Carta a: Dr. César Vidal Manzanares
San Juan, Puerto Rico
10 de septiembre del 1996
Dr. César Vidal Manzanares
Apartado 3019,
Zaragoza, España
Dr. Manzanares:
De su libro "La Otra Cara del Paraíso", he leído detenidamente lo referente a los Adventistas del Séptimo Día por razones obvias: pertenezco a esa denominación a la que usted y otros como usted llaman despectivamente "secta". Quiero comenzar citando y haciendo mías las palabras del apóstol Pablo: "Esto empero te confieso, que conforme a aquel Camino que llaman herejía (griego "secta"), así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y los profetas están escritas" (Hechos 24: 14).
Es posible que ya usted sepa a lo que me he de referir, pero le suplico que lea esta carta con la misma paciencia que yo leí su libro. Usted, con su lenguaje mordaz, y lleno de prejuicios injustificados, ha descrito lo que usted cree es la iglesia Adventista y su co-fundadora Elena G. de White. Pero se ve a las claras que usted, ni conoce la doctrina de la iglesia y muchísimo menos los escritos de la señora White. Usted se ha dejado llevar por los escritos llenos de veneno de Walter Rea y otros disidentes adventistas. ¡Qué lastima! Cuando pudo fácilmente conseguir a un leal creyente del adventismo que le podía describir lo que creemos con lujo de detalles.
En la pagina 81, donde comienza usted a relatar lo referente a los Adventistas, había de William Miller como "un oscuro granjero" y como un "inculto". ^,Es que usted ignora que Dios escoge, la mayoría de las veces a personas incultas para destacar sus verdades? Lea, por favor 1 Corintios 1: 25- 29. Es posible que usted haya leído alguna vez esos textos, pero a juzgar por sus expresiones referente a Miller y Elena White, parece que los olvido. Si, Miller era un hombre sin preparación formal en teología, un agricultor que profesaba el deísmo, pero que se enfrento con la verdad de Cristo y su Palabra y su vida cambio. Su estudio de la Biblia lo convenció de que el retomo del Salvador estaba cerca. usted llama a esto "catastrofismo". Es muy posible que haya en el mundo muchos cristianos que sean exagerados con el fin del mundo y sean alarmistas. Los ha habido y los habrá. Miller me sincero y quiso compartir con otros lo que él creía era un gran descubrimiento. En cuanto a que el fin esta cerca, debe repasar los escritos evangélicos y las epístolas apostólicas y vera que esa sensación estaba latente en todos los creyentes. Cada día que pasa nos acerca mas a ese glorioso evento. Pero usted parece encajar perfectamente en la profecía de Pedro (Lea 2 Pedro 3: 3- 12).
Decir que Miller no tenía base bíblica para enseñar que los días en profecía representan años, es desconocer la Palabra de Dios. En Números 14: 34 y Ezequiel 4: 6 el señor indica que da "día por ano". Usted lo sabe muy bien. ¿Acaso usted no lo interpreta así en el caso de las setenta semanas de Daniel 9? Si no fuera así, ¿cómo seria posible que "el Mesías Príncipe" muriera durante la ultima semana? El profeta escribió unos 500 años antes de Cristo. No importa donde usted ubique el comienzo de las 70 semanas, es obvio que no puede referirse a días literales. Para Daniel 9 ustedes indican que son días por años, ¿no tiene el mismo derecho Miller y los adventistas a hacer lo mismo con Daniel 8?
Efectivamente, Miller se equivoco al señalar que el evento que indicaba Daniel 8:14 era la
segunda venida de Cristo. Usted debió decir lo que Miller creía al respecto. Él creía que el
santuario, en la era cristiana, era la tierra y que su purificación se asociaba con la venida en gloria de Cristo. Si él podía encontrar cuando comenzaban los 2, 300 días (años), podía señalar la fecha del advenimiento del Salvador. Usted debe saber esto, pues debe haber leído en los libros que usted hace referencia sobre los detalles de las conclusiones de Miller. Si el hubiera entendido la expresión bíblica de Daniel 7:13, hubiera notado que la aparición del "Hijo del hombre" no era su venida a la tierra, sino el presentarse ante "el Anciano de grande edad" para el juicio pre-advenimiento, como lo visualice Hiram Edson y un grupo de los mileristas, luego del chasco del 1844.
Al interpretar usted el cuerno pequeño que creció de Daniel 8, usted lo aplica a Antíoco Epífanes, interpretación generalizada de católicos y protestantes. Lo que usted y sus colegas no han visualizado es que la profecía de Daniel, llama a ese cuerno "la abominación del asolamiento", y que Jesús menciona en Mateo 24: 15 a ese poder como futuro. Eso echa por el piso todo el andamiaje profético que usted y su gente han edificado. No quieren reconocer que esa "abominación del asolamiento" es Roma en sus estados de pagana y papal. No lo reconocen porque ustedes son los más acérrimos defensores de las falsedades de Roma, entiéndase el domingo y la inmortalidad del alma, que son los en-ores capitales del romanismo.
Cierto que Antíoco Epífanes fue cruel con los Judíos y profano el templo, tal como hicieron los emperadores romanos. Pero la profecía tiene un alcance mucho más amplio. Las fechas que usted da en la página 84 son acomodaticias, y usted lo sabe. ¿Cómo se atreve usted a escoger el comienzo de la fecha de los 2,300 días con el advenimiento al poder de Antíoco Epífanes? Eso no tiene fundamento ni histórico ni profético. En Daniel 8, en ningún lugar menciona el punto de partida. El ángel se limita a decir que esa profecía "es verdadera", que el profeta guardara la visión y que era "para muchos días" (verso 26). El ultimo verso pone a Daniel enfermo y preocupado por "la visión" y él confiesa que "no había quien la entendiese". Obviamente tenemos que recurrir al siguiente capitulo, donde, luego de la oración del profeta, el ángel aparece de nuevo con la respuesta de la visión. El ángel le dice: "Ahora he salido para hacerte entender la declaración". ¿A que declaración se refiere? Obviamente a la de la visión de las "tardes y las mañanas". En el verso 25 da el punto de partida: "la salida de la palabra para restaurar y edificar a Jerusalén". Esa es la fecha, no otra. No se refiere ni remotamente a Antíoco Epífanes, sino a los reyes de Media y Persia que fueron los que dieron sendos decretos para la obra de restauración.
Usted dice en la pagina 85 que todas las profecías de Dios se cumplen con "una exactitud
matemática". ¡Magnífico! Lo creo firmemente. Miller si cambio la fecha en el 1843, pero la
fecha final de octubre del 1844 fue puesta por Samuel S. Snow. Miller estuvo de acuerdo y con el todo su movimiento. Todos esperaban que a la medianoche del 22 de octubre ocurriera el esperado evento, lo cual, naturalmente, no sucedió. Es posible que algunos mileristas se hayan vestido de túnicas blancas o de "'mantos de ascensión", pero no podemos achacar esto a todos, como usted indica en la pagina 86. Los creyentes mileristas se encargaron de desmentir tal aseveración.
Usted se equivoca, por no conocer la doctrina adventista, al decir que nosotros enseñamos que Cristo no realice una obra completa en la cruz. Lo que usted no puede entender, por la venda que esta ante sus ojos, es que la obra de Cristo, su muerte y su ministerio, cumplen a cabalidad las leyes de sacrificios y ministerio sacerdotal del antiguo pacto. Usted debe leer las leyes levíticas respecto a los sacrificios. Lea en especial lo referente al sacrificio anual en el día de las expiaciones, registrado en Levítico 16. Lo que le tomaba al sumo sacerdote un ano, Cristo lo esta realizando todavía, al constituirse en sacerdote del santuario celestial. (Vea los capítulos 8 al 10 de Hebreos.) Le pregunto, ¿qué pasaba con el hebreo que ya había realizado sus sacrificios diarios en el atrio del santuario si moría antes del día de las expiaciones? Obviamente ya estaba perdonado, pero la sangre había sido asperjada en el santuario y este estaba contaminado. Esa es la razón por la cual esa fiesta era la única en que se requería aflicción. Lea cuidadosamente Levítico 23: 23- 32. El grave problema de ustedes es que su prejuicio hacia el mal llamado Antiguo Testamento, les hace no estudiarlo y si lo hacen es superficialmente.
Lo que nosotros enseñamos es que nuestros pecados, aunque son perdonados, contaminan el santuario celestial. Y no me diga que las cosas celestiales no se tienen que purificar, pues así lo aclara Hebreos 9: 23. Nuestros nombres están escritos en el libro de la vida, pero eso no es garantía, pues Apocalipsis 3: 5 indica que esos nombres allí escritos pueden ser borrados. Si no somos vencedores, si nuestra vida posterior a nuestra conversión no ha sido de acuerdo a la profesión de nuestra fe, entonces, una vez pasado nuestro nombre del libro celestial, quedaremos excluidos de la salvación. Solo los que quedaren escritos en el libro de la vida serán liberados en el gran tiempo de angustia, descrito en Daniel 12:1 (léalo, por favor).
La interpretación que usted y su gente da de la profecía de los 2, 300 días es infame. Los mas de ustedes dicen que eso no es importante. Pero pregunto: ¿acaso Dios estaba jugando a los numeritos cuando nos dio esta profecía y otras de tiempo que están en Daniel y Apocalipsis? Sé que ustedes niegan la conexión entre Daniel 8 y nueve. Así interpretan los 2,300 días separados de las 70 semanas (490 días). Pero un estudio sencillo de Daniel 8: 26 y 9: 20 al 23 nos lleva de manera clara a la conclusión de que las dos profecías se relacionan y comienzan en la misma fecha; "la salida de la palabra para restaurar y reedificar a Jerusalén." (Daniel 9: 25) Aunque hubo dos decretos, los de Ciro y Darío, me el de Artajerjes del 457 AC el que, no solo indicaba edificación de los muros, la ciudad y el templo, sino la restauración de los cultos y un gobierno autónomo en Jerusalén y Judea. (Vea el decreto en Esdras 7:12- 26.)
Los adventistas no decimos que Cristo no tuvo acceso al lugar santísimo del santuario celestial hasta el 1844. Mas bien decimos que Jesús se sentó "a la diestra de Dios" luego de su ascensión, pero que su obra sacerdotal hasta 1844 se limito a lo que equivale al lugar santo. Juan lo vio entre los 7 candeleros (Apocalipsis 1: 12, 13). En el capitulo 11 de Apocalipsis, luego de presentar el juicio de los muertos en el verso 18, Juan ve en el verso 19 que el templo se abre y puede verse el área del testamento de Dios, una obvia referencia al fin del juicio que comenzó con los muertos en el 1844 y que pronto continuara con los vivos. Finalizado el juicio, y ya limpiado el libro de la vida, vendrá el tiempo de angustia sobre la tierra, las 7 plagas postreras, al fin de las cuales, Cristo regresara a la tierra por los suyos.
En la pagina 89 usted cita mal, y fuera de contexto una pagina del libro "Early Writtings". Sepa que hace décadas ese libro esta traducido al castellano con el nombre de "Primeros Escritos". Usted dice que ella indica que ella vio a Satanás sentado en el trono en la Nueva Jerusalén. Para su bien espiritual, y para aquellos que han creído su mentira, aquí le escribo la cita. " Me di vuelta para mirar la compañía que seguía postrada delante del trono y no sabia que Jesús la había dejado. Satanás parecía estar al lado del trono, procurando llevar adelante la obra de Dios. Vi a la compañía alzar las miradas hacia el trono y orar: 'Padre, danos tu Espíritu.' Satanás soplaba entonces sobre ella una influencia impía; en ella había luz y mucho poder, pero nada de dulce amor, gozo y paz. El objeto de Satanás era mantenerla engañada, arrastraría hacia atrás y seducir a los hijos de Dios." (Primero Escritos, paginas 55, 56)
En la misma pagina usted también dice que los adventistas siguieron poniendo fechas. Cuando usted dice "adventistas" usted, maliciosamente, no explica que se refiere a algunos de los seguidores de Miller. Usted pone las fechas de 1854 y 1873. Luego del chasco milerita del 1844, se fundaron varias sectas, algunas insistiendo en poner otras fechas. Lo que hoy conocemos como la Iglesia Adventista del Séptimo Día, aunque el núcleo de ella me compuesto por mileritas, me organizada en el 1860, cuando celebraron su primer concilio general. Le tomo a este grupo 16 años, luego del chasco, para forjar una denominación seria con la comisión de ir por todo el mundo con el mensaje final de Dios.
El capitulo 7, en la pagina 91, usted lo titula "La Mayor Profetisa del Mundo". Los adventistas jamás hemos llamado así a la hermana White. Ella misma dijo que sus escritos eran "la luz menor" y a la Biblia llamo "la luz mayor". Nosotros predicamos a Cristo y su Palabra. Consultamos los libros de ella, pero siempre subordinados a la Biblia. Por 40 años he estado leyendo los libros de ella y jamás he encontrado algo que contradiga la Biblia. Según ustedes leen a Lutero, Calvino, Billy Graham y otros magníficos escritores evangélicos, nosotros leemos los escritos de Elena White.
Usted no ha leído libro alguno de Elena White, ¿Cómo se atreve a juzgarlos? ¡0h, si usted leyera solamente algunos! Usted dice que ella pretendió abarcar varios campos. Y así es, lo que pasa es que a muchos como usted, que tienen doctorados en teología y otras materias les duele que una mujer sin escuela les enseñe. Eso es orgullo vano. Amós y Pedro eran humildes obreros, pero meros instrumentos poderosos en las manos de Dios.
El libro "La Educación" se encuentra en muchas bibliotecas y ha servido a muchos para elaborar teorías de educación. "El Ministerio de Curación" es maravilloso. "El Deseado de todas las Gentes" es considerado por la Biblioteca más grande del mundo, la del Congreso en Washington, como la mejor obra sobre la vida de Cristo. "El Conflicto de los Siglos" contiene profecías tan asombrosas, que muchos dudan que tenga mas de cien años de escrito. ¿Y que más diré? Ahí están "Palabras de Vida del Gran Maestro", "El Sermón del Monte", "Testimonies para los Ministros", "El Ministerio de la Bondad", "Conducción del Niño", "Mensajes para los Jóvenes", "Obreros evangélicos" y varias docenas más. Usted no ha leído ni uno de ellos. ¡Y se atreve a juzgarlos! Lea por lo menos uno y cambiara de parecer respecto a Elena G. de White. Sus detractores indican que estaba loca, que estaba siendo dirigida por espíritus diabólicos, que era una histérica, etc. Pero sus escritos hablan elocuentemente de ella. Fue una digna profetisa.
Usted insinúa, en la pagina 94 que Elena copio su primera visión de Hazen Foss y de William Foy. ¿N0 seria, señor Manzanares que los tres tuvieron la misma visión y que como los dos hombres, capaces y de experiencia, no quisieron compartiría, Dios uso a una jovencita, enferma y sin escuela para que llevara a cabo su voluntad? El chasco milerita estaba profetizado. La experiencia de Miller y su gente me similar a la que tuvo Juan en el capítulo 10 de Apocalipsis. La experiencia de comer el libro (las profecías de Daniel), me dice en la boca como la miel (la expectativa del segundo advenimiento de Cristo), pero amargo su vientre (el gran chasco). Pero luego de esa amarga experiencia, la voz celestial ordena: "Necesario es que otra vez profetices a muchos pueblos, naciones y lenguas" (verso 11). ¿Y que habrían de predicar aquellos chasqueados luego del 1844? El verso primero del capitulo 11 lo declara: "Mide el templo y el altar (mi estudio concienzudo del santuario y sus servicios con relación al sacrificio y ministerio sacerdotal de Cristo), y a los que adoran en el." Los adoradores se miden con la norma de la ley de Dios, los diez mandamientos. Es por eso, señor Manzanares, que la iglesia adventista predica la ley de Dios, incluyendo el sábado del cuarto mandamiento y el santuario. La orden vino de Dios y solo hacemos su voluntad.
En la pagina 94 usted indica que la señora White dice en su libro "Early Writtings" que solo 144, 000 serian salvos. Es posible que en su tiempo no habían tantos creyentes del advenimiento del señor, pero ella dice muchas veces en sus escritos que en todas las denominaciones hay gentes sinceras y cristianas que se han de salvar. Nunca hemos sido exclusivistas. Ella misma ha profetizado un inmenso reavivamiento en la iglesia en lo que la Biblia denomina "El Fuerte Clamor" de Apocalipsis 18, cuando millones se han de convertir al Remanente. A su muerte en el 1915, ya la obra estaba firmemente establecida en los Estados Unidos, Europa, Australia y había comenzado en otros países. Hoy sabemos que el numero 144, 000 es simbólico y que representa a todos los salvados que estén vivos en ocasión de la segunda venida de Cristo. Usted miente de nuevo al decir que la visión del 5 de enero del 1849 contradice la anterior. No hay tal contradicción. Aun en escritos de mucho más tarde ella indica lo que los capítulos 7 y 14 de Apocalipsis claramente afirman: los 144,000 son los que han de estar con Cristo en la parte final del conflicto, pero su numero, así como su procedencia son simbólicos.
En su afán por encontrar faltas en los escritos de la señora White, usted menciona lo de la visión de los planetas. Cuando ella asevera en muchos de sus escritos que hay vida en otros planetas, no se refiere necesariamente a nuestro sistema solar. Ella en ningún lugar le da nombre a los planetas en los cuales vio a ciertos personajes de la Biblia. Usted dice que ella menciona a Júpiter, Saturno y Urano. ¡Que extraño! He leído tantos libros de la señora White y jamás he visto eso. Acabo de leer el pasaje en "Primeros Escritos" y no menciona nombre de ningún planeta. Usted se ha dejado llevar de alguien que ha escrito esa barrabasada y, no solo la ha creído, sino que la ha escrito en su libro. En la pagina 96 Ud. cita la pagina de "Early Writtings" y ya ve, no menciona a ningún planeta por nombre. La otra cita de la misma pagina no es de ella. ¿Y por que usted se escandaliza que ella haya dicho que vio algunas lunas, suponiendo que fue en Júpiter o Saturno? ¿Es que acaso todas las lunas se ven a un mismo tiempo? El que quiere criticar siempre encuentra
faltas.
En cuanto a la constelación de Orión, es verdad que ella la menciona varias veces en sus escritos como donde se encuentra el trono de Dios y la Nueva Jerusalén. Los científicos reconocen la nebulosa de Orión como "el espectáculo más hermoso del cielo". ¿Que tiene de particular que ella diga que ahí esta la santa ciudad? Ud. no lo quiere creer, pues no lo crea, pero no diga así por que si que es falso. El futuro lo dirá. De todos modos, eso no es materia de doctrina ni de salvación.
En cuanto a la salud, lo que la hermana White ha dicho es hoy corroborado por la ciencia de la nutrición. Eso que usted dice de las vacas es sarcástico y no vale la pena argumentar. Aunque usted lo niega, desde hace muchos años, y por la influencia de los consejos de ella, los adventistas somos más saludables que cualquier otro grupo en los Estados Unidos. Los doctores Frank R. Lemon y Richard T. Walden realizaron un extenso estudio de 850 muertes entre 11,071 adventistas de California en comparación con las incidencias de muertes en el resto de la población y hallaron que, no solo en cuanto al cáncer, sino en las mayorías de otras causas de muerte, las incidencias entre los adventistas eran dramáticamente mas bajas. Estos estudios han sido tan reveladores, que el Instituto nacional del cáncer ha donado $800,000 para que el doctor Ronald L. Phillips de la Universidad de Loma Linda realice un abarcante estudio que envolverá a 100,000 adventistas y que durara por 5 . Solo vea lo popular que se han hecho en todo el
mundo los restaurantes vegetarianos.
El hecho que Hitler fuera vegetariano y sin embargo fue un asesino de millones no es desmerece la dieta vegetariana. También hay muchos comedores de carme que son grandes hombres como otros que son grandes criminales. No cabe duda alguna de los beneficios de la dieta vegetariana. Lo que usted indica que la señora White comía carnes aunque enseñaba el vegetarianismo es una vil mentira. Ella estaba acostumbrada a comer carne y pensaba que si no había carne en su mesa la comida no servia. Le costo trabajo adaptarse a una dieta más sencilla. Le indico a su cocinero que no sirviera mas carne en su mesa. Después de rechazar varias comidas, al fin decidió comerlas.
La forma en que usted interpreta los textos de Marcos 7: 18, 19, 1 Corintios 10: 25, 26; Colosenses 2: 16- 23 y I Timoteo 4: 1-5 es irreverente y blasfema. Pone usted a Cristo y a Pablo contradiciendo abiertamente lo que Dios tan claramente ha establecido en su Palabra. Ahora resulta que nosotros, que estamos viviendo bajo la gracia, no solo tenemos licencia para quebrantar la ley de Dios, sino que podemos comer puerco y otros animales que Dios prohíbe. ¿Que dios adora usted? En el Dios mío "no hay mudanza ni sombra de variación" (Santiago 1:17). Amigo, Dios no puede contradecirse. Lo que Él declare impuro, sigue siendo impuro. Lea de nuevo los textos e interprételos de acuerdo a la revelación y no conforme a conceptos humanos.
Usted ha llegado al colmo al decir que Elena White tenia el "derecho a llevar la contraria
precisamente al mismo Jesucristo" (Pág. 100). Y toca precisamente el asunto del sábado. ¿Sabia usted, señor Manzanares, que la doctrina del sábado entró al adventismo gracias a una mujer Bautista del Séptimo Día, llamada Raquel Oakes? ¿Sabia Usted que quien convenció a los White sobre el sábado fue José Bates en el 1846? Elena White no se inventó la doctrina del sábado. Esta nos ha sido legada por miles de cristianos a través de las edades. Muchos hasta dieron sus vidas por aferrarse al santo mandamiento. ¡Qué poco sabe usted de la historia del cristianismo!
Lo que Ud. entiende que Pablo dice en Colosenses 2: 13, 14 es de veras increíble. ¿Cómo es posible que el apóstol diga la barbaridad que todos los mandamientos de la ley fueron clavados en la cruz? Cierto que todo lo referente a ritos fue abolido, pero no los mandamientos morales del Decálogo. Bien dijo Jesús que "hasta que perezca el cielo y la tierra ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas" (Mateo 5: 18) El mismo Pablo dice que "los hacedores de la ley serán justificados" (Romanes 2: 13). También fue Pablo el que dijo: "La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es; sino la observancia de los mandamientos de Dios" (1 Corintios 7: 19). También dijo: "Luego, ¿deshacemos la ley por la fe? No, antes establecemos la ley" (Romanos 3: 31). Estos textos y muchos mas seguramente han sido leídos por usted, pero los conceptos falsos del cristianismo de hoy lo han cegado. La iglesia adventista enseña que el hombre no puede, por capacidad inherente en él, observar la ley de Dios, pero, el Espíritu Santo, obrando en el corazón del creyente, lo hace guardador de los preceptos divinos. Eso, señor Manzanares, es el Evangelio completo: perdón de los pecados pasados y gracia abundante para vivir la vida que Dios quiere para sus hijos, una vida caracterizada por la obediencia, sujeta a la justicia de Cristo. El evangelio que hoy predican las iglesias evangélicas es uno tullido, manco. Los predicadores no se cansan de censurar el pecado, para después venir con la desfachatez de que la ley esta abolida. ¡Qué interesante! La única definición de “pecado” en la Biblia es: "Trasgresión de la ley" (1 Juan 3: 4). Entonces, hablar contra el pecado equivale a hablar de la obediencia a la ley. Esto es elemental.
En la pagina 101, además de indicar la abolición de los mandamientos de Dios, cita que la
hermana White menciona que estuvo en visión en el lugar santísimo. Usted lo niega, pero, ¿no tuvieron ese privilegio Isaías y Juan? ¿Por que no Elena White? Usted no tiene que creerlo, pero no lo contradiga. Si ella mintió, ya dará cuentas de ello, pero no diga que es imposible. Es verdad que ella dice que oyó la voz de Dios mencionando el día y la hora de la venida del señor. Pero eso es durante el tiempo de angustia, cuando la iglesia estará aguardando la venida de Cristo, siendo perseguida por los impíos. Ya en ese tiempo faltara muy poco tiempo para este evento y la iglesia no podrá decirlo al mundo. Eso es parte de la liberación del pueblo de Dios.
En la pagina 101, casi al final a usted se le fue la mano, pues dice: "Guardar el sábado seria- a partir de ahora- la marca de la bestia del Apocalipsis." Debe decir "el sello de Dios", pues la marca de la bestia, según nosotros lo visualizamos a la luz de Apocalipsis 13, es la observancia del domingo pagano, impuesta por Roma y seguida por los protestantes. Usted no acepta que la bestia apocalíptica es el papado. Es posible que usted se haga eco de las interpretaciones populares de que la bestia es un personaje que aparecerá en Europa durante el tiempo de la gran tribulación. Esa interpretación carece de fundamento profético. Las bestias en Daniel y Apocalipsis siempre representan estados políticos, nunca individuos. Las cabezas y los cuernos si pueden ser tanto reyes como reinos. La forma en que el papado cumple todos y cada uno de los detalles de las profecías del cuerno de Daniel 7 y la bestia de Apocalipsis 13, es realmente asombroso. ¡Ojalá y usted leyera el libro "El Conflicto de los Siglos"! ¡Que fácilmente se le abriría el entendimiento!
El hecho que "el ángel acompañante" de Elena White le haya comunicado que "el tiempo esta casi terminado" y que "las siete plagas iban a ser derramadas pronto" no es para que usted se burle y diga que son "contrarias a la Biblia". No lo son. Cristo dijo: "Aún un poquito y el que ha de venir vendrá y no tardara." Juan dijo: "Ya es el ultimo tiempo" y en Apocalipsis Cristo le dice: "Vengo en breve." Esa noción de la cercanía del fin de todas las cosas estuvo latente en todos los escritores de la Biblia. Elena White no es una excepción, aunque ella no es parte de la Biblia.
En la pagina 103 usted dice que los adventistas insistimos en que el sábado es un memorial de la creación. Perdone, señor Manzanares, no son los adventistas, sino el mismo Dios. Vea: "Guardaran, pues, el sábado los hijos de Israel, celebrándolo por sus edades por pacto perpetuo. Serial es para siempre entre mi y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposo" (Éxodo 31: 16, 17). Es cierto que Hebreos 4 menciona el séptimo día como un tipo de lo que será un sábado eterno con Cristo en la tierra nueva, pero eso no nos exime de su observancia hoy. Al contrario, cada sábado que observamos nos hace saborear de antemano las delicias del reino venidero.
En la pagina 104 usted dice que Pablo iba a las sinagogas judías lo sábados sólo con la intención de ganar a los judios para Cristo. Eso suena muy razonable, pero, ¿ha notado el pasaje de Hechos 13? El verso 14 dice que Pablo y sus acompañantes "llegaron a Antioquia de Pisidia, y entrando en la sinagoga un día de sábado, sentáronse." ¡Que bien! ¡Ah! Tenemos a Pablo predicando a los judíos aprovechando que estaban reunidos en su sinagoga en el día sábado! ¡Magnífico! Los versos 16 al 41 nos hablan del discurso de Pablo en ese sábado. Un discurso muy judío. Pero quiero que vea con detenimiento el resultado de esa visita de Pablo a Antioquia. Esta en los versos 42 al 44: "Y saliendo ellos (Pablo y sus acompañantes) de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el sábado siguiente les hablasen estas palabras." Note, señor Manzanares, que el ruego viene de los gentiles, o sea, los no-judíos. ¿Por qué ellos no pidieron a Pablo que les hablara el día siguiente? Si el día siguiente era domingo, y Pablo creía (según los
católicos y protestantes) que ese día substituyo el sábado, ¿por que Pablo no les dijo que vinieran
al día siguiente y espero toda una semana? El verso 43 dice que muchos judíos y prosélitos creyeron y siguieron a Pablo. Imagínese a Pablo de domingo a viernes pensando en aquellos ansiosos gentiles que querían escucharle. El verso 44 es altamente revelador: "Y el sábado siguiente se junto casi toda la ciudad a oír la Palabra de Dios." ¿Que le parece? ¿Dónde se reunió tamaña congregación? ¿En la sinagoga judía? ¡Imposible! Allí cabían apenas doscientos o algo más. La reunión me posiblemente en la plaza o a las afueras de la ciudad. Los judíos trataron de menguar el fervor de los gentiles, pero no pudieron evitar que cientos de ellos aceptaran gozosos el evangelio de salvación (versos 45- 52). El capitulo 18 de Hechos nos presenta a Pablo en Corinto, donde trabajaba con Aquila y Priscila haciendo tiendas. El verso 4 dice que Pablo "razonaba en la sinagoga todos los sábados, y persuadía a judíos y a griegos." Mas tarde, en el verso 11 se nos dice que el se detuvo en Corinto por ano y medio, o sea, que observe allí 78 sábados. Usted puede confundir a un grupo por algunos días, pero no por año y medio. Pablo siempre guardo el sábado porque el dijo que creía "todas las cosas que en la ley y los profetas están escritas."
Las siete oraciones que usted presenta en la página 105 como argumentos en favor del domingo podrían convencer a un ignorante, pero, por favor, quien haya estudiado la Biblia, jamás aceptaría siquiera uno de ellos. Dígame, el hecho innegable de que Jesús haya resucitado el primer día de la semana, ¿hace el día santo? ¿Dónde esta eso en la Biblia? ¿Existe algún mandamiento en el Nuevo Testamento que indique alguna santidad en el domingo? Esos son argumentos gastados. Los católicos, al menos, son más sinceros al decir que ellos guardan el domingo por tradición y no por la Biblia. Ustedes le hacen la lucha a Roma defendiendo lo indefendible. El texto de Hechos 20: 7 había de una reunión de despedida de Pablo de parte de la iglesia realizada en lo que hoy llamamos el sábado de noche, ya que a la puesta de sol del sábado comienza la noche del primer día de la semana. Eso no santifica el día, máxime cuando ya hemos visto lo muchos sábados que
Pablo guardó, registrados en el mismo libro. El ultimo texto, el de 1 Corintios 16: 2, dice que Pablo pide que los creyentes "aparten una ofrenda en sus casas." Recoger una ofrenda no santifica un día. Entonces todo los días son de reposo para los pentecostales, ya que ellos recolectan ofrendas en cada culto.
Las citas de los seguidores de los apóstoles donde mencionan el domingo no son de fiar, ya que si ni Cristo ni los apóstoles hicieron el cambio, ellos no estaban autorizados para hacerlo. Lo hiciero, mas bien, por la conveniencia de estar en armonía con la costumbre pagana ya generalizada en el imperio romano. Esta practica solo se hizo en Roma y una que otra ciudad. Hay pruebas mas que contundentes de que la mayoría de los cristianos de los primeros siglos siguieron apegados al sábado. Fue la rebelión de Bar Kokba del ano 135 lo que hizo que algunos cristianos abandonaran el sábado. Tan tarde como el siglo 16, el concilio católico de Trento legisló contra el sábado, porque aún habían iglesias cristianas observándolo.
En la pagina 106 usted habla de la doctrina adventista en contra de la inmortalidad del alma. Le pregunto, doctor, ¿de donde vino esa doctrina? No de la Biblia, por supuesto, sino de la antigua Babilonia. De ahí paso a Egipto y de Egipto, a través de Platón a Grecia, Roma y al cristianismo primitivo y medieval. Fueron Tomas de Aquino, Agustín, Anselmo y otros de los llamados "padres de la iglesia" que, influenciados por el neo platonismo introdujeron esa doctrina pagana. La inmortalidad, amigo, viene con el Evangelio. Cristo "sacó a la luz la vida y la inmortalidad por el evangelio" (2 Timoteo 1: 10). El hombre es mortal (Isaías 51: 12). Dios es "quien solo tiene inmortalidad" ( 1 Timoteo 6: 16). Al defender la doctrina de la inmortalidad del alma, usted esta siguiendo de nuevo a Roma, quien ha hecho de esa doctrina la base para enseñar las repugnantes doctrinas del purgatorio, las indulgencias, las reliquias, el culto a Maria y a los santos, el rosario y
otras doctrinas igualmente paganas. Los justos serán inmortales cuando Cristo los saque de sus lechos de polvo. Los impíos sufrirán la "muerte segunda", luego que resuciten al fin del milenio (vea 1 Corintios 15: 51- 54 ; Apocalipsis 20 1- 9 y 21: 8).
Entre los textos que Ud. indica para "probar" la conciencia en la muerte, ninguno es mas mal interpretado que la parábola del rico y Lázaro. Los que estaban muertos, ¿eran seres de carne y hueso o seres descamados o etéreos? Dice que el rico sintió sed, que es cualidad humana. Pide a Lázaro que moje su dedo en agua y toque su lengua. Si tienen dedos y lengua, entonces son humanos. Cristo mas bien adelanto el premio a los salvados y el castigo as los malos. Toda parábola tiene una enseñanza moral. Jesús la relate a causa de los fariseos, que "eran avaros" (Lucas 16: 14). Les indico que es en la vida que podemos hacer bien con nuestras riquezas. También usa el texto de Apocalipsis 6: 9- 11, o sea, las almas que claman bajo el altar. Para entender esto tenemos que visualizar el tiempo del quinto sello. Los sellos anteriores nos presentan las persecuciones de la iglesia por Roma pagana y Roma papal. Los que fueron conducidos a la hoguera y otros suplicios fueron tratados como sediciosos y delincuentes contra el estado y la iglesia. Simbólicamente claman y se les dan ropas blancas, lo cual muestra como sus memorias fueron vindicadas por los reformadores. Este pasaje de ninguna manera puede usarse para presentar la doctrina malsana y satánica de la conciencia en la muerte. ¿Cómo es posible que se enseñe que los impíos son condenados en la muerte a estar en llamas eternas y luego resucitarlos? ¿Para que? ¿Y los justos, si ya están gozando de las delicias del cielo, para que resucitarlos?
En cuanto al infierno, usted debe saber que la palabra latina "infernus" es traducida de varias palabras hebreas y griegas. La palabra en si lo que significa es "lugar inferior" o que esta debajo. Originalmente era sinónimo de la palabra griega "Hades" y de la hebrea "sheol". Pero en la baja Edad Media, sobre todo por la influencia de "La Divina Comedia" de Dante, se le dio otro cariz. El infierno (Hades o Sheol) se presenta como lo contrario al cielo. Así lo declare Jesús: "Y tu, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos serás abatida..." (Mateo 18: 23)
Por otro lado, la palabra sheol o hades están ligadas a la muerte (vea Job 28: 22 y Apocalipsis 1: 18). El significado de estas palabras es "morada de los muertos" y, aunque no es el significado literal, es sinónimo de sepultura. Basta cambiar una por la otra y podrá ver la relación.
Cierto que los impíos serán castigados, pero será luego de su resurrección, al fin del milenio. Esto lo declara el mismo Jesús en Mateo 25: 41: "Entonces dirá también a los que estarán a la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles." Como ve, ese castigo esta en el futuro. Dirá usted, pero ahí dice "fuego eterno", por lo tanto los malos estarán ardiendo por los siglos de los siglos. Judas, verso 7 nos había de las ciudades de Sodoma y Gomorra, las cuales sufrieron "el juicio del fuego eterno". ¿Por cuanto tiempo ardieron estas ciudades? ¿Están todavía ardiendo? Amigo, el fuego es eterno por sus consecuencias. Lo mismo pasa con la frase "para siempre", que tan mal la usan hoy los predicadores evangélicos. En Éxodo 21, versos 1-6 encontramos la ley en cuanto al siervo hebreo. Luego de seis de trabajo tenía que liberarlo el séptimo año. Si el siervo consciente libremente en seguir con el amo, este "le horadara la oreja con lesna, y será su siervo para siempre." ¿Cuanto tiempo es para siempre? Todo el tiempo que viviere el siervo o el amo. Esto es solo un ejemplo de varios que se presentan en la Palabra de Dios.
En la pagina 110 usted, por desconocer las doctrinas adventistas, dice que nosotros enseñamos que no habrá resurrección de injustos. En el libro Primeros Escritos, que usted ha citado varias veces, la hermana White dice, en el capitulo titulado "La Segunda resurrección", lo siguiente: "Después, con terrible y pavorosa majestad, Jesús llamo a los impíos muertos, quienes resucitaron con los mismos cuerpos débiles y enfermizos con que habían bajado al sepulcro" (pagina 292). En el libro "Creencias de los Adventistas del Séptimo Día", página 419, se lee: "Al fin de los mil años 'los otros muertos' - los malvados- resucitaran..." Como ve, doctor Manzanares, al menos elimine toda esta sección en la próxima edición de su libro y de una vez, rectifique.
En el capítulo 8 usted lidia con el asunto de los plagios. Hace mención del libro "The White Lie" del ex ministro Walter Rea. Obviamente usted no ha visto el libro. Yo lo adquirí en los E.U. y lo revise cuidadosamente. El libro contiene en forma paralela las obras de la señora White y aquellas de las cuales ella supuestamente copió. Al revisarlos usted notara que en la inmensa mayoría de los párrafos lo que hay es coincidencias. Puede ser que ella parafraseó ciertas porciones y es claro que copió otras. Lo mismo que ha hecho usted en su libro. Lo que pasa es que Ud., siguiendo leyes de hoy, pone notas al calce, indicando libro y autor. Los libros en que la señora White escribía sobre historia, salud, ciencia, educación y otros temas contienen conceptos de su tiempo además del fruto de sus reflexiones espirituales y sus visiones. Ella era autodidacta, por lo tanto leía mucho. No cabe duda que algunos libros causaron gran impresión en ella y le ayudaron en la
redacción de sus propios libros.
Cuando salió en la prensa el articulo que hablaba de los "hallazgos" de Rea, la dirección de la obra contrató a un abogado católico, experto en derechos de autor. Este, luego de leer y examinar la mayoría de los escritos de la señora White, concluyo que, de acuerdo a las leyes de su tiempo, ella no podía ser acusada de plagiarista. Por mi parte le confieso, señor Manzanares, que si ella copió todo lo que Rea dice en su libro, no copio nada, ya que el conjunto del libro no es ni una centésima parte de toda la obra literaria que salió de la pluma de Elena White. Por otro lado, ¿no ha visto usted como, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo los autores citan a otros sin dar crédito al que escribió? Eso no es plagio.
Usted critica, de la pagina 118 en adelante, que la hermana White hable del diezmo, de las
ofrendas y de los testamentos. Usted debe preocuparse cuando su iglesia y todas las otras requieren el diezmo de los feligreses, cuando esa ley es estrictamente de la ley mosaica. Pero, claro, como se trata de dinero, es santo y bueno. Ningún miembro de la iglesia es desfraternizado por no pagar el diezmo. Cada adventista lo paga alegremente, porque reconoce que es un mayordomo de los bienes que pertenecen a Dios.
Usted critica el plan de 5 días para dejar de fumar que la iglesia ha creado, el cual ha liberado de ese terrible vicio a miles. No podemos negar que aprovechamos la oportunidad para presentarles a Cristo y su Palabra, pero la verdad es que la mayoría de los que asisten jamás asisten a nuestros cultos. Cristo sanaba a miles, y muy pocos se convertían a Él, como el caso de los diez leprosos. Solo uno vino al señor a agradecerle por haber sido sanado. Hemos podido penetrar a muchos países a través de nuestra obra medica y educacional. Hemos ayudado a millones en casos de desastres por medio de ADRA. La Cruz Roja y la Defensa Civil agradece y condecora a los adventistas por su ayuda desinteresada en emergencias. Si usted cree que eso es malo, allá usted
con su conciencia.
En la pagina 131 usted alega que la iglesia Adventista no es evangélica, por creer en "la White" y decir que las iglesia protestantes constituyen las hijas de la prostituta de Apocalipsis. Si esto no es así, dígame usted a quien representa la prostituta de Apocalipsis y sus hijas. Usted no tiene respuestas, o, ¿es que va a decir lo que dicen los católicos que la ramera es Roma pagana? Eso es imposible. Es adultera, porque una vez fue de Cristo pero se vendió a los paganos. Las iglesias reformadas han seguido bebiendo de su vino (las falsas doctrinas). Los en-ores capitales de Roma, el domingo y la inmortalidad del alma, siguen siendo puntales en las iglesias reformadas. Y aun más, se han convertido en sus más fieles defensores. Roma nunca ha aceptado la libertad de
conciencia, solo la proclama cuando esta en minoría en los países protestantes e islámicos. Hoy, las principales denominaciones protestantes, negando el pasado heroico de los reformadores y los millones de vidas torturadas y matadas por el catolicismo medieval, están buscando favores con él. Pero eso esta profetizado y así se ha de cumplir. Usted esta colaborando con esto.
Si, señor Manzanares, los adventistas somos muy evangélicos. Creemos firmemente en el nacimiento virginal de Cristo, en su vida sin pecado, en su sacrificio expiatorio, en su justicia, en su ministerio sacerdotal, en su segunda venida, en la santa Biblia - en toda ella- como la Palabra de Dios. Creemos que Cristo es preexistente. Creemos en la resurrección de los muertos, tanto de justos como de impíos, en el juicio final y en el gozo eterno de los redimidos en la tierra renovada. Si, tenemos algunas doctrinas peculiares, así pasa con todas las sectas y denominaciones. ¿No creen la mayoría de los protestantes en las llamadas lenguas, que no es otra cosa que una jeringonza incomprensible para entrampar a los incautos? ¿No se pasan asustando a la gente con
el infierno del fuego? ¿Acaso son bíblicos sus cultos ruidosos y carnales? Como estas hay un sin fin de creencias y practicas que siguen muchísimas de las miles de sectas y denominaciones cristianas. Y el catolicismo romano, ¿es o no una secta? Lo mas seguro es que usted los defienda y diga que no lo son, a pesar de todos sus engaños, falsas doctrinas y su sangrienta historia de persecuciones a los hijos de Dios.
Si algún miembro de mi iglesia se ha "infiltrado" en conferencias de otras iglesias fingiendo ser miembros de ellas es uno farsante y ya tendrá su castigo. Pero usted no puede juzgar a toda la iglesia por la conducta de una extrema minoría. En el caso de Walter Martín usted se ha dejado llevar por los comentarios del traidor Rea, quien ha dicho que hasta se le ofreció dinero para que alabara la iglesia en su libro "El Reino de las Sectas" y no la considerara como una de ellas. Si eso fuera cierto, Martín hubiera rectificado en las posteriores ediciones de su famoso libro. Y no lo ha hecho, señor Manzanares, no lo ha hecho. Eso desmiente al falso Rea y a los que citan sus venenosas palabras.
Usted dice, en la pagina 133, que los adventistas usan el método de lavado de cerebro con la excusa de que el fin del mundo esta cerca y que "en algunos casos llegan hasta el punto de almacenar alimentos para tan critica época." Si usted hubiera leído el libro "Primeros Escritos", el que ha citado reiteradamente, se hubiera dado cuenta de la falsedad de esa cita. En la pagina 56, la señora White escribe: "El señor me ha mostrado repetidas veces que seria contrario a la Biblia el hacer cualquier provisión para nuestras necesidades temporales durante el tiempo de angustia. Vi que si los santos guardaran alimentos almacenados o en el campo en el tiempo de angustia, cuando hubiese en la tierra guerra, hambre y pestilencia, manos violentas se los arrebatarían y extraños segarían sus campos. Será entonces tiempo en que habremos de confiar por completo en Dios, y Él nos sostendrá." De nuevo, saque esa cita de su próxima edición.
Usted menciona los "campamentos de supervivencia". Pero usted no dice todo, solo aquello en que pueda acusarnos. Pues bien, para su in fonación, aunque sé que lo sabe, le diré que esas actividades lo hacen los "Cadetes Médicos Adventistas" como parte de su entrenamiento cuasi militar. Estos jóvenes, que de paso salen muy felices de estos adiestramientos, han sido de gran ayuda a la Cruz Roja y a la Defensa Civil en casos de desastres. De una manera desinteresada, los cadetes ayudaron en las islas de Vieques y Culebra, así como en varias localidades de la isla, a veces sin comer y sin dormir, acto que mereció el elogio de la prensa y las entidades gubernamentales. Cuando el gobierno federal trajo su enorme cargamento de alimentos y materiales de desastres, escogió las facilidades de la iglesia adventista para ubicarlos, ¿por qué? Sencillamente porque reconocen la obra filantrópica que hemos venido realizando por muchos años.
En el capítulo 10 usted habla de los escándalos. Antes de refutar sus palabras, basta recordarle las palabras de Cristo: "Los escándalos vendrán; mas ¡ay de aquel por quien viene el escán dalo!". Ud. sabe muy bien que en muchísimas organizaciones siempre ha habido, hay y habrán escándalos de todo tipo. Basta ver los casos de Jim Bakker, Jimmy Swagart, Tilton, etc. Ud. menciona el caso Davenport, el cual fue muy lamentable. Este señor, que seria adventista, pero no un cristiano, engaño a algunos presidentes de uniones nuestras en inversiones que luego causaron perdidas millonarias. Estos lideres no lo hicieron para ellos mismos, sino para ganar intereses para la obra que representaban. No fue correcto, a pesar de sus intenciones. Las pólizas de la organización demanda que el dinero que se adquiera mediante los diezmos y ofrendas de los fieles sea usado en las campanas misioneras y las actividades locales. Como sé que usted ha usado citas
de ministros resentidos, dudo de mucho de lo que usted dice, como el caso, sumamente dudoso y altamente reprochable, del "supuesto burdel adventista". Aunque no debió usar esas palabras, pero fue cuidadoso al usa la palabra "supuesto". Ya usted ha dejado la sombra de la duda, y eso es imperdonable.
Como otro escándalo usted apunta el caso Ford. ¿Que haría usted con un líder de su iglesia que se levanta contra principios cardinales de su denominación? Cuando Satanás se levanto contra Dios y sus leyes, el señor lo expulso del cielo. Con Desmond Ford, la dirección de la obra fue, en mi opinión, demasiado paciente. Yo lo hubiera expulsado mucho antes. Y no es que Ford fuera un ignorante, él era un buen maestro y gran predicador, pero muy orgulloso para reconocer sus faltas y desafiar a los teólogos. Cuando uno pierde la fe en alguna doctrina importante de una iglesia debe ser valiente y sincero y renunciar a ella. Este no fue un caso Ellen White versus la Biblia, sino puntos de vista diferentes en cuanto a interpretación de la Biblia. Nuevamente usted usa su recurso preferido, la estrella errática Walter Rea. Ud. dice haber investigado largamente para hacer su libro, pero debió haber entrevistado a ambos lados y ser mas objetivo. El caso del señor Numbers es altamente cuestionable. Dudo que la hermana White haya consumido carnes de pollo; pavo y "lengua enlatada". Si alguna vez lo hizo, eso no es pecado. Ella misma había que se debe seguir con sabiduría la reforma de salud. Los adventistas nunca hemos hecho del asunto de la carne persé una prueba de discipulado. Vea, por ejemplo, la cita de Joyas de los Testimonios; tomo 3, pagina 559: "No prescribimos un régimen definido, pero decimos que en los países donde abundan las frutas, los cereales y las nueces, la carne no es alimento adecuado para el pueblo de Dios... Si el comer carne me una vez saludable, no lo es ahora... No hacemos del consumo de la carne una condición para la admisión de los miembros..." Las acusaciones de Numbers contra la hermana White como plagiarista pueden ser acomodadas a las razones antes expuestas al hablar sobre lo mismo en el caso Rea.
¿Por que usted sigue insistiendo en que los adventistas seguimos "la ley mosaica"? No hay tal cosa, señor Manzanares. Y usted lo sabe. Una cosa es el Decálogo, promulgado y escrito por el mismo Dios y ratificado por Cristo y los apóstoles, y otra las leyes rituales y civiles impuestas por DIOS a la teocracia israelita a través del mediador Moisés. Las leyes higiénicas mosaicas son muy buenas, y hoy son reconocidas por la ciencia medica. Los mandamientos morales de la ley de Moisés, que no eran otra cosa que ampliación de los diez mandamientos y las sanciones a los desobedientes, tienen aún vigencia, aunque hay que visualizar los tiempos y las costumbres, que son sencillas reglas de hermenéutica.
Los adventistas no estamos "agobiados por la culpa", como usted asegura. Nos sentimos muy felices de saber que, aunque somos pecadores, hemos sido lavados con la sangre preciosa de Cristo y regenerados por su Espíritu. A los vencedores nos espera un gran galardón: la vida eterna con Cristo en la tierra renovada. Los que hemos creído al evangelio ya disfrutamos de los bienes venideros. Nadie tiene que sentir culpa por los pecados pasados ni por el juicio, porque ante el Todopoderoso tenemos al gran abogado, mediador y sumo pontífice, Cristo Jesús. No, señor Manzanares, contrario a sus denuncias, los adventistas somos el pueblo más feliz de la tierra.
Ya terminando su libro, usted recurre a las más viciosas acusaciones. Ud. indica que a los que han dejado la iglesia por rechazar a Elena White y las doctrinas de la iglesia, se les paga con "la perdida del trabajo, una amenaza terrible para la gente con familia, y, muy a menudo, sin otra posibilidad de ganarse la vida." Eso es una vil calumnia. En mis 40 años he visto a algunos feligreses y ministros que han dejado la fe y no es así como usted indica. El que es borrado de la iglesia por apostasía, rara vez vuelve. El que es desfraternizado por faltas morales, casi siempre vuelve. He visto a muchos, que, aunque están fuera de la iglesia, siempre la defienden y la aman. ¿Que no es fácil salir de la iglesia? A nadie se le obliga a entrar, pero una vez dentro, y eso pasa en todas las iglesias, hay que seguir ciertas normas. El resto de sus palabras finales es tan absurdo que no vale la pena anotarlas. Pero al final del libro, en los consejos que usted da a los lectores para lidiar "con las sectas", usted dice algo que da ganas de reír: "Leer y estudiar la Biblia a diario. Ciertamente, los adeptos de las sectas (incluyendo, desde luego, a los adventistas) apenas conocen mas que unos textos sacados de su contexto para apoyar sus doctrinas." Ud. sabe muy bien que el adventista promedio conoce a plenitud la Biblia y no son fáciles de convencer. Yo, como Pablo, sé bien en quien he creído.
Finalmente, doctor Manzanares, y como una amonestación, le dejo con las palabras del Señor a su pueblo: "Si alguno conspirare contra ti, será sin mí. El que contra ti conspirare, delante de ti caerá... Toda herramienta que fuere fabricada contra ti, no prosperara; y tu condenaras toda lengua que se levantare contra ti en juicio. Esta es la heredad de los siervos de Jehová, y su justicia de por mí, dijo Jehová" (Isaías 54: 15, 17).
Que Dios tenga misericordia de usted.
Atentamente,
Luis G. Cajiga