Prince:

Un poeta Materialista

“The Artist”


El Músico de Minneápolis prepara el 2000 con guitarra y calculadora

Andrés González




Industria. Libertad. Idolatría. Amor.Verdad. Ilusión. Las ideas brotan del discurso de Prince como si fuera una jam session. El cantante dejó un rastro de críticas a su paso por Madrid. Llevaba a cuestas su disco Rave un2 the joy fantastic. Aquí expone sus percepciones. “Estoy cada día mejor"

Es densito en sus conexiones neuronales, enlaza los temas tomando atajos que sólo se esperan viniendo de él. También es a menudo espontáneo, algo femenino, místico, verborrágico, con un pie en la ingenuidad y otro en lo tormentoso Le gusta hacer un poco el payaso. Sorprendería verle metido en aspavientos y poses de acróbata por el camerino si no hubiéramos oído hablar mil veces de que es la extravagancia en persona.

Es como un niño grande en un cuarto de juegos. Aunque ya haya alcanzado cuarentena. Y es conocido en lo drástico de sus decisiones, que a menudo se interpretan como caprichos de estrella del rock. Él lo justifica asegurando que está tras la felicidad permanente , algo que liga a amarse sobre todo a uno mismo y a no dejarse avasallar en lo que considera innegociable: su música .

Prince Rodgers Nelson (Minneápolis, 1960) recibe al periodista a solas tras un día bastante accidentado, lo que incluye una grabación televisiva abortada. Todavía lleva puesto el atuendo utilizado para el show: un gorro negro de bufón con una ristra de lentejuelas que hace juego con un peto de colores; le gustan el negro, el melocotón y el púrpura. Ha pasado toda la tarde probando el sonido para su actuación en el programa de TVE Séptimo. El día anterior cambió todo el plan de trabajo, que afecta a un equipo de unas 30 personas. Esa misma mañana estuvo a punto de cancelar su participación en el espacio musical, argumentando que su voz no estaba en plena forma. Pedro Almodóvar, encargado de entrevistarle para el programa, tiró la toalla ante tantas idas y venidas.

Finalmente, ofreció una frenética actuación de 38 minutos acompañado por su banda, New Power Generation. Se acercó a la grada, agradeció con una tímida sonrisa una rosa que le regaló un espectador, sacó al público a bailar y todo terminó con una larga y rítmica fiesta de hermandad entre la estrella; su mujer, Mayte García, los músicos y un auditorio sorprendido.

--Parece que le gusta que su público participe. ¿Cómo se lleva con la gente?

Me encanta la gente. Son los que están detrás del escenario, los ejecutivos, los que no me gustan. Estoy en contra de las personas que creen que son mejores que otras. Yo mismo fui acusado de ser así, y no es cieno. Yo no soy así, me encanta la gente; y amo a la gente latina: me casé con una mujer latina. Pienso que los ejecutivos han estado en el poder tanto tiempo, que llega un momento en que se lo creen. Como hoy, por ejemplo. En los programas de televisión, el sonido siempre suena mal, pero en éste el sonido era horrible . Nunca tardamos tanto tiempo en hacer una prueba de sonido. Si quieres que suene medianamente bien, al menos aísla el estudio. Tan sólo necesitas un poco de tela. Me dicen que gente como Madonna y REM han venido a este programa y que nadie ha tenido problemas, sólo yo . ¿y qué pasa? Se trata de mi música. Yo quiero que suene bien.

--¿Los ejecutivos no entienden de música?


--No entienden la música para nada. No les juzgo, pero mi música hoy no sonó correctamente. La percusión se oía como un “jjrrr”. Y yo me decía: ’¿Pero qué están haciendo con mi música?’ Les pedía que me dejaran solucionarlo a mí y me respondían que el sonido estaba saturado. Les insistía: ’Dadme sólo cinco segundos para arreglarlo’. Pero nada. Voy a lanzar mi propio programa de televisión y haré las cosas como se deben hacer. Quiero meter la cámara entre la gente, que se acerque a las caras, que sea alucinante. En un programa de música debe haber un espacio entre el público para poder bailar con ellos.

Prince explicó su versión de los hechos acaecidos pocos minutos antes de esta charla: debía mantener una entrevista con el director del programa, Miguel Bosé, necesaria para completar el monográfico dedicado a su persona. Pero la, en su opinión, baja calidad del sonido y el comentario de Basé sobre la docilidad de otros eminentes invitados, le impulsaron a abandonar el estudio.

El artista norteamericano todavía tiene la espina clavada de sus abruptas relaciones con la industria del disco. Rompió en 1996 el contrato firmado en 1992 on Warner (108 millones de dólares durante siete años) porque se sentía atado de pies y manos. Y sigue con su batalla con la discográfica por hacerse con los originales de sus canciones. Después del divorcio de su sello de siempre --grabó 17 discos--, se rebautizó con el conocido simbolito ambivalente, vendió compactos por Internet y ahora compagina su antiguo nombre con el rimbombante The Artist: en su último álbum, aparece como productor, y los arreglos, la composición y la interpretación se las adjudica su enigmática identidad gráfica.

En parte, se ha reconciliado con la industria . Un retroceso en las ventas de sus canciones han obligado a ello. Para dar a conocer mejor sus más recientes temas, llegó a un acuerdo con Arista, del grupo BMG. Pero no cesa de controlar el proceso de su obra de principio a fin.

--Tras un tiempo como músico independiente, ha vuelto con una multinacional. ¿Por que?

--Te lo pongo de esta manera: tú y yo llegamos a un acuerdo. Es decir , tú escribes lo que yo afirmo , pero no puedes escribir lo que no he dicho . Si no va a ser de esa manera, tendremos que firmar un contrato. Y yo prefiero los acuerdos a los contratos, que para mí no son la manera de dirigir un sello discográfico. Volví con una multinacional para probar que un acuerdo puede funcionar, al contrario que un contrato. No me pueden decir que no puedo grabar con otra gente. No quiero que nadie me diga lo que tengo que hacer, que si me apetece grabar con Lenny Kravitz no me dejen hacerlo. Y sin embargo, Lenny Kravitz sí puede, por el acuerdo que tiene con su sello. iYo soy el hombre, no me digas lo que tengo que hacer! Yo les hice poderosos y ahora no me dan nada a cambio.

--¿Se, puede definir su carrera con la palabra ’libertad’?


--No sé si hay una sola palabra para definir tantas cosas. Si consigo que un acuerdo sea bueno, eso me permitirá que mi música cambie, que siga su flujo. ¿Cómo voy a comprometerme por siete años? No sé dónde voy a estar dentro de siete años ! ¿Tú lo sabes? ¿y si cambia el presidente de la compañía y el siguiente no respeta lo pactado?

--¿Es este disco el mejor de los que ha hecho en los 90?

--No sé, a mí me gustan todos. Si alguien dice que es bueno, esa idea se extiende. Si dice lo contrario, no. Ése es mi problema con los críticos musicales. Y yo les digo a los críticos : ’¡Tú no hiciste el disco, yo sí!’ Si yo fuera un crítico. sólo escribiría sobre lo que me gustara. Si no te gusta, no gastes tinta.

--¿Cómo se siente al haber recuperado los de echos de sus canciones?

No poseo las antiguas versiones, pero las nuevas saldrán con el símbolo y con New Power Generation. El New Power representa mi etapa actual, significa tener el control de mi familia. El problema de los originales no sólo es una cuestión de dinero . Ellos harán algo más de dinero, pero yo les digo: ’¿Ganásteis dinero? Pues devolvedme mis canciones’.

--Son demasiado ambiciosos..

-¡Un poquito demasiado ambiciosos!

Prince deja reposar la espalda sobre el sofá por primera vez durante la conversación. Hace unos meses, se abrió otro frente después de que el músico demandara a varias páginas de Internet y a revistas impresas por un presunto uso fraudulento de su obra y su marca registrada. The Artist respondió reactivando su web en la Red, Love 4 One Another, que está supervisada por sus empleados en los estudios Paisley Park, que son de su propiedad. En esa página, aparece un artículo escrito por Prince en e que relata un sueño: Madonna le ayuda que Warner le devuelva sus grabaciones con esa compañía . Está claro que el asunto no le deja dormir.

--¿Qué opina de que algunas páginas de admiradores suyos hayan cerrado después de la demanda que usted puso? ¿Tiene que ver esto también con ejercer el control sobre su música?


--Una cosa son los fans y otra los ladrones. Se presentan como fans, pero no hacen más que robar . Luego, yo parez con el chico malo . Si coges el símbolo y lo pones en una web, da la impresión de que ésa sea mi página. Pero ponen debajo un montón de mentiras : que si grabaciones inéditas , que si listas de conciertos... Nada de eso es verdad.

The Artist lleva colgado del pecho su signo distintivo como si fuera un crucifijo. Ha elaborado una iconografía propia y es el único miembro de una religión cuyos mandamientos crecen según su grado de evolución personal. Se re corta la barba con esmero y se recoge el pelo largo con rastas que esconde dentro de una capucha.

El 23 de noviembre, un día después de esta entrevista, apareció de esa guisa en Madrid, en su único concierto en España. Para verle, el público tuvo que esperar tres horas. Algo parecido a lo que ocurrió la semana anterior en París. Da la impresión de que pretende siempre llamar la atención por cualquier medio.

--¿Qué tal se encuentra en este momento de su carrera?

--Muy contento. Quiero tocar para gente, y quiero hacerlo por mí mismo.

--¿Cómo está su alma?


--Cada día mejor. Aprendo más, amo más, creo más.

--¿Está enamorado?


--Estoy enamorado ... del amor.

--¿Y está enamorado de sí mismo?

--Por supuesto , como le debería ocurrir a todo el mundo . Si cuando escribe algo sabes que dices la verdad , la gente e conmoverá. Si consigo hacer lo que quiero , no tendré techo, ni jefe. Si inspiras a la gente y lo percibes , te querrás a ti mismo. Larry Graham [el bajista del grupo] me hace feliz. Así es como actúa Dios, a través de la gente. No hay nada malo con quererse a uno mismo.

--¿Tiene planeado salir de gira?

A hora quiero volver a casa y unir algunos buenos sonidos. Hay días en que la banda y yo nos juntamos y no sale nada. Nos sentamos y nos quedamos mirándonos . Y al día siguiente, se da la situación contraria. Estoy contento con mis músicos, pero si se diera el caso de ue a mi guitarrista se le olvidara una canción, ya no estaría en la banda.

--¿Le interesa la idolatría?


--Desde que cambié de nombre, nunca firmo autógrafos. A los fans les digo: Todo está dentro de ti, qué puedo darte yo? No tienes ninguna razón para no ser feliz’. Hay gente que crea ídolos de drogas o el alcohol. Ser adicto a las drogas o a alguien como yo es malo. Hay gente que me sigue por la calle. Y les digo: ’¿Qué pasa, por qué me sigues?’ Conocí a una chica que tenía una pared llena de fotos de Mayte; quería ser Mayte.

--Los Foo Fighters cuentan que una vez conocieron a un chaval que se vestía, se movía y se comportaba exactamente como Kurt Cobain.


--A lo mejor a ese chico le pasa lo mismo que a su ídolo. No era el mejor ejemplo a seguir.

--¿Cómo anda su español?


--Sé decir: ’¿Qué tú miras?’ Mayte me ha llevado a unos restaurantes maravillosos en Marbella. La gente me miraba con el rabillo del ojo mientras comía. ’¿Por qué me miras?’, les preguntaba yo.

Mayte García es una puertorriqueña que conoció a Prince cuando ella contaba 18 años, en 1992. La actual esposa del músico formaba parte del cuerpo de baile. Ahora interviene en sus conciertos animando al público y tocando la pandereta. También es su vínculo con el mundo hispano. Prince compró no hace mucho una casa en Marbella.

--¿Qué representa Mayte para usted? Ella dice que usted es muy espiritual.

--Mayte me mantiene con los pies sobre la tierra, es un maravilloso espejo. Yo me veo de una manera, ella me ve de otra y yo mejoro con su visión. Un buen espejo no juzga, simplemente refleja. Este año he estado estudiando la Biblia. Pero no se trata de religión. Hay gente que tiene una percepción de que el show es perfecto, pero yo quiero hacer uno mejor. El sonido tiene que ser “mmppff’"

Cuando Prince tenía 7 años, sus padres se divorciaron. Su padre, pianista de jazz, dejó el piano en casa. Prince lo aprendió a tocar. Más tarde, la guitarra eléctrica captó su interés. Ahora domina 30 instrumentos musicales. En sus conciertos pasa de uno a otro como el que cambia de carril en la carretera.

--¿Qué le ha en señalado a Biblia?


--Me ha enseñado a ir en busca de la verdad. La Biblia te enseña que no puedes ser feliz siempre . Pero si pones al derecho un enchufe como el de esta lámpara, funcionará. Mientras que si lo pones al revés, no se encenderá.

--¿Quiere decir que, al contrario de lo que ha leído en la Biblia, se puede ser feliz siempre?

--Eso es, tío. Si colocas bien el enchufe, algo triste que te suceda se transformará en una experiencia de aprendizaje. Cuando eres un niño, todo parece una ilusión. Observas a tus padres y piensas: ’¿Por qué discutís? La vida puede ser más fácil’. Es como cuando veo a los políticos discutir en TV.

--¿Le importa la política?

--No. Los políticos no ponen el enchufe correctamente. Se les llena la boca diciendo que harán autopistas, que todo el mundo comerá. Los verdaderos líderes son los artistas, los cantantes, los poetas, los filósofos. El rey David, por ejemplo, era cantante.

--¿El siglo que viene habrá más tolerancia?


--La gente que hace una mala vida no será tolerante. El verdadero futuro llegará cuando no tengamos que cerrar con llave la puerta de casa. O cuando seamos capaces de apagar la televisión. O disparar al televisor, como hacía Elvis.

The Artist observa con su mirada de cervatillo de ojos grandes ante cada pregunta. Se emociona cuando se habla de niños. En octubre de 1996 murió su hijo recién nacido, víctima de una extraña enfermedad. Ahora, Prince quiere montar un centro de acogida de huérfanos en España.

--¿Cómo está ese proyecto?


--Ha habido algún problema administrativo. Pero Mayte fue hace pocos visitar a los niños y comprobó que lo pasan de maravilla. Armaron un buen lío: perdieron un pájaro, jugaban como locos en la piscina ... Son felices estando libres. Yo creo que a los niños hay que enseñarles la verdad. Sobre todo, es necesario explicarles que se tienen que llevar bien con todo el mundo en sociedad, enseñarles a interactuar socialmente. Estoy convencido de que si escuchas a los niños, tarde o temprano te dirán lo que quieren hacer en la vida. Hay muchas personas que han sido forzadas a elegir y ahora se están dedicando a un traba jo para el que no son idóneos.

Ya han abierto la puerta del camerino su responsable de prensa y un guardaespaldas con un auricular en la oreja.

Él se queda sentado y comenta: “Es curioso, últimamente todas mis entrevistas tratan sobre el amor y la libertad y no tanto sobre la música . Me gusta”.