Por: Jesús Sánchez Rojas y Camila Velasco Gómez
El tiempo ha dejado huella y no necesariamente de la mejor manera en la conservación del Archivo Fotográfico Salinas: lluvias, terremotos y otros desastres desatados en Sullana han ido destruyendo muestrarios, negativos, fotos de la ciudad, matrimonios, fiestas, promociones, postales, vistas, etc. Sin embargo, dentro del legado “Salinas", se conservan 13 negativos panorámicos que evidencian la excelencia de la mirada de Manuel en cada una de estas imágenes. Se trata de una cobertura en el reservorio San Lorenzo en 1959 justo en la finalización de la 2da etapa de construcción. Su habilidad para capturar la atmósfera de este lugar consolida su visión documental, mostrando la sensibilidad propia de un fotógrafo interesado en preservar un acontecer histórico para la región, y especialmente, de una obra de irrigación de alto impacto en el desarrollo.
En la provincia de Sullana, ubicada en el norte del Perú, desde 1940 hasta los 2000 se desarrolló una cultura fotográfica basada en una producción y demanda de imágenes de familias, costumbres, tradiciones, festividades, paisajes y las transformaciones sociales que vivió esta provincia durante la segunda mitad del siglo XX. A lo largo de este periodo se desarrollaron diferentes fotógrafos que destacaron por sus miradas en los detalles cotidianos, ofreciendo una visión íntima de la vida en la ciudad, convirtiendo cada imagen en un relato visual cargado de significado. Entre estos fotógrafos están: Juan Dios Miranda, “Los Meisos” Miranda (Jorge y Carlos), Yiyo Miranda y los fotógrafos Salinas.
Los Salinas, según los recuerdos de la gente de época y por la cantidad de imágenes de colegios de distintas promociones, bodas y eventos, fueron los que más destacaron profesionalmente, cumpliendo con los estándares de calidad propias de una empresa familiar de fotografía. Dentro de la organización, crearon una serie de catálogos fotografías de matrimonios, sociedad, desastres, vistas y más. Pudieron mostrar las imágenes como lo que realmente era, una forma de arte capaz de inmortalizar emociones de manera sensible y estética.
Los Salinas fueron un clan familiar de fotógrafos activos indistintamente durante 1920 hasta los 2000. Guillermo Salinas fue quien empezó el legado familiar, él comenzó a desarrollarse en Lima - Cañete. En 1930 Guillermo Salinas llegó a Sullana contratado para fotografiar al ejército. Guillermo y su esposa retornan a Lima, pero su hijo Manuel Salinas Lara decidió asentarse en Sullana. En la década de los 40 con su esposa adquieren un estudio en la Calle Gálvez #481. Manuel logró heredar la fotografía a sus hijos Ruth, Ulises y Ciro Salinas, quienes fueron los más involucrados en el negocio, junto a su madre, Lorenza Arellano. Ellos continuaron con el legado Salinas cuando Manuel falleció.