28 de diciembre de 2025
Después de una navidad bastante lluviosa y fría, lo cual impidió aprovechar la luna nueva para salir al campo, los cielos se despejaron completamente. Ya con una Luna alrededor del cuarto creciente y con mucha altura, el objetivo de observación era fácil. Desde que tengo el Askar 120APO apenas he podido aprovechar una sesión decente con la Luna en agosto, pero con el satélite tan bajo que el seeing raramente era adecuado para explorar todo lo que puede ofrecer el telescopio. Así que monté el telescopio con bastantes ganas y después de disfrutar de un buen Saturno con unos finísimos anillos casi totalmente de canto. me dirigí a la Luna. La observación de Saturno ya mostraba que el seeing era bastante bueno, y con la Luna no defraudó para nada.
Con el Panoptic 22 una luna ya pasada el cuarto creciente inunda de luz el ocular. Voy subiendo aumentos pasando por los 93x del N9, que aun muestra la Luna completa. El seeing es excelente y con un aumento tan bajo no se ven apenas distorsiones en la imagen, que parece clavada en el ocular. Termino con los aumentos máximos de los que dispongo, 336x (N5 + barlow 2x), que soportan perfectamente el seeing. La imagen va sufriendo ondulaciones ligeras pero constantes, y sin emborronarse... no es perfecto, pero casi. Hacia el final de la observación y al ir bajando la luna, el seeing empeoró ligeramente, pero aún se mantuvo en un nivel muy bueno.
Voy moviéndome por el terminador y zonas adyacentes de forma un poco caótica, pero fijándome en algunos puntos interesantes para mí. El terminador atraviesa de norte a sur la llanura de Mare Imbrium, y me paro en los Apenininos y Rima Hadley. ¡Se ve genial! Bailando con el seeing, pero se ve resuelta sin dificultad en casi toda su longitud. El fragmento más visible es el pequeño arco que queda al suroeste del cráter Hadley C (de 6 km), y su continuación al noreste también aparece, con forma rasgada y varios requiebros. Sin embargo, el segmento hacia el noroeste que da tras un último requiebro junto al lugar de alunizaje del Apollo 15 es más complicado, y solo aparece de vez en cuando entre las pequeñas ondulaciones del seeing. La verdad es que aquí es una pasada poder "ver" con precisión el lugar exacto de un alunizaje, justo al lado del mencionado requiebro y a los pies del monte Hadley delta, donde los astronautas fueron durante unas horas esencialmente geólogos de campo. Echo de menos un contraste más alto que daría una iluminación a menor ángulo, pero observando esta zona en fase creciente no queda otra, ya que las sombras de los Apeninos dejan gran parte de Rima Hadley invisible hasta un día después de salir por el terminador. Siempre he querido intentarla en menguante, cuando no hay esta interferencia... pero nunca ha cuadrado la cosa.
Rima Hadley es un canal de lava, y toda la lava que lo construyó tiene que haber salido de algún lado. En el extremo opuesto de Rima Hadley (en su cabecera) aparecen dos cráteres alargados en dirección NW-SE (radial respecto al centro de Imbrium) que se ven sin mucha dificultad, llamados Jomo y Bela, perfectamente individualizados en la imagen al ocular. Por esas bocas alargadas debió salir gran parte -si no toda- la lava que ocupa Palus Putredinis, y que en una fase más tardía de la erupción formo el canal de Rima Hadley. Jomo es un cráter alargado de unos 5 x 6 km, y Bela es una fisura de unos 11 km de largo por dos de anchura (hay otras dos bocas, Tazo y Carlos, que no puedo resolver al ocular). Rima Hadley parte del final de Bela.
Esta zona tiene muchísima miga... y continúo divagando un rato por los alrededores. Otras dos 'rimae' aparecen por aquí, rimae Fresnel y Rima Bradley, a ambos lados de Palus Putredinis. Sobre todo, la última es extensa y corta un terreno elevado e irregular, y ambas desaparecen aparentemente en Palus Putredinis. Estas dos rimas ya no son volcánicas sino tectónicas: están orientadas concéntricamente en Imbrium y se relacionan con esfuerzos extensionales en la corteza en respuesta a la subsidencia (hundimiento) de la cuenca. Y todo ese terreno irregular es también muy interesante, ya que posiblemente representa el desplome hacia dentro de Imbrium de partes del frente de los Apeninos, a modo de terrazas como las que hay en muchos cráteres de impacto... pero a lo grande.
Os dejo a continuación un recorte de la imagen que obtuve con la réflex al terminar la sesión. El nivel de detalle es muy similar a la imagen visual, aunque evidentemente la sensación al ocular no se puede comparar. La imagen esta ampliada aproximadamente 1,5x sobre su resolución original.
Imagen anotada de la zona norte de los Apeninos y la zona de alunizaje del Apollo 15. Askar 120 APO + barlow 2x + Canon EOS 200D.
Sin embargo, la imagen de la noche es Copérnico. El terminador esa pasando justo sobre el cráter, que sólo muestra su borde este iluminado. Al iniciar la observación esto era lo único que se veía del cráter, pero un rato después fue apareciendo la circunferencia completa al iluminarse progresivamente el borde opuesto del cráter. La imagen era la de un círculo casi completo de crestas iluminadas con todo su interior aun completamente oscuro. La imagen a 336x con el N5 es impresionante. Gracias al bajo ángulo de iluminación, desde el borde del cráter se ve perfectamente radiar todo su manto de eyecta, comenzando por un manto continuo que a cierta distancia se va transformado en cadenas discretas de cratercillos secundarios. Destaca una gran cadena de cráteres que parte desde cerca del cráter Stadius hasta entrar levemente en Mare Imbrium. La verdad es que la imagen es espectacular, y la limpieza y estabilidad de la imagen le da un aspecto precioso.
Muy cerquita, Eratóstenes ofrece una imagen complementaria, con su fondo ya iluminado en gran parte y sus picos centrales y terrazas bien visibles. Aunque de apariencia fresca y poco degradada, este cráter carece del sistema de eyecta y rayos de Copérnico, lo cual indica una edad bastante mayor. De hecho, Copérnico y Eratóstenes, con edades respectas de 800 y unos 2500 millones de años, se usan como marcadores de las dos últimas eras geológicas en las que se subdivide la estratigrafía lunar.
La zona de Rimas de esta zona central también se ve genial. Pese a la iluminación ya alta, la caldera de Hyginius con sus dos rimas como manecillas de un reloj aparecen perfectamente, además de Rima Ariadaeus y Rimae Triesnecker, justo al lado del cráter homónimo. Intenté observar Rima Bode pero no conseguí individualizarla claramente (aunque si ha salido en la imagen). Sin embargo, justo al lado está el cráter volcánico Bode V1, un cráter alargado de unos 6,8 x 2,5 km, que si se ve sin dificultad. Esta es otra boca eruptiva, en este caso explosiva y relacionada con el manto piroclástico oscuro que cubre la zona.
Detalle de la zona central de la Luna de 8 dias, con Copernico y su sistema de eyectas y rayos emergiendo de la noche Lunar. Askar 120APO + barlow 2x + Canon EOS 200D.
Sigo revoloteando, y llego a Mare Nubium. Rupes Recta, el escarpe de falla más prominente de la Luna, espectacular como siempre. Divide en dos el interior de un gran cráter sin nombre de unos 200 km del que solo queda su borde este, pero el oeste queda marcado por un sistema de dorsas. Rima Birt está ahí también, perfectamente resuelta en toda su longitud. Este es otro canal de lava cuyo extremo norte parte de un cráter situado sobre un pequeño domo, que al ocular me parece ligeramente más oscuro que el mare de alrededor.
Pero justo al norte de Rupes Recta vislumbro otro de mis puntos preferidos en la Luna: la zona del cráter Lassell. El cráter no es muy llamativo, es un cráter de unos 23 km de fondo plano relleno de lava, pero justo al lado está el enigmático macizo de Lassell. Hay dos pequeños cráteres, Lassell G y K, de forma irregular y alargada de 4-6 km de diámetro. El macizo y estos dos cráteres son volcánicos, pero no basálticos como los mares, sino formados por magmas muy ricos en sílice, viscosos y de tendencia explosiva, que son muy raros en la Luna (pero mucho más comunes en la Tierra). Se trata de los conocidos como "red spots" por sus características espectrales, otros ejemplos son los domos de Gruithuisen, Mairan T, o Mons Hansteen.
Por la zona hay incluso otra pequeña curiosidad escondida. En abril de 1972 los astronautas del Apollo 16, mientras sobrevolaban mare Nubium desde la órbita, observaron y fotografiaron un pequeño cono volcánico cerca de Lassell. Se trata de un cono de poco más de 2 km de diámetro con un prominente cráter central, de características muy parecidas a los conos piroclásticos terrestres (como el Tajogaite de 2021 en La Palma). He intentado verlo en varias ocasiones antes, pero sin éxito. Su posición no es difícil de encontrar a altos aumentos, cerca de los cráteres Lassell J y H (de unos 3.5 km cada uno), y sobre todo el Lassell D con una brillante aureola de eyecta. Este último lo encuentro fácilmente, aunque el cráter en si no logro resolverlo bien. El cono volcánico se encuentra formando un triángulo rectángulo con D y H... y consigo verlo por momentos, como un diminuto puntito oscuro en la posición esperada. No continuamente, ya que va y viene con el seeing, pero está ahí. Curiosísimo. También ha salido en la imagen de la reflex que veis a continuación. Con ese diámetro rondara los 1,2-1,4".
Imagen anotada de la zona de Mare Nubium. Askar 120APO + barlow 2x + Canon EOS 200D.
Esta es la imagen del Apollo 16 a la que me refiero. Fijaos en la forma simétrica y el gran cráter interno del cono, que se acercara a los 2 km de diámetro. Con telescopios más grandes se tiene que resolver bien.
https://archive.org/details/as16-120-19237
Sigo dando vueltas por el terminador un rato, recorriendo las zonas ya vistas y fijándome aquí y allá en detalles interesantes, también en las tierras del sur repletas de cráteres, con Tycho también recién salido de las sombras y con mucho detalle. Es una pasada pasearse por la Luna con el Nagler a 336x, muchas veces con la sensación de estar orbitando sobre la superficie.
Después de la observación dediqué un ratito a tomar imágenes con la réflex, de las que he insertado aquí algunos recortes.
En fin, tenía ganas de hacer una sesión seria de observación lunar con el Askar, que era lo único que me faltaba. Las imágenes me han sorprendido gratamente, y van en la línea de lo que había visto hasta ahora. Cuando el seeing es bueno y la Luna está alta, no se ve el más mínimo atisbo de cromatismo en foco, que solo aparece al desenfocar ligeramente la imagen (como se ve en la imagen de Rima Birt, que está un pelín desenfocada). En algún momento me parece ver un minimísimo atisbo de color en los máximos contrastes, pero aparece y desaparece con el seeing, a veces creo que está ahí y a veces no. Cuando la luna está baja, sí que se ve color, pero es fácil darse cuenta de que se trata de dispersión atmosférica diferencial, ya que en ese caso esa dispersión es azul en un lado y roja en el otro. Lo he notado también al hacer fotografía, ya que normalmente hace falta alinear los canales RGB para hacerlo desaparecer.