Stephen R. Gliessman: Un pionero de la agroecología
Ilustración 1: Steve Gliessman y su esposa Robbie Jaffe presentando vinos de su producción
(http://www.condorshope.com/event/santa-cruz-holiday-open-house-2018/)
Autores: Katrin Aiterwegmair, Nicholas García Knight y Adriana Tapia Hernández
Doctorandos en Ciencias en Ecología y Desarrollo Sustentable, ECOSUR, 2019.
Introducción
Para Stephen Gliessman la “agroecología” como se conoce hoy es una mezcla de ciencia, práctica y movimiento social y como veremos a continuación se ha esmerado por participar en los tres aspectos. Fue pionero en establecer y desarrollar el concepto de la agroecología en los fines de los 70´s. Gliessman experimentó los orígenes de la agroecología como “aventura intercultural con campesinos mexicanos” (Gliessman en The edible schoolyard project 2015). El investigador hace hincapié en que no “inventó” la agroecología, si no que ha sido una práctica cultural milenaria con muchas variaciones en muchos pueblos.
En la primera edición de su libro “Agroecología: Procesos Ecológicos en Agricultura Sostenible” (1996) definió a la agroecología como “la aplicación de conceptos y principios ecológicos para el diseño y manejo de agroecosistemas sostenibles” (Gliessman, 1996b, p. 13). Posteriormente en el análisis de procesos de transición agroecológica complejiza su definición incorporando elementos externos al agroecosistema y abordando el sistema alimentario global.
El investigador ha colaborado en numerosas publicaciones de artículos científicos y es editor en jefe de la Revista de “Agroecology and Sustainable Food Systems”, además de colaborar en seminarios de agroecología en diferentes países y organizaciones internacionales como la FAO, IPES, CAN, etc.
Por el lado práctico y de movimiento social, fundó la Red de Agroecología Comunitaria (CAN, en inglés) una ONG dedicada a la capacitación y comercialización de productos agroecológicos provenientes de América Latina. Entre sus logros principales se encuentran el modelo “AgroEco® Coffee” de comercialización de café a precios justos, el desarrollo de métodos de Investigación Acción Participativa (IAP) y cursos de agroecología.
Por otro lado, se dedica a la práctica productiva en su rancho “Condors´ Hope” (www.condorshope.com) donde cultiva uvas y aceitunas para comercialización como vino y aceite de olivo.
Palabras clave: agroecología; agroecosistema; sistemas alimentarios; sostenibilidad; transición agroecológica
Biografía
Hijo de padre farmacéutico y madre artista, nació en San Francisco, California, EE. UU. en 1946. Desde temprana edad descubrió su interés por la naturaleza. Realizó su licenciatura en Biología, maestría en Botánica y doctorado en Ecología Vegetal en la Universidad de California Santa Bárbara (UCSB). En 1968, durante la Guerra de Vietnam, visitó Costa Rica como parte del programa de Ecología Tropical de la Organización de Estudios Tropicales (OTS, en inglés), donde desarrolló su tesis doctoral sobre las propiedades alelopáticas del helecho Pteridium aquilinum. En 1972 participó como profesor invitado en la OTS y se interesó por estudiar las interacciones ecológicas de sistemas agrícolas tropicales. Su interés en el tema lo incentivó a mudarse a Costa Rica para trabajar en el Rancho “Loma Linda”. En 1974 presentó su primer trabajo relacionado a la ecología de sistemas agrícolas en la “Reunión Internacional de Ecología” (Intercol) en La Haya, Holanda. Posteriormente, trabajó en Guadalajara, México, como gerente de una comercializadora de plantas. En 1976 comenzó a trabajar en el Colegio Superior de Agricultura Tropical (CSAT) en Tabasco, México, donde en 1977-78, junto con los investigadores Roberto García y Ricardo Almeda comienzan a utilizar el término “agroecología” de forma cotidiana. Durante este periodo colaboró en ocasiones con Efraín H. Xolocotzi dando cursos y exponiendo la importancia de los agroecosistemas tradicionales en México. En 1980-81 regresa a Estados Unidos y comienza a trabajar en la “Universidad de California Santa Cruz” (UCSC). Se incorporó a un grupo interdisciplinario de profesores en el área de Estudios Ambientales, y en 1982 con financiamiento de Alfred E. Heller fundó el programa de Agroecología (hoy “Centro de Agroecología y Sistemas Alimentarios Sostenibles” o CASFS por sus siglas en inglés ), uno de los primeros centros de estudios agroecológicos en el mundo, donde fungió como director por casi dos décadas. En 1985 coordinó el primer curso de Agroecología Tropical de la OTS, donde conoció a Robbie Jaffe, su esposa. Durante su estancia en la UCSC fundó el programa de “Agroecología Comunitaria”, un programa de aprendizaje práctico para estudiantes del UCSC; fue miembro de varios comités, consejos y grupos de trabajo estatales y federales en temas de agricultura sostenible, educación científica y desarrollo internacional; en 1996 publicó la primera edición del libro: “Agroecology: Ecological processes in sustainable agriculture”, considerado uno de los libros más emblemáticos de la agroecología con tres ediciones; en 2000-02 fue cátedra en la Sección de Agroecología de la Sociedad Ecológica de América (ESA Agroecology, en inglés ); en el 2001, en compañía de su esposa Robbie, fundaron la Red de Agroecología Comunitaria (Community Agriculture Network - CAN); desde el 2008 es editor en jefe de la Revista de “Agroecology and Sustainable Food Systems”; en el 2012 se jubiló del UCSC para dedicarse a la producción e investigación de uva y aceituna orgánica en su rancho “Condors Hope” además de incidir en la toma de decisiones de organizaciones internacionales como la “Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación” (FAO, en inglés) y el “Panel Internacional de Expertos en Sistemas Alimentarios Sostenibles” (IPES, en inglés), impartiendo seminarios, talleres y cursos por todo el mundo.
Gliessman y los orígenes de la agroecología
Gliessman llegó a Costa Rica a principios de los años 70s y al observar las prácticas agrícolas locales se interesó por las interacciones ecológicas que ahí sucedían. Sus estudios iniciales se centraron en las propiedades alelopáticas que explican la dominancia del helecho Pteridium aquilinum, sin embargo, al tratar de entender las interacciones ecológicas en sistemas agrícolas, aprender de las técnicas tradicionales y al dar el curso de ecología tropical en la OTS entendió que la ecología podría aplicarse de forma distinta.
Al mudarse a México e impartir el curso de ecología en el Colegio Superior de Agricultura Tropical (CSAT) y al observar con sus compañeros de trabajo (Moisés Amador Alarcón, Ángel Martínez Becerra, Radaméz Bermúdez, Juan Carlos Chacón, Rosalinda del Valle, Judith Espinosa, Fausto Inzunza, David Jiménez, Silas Romero, Francisco Rosado May y Octavio Ruiz Rosado) el poco interés de los estudiantes a la ecología independiente de la agricultura vieron la necesidad de generar formas de aplicar conceptos y principios agroecológicos; fue entonces cuando los cursos de ecología se transformaron en agroecología y se formó el programa máster en agroecología (Gliessman, 2013).
Hasta ese momento, el concepto agroecológico, sirvió de base en las investigaciones que se realizaban en parcelas experimentales dentro del CSAT. Las investigaciones eran auspiciadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y formaban parte del proyecto conocido como Plan Chontalpa (PC). El PC tenía como objetivo aumentar los rendimientos de los monocultivos del maíz (Zea mays), el frijol (Phaseolus vulgaris), la calabaza (Curcubita maxima) y la caña de azúcar (Saccharum officinarum), además de formar agrónomos y generar tecnologías para solucionar los problemas que se presentarán en las parcelas experimentales (Gliessman, 1996a, p. xvii).
Gliessman con sus compañeros consideraron que la ecología podía tener un rol importante para entender los sistemas agrícolas al analizar los monocultivos propuestos con metodologías de la Revolución Verde (Gliessman, 1996a, p. xvii). Sin embargo, en un viaje rumbo al CSAT en compañía del Dr. Roberto García observaron un cultivo de maíz distinto al de las parcelas experimentales, una persona de 100 años (se desconoce el nombre) compartió su experiencia en el policultivo de su parcela. Aquella conversación fue un momento clave para la conceptualización de la agroecología (Gliessman, 1996b, p. vxii) y presentaron a la agricultura campesina como alternativa frente a la Revolución Verde llamándola “Tecnología Agrícola Tradicional” (Gliessman, 2013).
En el CSAT Gliessman conoció a el Maestro Efraín Hernández Xolocotzi, con quien colaboró exponiendo la importancia del conocimiento tradicional para la agricultura tropical y la Dra. Alba González Jácome, quien le expuso la relación entre ecología y humanos, es decir la cultura. Posteriormente, definió a la agroecología como una manera de estudiar, preservar, mejorar y ampliar los agroecosistemas e incluir la participación de los campesinos, sus comunidades y su cultura (Gliessman, 2013).
Con la publicación de “La base ecológica para la aplicación de la tecnología agrícola tradicional en la gestión de agroecosistemas tropicales”, Gliessman et al. (1981) indicaron que los campesinos de la región tropical en México han manejado ecosistemas agrícolas tradicionales durante siglos con un enfoque en el mantenimiento de los rendimientos a largo plazo en lugar de maximizarlos a corto plazo y que la tecnología agrícola introducida a la región desplazaba las prácticas locales causando pérdidas de diversidad en los sistemas de cultivo locales.
Sus planteamientos fueron ignorados por los sectores políticos en Tabasco y las tecnologías de la Revolución Verde se impulsaron complicando el trabajo en el CSAT. Gliessman regresó a Santa Cruz donde comenzó a enseñar agroecología en la Universidad de California, Santa Cruz (UCSC).
En la UCSC asesoró y dio clases a estudiantes como Earl Ellis (quien estableció la página de agroecology.org) y Martha Rosemeyer (con quien exploró a profundidad el concepto de “transición”) entre otros y considero la necesidad de crear vías pedagógicas para fomentar la interdisciplinariedad (Bacon et al., 2019).
La concepción de la agroecología según Gliessman
Gliessman ha aportado de manera fundamental a la concepción y el desarrollo de la agroecología. Considera que ésta “sienta las bases científicas de una agricultura ecológica, mediante la conjugación de las aportaciones de diferentes disciplinas, a través del análisis de todo tipo de procesos de la actividad agraria en su sentido más amplio” (Gliessman en Haig, 2008, s.p.). Implica comprender el funcionamiento de los ciclos minerales, las transformaciones de energía, los cambios biológicos, las relaciones socioeconómicas, etc, como un todo (ibíd.).
El agroecólogo concibe un sistema agrícola como agroecosistema es decir, “un sitio de producción agrícola en un ecosistema” (Gliessman, 2002, p. 17) y al “ecosistema” como un “sistema funcional de relaciones complementarias entre los organismos vivientes y su ambiente, delimitado por fronteras definidas arbitrariamente en un tiempo y espacio que parece mantener un estado estable de equilibrio, pero a la vez dinámico” (Gliessman, 1996).
Entender y encaminar la “sostenibilidad” de agroecosistemas es lo que guía la investigación de Gliessman. La define como “un enfoque integral y holístico hacia la producción de alimentos, fibras y forrajes que equilibra el bienestar ambiental, la equidad social y la viabilidad económica entre todos los sectores de la sociedad” (Gliessman, 2002) y al agroecosistema sostenible como “aquel que mantiene el recurso base del cual depende, se apoya en un mínimo de insumos artificiales externos al sistema de producción, maneja plagas y enfermedades mediante mecanismos internos de regulación y es capaz de recuperarse de las perturbaciones ocasionadas por las prácticas de cultivo y la cosecha” (Edwards et al. 1990, citado en Gliessman, 2000, p. 3; 2002, p. 303).
El entendimiento de la sostenibilidad de los agroecosistemas tiene sus fundamentos en dos clases de ecosistemas: los naturales y los agroecosistemas tradicionales. Los ecosistemas naturales, son sistemas de referencia ecológica para la sostenibilidad en un lugar en particular. Los agroecosistemas tradicionales dan el ejemplo de cómo la cultura y el medioambiente local han co-evolucionado en un largo proceso de tiempo (Gliessman, 2013, p. 21). Dado que los ecosistemas naturales son más eficientes energéticamente, Gliessman (2000) propone aprender de ellos para mejorar el diseño de agroecosistemas sostenibles, basándose en el principio de imitar la eficiencia y el equilibrio dinámico de los ecosistemas naturales y basándose en los agroecosistemas tradicionales milenarios que encontró y estudió en México y Centroamérica.
En un estudio realizado en El Salvador sobre Biodiversidad de árboles en cooperativas de agricultores de un café de sombra, se menciona que la conservación de la biodiversidad tropical en los paisajes agrícolas se ha vuelto más importante a medida que disminuye el área cubierta por los ecosistemas naturales y que el manejo agroecológico podría resultar beneficioso para que la conservación aporte estrategias de subsistencia de los hogares agrícolas (Gliessman et al., 2007).
De ahí que, la agroecología “proporciona herramientas para determinar cuál es el estatus actual de sostenibilidad de un ecosistema agrícola, o agroecosistema, y el cómo hacer la conversión de producción de alimentos y fibras hacia la sostenibilidad y cómo mantener este estatus” (Gliessman, 2002; 2007, p. 14).
El agroecólogo propone indicadores para evaluar el grado de sostenibilidad de un agroecosistema, los cuales se basan en factores ecológicos y socioeconómicos (Gliessman, 2000, p. 11; Gliessman 2002, p. 17). Su concepción sobre agroecología tiene una fuerte base en la ecología y la práctica en la agricultura, sin embargo, en el transcurso del tiempo se ha ido ampliando su definición, superando los límites de la disciplina de ecología y de la unidad de producción.
En la última década, Gliessman ha recalcado su visión global y holística al concebir a la agroecología no solo como la “ecología de agroecosistemas”, sino como la “ecología de sistemas alimentarios” (Francis et al., 2003; Gliessman, 2007) con una base interdisciplinaria, integrando el entendimiento de los sistemas políticos, económicos y sociales dentro de los cuales los agroecosistemas funcionan (Gliessman et al., 2007). El agroecólogo hace hincapié en la importancia de los conocimientos locales y tradicionales, que deberían estar en diálogo con la investigación académica. Defiende el enfoque intercultural, interdisciplinario, transdisciplinario y participativo de la agroecología “para que sus cimientos de resistencia no sean capturados o corrompidos” (Guadarrama-Zugasti, 2007, citado en Gliessman, 2013, p. 25).
Enfrentando el reto de realizar una investigación transdisciplinaria con impacto en la realidad, Gliessman con sus colaboradores incluyen la Investigación Acción Participativa (IAP) como una herramienta clave para promover la transición hacia sistemas alimentarios sostenibles (Méndez et al., 2017).
El investigador creó programas de estudios inter- y transdisciplinarios que integran teoría y praxis a través de cooperaciones interinstitucionales e internacionales, entre ellos el “Program in Community and Agriculture” (PICA), que consistía en una comunidad residencial de aprendizaje-vida con estudiantes (Bacon et al., 2019) y el CAN como plataforma que fomenta el intercambio intercultural y transdisciplinario, aplicando la IAP (Gliessman et al., 2017). La publicación “The creation of an integrated sustainability curriculum and student praxis projects” (Bacon et al., 2011) resume el contenido y los primeros resultados del plan de estudios interdisciplinarios de sostenibilidad en la UCSC.
La agroecología como camino de transición hacia agroecosistemas sostenibles
Un reto clave en la agroecología es la conversión o transición de un agroecosistema convencional, dependiente de insumos externos, a uno autosostenible (Rosemeyer, 2010, p. 16), el cual se “mantiene productivo sin degradar su base de recursos” (Gliessman, 2002, p. 303). La transición agroecológica lleva el riesgo de reducir el rendimiento en los primeros años en comparación con la producción convencional. Después de esta fase crítica debería recuperarse la productividad y en el mejor caso, superar los niveles productivos obtenidos en el manejo convencional anterior. El tiempo que tarda el agroecosistema en recuperar su productividad es crítico, porque puede definir el éxito o fracaso (Gliessman/Rosemeyer, 2010).
Gliessman ha aportado a la comprensión del proceso de transición proporcionando herramientas y principios para la evaluación del estado de agroecosistemas. Hace énfasis en la procesualidad lenta de la transición hacia un agroecosistema diversificado y más equilibrado, ir aportando poco a poco a la integración y complementación de elementos agroecológicos y así mejorar la dinámica y reciclaje de nutrientes, la eficiencia en el uso de energía y la productividad total del agroecosistema (Gliessman et al., 2007; Gliessman, 2013).
Propone los siguientes pasos o niveles analíticos de transición/conversión para aproximarse a un agroecosistema o sistema alimentario sostenible (Gliessman, 2002, p. 307; Gliessman/Rosemeyer, 2010; Gliessman et al. 2007, p. 21; Gliessman, 2015, p. 278):
Ilustración 2: Niveles de transición hacia un sistema alimentario sostenible (adaptado de Gliessman, 2015)
● Nivel 1: Incrementar la eficiencia de prácticas convencionales para reducir el consumo y uso de insumos costosos, escasos o ambientalmente nocivos. (Gliessman, 1996)
● Nivel 2: Sustituir prácticas e insumos convencionales por prácticas alternativas sostenibles. (Gliessman,1996)
● Nivel 3: Rediseño del agroecosistema de forma que funcione sobre las bases de un nuevo conjunto de procesos ecológicos. (Gliessman, 1996)
● Nivel 4: Re-establecer una conexión más directa entre los que producen y los que consumen los alimentos, con el objetivo de re-establecer una cultura de sostenibilidad que considera las interacciones entre todos los componentes del sistema alimentario. (Gliessman, 2007)
● Nivel 5: Construir un nuevo sistema alimentario global basado en la equidad, la participación, la democracia y la justicia, que ayude a restaurar y proteger los sistemas de soporte vital de la tierra de los que todos dependemos. (Gliessman, 2015)
Steve Gliessman ha ido ampliando el concepto de “transición” al reconocer que los factores que condicionan la transición van más allá de la unidad productiva. Mientras las primeras tres etapas describen un desarrollo lineal de la transición agroecológica de un agroecosistema, los dos últimos niveles se encuentran en otra escala de carácter global, ético y transdisciplinario (Gliessman/Rosemeyer 2010).
Con las etapas cuatro y cinco, Gliessman (2007; 2010; 2015) hace énfasis en el contexto socio-político, económico y cultural. Acentúa a un cambio de ética y de paradigma, que es impulsado por un movimiento conformado de redes locales, nacionales e internacionales, actuando en varios frentes para lograr una transición hacia sistemas alimentarios sostenibles. Esta transformación requiere los esfuerzos de todas las poblaciones, dado que al final todos participamos en el sistema agroalimentario, “porque todos comemos” (Gliessman, 2015, p. 335).
Desarrollo del concepto de transición
La evolución conceptual de la transición se refleja en el título de la revista que edita Gliessman. La fundó en 1990 como “Journal of Sustainable Agriculture”. En el año 2013 cambió el nombre a “Journal of Agroecology and Sustainable Food Systems”. También se aprecia el cambio en las tres ediciones de su obra maestra, el libro “Agroecology” (traducido al español, entre muchos otros idiomas). La primera edición de 1996 lleva el título “Agroecology: Ecological processes in sustainable agriculture” y la segunda (2007) y tercera edición (2015) llevan el título: “Agroecology: The ecology of sustainable food systems”, los cuales están ilustrados a continuación.
Ilustración 3: Las portadas del libro "Agroecology" de Gliessman en sus tres ediciones (1996; 2007; 2015; www.crcpress.com)
En la primera edición de su libro identifica tres niveles de conversión, inspirados por Stuart Hill (1985, 1998, citado en Gliessman/Rosemeyer 2010, p. vii; Gliessman, 2015, p. xi). En la segunda edición, en una coyuntura de creciente crítica hacia el sistema agroalimentario industrial, Gliessman (2007), recalca el alcance global de la sostenibilidad de sistemas alimentarios, agregando un cuarto nivel, que plantea la reconexión de los consumidores y los productores de alimentos.
En el año 2015, en la edición más reciente del libro “Agroecología”, complementa su concepto con un quinto nivel de transición de carácter global, el cual “implica un cambio que va más allá del sistema alimentario, de la naturaleza, de la cultura humana, la civilización, el progreso y el desarrollo. La profundidad del cambio es más que una conversión o transición, ya que se pretende una transformación total” (Gliessman, 2015, p. 279).
Conclusiones
Gliessman tiene un papel fundamental en el desarrollo y la diseminación de la agroecología. Busca emprender y ejemplificar iniciativas que funcionan con base en sus análisis ecológicos, creando iniciativas sostenibles de producción y distribución. Desde el ámbito académico ha influenciado a un sin fin de estudiantes y practicantes de la agroecología y sus planteamientos son consideradas en organizaciones internacionales como la FAO (2019) y el Panel Internacional de Expertos en Sistemas Alimentarios Sostenibles (IPES, 2019).
Los aportes de Gliessman han sido fundamentales para el reconocimiento de la agroecología como disciplina científica. Con su concepto de “transiciones agroecológicas” nos brinda una herramienta analítica que permite evitar el uso de definiciones dogmáticas y rígidas de la agroecología, facilitando su análisis a diferentes niveles desde una perspectiva interdisciplinaria, sistémica y compleja.
Con su vida y obra, Steve Gliessman personifica la agroecología que integra “ciencia, práctica y realmente un movimiento social. Se necesitan de los tres elementos o no es agroecología” (Gliessman en McNulty 2018).
Bibliografía
Publicaciones clave de Gliessman (y co-autores):
Gliessman, S. R. (2015): Agroecology: The Ecology of Sustainable Food Systems. Third Edition. Boca Raton: CRC/Taylor and Francis.
Gliessman, Stephen R.; Rosemeyer, Martha (ed.; 2010): The Conversion to Sustainable Agriculture: principles, processes, and Practices. Boca Raton: CRC/Taylor and Francis.
Gliessman, S. R., Rosado May, F. J., Guadarrama Zugasti, C., Jedlicka, J., Cohn, A., Méndez, V. E., Cohen, R., Trujillo, L., Bacon, C., Jaffe, R. (2007). Agroecología: promoviendo una transición hacia la sostenibilidad. Revista Científica y Técnica de Ecológica y Medio Ambiente, 16(1), 1–46.
Gliessman, S. (2000): Agroecosystem sustainability: Developing practical strategies. Boca Raton, FL: CRC/Taylor and Francis.
Páginas web de y sobre Gliessman
CAN - Community Agroecology Network: https://canunite.org/ (2019, 19 de marzo)
Haig, Nerea (2008): Stephen Gliessman: Profesor de la Universidad Santa Cruz (California). En: Elkarrizketa revista sustrai n° 7. En linea: http://www.euskadi.eus/contenidos/boletin_revista/sustrai_71/es_agripes/adjuntos/71_04_08_c.pdf (2019, 19 de marzo)
IPES: Steve Gliessman. En linea: http://www.ipes-food.org/about/experts/Steve-Gliessman (2019, 19 de marzo)
Taylor & Francis Online: Journal of Agroecology and Sustainable Food Systems. En linea: https://www.tandfonline.com/toc/wjsa21/current (2019, 19 de marzo)
Mc Nulty, Jennifer (18-1-2018): Elliott Campbell appointed to chair in water resources and food system sustainability. UC Santa Cruz. En linea: https://news.ucsc.edu/2018/01/campbell-investiture.html (2019, 19 de marzo)
Méndez, V. E., Bacón, M. C., Cohen, R., Gliessman, S. R. (2015). Agroecología: un enfoque transdisciplinario, participativo y orientado a la acción. CR Press. En linea: https://www.crcpress.com/Agroecology-A-Transdisciplinary-Participatory-and-Action-oriented-Approach/Mendez-Bacon-Cohen-Gliessman/p/book/9781482241761 (2019, 10 de Abril).
“Condor´s Hope”, rancho de Steve Gliessman y Robbie Jaffe: En linea: www.condorshope.com (2019, 19 de marzo)
Researchgate: Stephen Gliessman: En linea: https://www.researchgate.net/profile/Stephen_Gliessman (2019, 19 de marzo)
Entrevistas con Steve Gliessman en video y audio
Cbagroecologia2011 (2012, 20 de marzo): Entrevista con Gliessman, Stephen en el VII Congreso Brasileño de Agroecología. Recuperado en: https://www.youtube.com/watch?v=LulC8AQusYQ (2019, 19 de marzo)
Gliessman, Stephen(2010): Entrevista con Reti, Irene, UCSC. Recuperado en: https://escholarship.org/uc/item/0q88w50t#main (2019, 19 de marzo)
The Edible Schoolyard Project (2015, 31 de Marzo): EE 101: "Sustainable Farming through Agroecology" by Stephen Gliessman with Mark Bittman. Entrevista con Stephen Gliessman. Recuperado en: https://www.youtube.com/watch?v=ObffHbRuJgc&t=2043s (2019, 19 de marzo)
Otras fuentes citadas:
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Edwards, Clive A.; Lal, Rattan; Madden, Patrick, Miller Robert H. and House, Gar (Ed.; 1990): Sustainable Agricultural Systems. Boca Raton, FL: CRC/Taylor and Francis.
FAO (2019): "Sustainable Farming through Agroecology" by Stephen Gliessman with Mark Bittman. http://www.fao.org/agroecology/database/detail/en/c/443420/ (27 de marzo 2019)
Francis C, Lieblein G, Gliessman S, Breland TA, Creamer N, Harwood R, Salomonsson L, Helenius J, et al. (2003): Agroecology: The ecology of food systems. Journal of Sustainable Agriculture 22: 99–118.
Gliessman, S. R. (1996): Agroecology: Ecological Processes in Sustainable Agriculture Boca Raton, FL: CRC/Taylor and Francis.
Gliessman, S. R. (2013): Agroecología: Plantando Las Raíces De La Resistencia. Agroecología, 8(2), 19–26.
Gliessman, S. R. (2007): Agroecología. Procesos ecológicos en agricultura sostenible. Segunda edición en español. Boca Raton: CRC/Taylor and Francis.
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Rosemeyer, Martha (2010): What Do We Know about the Conversion Process? Yields, Economics, Ecological Processes, and Social Issues. In: Gliessman, Stephen R.; Rosemeyer, Martha (ed.; 2010): The Conversion to Sustainable Agriculture: principles, processes, and practices. Boca Raton: CRC/Taylor and Francis. Pp. 15-48.