. Así, le di el billete de 5000 yenes y ella me pagó el billete con el billete de 1000 yenes.
"Y estos, ¿qué estás contando?"
La mujer sonrió y me preguntó cómo manejar las flores sobrantes que aún estaban en la mesa de pago.
Selmecia. Una flor que atrae a muchas abejas mariposa.
"Por favor, pero Takeru-kun es mucho más genial que el. A diferencia de el, Takeru conoce muchos restaurantes destacados y de buena reputación, y también es bueno para tomar la iniciativa. Además, su familia estaba mejor que él. Luego, cada vez que me confesaba que era linda, no podía evitar sentirme feliz. Ojalá pudiera, pero aún así, ¿no es su culpa por actuar como un perdedor? Y no es mi culpa por ser demasiado linda".
Lapiscale, una flor de polen y tiene grandes estambres para facilitar la polinización.
"¡Ami-chan frota el fuego, ese chico! Y debido a eso, ningún hombre de verdad abandonaría esas montañas. Y también dijo que eras aburrido y que eras libre, así que nos dirigimos directamente al hotel después de unos minutos de conversación. No podía creer que me hubiera dado la oportunidad de conocer a alguien con muslos tan grandes, así que no desperdicié la oportunidad de llevarla a la cama de inmediato. Y meterme en la cama me costaba mucho trabajo, así que en cuanto terminamos los preliminares exigí placer. Bueno, en general, no te la mereces, ya que soy hermosa y tengo papas grandes, así que no la culpes por ser involuntaria. Bueno, Ami-chan también te dijo que eres muy malo en la cama."
Melocotón. Una flor grande siempre apunta hacia abajo y se balancea frente al viento.
"¿No dijiste algo así como que te ibas a casar con ella? Entonces, ¿qué planeas hacer ahora? ¿Cómo se lo vas a explicar a tus vecinos y a sus padres? Soy un tonto por confiar en ti. Eres tan malo como tu padre. No vivía una vida aburrida, vivía sin avanzar, así que rompí con él. Al final, se metió en un negocio turbio, así que ahora la deuda le llegaba hasta el cuello. Bueno, ¿no heredaste la sangre de ese tipo? Digas lo que digas, es un hecho consumado, ahora ya no puedo confiar en ti. ¿Por qué mi vida es tan infeliz?"
"Ya no necesito estas cosas en mi vida".
—Ya veo. Entonces, déjame cortarlos".
Luego arrancó los pétalos de la flor de Selmechia, cortó los estambres de la flor de Lapiscale y arrancó el melocotón de la base, la parte que conecta la flor con el tallo, luego rompió los tallos de las tres flores y los tiró a la basura.
Por un momento dudé si la chica frente a mí era el tendero por su comportamiento con las flores; Pero cuando ella me sonrió, yo le devolví la sonrisa. Una serenidad pareció inundar mi cuerpo. Así que me di la vuelta para irme y me preparé para salir de la tienda, pero ella me llamó por última vez..
Un tendero es aquel que vende productos en una tienda.
"Bueno, sí, en el lenguaje de las flores, Senedarlin significa 'ámame', 'atormentadme' y 'no estoy mintiendo, pero no estoy diciendo la verdad'".
"¿En serio? Qué sentido común".
El timbre volvió a sonar cuando salí. Antes de darme cuenta, estaba despejado y la lluvia había cesado, revelando que el sol comenzaba a brillar en la distancia. Puedo compararlos con mi mente serena en este momento.
En la sala de interrogatorios, un oficial de policía y un joven estaban sentados uno frente al otro. Claramente, el policía no tenía la intención de amenazarlo, sino que mostraba una expresión de preocupación hacia el joven frente a él. Porque perdió a todas las personas importantes en un abrir y cerrar de ojos.
"Acababa de perder a mi madre, a mi mejor amiga y a mi amante al mismo tiempo, así que era natural que me investigara. Estoy dispuesto a cooperar con usted tanto como sea posible, así que no dude en hacerme preguntas sobre esto".
"Me disculpo sinceramente, aunque sé que debe estar pasando por un momento difícil en este momento, pero tenemos que pasar por algunos trámites para llevar a cabo investigaciones sobre los familiares y amigos de las víctimas. Según el informe, sabemos que las tres víctimas murieron al mismo tiempo, pero en diferentes lugares. Su madre estaba en Shikoku, su mejor amigo estaba en Tokio y su novia estaba de viaje en Nagoya. A esa distancia, no era razonable que una persona matara a los tres a la vez y, además, los testigos en la escena no lo vieron merodeando. Y sí, todavía estás conmocionado por esto, pero todavía tenemos que grabar tu testimonio..."
"Oh no, no, no tienes que disculparte por eso. Por supuesto, tengo pruebas de que estuve en otro lugar durante la duración del crimen. Tengo un recibo de una floristería y dice fecha y hora. ¿Quieres verlo ahora?"
El oficial asintió con la cabeza, así que saqué el recibo de mi billetera y se lo pasé.
"Tomaremos este recibo como su coartada".
"Está bien, solo tomalo. Ah, y la factura de 5.000 yenes que solía pagar a la floristería podría estar todavía allí. Todavía deben estar mis huellas dactilares en él".
"Muy bien, así que para asegurarnos de que también lo comprobaremos. Estoy seguro de que la tienda tenía cámaras de vigilancia y los recibos eran fuertes coartadas para su inocencia. Gracias por cooperar con nosotros. Investigaremos diligentemente para encontrar al culpable pronto, así que confíe en nosotros.
—Sí, muchas gracias.
Incliné la cabeza para darle las gracias al oficial, para que no pudiera ver la sonrisa en la comisura de mis labios.