Por: Blanca Seminario Saavedra y Salma Meres Deza
Cuando la empresa EPS GRAU S.A realiza mantenimientos de los pozos de agua potable de la ciudad de Piura, se corta el abastecimiento del líquido elemento, muchas veces, sin previo aviso y este deja de llegar a los hogares. Estos cortes terminan siendo muy prolongados en el tiempo, probablemente porque estas operaciones son de difícil solución. Las consecuencias de la desinformación acerca de estas interrupciones de agua potable impactan en las necesidades elementales de cientos de familias en diferentes zonas de la ciudad. Pasamos días enteros sin gotas de agua cayendo de los grifos.
El agua es algo indispensable para vivir con dignidad y al presentarse esta situación que no agrada en absoluto a los ciudadanos, se pone en evidencia, por un lado, la incapacidad de la empresa para cumplir con el servicio y, por otro, una seria y múltiple afectación que sufren las familias en el seno de sus hogares. Además de las limitaciones del aseo personal y de la limpieza de la casa, la economía se ve duramente afectada porque las familias se ven obligadas a comprar agua en cisternas y de bidones. En la mayoría de los casos, se practica la reutilización del recurso para varias tareas de limpieza.
En un mundo global donde el agua potable se consolida como un bien superior para la supervivencia, el servicio público en Piura es una vergüenza y a decir verdad, deja mucho que desear. Nunca olvidemos que el agua debería ser siempre un derecho, no un privilegio.