Por Luciana Castañeda y Diego Campos
Juguetes, botellas, colchones, latas, balones de gas, tinas, zapatillas, chapas, alambres, llantas. Todo esto y más objetos están reunidos en una chatarrería, un lugar donde se reciclan objetos basura, objetos que son huellas de una sociedad que ha consumido sus contenidos.
¿Es posible que de estos restos, que pronto desaparecerán o se convertirán en otras cosas, puedan surgir entes dignos de asombro y admiración por su carga visual?
Pues sí. Ya no son juguetes, botellas, colchones, latas, balones de gas, tinas, zapatillas, chapas, alambres, llantas. Cámara fotográfica. Mirada. Búsqueda. Todo pasa. Todo muta, todo cambia, la forma, el color y la textura nacen en la imagen como entes propios, abstractos. Algo ahí acontece en la imaginación.