Gómez. ¿Dónde va usted tan raudo, circunspecto y asaz atribulado? Al servicio, porque tengo un apretón, pero primero voy a ir a por un diccionario.
¿Qué hay de cena? haztela tú. La mujer debe cocinarle al marido, porque la Convención de Ginebra dice, que todo prisionero tiene derecho a una comida caliente.
Cariño, el niño se ha cagado, cámbialo. Mujer, dale otra oportunidad que solo tiene dos meses.
Hola, ¿Qué pasa tío? Nada, que me he comprado una tostadora. ¿Y tú está bien? Yo sí, pero por qué lo dices.
Hijo, te quiero hacer una pregunta. No mamá, no soy gay, ¿Cómo sabías que te iba a preguntar eso?, intuición femenina, reina.
Están aumentando mucho los estornudos, según un estudio de la Universidad de Massachusetts.
Nombre, Bond, James Bond. Vale, Bond, James Bond, no, James y Bond aparte. Entonces, James Bonaparte. No, James Bond y ya. James Bonilla. Ponga 007.
Que niño tan feo. Es mi hija. Vaya no sabía que eras padre. Soy madre. Ah, es verdad, si te vi embarazada. Es adoptada. Pues dame una hostia porque esto no lo arregla nadie.
Llamaron de la escuela, que lo único que haces es dar golpes y pelear. Eso es lo que yo te he enseñado. Cariño. Quita, que estoy hablando yo.
Una duda que tengo. Si trabajo echando alquitrán en la carretera, y un día no vas. ¿Podemos decir que asfaltado?.
Mi mujer me ha dicho que si me tomaba otro cubata, se iba de casa. ¿Y como te los has tomado? Pues con Coca Cola.
Egoísta, te has comido el chocolate sin acordarte de mí. Sin acordarme , casi me atraganto pensando que venías.
Cariño, dime las tres palabras mágicas. Es mi culpa. Esas no, las más importantes. Tienes la razón.
¿A qué te dedicas? Soy jurista, no te creo. Te lo juro. Hostia si es verdad.
¿A qué te dedicas? Pues mira yo trabajo en una empresa de importación y exportación. Un trabajo muy importante. Y exportante.