Casi todo lo que aprendiste sobre Júpiter en el colegio está mal, no es una bola de gas, no es un planeta como los demás y por desde debajo de esas nubes que llevas viendo hay algo que la física apenas sabe explicar. Júpiter es un planeta líquido, más concretamente un planeta de metal líquido y eso eso en un principio porque cuanto más nos hemos acercado a él menos lo hemos entendido, Para entender por qué Júpiter es tan raro primero hay que entender lo grande que es y eso no es tarea fácil Júpiter pesa más que todos los demás planetas del Sistema Solar juntos. dentro caben mil tierras si nuestro planeta fuese una uva Júpiter seria una pelota de baloncesto. lleva ahí en el cielo desde antes que existiera la vida en la Tierra y durante casi toda la historia humana solo lo hemos podido ver como un punto
brillante un punto que se movía distinto al resto de estrellas Galileo Galilei lo apuntó con un telescopio por primera vez en 1610 lo que vio fueron cuatro pequeños puntos orbitándolo cuatro lunas y aquello fue suficiente para demoler una idea que llevaba 2000 años intacta que todo el universo giraba alrededor de la Tierra cuatro siglos después seguimos mirándolo y seguimos sin entender que estamos mirando la primera fotografía de cerca de Júpiter la tomó la sonda Pioner 11 en 1974 la bella le duró nos envió los primeras imágenes movimiento tormenta sellando bandas de colores esa enorme mancha roja en el sur del planeta eran imágenes preciosas pero no respondían a nada solo habían más preguntas de qué está hecho cómo se hizo tan grande que hay debajo de las nubes para responder a eso necesitábamos algo distinto necesitábamos que algo abriera a Júpiter por dentro y contra toda probabilidad eso fue justo lo que pasó
en julio de 1994 un cometa llamado Shoemaker Levy 9 se estrelló contra Júpiter no fue un impacto cualquiera los modelos calculan que una colisión así ocurre como mucho, una vez cada seis mil años y dio la casualidad de que ocurrió justo cuando teníamos los medios para verla. El cometa se había acercado demasiado a Júpiter en su órbita anterior, la gravedad del planeta lo había partido en 21 trozos antes de que pudiéramos siquiera fotografiarlo entero, esos 21 trozos se acercaban ahora a más de dos puntos de milímetros por hora el más grande media 2 km de ancho pero había un problema los impactos iban a ocurrir en la cara oculta de Júpiter fuera de la vista de la Tierra, lo íbamos a perder, excepto por una cosa en ese mismo momento una segunda sonda llamada Galileo lanzada cinco años antes se acercaba a Júpiter y desde su trayectoria, sí tenía visión directa de la zona del impacto, la sonda adecuada en el sitio adecuado, en el único momento posible en 6000 años y Galileo voló a través de eso
por primera vez en la historia estábamos viendo lo que había debajo de las nubes lo que encontramos fue agua, mucha agua más de la que nadie esperaba y eso lo cambió todo, lo que sabemos hoy de Júpiter viene casi todo de una sonda llamada Juno que llegó el planeta en 2016 con un único objetivo averiguar qué hay dentro. Y lo que hay dentro no se parece a nada que conozcamos, empecemos por arriba la capa de nubes que ves en todas las fotografías tiene solo unos 50 kilómetros de profundidad, 50 kilómetros, en un planeta de 140.000 kilómetros de diámetro es la cáscara más fina imaginable, la temperatura y arriba está por debajo de los 100 grados bajo cero, hay cristales de hielo, hay amoniaco actuando congel ante natural y hay tormentas eléctricas tan grandes que harían parecer pequeño cualquier huracán terrestre. La gran mancha roja es el punto que llevas viendo desde niño, no es una mancha es una tormenta, una tormenta que lleva girando a más de 350 años sin parar