Transfiguración de Jesús
Agosto 6
Referencias de los escritos de la Sierva de Dios Luisa Piccarreta en relación con el relato
Bíblico de la Transfiguración de Jesús
Referencias de los escritos de la Sierva de Dios Luisa Piccarreta en relación con el relato
Bíblico de la Transfiguración de Jesús
Transfiguración de Jesús
La fiesta de la Transfiguración tuvo su origen probablemente en la conmemoración anual de la dedicación de una basílica construida en el monte Tabor para honorar este evento milagroso de la vida de Jesús. Se celebraba ya a finales del s. V.
Según una antigua tradición, el episodio de la Transfiguración tuvo lugar 40 días antes de la crucifixión de Jesús; así, la fecha de la fiesta se fijó 40 días antes de la de la Exaltación de la Santa Cruz (el 14 de septiembre). Comenzó a celebrarse en occidente a partir del siglo IX, y fue incluida en el calendario romano por el Papa Calixto III en 1457, en agradecimiento por la victoria de las tropas cristianas contra los turcos, que amenazaban seriamente occidente, en la batalla de Belgrado del año precedente. En el centro de la fiesta está, por supuesto, el misterio de la Transfiguración, que se enlaza con la visión del Anciano sentado sobre el trono de fuego y la aparición del Hijo del Hombre.
Fuente: Vatican News
Transfiguración de Jesús
"El relato de la Transfiguración sigue al de la confesión de Pedro en Cesarea y al primer anuncio de la Pasión (cfr. Mt 16, 13 y ss). Nos muestra la razón última por la que siempre vale la pena tener el valor de confesar a Jesús, incluso en los momentos más arduos y difíciles: Jesús es el Señor. La transfiguración, como anticipación de la resurrección, se ofrece como un horizonte que pretende aligerar el miedo e infundir valor para afrontar el camino de la vida"
"Unos versículos antes (Mt 16,22) Pedro, al igual que los demás discípulos, se rebela contra la pasión y muerte que Jesús les había anunciado. No podían aceptar seguir a un Mesías cuya vida humana terminaría de esa manera. Es a la luz de este suceso que debe entenderse la experiencia de la transfiguración. Jesús había hablado de su muerte en cruz (cfr. Mt 16, 21 y ss), y de las condiciones para seguirle: "El que quiera venir en pos de mí, que tome su cruz..." (Mt 16,24). Ahora, Jesús trata de ayudar a sus discípulos a comprender que es cierto que sufrirá y morirá, pero que también es cierto que resucitará. En la transfiguración "vive" por adelantado la resurrección, precisamente para preparar a los apóstoles a afrontar el camino de su pasión y muerte"
Fuente: Vatican Newst
Libro de Cielo
Vol. 4-124 (1-2) Marzo 30, 1902
“Resplandecerá eternamente dando gozo indecible a todos los sentidos de los bienaventurados”
(1) “Esta mañana encontrándome fuera de mí misma, he visto por poco tiempo a mi adorable Jesús en el momento de su Resurrección, todo vestido de luz resplandeciente, tanto, que el sol quedaba oscurecido ante aquella luz. Yo he quedado encantada y he dicho: “Señor, si no soy digna de tocar tu Humanidad glorificada, hazme tocar al menos tus vestidos””
(2) “Y Él me ha dicho: “Amada mía, ¿Qué dices? Después de que resucité no tuve más necesidad de vestidos materiales, sino que mis vestiduras son de sol, de luz purísima que cubre mi Humanidad y que resplandecerá eternamente dando gozo indecible a todos los sentidos de los bienaventurados. Y esto fue concedido a mi Humanidad porque no hubo parte de Ella que no fuera cubierta de oprobios, de dolores y de llagas”.
Transfiguración de Jesús
""Los llevó aparte a un monte elevado ", leemos en el Evangelio. El profeta Isaías dice que “sucederá al fin de los tiempos que la montaña de la Casa del Señor será afianzada sobre la cumbre de las montañas y se elevará por encima de las colinas. Todas las naciones afluirán hacia ella” (Is 2,2)"
"La subida al monte de Jesús y los tres discípulos se hace eco de otras “subidas” y otras experiencias de manifestación de Dios: el monte Horeb/Sinaí (Ex 3,1; 24,12-18), la subida y bajada de Moisés (Ex 19-34), la experiencia de Elías ( 1Re 19,1-18). En la montaña, Jesús revela a sus discípulos que su vida es mucho más profunda que lo que "ven" y lo que "saben""
""Se transfiguró": el evangelista es muy conciso al relatar este hecho. Sabemos por Lucas que Jesús subió a orar (Lc 9, 28): la transfiguración es, pues, un acontecimiento de oración en el que Jesús muestra su ser Uno con el Padre (cfr. Jn 10,30). Y en este diálogo, durante el que "sus vestiduras se volvieron blancas como la luz ", Jesús se revela como la Luz del mundo (Jn 12,46)"
Fuente: Vatican News
Libro de Cielo
Vol. 9-48 (1-2) Octubre 1, 1910
“El amor a Jesús forma la transformación del alma en Él”
(1) “Habiendo recibido la comunión, me sentía toda transformada en Jesús bendito, y decía entre mí: “¿Cómo se hace para mantener esta transformación con Jesús?” Y en mi interior parecía que Jesús me decía”
(2) “Hija mía, si quieres estar siempre transformada en Mí, más bien, ser una sola cosa Conmigo, ámame siempre y mantendrás la transformación Conmigo, porque el amor es fuego, y cualquier leño que se arroja en el fuego, pequeño o grande, verde o seco, todos toman la forma de fuego y se convierten en el mismo fuego, y después que estos leños han quedado quemados, no se discierne más cuál era un leño y cuál el otro, ni el verde ni el seco, no se ve otra cosa que fuego, así el alma cuando no cesa jamás de amarme. El amor es fuego que transforma en Dios, el amor une, sus llamas invisten todas las obras humanas y les da la forma de las obras divinas”
Transfiguración de Jesús
""Se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús": Elías, padre de los profetas, Moisés, guardián de la ley. En ellos se recoge toda la historia del Antiguo Testamento. Moisés había recibido como regalo diversas manifestaciones de Dios, y fue precisamente a causa de esta intimidad de amistad que su rostro resplandeció (cfr. Ex 34, 29-35). Moisés también anunció a Israel: "El Señor, tu Dios, te suscitará un profeta como yo; lo hará surgir de entre ustedes, de entre sus hermanos, y es a él a quien escucharán" (Dt. 18:15). Asimismo, Moisés ruega a Dios: «Por favor, muéstrame tu gloria» (Ex 33:18); y el Señor le responde: «Ningún hombre puede verme y seguir viviendo» (Ex 33:20-23). En la montaña, con Jesús, Moisés puede ver por fin la gloria de Dios, que es Jesucristo, el "Señor de la gloria" (1 Cor 2,8), Aquel sobre el que "brilla el esplendor de la gloria de Dios" (2 Cor 4,6); Jesús, el nuevo Moisés"
""Él es mi hijo, el amado: ¡escúchenlo!": en el momento del bautismo, también se oyó la Voz del cielo (Mc 1,11); ahora, esta misma Voz es oída por los discípulos. “Escúchenlo”: es el eco del Shemá -"Escucha, Israel" (Dt 6,4)- y de las palabras de Moisés: "El Señor, tu Dios, te suscitará un profeta como yo de entre tus hermanos. A él le prestarás atención (Dt 18:15)”. La voz en la montaña señala a Jesús, sólo a Él, como a Aquel que debe ser escuchado ahora: Él es la Palabra viva, la Palabra de vida, de verdad (cf. Jn 14,6)"
Fuente: Vatican News
Libro de Cielo
Vol. 21-13 (2) Abril 8, 1927
“Eran figuras y figuraban al futuro Mesías”
(2) “Hija mía, las más grandes figuras del antiguo testamento, mientras eran figuras y figuraban al futuro Mesías, encerraban al mismo tiempo los dones, la figura, y simbolizaban todos los dones que habrían poseído los hijos del Fiat Supremo. Adán fue la verdadera y perfecta imagen, cuando fue creado, de los hijos de mi Reino. Abraham fue símbolo de los privilegios y del heroísmo de los hijos de mi Querer y así como llamé a Abraham a una tierra prometida que manaba leche y miel, haciéndolo dueño de aquella tierra, tierra tan fecunda que era envidiable y ambicionada por todas las otras naciones, era todo símbolo de lo que habría hecho con los hijos de mi Voluntad. Jacob fue otro símbolo de ellos, porque descendiendo de él las doce tribus de Israel, debía nacer en medio de ellos el futuro Redentor que debía reanudar de nuevo el Reino del Fiat Divino a mis hijos. José fue símbolo del dominio que habrían tenido los hijos de mi Voluntad, y así como él no dejó morir de hambre a tantos pueblos y aun a sus ingratos hermanos, así los hijos del Fiat Divino tendrán el dominio y serán causa de no dejar perecer a los pueblos que pedirán de ellos el pan de mi Voluntad. Moisés fue figura de la potencia, Sansón símbolo de la fuerza de los hijos de mi Querer. David simbolizaba el reinar de ellos. Todos los profetas simbolizaban la gracia, las comunicaciones, las intimidades con Dios, que más que ellos habrían poseído los hijos del Fiat Divino. Mira, todos estos no eran más que símbolos, figuras de ellos, ¿Qué será cuando sean puestas fuera la vida de estos símbolos? Después de todos aquellos vino la Celestial Señora, la Soberana Emperatriz, la Inmaculada, la sin mancha, mi Madre, Ella no era símbolo ni figura, sino la realidad, la verdadera Vida, la primera hija privilegiada de mi Voluntad, y Yo miraba en la Reina del Cielo la generación de los hijos de mi Reino, era la primera incomparable criatura que poseía íntegra la Vida del Querer Supremo, y por eso mereció concebir al Verbo Eterno y madurar en su corazón materno la generación de los hijos del eterno Fiat. Después vino mí misma Vida, en la cual venía establecido el Reino que debían poseer estos hijos afortunados. Por todo esto puedes comprender que todo lo que Dios hizo desde el principio desde la Creación del mundo, que hace y que hará, su finalidad principal es de formar el Reino de su Voluntad en medio de las criaturas. Esta es toda nuestra mira, esta es nuestra Voluntad y a estos hijos serán dados todos nuestros bienes, nuestras prerrogativas, nuestra semejanza; y si te llamo a que sigas todos los actos que ha hecho mi Voluntad tanto en la creación del universo como en las generaciones de las criaturas, no excluyendo aquellos que hizo en mi Madre Celestial, ni los que hizo en mí misma Vida, es para concentrar en ti todos sus actos, hacerte don de ellos para poder hacer salir de ti todos juntos los bienes que posee una Voluntad Divina para poder formar con decoro, honor y gloria, el Reino del eterno Fiat. Por eso sé atenta en seguir mi Voluntad”.
Transfiguración de Jesús
""Vino una nube del cielo.... ": la experiencia del Éxodo sigue siendo el telón de fondo: la extenuante marcha del pueblo por el desierto, guiada por una nube (Ex 13, 21 y ss); la nube en el monte Sinaí (Ex 19, 16); la nube que acompaña al "tabernáculo" (Ex 40, 34-35), que custodiaba "la ley" de Dios; y, por último, la nube que desciende sobre Jesús, que dirá: "Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en Espíritu y en verdad" (Jn 4,23), cuando ya no se necesiten ni montañas ni tabernáculos particulares"
Fuente: Vatican News
Libro de Cielo
Vol. 28-20 (3) Agosto 2, 1930
“Para hacer que resplandezcan como soles develados… deben hacer su trabajo, el camino… es la fe”
(3) “Así son mis verdades que Yo con tanto amor te he manifestado sobre mi Divina Voluntad; para hacer que resplandezcan como soles develados, cuales son, deben hacer su trabajo, el camino para tocarlas, que es la fe, deben desear quererlas conocer, rogar y humillar su inteligencia para abrirla, para hacer entrar en ellos el bien y la vida de mis verdades; si esto hacen romperán el velo y las encontrarán más que refulgente sol, de otra manera quedarán ciegos, y Yo les repetiré el dicho del Evangelio: ‘Tenéis ojos y no miráis, oídos y no escucháis, lengua y sois mudos’. Mira, también en el orden natural todas las cosas están veladas, las frutas tienen el velo de la cáscara; ¿Quién tiene el bien de comerlas? Quien hace el trabajo de acercarse al árbol, de cogerlo, de quitar la cáscara que esconde el fruto, éste gusta y hace del fruto deseado su alimento; los campos están velados de paja, ¿Quién toma el bien que aquella paja esconde? Quien los despoja de aquella paja tiene el bien de tomar el grano para formar el pan, para hacer de él su alimento cotidiano. En suma, todas las cosas tienen acá abajo el velo que las cubre, para dar al hombre el trabajo y la voluntad, el amor de poseerlas y gustarlas. Ahora, mis verdades superan en gran medida a las cosas naturales y se presentan a la criatura como nobles reinas veladas en acto de darse a ellas, pero quieren su trabajo, quieren que acerquen los pasos de su voluntad a ellas para conocerlas, poseerlas y amarlas, condiciones necesarias para romper el velo que las esconden, una vez roto el velo, con su luz se hacen camino por ellas mismas, dándose en posesión de quien las ha buscado. Ésta es la razón por la que quien lee las verdades sobre mi Divina Voluntad y hacen ver que no comprenden lo que leen, es más, a veces se confunden, es porque falta la verdadera voluntad de quererlas conocer, se puede decir que falta el trabajo para conocerlas, y sin trabajo no se adquiere nada, ni merecen tanto bien, y Yo con justicia les niego lo que abundantemente doy a los humildes y que suspiran el gran bien de la luz de mis verdades”
Transfiguración de Jesús
“Pedro no entiende todo lo que sucede, pero dice: "Es bueno estar aquí""
Mt 17,4
Libro de Cielo
Vol. 6-63 (1-4) Agosto 12, 1904
“¡Oh! cómo se está bien”
(1) “Continuaba esperando, cuando de improviso me he encontrado toda yo misma dentro de nuestro Señor, y de la cabeza de Él descendía un hilo luminoso a la mía que me ataba toda para quedarme dentro de Jesús. ¡Oh! Cómo estaba feliz de estarme dentro de Él, por cuanto miraba no descubría otra cosa que a Él solo, y ésta es mi máxima felicidad, sólo, sólo Jesús y nada más, ¡oh! cómo se está bien. Mientras tanto me ha dicho”
(2) “Ánimo hija mía, ¿no ves cómo el hilo de mi Voluntad te ata toda dentro de Mí? Así que, si alguna otra voluntad te quiere atar, si no es santa no lo puede, porque estando dentro de Mí, si no es santa no puede entrar en Mí”
(3) “Y mientras esto decía me veía y veía, y después ha agregado”
(4) “He creado al alma de una belleza singular, la he dotado de una luz superior a cualquier luz creada, no obstante, el hombre destruye esta belleza en la fealdad y esta luz en las tinieblas”
"Al crear al hombre la Divinidad lo ponía en el Sol de la Divina Voluntad, y en él a todas las criaturas, este Sol le servía de vestidura no sólo al alma, sino que sus rayos eran tantos, que cubrían también el cuerpo"
Libro de Cielo
Vol. 20-36 (1-6) Diciembre 12, 1926
Unidos a Jesús oremos
"Siempre Santa e indivisible Trinidad, os adoro profundamente, os amo intensamente, os agradezco perpetuamente por todos y en los corazones de todos".
Os pido, por medio de Vuestras Obras, Virtudes, y actos de todos, que ‘Venga tu Reino’. Que se haga tu Voluntad como en el Cielo así en la tierra.
Ven Divina Voluntad obrante en tu criatura.
Fiat!
Este ofrecimiento lo hacemos a nombre de todas las generaciones.