Ilustración ©2023. Mª Carmen Pichardo Fumadó
Maddalena Lombardini (9/12/1745 - 18/5/1818) nació en Venecia, hija de familia noble, pero caída en la pobreza. Comenzó sus estudios a los siete años de edad en un orfanato de su ciudad natal, donde se enseñaba música.
Sus cualidades y destrezas le otorgaron la posibilidad de tener una vida de mayor comodidad que la que, en un principio, estaba escrita para ella como hija de la pobreza.
Pero la vida de esta mujer se erige por encima de muchas otras por la capacidad de superar el anonimato al cual estaban destinadas estas hijas de Dios, para hacer llegar su nombre y sus composiciones hasta nuestros días. El nombre de Maddalena Laura Lombardini se erige como el de una importante figura que desarrolló su labor musical tanto dentro como fuera de los escenarios europeos.
Debido al talento musical que demostró desde pequeña fue aceptada para formar parte como figlia del coro del Ospedale dei Mendicanti en Venecia, de forma que con 7 años entró dentro de los muros de esta institución religiosa italiana recibiendo enseñanzas y lecciones musicales. Durante su estancia en el hospicio, Maddalena se reveló no solo como destacada violinista, sino que también sobresalió en el dominio del clavicémbalo, el canto o la composición.
Maddalena fue ocasionalmente autorizada a recibir clases del virtuoso violinista y compositor Giuseppe Tartini (1692–1770) quien apoyó el inicio de su carrera.
A la edad de 21 años, Lombardini recibió su licencia como maestro en el orfanato, lo que le permitió continuar su carrera musical fuera de Venecia. En 1767 contrajo matrimonio con el entonces reconocido violinista Ludovico Sirmen. Ese mismo año iniciaron juntos una gira de conciertos. Aunque no se conoce mucho de su relación, se cree que Ludovico apoyó la carrera de su esposa como violinista y compositora, resaltando su virtuosismo y la singularidad de su formación en un orfanato.
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Pocos meses después del casamiento de Maddalena podemos leer las primeras noticias de la actividad musical desarrollada por la violinista. Maddalena realizó una gira de conciertos que la llevó a adquirir gran fama tanto dentro como fuera de su país. Así pues, las actuaciones de esta violinista se pudieron escuchar tanto en la Península Itálica como fuera de ella.
Una de las primeras críticas que recibió como concertista provino de Quirino Gasparini, quien escribió:
“Se ganó los corazones de todos los habitantes de Turín con su interpretación... le escribí al viejo Tartini el pasado sábado contándole las buenas noticias. Esto lo hará más feliz, ya que su alumna toca el violín con tal perfección que resulta obvia su herencia”.
Maddalena Sirmen fue todavía más exitosa como compositora. La noticia de un estreno el domingo 15 de agosto de 1768 en París: «El Mercurio de Francia habló en términos elogiosos sobre la ejecución por parte de Madame Sirmen de un doble concierto para violín de su propia autoría».
En 1771, Maddalena estrenó su Concierto para violín en Londres, con excelentes críticas y un encendido apoyo. Sus composiciones muestran al violín en su brillante virtuosismo, en medio de la dinámica aún restringida del clasicismo temprano.
https://www.youtube.com/watch?v=JpQIKT6sEig
Pero parece ser que Maddalena, además de como violinista y compositora, también triunfó como cantante. Esta actividad la llevó a actuar en la ópera dentro de compañías italianas, de manera que se tiene constancia de sus conciertos tanto dentro como fuera de Europa.
Los logros alcanzados por esta mujer fueron tales que se hace posible escuchar su nombre como primera voz del Teatro Imperial de San Petersburgo en la primavera de 1783, en donde además de cantar también se conocen sus apariciones interpretando el violín.
Sirmen visitó Londres por última vez en 1772, con una interpretación vocal que no resultó exitosa. Aunque su carrera se marchitó en sus últimos años, se la recuerda como compositora y brillante intérprete de la música clásica del siglo XVIII.
Su obra compositiva:
Se conoce que, en muchas actuaciones, Maddalena Lombardini tocaba al violín sus propios conciertos, los cuales mostraron entre sus páginas el alto dominio de la composición que esta mujer había adquirido, ganándose así el respeto de sus contemporáneos. Leopold Mozart (1719-1787), padre del compositor Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), hablaba de sus obras para violín como partituras de gran belleza compositiva y de acierto en el trato de la instrumentación, siendo estas publicadas en Europa.
Un total de treinta y cinco composiciones son las encontradas hasta el momento, algunas de las cuales fueron editadas estando Maddalena todavía viva, entre las que se pueden encontrar dúos, tríos y cuartetos para cuerdas, además de seis conciertos compuestos para violín y orquesta.
https://elmiradornocturno.blogspot.com/2022/12/maddalena-lombardini-sirmen.html
Parece ser que sus seis conciertos opus 3 se escribieron mientras Maddalena era alumna del gran maestro Giuseppe Tartini (1692-1770), es decir, en la década de 1760. Tanto en estos conciertos como en toda su obra camerística, Maddalena Lombardini demuestra su talento para la creación musical e igualmente deja ver un estilo compositivo de gran calidad. Cabe decir que en todas sus partituras la parte del violín se presenta de forma bastante virtuosa con rasgos propios del nuevo estilo compositivo del periodo clásico que comenzaba a inundar el mundo musical.
Obras:
“Seis tríos para dos violines con violonchelo obligado”
“Seis cuartetos para dos violines, contralto y bajo”
“Seis duetos para violín, dedicados al Duque de Gloucester”
“Seis conciertos para violìn, oboe, dos cornos y cuerdas”
“Seis sonatas para dos violines”
“Seis conciertos adaptados para el clavicordio por Giordani”
Enlace a partituras:
https://imslp.org/wiki/Category:Sirmen,_Maddalena_Laura
Fuente:
Sergio Canto García (alumno de 6º de Profesional del curso 2024-25) ha realizado su análisis.
Gracias a la colaboración de su profesor D. Manuel Barcia en la asignatura de Análisis Musical.
Piroska Vitárius, violin
Savaria Baroque Orchestra conducted by Pál Németh