Santa Matilde, Reina
14 de Marzo
Santa Matilde, Reina
14 de Marzo
Es importante aprender y recordar la Vida del Santo
para cumplir el Querer Divino
De los escritos de la S. D. Luisa Piccarreta
Cómo dar la gloria accidental a los Santos.
Qué ocurre cuando recordamos al Santo, cuando le damos la gloria accidental; y cuando recordamos, damos Honor, Gloria a Nuestro Creador, Redentor y Santificador.
Oración-Ofrecimiento por el Santo
El Regalo más bello para el Santo en su día.
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Libro de Cielo
A continuación ofrecemos enseñanzas dadas por Jesús a la Sierva de Dios Luisa Piccarreta, reconociendo en cada una de estas Palabras Divinas la Santa humanidad de Matilde, por quien damos Gloria a Dios y esperamos su Custodia y gran intercesión.
“Mi Voluntad no es germen como las virtudes, sino vida”
Matilde nació en Sajonia en una familia profundamente religiosa que la envió a estudiar al monasterio de Herford, Westfalia, donde su abuela era abadesa. Regresó muy bien educada y llena de devoción para poner en práctica las verdades de la fe: además de cultivar las virtudes cristianas, había aprendido a leer y a escribir e incluso se interesó por la política, algo inusitado para las mujeres, aunque nobles, en aquellos tiempos. Se casó con Enrique, Duque de Sajonia que unos años después se convertiría en el Rey de Alemania.
Libro de Cielo
De los escritos de la S. D. Luisa PiccarretaVol. 24-10 (2) Abril 29, 1928
“Ama esta Vida y dale alimento continuo”
(2) “Hija mía, cuando el alma practica una virtud, el primer acto que hace forma el germen, y conforme hace el segundo, el tercero y así todos los demás, cultiva el germen, lo riega, lo hace que se transforme en planta y en sus frutos; si se practica una sola vez, o sólo algunas veces, la semilla no es regada, ni cultivada, muere y el alma queda sin planta y sin fruto, porque jamás un acto solo forma una virtud, sino la forman los actos repetidos. Sucede como con la tierra, que no basta arrojar la semilla en su seno, sino que conviene cultivarla, regarla frecuentemente si se quiere la planta y los frutos de aquella semilla, de otra manera la tierra se hace dura sobre la semilla y la sepulta sin darle vida. Ahora, quien quiera la virtud de la paciencia, de la obediencia o alguna otra, debe arrojar la primera semilla, y después con otros actos regarla y cultivarla, y así formará tantas bellas y diversas plantas en su alma; en cambio mi Voluntad no es germen como las virtudes, sino vida, y a medida que el alma comienza a resignarse, a mirarla en todo y a vivir en Ella, así viene formada en ella la pequeña Vida Divina, y conforme se va adentrando en la práctica del vivir en mi Querer, así crece y se va engrandeciendo esta Vida Divina, hasta llenar al alma de toda esta Vida, de modo que no queda de ella más que el solo velo que la cubre y la esconde dentro de sí. Y así como con las virtudes, así con mi Voluntad, si la criatura no da el alimento continuo de sus actos en Ella a la pequeña Vida Divina, ésta no crece y no la llena toda entera. Sucede como a un niño recién nacido, que si no se alimenta muere al nacer; porque mi Voluntad siendo Vida, tiene más necesidad que las virtudes, que son imágenes de las plantas, del continuo alimento para crecer y formarse Vida entera, por cuanto es capaz una criatura. He aquí la necesidad de que tú vivas siempre en Ella, para tomar su alimento exquisito de mi mismo Querer para alimentar su Vida Divina en ti. Ve entonces qué gran diferencia hay entre las virtudes y mi Voluntad, las primeras son plantas, flores y frutos que embellecen la tierra y deleitan a las criaturas, en cambio mi Fiat es cielo, sol, aire, calor, latido, cosas todas que forma vida y Vida Divina en la criatura. Por eso ama esta Vida y dale alimento continuo, a fin de que te llene toda y nada quede de ti”.
Fiat Divina Voluntad
“Después que el alma ha hecho salir todo de sí, entonces Yo entro en ella”
Cripta de Quedlinburg
La vida de los soberanos alemanes fluye tranquilamente: Enrique está a menudo ausente, Matilde vive una verdadera vida monástica en el palacio, se ocupa de muchas obras de caridad hacia los pobres y de asistencia a los enfermos. Pero no puede dedicar tanto tiempo como le gustaría a estas obras de misericordia, por lo que por la noche frecuentemente se mantiene despierta en la oración. En 936, despues de la muerte de su marido, se despojó de todas sus posesiones y privilegios. Inmediatamente, inició la dura lucha por la sucesión al trono entre dos de sus tres hijos, en particular: Otón, que siendo al hijo mayor, había sido designado como heredero al trono por su padre, y Enrique que, con el apoyo de su madre incrementó sus pretensiones contra su hermano. Por eso, Enrique será apodado "el buscapleitos".
Al final Otón se convirtió en rey de Alemania con el nombre de Otón I y en 962, cuando fue a Roma a recibir la corona imperial, fue Matilde quien gobernó el reino desde su refugio en el monasterio de Nordhausen, uno de los muchos que ella había ayudado a construir y apoyar como Pöhdle, Quedlinburg, Grona, Enger y Duderstadt, así como numerosos hospitales. La elección del monasterio le fue impuesta por los dos contendientes, que por primera vez se pusieron de acuerdo solo para evitar que su madre consumiera la fortuna familiar en constantes y sustanciosas limosnas.
Libro de Cielo
De los escritos de la S. D. Luisa PiccarretaVol 2-89 (1-3) Octubre 29, 1899
“El desapego total de toda cosa”
(1) Continúa viniendo mi adorable Jesús, pero esta mañana, en cuanto ha venido me ha tomado entre sus brazos y me ha transportado fuera de mí misma; y yo, encontrándome en aquellos brazos comprendía muchas cosas y especialmente que para poder estar libremente en los brazos de Nuestro Señor y también para entrar buenamente en su corazón y salir de él como al alma más le plazca, y para no ser de peso y fastidio al bendito Jesús, es absolutamente necesario despojarse de todo. Por tanto, con todo el corazón le he dicho: “Mi amado y único Bien, lo que te pido para mí es que me despojes de todo, porque bien veo que para ser revestida por Ti y vivir en Ti, y que Tú vivas en mí, es necesario que no tenga ni siquiera la sombra de lo que no te pertenece”. Y Él todo benignidad, me ha dicho:
(2) “Hija mía, la cosa principal para que Yo entre en un alma y forme mi habitación en ella, es el desapego total de toda cosa. Sin esto no sólo no puedo morar en ella, sino que ni siquiera alguna virtud puede tomar habitación en el alma. Después que el alma ha hecho salir todo de sí, entonces Yo entro en ella y unido con la voluntad del alma fabricamos una casa, los cimientos de esta casa se basan en la humildad, y cuanto más profundos sean, tanto más altos y fuertes resultan los muros; estos muros serán fabricados con piedras de mortificación, cubiertos de oro purísimo de caridad. Después de que se han construido los muros, Yo, como excelentísimo pintor, no con cal y agua, sino con los méritos de mi Pasión, simbolizados por la cal, y con los colores de mi sangre, simbolizados por el agua, los recubro y en ellos formo las más excelentísimas pinturas, y esto sirve para protegerla bien de las lluvias, de las nevadas y de cualquier golpe. Inmediatamente después vienen las puertas, y para hacer que éstas sean sólidas como madera, no sujetas a la polilla, es necesario el silencio, que forma la muerte de los sentidos exteriores. Para custodiar esta casa es necesario un guardián que vigile por todas partes, por dentro y por fuera, y éste es el santo temor de Dios, que la guarda de cualquier inconveniente, viento, o cualquier otra cosa que pueda amenazarla. Este temor será la salvaguardia de esta casa, que hará obrar al alma no por temor de la pena, sino por temor de ofender al propietario de esta casa. Este santo temor debe hacer que todo se haga para agradar a Dios, sin ninguna otra intención. Enseguida se debe adornar esta casa y llenarla de tesoros, estos tesoros no deben ser otra cosa que deseos santos, lágrimas; estos eran los tesoros del Antiguo Testamento y en ellos encontraron su salvación, en el cumplimiento de sus votos su consolación, la fuerza en los sufrimientos; en suma, toda su fortuna la basaban en el deseo del futuro Redentor y en este deseo obraban como atletas. El alma sin deseo obra casi como muerta; aun las mismas virtudes, todo es tedio, fastidio, animadversión, ninguna cosa le agrada, camina casi arrastrándose por el camino del bien. Todo lo contrario el alma que desea, ninguna cosa le causa peso, todo es alegría, vuela, en las mismas penas encuentra sus gustos, y esto porque había un anticipado deseo, y las cosas que primero se desean, después vienen a amarse, y amándose, se encuentran los placeres más agradables. Por eso este deseo debe acompañar al alma desde antes de que se fabrique esta casa.
(3) Los adornos de esta casa serán las piedras más preciosas, las perlas, las gemas más costosas de esta mi vida, basada siempre en el sufrir y el puro sufrir; y como Aquel que la habita es el dador de todo bien, pone en ella el ajuar de todas las virtudes, la perfuma con los más suaves olores, siembra las flores más encantadoras y perfumadas, hace sonar una música celestial de las más agradables, hace respirar un aire de Paraíso”.
Fiat Divina Voluntad
“Me tendrás estrechado en ti y defendido de las ofensas que me mandan las criaturas”
Matilde vivió sus últimos años reclusa casi como si hubiera sido una monja de clausura, siempre generosa y caritativa con todos y completamente ajena a la mundanidad y las prerrogativas de su rango. Cuando murió, en el monasterio de Quedlinburg donde poco antes se había mudado, muchos ya la llamaban "la reina santa". Aún hoy Matilde de Alemania, que está sepultada junto a su marido en Quedlinburg, es particularmente venerada en las diócesis alemanas de Paderborn, Fulda y Munich. Los fieles que desean ardientemente emprender un serio camino de renovación interior que los conduzca hacia la santidad, oran y piden estas gracias a Dios por medio de su intercesión y se dedican con todas sus fuerzas a practicar las virtudes cristianas que condujeron a Matilde a la santidad.
Libro de Cielo
De los escritos de la S. D. Luisa PiccarretaVol. 11-93 (6) Mayo 18, 1915
“Yo, Rey del Cielo, tengo mis gabinetes, mis cortes sobre la tierra, y son las almas que viven de mi Querer donde Yo vivo en ellas”
(6) “Hija mía, ánimo, es cierto que grande será la tragedia, pero has de saber que tendré cuidado de las almas y de los lugares donde haya almas que vivan en mi Querer. Así como los reyes de la tierra tienen sus cortes, sus gabinetes donde están al seguro en medio de los peligros y de los enemigos más fieros, porque es tanta la fuerza que tienen, que los mismos enemigos mientras destruyen otros puntos, aquel punto no lo miran por temor de ser derrotados, así también Yo, Rey del Cielo, tengo mis gabinetes, mis cortes sobre la tierra, y son las almas que viven de mi Querer donde Yo vivo en ellas, y la corte del Cielo está concentrado en torno a ellas, y la fuerza de mi Voluntad las tienen al seguro, volviendo inofensivas las balas y rechazando hacia atrás a los enemigos más fieros. Hija mía, los mismos bienaventurados, ¿por qué están al seguro y son plenamente felices cuando ven que las criaturas sufren y la tierra está en llamas? Precisamente porque viven del todo en mi Voluntad. Entonces has de saber que Yo pongo en las mismas condiciones de los bienaventurados a las almas que en la tierra viven del todo de mi Querer, por eso vive en mi Querer y no temas de nada, más bien quiero que no solo vivas en mi Voluntad, sino que vivas también en medio de tus hermanos, entre Yo y ellos en estos tiempos de carnicería humana y me tendrás estrechado en ti y defendido de las ofensas que me mandan las criaturas, y haciéndote don de mi Humanidad y de cuanto sufrí, mientras me tendrás defendido, darás a tus hermanos mi sangre, mis llagas, las espinas, mis méritos, para su salvación”.
Fiat Divina Voluntad
🎶SALMO 121
1. ...Alzo mis ojos a los montes: ¿de dónde vendrá mi auxilio?
2. Mi auxilio me viene de Yahveh, que hizo el cielo y la tierra.
3. ¡No deje él titubear tu pie!, ¡no duerme tu guardián!
4. No, no duerme ni dormita el guardián de Israel.
5. Yahveh es tu guardián, tu sombra, Yahveh, a tu diestra.
6. De día el sol no te hará daño, ni la luna de noche.
7. Te guarda Yahveh de todo mal, él guarda tu alma;
8. Yahveh guarda tus salidas y entradas, desde ahora y por siempre.