Por: María Fernanda Guerrero Tinedo y María Fernanda Gutiérrez Castillo
La población del distrito de la Brea Negritos – Talara destacado por sus hermosos atardeceres y playas, en la actualidad atraviesa una crisis ambiental que es causada por las fallas de las lagunas de oxidación aledañas generando contaminación.
Las lagunas de oxidación son utilizadas para el tratamiento de aguas residuales, las cuales contienen sustancias químicas y una amplia variedad de microorganismos patógenos entre los que se encuentran bacterias, protozoos y virus. Estos patógenos, nocivos para la vida humana, son eliminados a través de procesos biológicos en las lagunas.
Estas lagunas fueron creadas en 1998 por el ex alcalde José Távara Atoche para una población de 7734 habitantes según INEI (Instituto Nacional de Estadística e Informática). Actualmente, por el incremento de la población a 18000 habitantes la primera poza ha colapsado haciendo que tanto líquidos como sólidos pasen a la segunda poza contaminándola. El desborde de aguas servidas de las dos pozas ha originado que recorran gran parte de la ciudad de Negritos culminando en el mar y causando impacto ambiental negativo a la salud de los habitantes, al mar y a los pescadores artesanales.
Esta situación genera la aparición de múltiples enfermedades, olores nauseabundos, y una experiencia desagradable porque al ingresar a la ciudad hay que pasar por este “río” de aguas podridas. Los miembros de la Asociación en Defensa de los Intereses del Distrito de la Brea de Negritos, “piden ayuda y una reunión con las autoridades”. Sin lugar a dudas, las lagunas de oxidación necesitan urgentemente nuevo estudio de ingeniería para redimensionar sus capacidades.
Laguna de oxidación
Camino de aguas residuales
Puente arriba de aguas residuales
Puente arriba de aguas residuales
Puente arriba de aguas residuales
Descenso de puente arriba de aguas residuales
Camino de aguas residuales
Desemboque de aguas residuales