13.- HERMANO ADRIEN MARIE
Charles Alphonse Astruc
* 4 VI 1860 + 24 VI 1914
Charles Alphonse Astruc nació el 4 de junio de 1860 en Marvejols, en la diócesis de Mende, Francia. Sus padres: Jean Astruc y Victoria Thomé cuidaron bien de sus hijos, de los cuales 5 se consagraron a Dios: dos religiosas y tres como Hermanos de las Escuelas Cristianas.
Los consejos de su hermana mayor, que era Ursulina, orientaron sus deseos hacia una
vida de perfección. Frecuentó la escuela de los Hermanos del Sagrado Corazón.
Un día, al estar jugueteando se tragó un alfiler; el doctor le aconsejó que tomara un descanso en los baños de Mazel.
El Hermano Director de la escuela de la Canourgue también estaba ahí y, al relacionarse con el joven Carlos lo invitó para que entrara al Noviciado Menor de Paris, donde lo recibió el Hermano Pedro Celestino, distinguiéndose por su piedad e inteligencia.
El 24 de septiembre recibe el hábito, junto con otros 140 compañeros. Desde ese día fue el Hermano Adrien Marie.
Se distinguió por su fervor y su obediencia y estuvo bajo la dirección del Hermano Albán José. El 8 de septiembre de 1876 emite sus primeros votos y pasa como ayudante al Noviciado Menor, bajo la dirección de su antiguo director, el Hermane Pedro Celestino.
Prosigue su labor académica en el Noviciado Menor de Vals, en el Internado del Puy y en el Escolasticado de Paris.
En 1896 hace su Segundo Noviciado para luego encargarse de la clase superior en el Internado de Beauvais. Pasa como subdirector de la Comunidad de San Ambrosio de Paris y luego se le confía la subdirección en la comunidad de San Nicolás de Buzenval. Previniendo las amenazas contra los Institutos religiosos, se dedica a aprender el español y el inglés. En 1904 se consagra a la enseñanza en el Internado de Francs-Burgeois y se ofrece a los Superiores para ir a trabajar fuera de Francia.
Al ser nombrado el Hermano Jebert, Visitador de la Nueva Provincia de México y futuro director del colegio, el 4 de noviembre se embarca en el trasatlántico "Savoie" en el Havre; junto con los Hermanos Amadée François y Antoine Claude. Hacen escala en Nueva York y llegan a Veracruz el 1, de diciembre de 1905, donde lo reciben dos exalumnos del Colegio Saint Bernard de Bayonne, para dirigirse después en ferrocarril a la Ciudad de México. El 3 de diciembre van a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe y ponen bajo su protección a la Nueva Provincia. La tarde del lunes 4 llegan a Puebla y se unen al Hermano Pedro Celestino para la apertura del Colegio de San Pedro y San Pablo.
En 1908 va unas semanas a Morelia al Instituto Científico del Sagrado Corazón y regresa a la Ciudad de México, por breve tiempo, ya que fue nombrado Director del Instituto Científico San José, de la ciudad de Zacatecas, fundado a instancias del Sr. Obispo Fray José Guadalupe de Jesús Alba y Franco e instalado en la Hacienda de San Juan.
El 5 de abril se efectuó la solemne apertura y al día siguiente se iniciaron las clases: 1ero. y 2do. con el Hermano Benilde Justin, 3ero. con el Hermano Adelber Marie, 42 el Hermano Neón Marie, 5to. Hermano Achile Elle, 6yo el Hermano Agathange Henri y 1ero. de Comercio el Hermano Angel Lucien. La abnegación de todos los Hermanos y la ayuda del Señor Obispo hicieron que pronto aumentara la clientela escolar y se hicieran cargo de un internado. Para este fin se comenzó la construcción de un edificio de tres pisos, con capacidad para 400 alumnos; los planos los realizó el Hermano Agathange Henri y el arquitecto zacatecano, Dámaso Muletón, realizó la construcción y, ya para enero de 1910 se inaugura solemnemente y, para final del año escolar alcanza una población escolar de 100 externos y 80 internos.
Fruto de su organización y animación fueron los resultados de los exámenes oficiales, las veladas literario musicales, que atraían a mucha concurrencia al Salón de Actos, los alegres paseos de minutos y la fiesta del Fin del Curso, con la solemne distribución de premios, unas veces presidida por el Señor Obispo y el Gobernador del Estado, Francisco de Paula Zárate.
Todas las actividades fueron secundadas por el activo y entusiasta Hermano Adolphe François, inspector de las clases y profesor de Comercio.
Como Director da ejemplo de piedad: se levanta puntualmente y va a hacer su Viacrucis, visita frecuentemente al Santísimo Sacramento y da realce a las fiestas litúrgicas al practicar sus conocimientos musicales, principalmente en las ceremonias de Primera Comunión. Facilitó a los alumnos la frecuencia de los Sacramentos, proporcionándoles la dirección de buenos confesores. Además, fue de ser fiel observante de los diversos ejercicios comunitarios.
Se complacía en convivir con sus Hermanos, presidia la recreación y los días de paseo, haciendo agradable su compañía, animando a los tristes y llenándolos de paz.
El joven Hermano Adrien Marie se enfermó de tifo y le brindo sus solícitos cuidados y, aunque el médico recomendó visitarlo rara vez, le dijo: "Yo soy un padre y mi deber es consolarlo, para cumplirlo lo visitaré, aunque fuera con el peligro de mi vida".
Pese a los cuidados y atenciones falleció el día 19 de junio de 1910.
El Señor Obispo, quien estaba enfermo, envió a su sobrino, el Padre Francisco M. Alba a las honras fúnebres en el Templo de San Juan de Dios. El Sr. Obispo lo seguirá, al fallecer el 11 de julio de 1910, siendo velado por una Guardia de Honor de los alumnos mayores y a su entierro asistió la Comunidad de Hermanos y los internos, uniformados.
Dio importancia a la formación catequística. Para formar a sus Hermanos consiguió libros e impulsó la obra del Manual del Catequista, compuesta por el Hermano Bernard Louis. Este autor le dedicó al Hermano Director el primer ejemplar. Reemplaza con gusto a algún Hermano en la clase de catecismo, dándola con entusiasmo y unción, además de dar Apologética contemporánea a los alumnos mayores.
En cierta ocasión, el Sr. Obispo envió a su Vicario para hacer los exámenes de Catecismo. El éxito fue tal que, al día siguiente, el Sr. Obispo llamó al Hermano Director y le dijo: "Hermano Director, sus jóvenes son mejores teólogos que nuestros seminaristas".
Puso empeño en fomentar las vocaciones consagradas, enviando seis alumnos al Seminario Diocesano e igual número al Noviciado Menor de San Borja. A finales de mayo de 1914 hizo su último viaje a la Ciudad de México, llevando a dos aspirantes: Antonio María Lozano y Manuel Pacheco.
El 30 de mayo de 1914, Venustiano Carranza ordena a Pánfilo Natera que ataque Zacatecas, defendida por Medina Barrón.
Ante los asedios de la ciudad y, después de la defensa heroica y del retiro de las fuerzas revolucionarias, el 18 de junio, el Hermano Director supo que había sido ordenado el repliegue de la guarnición a la Ciudad de México, lo cual lo comunicó al Hermano Niceas Bertin, quien le respondió por telegrama: enviar a todos los Hermanos a San Borja. Se prepararon para el viaje, pero las vías férreas estaban cortadas y había llegado el nuevo ejército revolucionarios al mando de Francisco Villa y de la poderosa artillería dirigida por el General Felipe Ángeles, que cercaron la ciudad. Estos dos generales desobedecieron las órdenes de Venustiano Carranza de enviarle refuerzos a Pánfilo Natera, pero van con toda la División del Norte, pues querían demostrar la fuerza que tenían.
Durante tres días las fuerzas federales lucharon con energía y desesperación contra las fuerzas de Pánfilo Natera, pero finalmente sucumbieron ante el gran número de soldados de Natera.
El día 23 los revolucionarios entran a Zacatecas, donde instalan un régimen de terror. Los soldados federales supervivientes son masacrados, lo mismo numerosas personas sospechosas de abrigar sentimientos hostiles a la Revolución y son fusiladas sin juicio alguno.
Al día siguiente, la casa de los Hermanos fue inspeccionada. A los Hermanos se les acusa de haber dado asilo a los soldados federales y tener escondidas armas, de ayudar al Gobierno' de enseñar la Religión en vez de las leyes de Reforma, decir Misa y mezclarse en política. Hacia las dos de la tarde, un oficial se presenta y cita al Hermano Director, con la orden de reunir a todo el personal de la casa. Después, sin esperar que los Hermanos bajen en ropas civiles, se lleva al Hermano Director y al Hermano Adolphe François para presentarlos al General Tomás Urbina. Desde ese momento ya no se les vio más.
Lo que pasó la noche del 24 al 25 de junio de 1914, solamente se puede conjeturar.
El nombre de Instituto Científico de San José, que años más tarde todavía se podía leer bajo la pared encalada, hada pensar que apoyaban al gobierno, ya que el grupo de Científicos formaban parte del Gobierno. Además, la sed de oro y el odio a la religión eran los móviles de los vencedores.
Lo que es cierto es que esa noche, en compañía del Padre Capellán, Pascual Vega Alvarado, debieron hacer la ascensión al cerro de la Bufa. Sin hacerse ilusiones de lo que les esperaba, subieron su calvario, animados de los más generosos sentimientos de sumisión a la voluntad de Dios. El Hermano Adrien Marie tenía 55 años, 38 de religión y 26 de profesión perpetua.