Memoria de Santa Águeda
Febrero 2
Virgen y Mártir
Referencias de los escritos de la Sierva de Dios Luisa Piccarreta
Referencias de los escritos de la Sierva de Dios Luisa Piccarreta
Martirologio Romano
Martirologio Romano: Memoria de santa Águeda, virgen y mártir, que en Catania, ciudad de Sicilia, siendo aún joven, en medio de la persecución mantuvo su cuerpo incontaminado y su fe íntegra en el martirio, dando testimonio en favor de Cristo Señor (c. 251).
Fuente: página web de Catholic.net
Breve Biografía
Parte 1
En la Sicilia del siglo III, la historia de Santa Águeda se desarrolla entre Catania y Palermo, las dos ciudades que se disputan el ser el lugar del nacimiento de la mártir. Leyendo su “Passio”, se puede afirmar que nació en el año 235 en las laderas del Etna, de una familia rica y noble.
Era aún una adolescente cuando manifestó su voluntad de consagrarse a Dios y recibió de su obispo el “flammeum”, un velo rojo que llevaban las vírgenes consagradas. La tradición la describe también como una diaconisa dedicada al servicio de la comunidad cristiana.
En el año 250, el edicto del emperador Decio contra los cristianos desencadenó una dura persecución. El encargado de aplicarlo en Catania fue el despiadado procónsul Quinciano, quien se encaprichó de Águeda.
Fuente: página web Vatican News
Libro de Cielo
Vol. 23-30 (6) Enero 22, 1928
“Para hacer que tanto tu alma como tu cuerpo, todo sea sagrado en ti”
“Nada quiere tolerar, ni siquiera un átomo de tu ser que no esté animado y consagrado por mi Voluntad”
(6) “Pobre hija, ánimo, no te abatas, es verdad que el martirio de mi privación es terrible, y si Yo escondido no te sostuviese, tú no habrías podido quedar viva. Mucho más que Aquella que te martiriza es mi Voluntad Divina, la cual siendo inmensa y eterna, tu pequeñez siente todo el peso de su inmensidad y se siente triturar bajo de Ella, pero debes saber hija mía que es su gran amor por ti, pequeña hija suya, y por eso su luz no quiere sólo restaurar tu alma, sino también tu cuerpo, quiere como pulverizarlo y animando los átomos de tu polvo con su luz, con su calor, quiere quitar cualquier germen y humores de voluntad humana, para hacer que tanto tu alma como tu cuerpo, todo sea sagrado en ti, nada quiere tolerar, ni siquiera un átomo de tu ser que no esté animado y consagrado por mi Voluntad, por eso tu duro martirio no es otra cosa que la consumación de lo que no le pertenece. ¿No sabes tú que la voluntad humana es la profanadora de la criatura? Ella cuando tiene sus pequeños caminos, los agujeros más pequeños para entrar en la criatura, profana las cosas más santas, las más inocentes, y mi Querer que hizo del hombre su sagrado y vivo templo donde poner su trono, su morada, su régimen, su gloria, si la criatura da las pequeñas entradas al querer humano, se siente profanar su templo, su trono, su morada, su régimen y su misma gloria. Por eso mi Querer quiere quitarte todo, aun mi misma presencia, para ver si su dominio es absoluto sobre de ti y te contentas con que Ella sola domine y tenga la primacía en ti. Todo debe ser en ti Voluntad Divina para que Ella pueda decir: Estoy segura, nada me ha negado, ni siquiera el sacrificio de la presencia de su Jesús, al que amaba más que a sí misma, así que mi reino está al seguro”
Fiat Divina Voluntad
Breve Biografía
Parte 2
La joven huyó a Palermo, pero fue encontrada y llevada de nuevo a Catania. Conducida ante Quinciano, no quiso abjurar de su fe. El procónsul, entonces, decidido a atentar contra la virtud de la doncella, la confió a una cortesana, Afrodisia, para que le enseñase las artes amatorias. Sin embargo, Águeda permaneció fiel a Cristo, por lo que fue entregada de nuevo a Quinciano, que decidió procesarla.
Las “Actas del martirio de Santa Águeda” recogen los siguientes diálogos: “¿De qué condición eres tú?”, pregunta Quinciano a Águeda, que responde: “Nací libre y de familia noble”. Y Quinciano: “Si dices que eres libre y noble, ¿por qué vives y te vistes como una esclava?” “Porque soy sierva de Cristo”, explica Águeda. Y de nuevo Quinciano pregunta: “Pero si verdaderamente eres libre y noble, ¿por qué quieres hacerte esclava?” Águeda responde: “La máxima libertad y nobleza consiste en demostrar que se es siervo de Cristo”.
Quinciano rebate: “¿Y qué? ¿Los que despreciamos la servitud de Cristo y veneramos a los dioses no tenemos libertad?. “Vuestra libertad os arrastra a tanta esclavitud que os hace siervos del pecado”, afirma Águeda.
Ante estas palabras, Quinciano ordena una vez más a Águeda que reniegue de Cristo, y para inducirla a reflexionar la encarcela. Pero al día siguiente, ante el nuevo rechazo de la joven, establece que sea sometida a la tortura. Al verla aprontar los suplicios con valor, Quinciano ordena que le sean arrancados los pechos. En un estado terrible, Águeda es llevada de nuevo a la cárcel; pero esa noche se le aparece San Pedro que la sana.
Conducida de nuevo ante el tribunal, Águeda se niega una vez más a adorar a los dioses y declara que ha sido curada mediante el poder de Jesucristo. Furioso por el valor de la joven a pesar de las torturas, Quinciano decreta que sea arrojada sobre carbones ardientes, envuelta en su velo rojo de esposa de Cristo.
Fuente: página web Vatican News
Libro de Cielo
Vol. 29-22 (6) Junio 16, 1931
“Cuando la criatura nos da ocasión de continuar nuestro trabajo dándonos libertad de obrar en su pequeña luz, nosotros se lo agradecemos tanto, que volvemos obrante la pequeña luz junto con nuestro trabajo”
(6) “Hija de mi Querer Divino, mira, esta Luz inmensa no es otra cosa que las emanaciones de nuestra Voluntad del centro de nuestro Ser Divino; conforme pronunciamos el Fiat, así se extendía para formar con su fuerza creadora cada cosa creada, y para hacer que ninguna cosa saliera de dentro de su luz, permanecía en Ella lo que salía de nuestras manos creadoras. Así que aquellos entretejidos que tú ves a los rayos de nuestra luz, no son otra cosa que todas las cosas creadas, algunas están como en custodia en nuestra luz a fin de que no sufran ningún cambio, otras, y son las criaturas que viven en nuestro Querer, están no sólo en custodia, sino en acto de recibir continuamente de Dios para crecer, para alimentarse de luz, y con sus pequeñas luces formar entretejidos al mismo Querer Divino para hacerlo obrar en la pequeña luz; así que estas pequeñas luces dan lugar a nuestro Fiat Divino para hacerlo obrar continuamente en ellas, parece que nos dan qué hacer y nos hacen continuar el trabajo que con tanto amor comenzamos en la Creación. Y cuando la criatura nos da ocasión de continuar nuestro trabajo dándonos libertad de obrar en su pequeña luz, nosotros se lo agradecemos tanto, que volvemos obrante la pequeña luz junto con nuestro trabajo, y no nos sentimos aislados 1772 por parte de las criaturas, sino que gozamos lo bello de su compañía y ella goza la nuestra. Por eso con vivir de Voluntad Divina no nos dejas jamás solos, y tú tendrás el gran bien de gozar nuestra compañía”
Fiat Divina Voluntad
Breve Biografía
Parte 3
Mientras la orden era ejecutada, el lugar donde el santo cuerpo fue arrojado y toda la ciudad de Catania fueron sacudidos por un fuerte terremoto. Todos corrieron al tribunal y comenzaron a armar tumulto porque se atormentaba a una santa sierva de Dios, y por este motivo todos se encontraban en grave peligro.
Águeda, cuyo velo había quedado íntegro, fue sacada de las brasas, y, “habiendo entrado de nuevo en la cárcel, tendió sus brazos al Señor y dijo: ‘Señor que me has creado y custodiado desde mi infancia y que en la juventud me has hecho actuar con valor, que alejaste de mí el amor las cosas terrenas, que preservaste mi cuerpo de la contaminación, que me hiciste vencer los tormentos del verdugo, el hierro, el fuego y las cadenas, que me diste la virtud de la paciencia en medio de los tormentos; te ruego que acojas ahora mi espíritu, porque ya es tiempo de que yo deje este mundo por tu mandato, y llegue a tu misericordia’.
Dichas estas palabras en presencia de muchas personas, entregó el espíritu. Era el 5 de febrero del año 251.
Fuente: página web Vatican News
Libro de Cielo
Vol. 33-12 (3) Marzo 11, 1934
“Cuando Dios es templo del alma, no está expuesto a peligros, los enemigos no pueden acercarse, las pasiones pierden la vida”
(3) “...tú debes saber que el alma en gracia es el templo de Dios, pero cuando el alma vive en nuestra Voluntad, Dios se hace templo del alma, y ¡oh! la gran diferencia entre la criatura templo de Dios, y entre Dios templo del alma; el primero es un templo expuesto a los peligros, a los enemigos, sujeto a pasiones, muchas veces nuestro Ente Supremo se encuentra en estos templos como en los templos de piedra, no cuidado, no amado como conviene, y la pequeña lamparita de su amor continuo que debía tener como homenaje a su Dios que reside en ella, sin el aceite puro está apagada, y si jamás sea, cae en pecado grave, nuestro templo se derrumba y queda ocupado por ladrones, nuestros enemigos y suyos, que lo profanan y de él hacen masacre. El segundo templo, es decir Dios templo del alma, no está expuesto a peligros, los enemigos no pueden acercarse, las pasiones pierden la vida, el alma en este nuestro templo divino es como la pequeña hostia que tiene consagrado en ella a su Jesús, la cual con el amor perenne que toma, recibe y se alimenta, forma la lámpara viva que siempre arde, sin que jamás se apague; este nuestro templo ocupa su puesto real, su Querer completo y es nuestra gloria y nuestro triunfo; y la pequeña hostia, ¿qué hace en este nuestro templo? Ruega, ama, vive de Voluntad Divina, suple a mi Humanidad sobre la tierra, toma mi puesto de penas, llama a todo el ejército de nuestras obras para hacernos cortejo, la Creación, la Redención las tiene como suyas y hace de comandante sobre ellas, y ahora nos las pone como ejército alrededor en acto de oración, de adoración, ahora como ejército en acto de amarnos y glorificarnos, pero ella siempre a la cabeza para hacer lo que quiere que hagan nuestras obras, y termina siempre con su estribillo tan agradable a Nosotros: ‘Tu Querer sea conocido, amado y reine y domine en el mundo entero’. Así que todas las ansias, los suspiros, los intereses, las premuras, las plegarias de esta pequeña hostia que vive en nuestro templo divino son: Que nuestro Fiat abrace a todos, haga a un lado todos los males de las criaturas, y con su soplo omnipotente se haga lugar en los corazones de todos para hacerse vida de cada criatura; ¿se puede dar oficio más bello, más santo, más importante, más útil al Cielo y a la tierra, que el de esta pequeña hostia que vive en nuestro templo? Además de esto, nuestro amor, nuestra potencia, hacen todos los desahogos, todas las industrias, todas las estratagemas con quien vive en nuestra Voluntad: Nuestro amor se hace pequeño y se encierra en el alma para formar su Vida, y de ésta quedan sólo los despojos para quedar cubierta; nuestra potencia se hace inmensa cual es, y se forma templo suntuoso para tenerla dentro, al seguro, y gozar de su compañía. Para quien hace nuestra Voluntad ella está siempre ocupada de Nosotros, y Nosotros siempre estamos ocupados de ella, por eso trata de encontrarte siempre en nuestra Voluntad”
Fiat Divina Voluntad
Breve Biografía
Parte 4
Cuentan también los “Actos del Martirio” que un año después hubo una gran erupción del monte Etna y la corriente de lava, como un río ardiente, se dirigía hacia la ciudad de Catania. Muchas personas se encaminaron entonces al sepulcro de Águeda para pedir su intercesión, y su velo fue colocado ante el río de lava. Milagrosamente, la lava se detuvo.
La fama del prodigio hizo de Águeda la patrona de Catania. Su culto nació así un año después de su martirio, y se difundió rápidamente por todas partes. Sus reliquias se conservan en Catania, en la catedral dedicada a ella.
Fuente: página web Vatican News
Libro de Cielo
Vol. 20-14 (3) Octubre 22, 1926
“El gran milagro del Reino del Fiat Supremo”
(3) Ahora hija mía, debiendo preparar el gran milagro del Reino del Fiat Supremo, estoy haciendo contigo, como hija primogénita de mi Voluntad, como hice con la Soberana Reina, Mamá mía, cuando preparé el Reino de la Redención, la atraje tanto a Mí, la tuve tan ocupada en su interior para poder formar junto con Ella el milagro de la Redención, y había tanta necesidad, tantas cosas que juntos teníamos que hacer, que rehacer, que completar, que debí ocultar en su exterior cualquier cosa que pudiera llamarse milagro, excepto su perfecta virtud, con esto la dejé más libre para hacerla navegar el mar interminable del Fiat Eterno, y así pudiese tener acceso a la Divina Majestad para obtener el Reino de la Redención. ¿Qué hubiera sido más, si la Celestial Reina hubiera dado la vista a los ciegos, la palabra a los mudos y demás, o bien el milagro de hacer descender al Verbo Eterno sobre la tierra? Los primeros hubieran sido milagros accidentales, pasajeros e individuales, en cambio el segundo es milagro permanente y para todos, siempre y cuando lo quieran; por eso los primeros hubieran sido como una nada comparados al segundo. Ella fue el verdadero sol que eclipsando todo, eclipsó en Sí al mismo Verbo del Padre, germinando de su luz todos los bienes, todos los efectos y milagros que produjo la Redención; pero al igual que el sol, producía los bienes y los milagros sin hacerse ver o hacerse señalar de que era Ella la causa primaria de todo. En efecto, todo lo que Yo hice de bien sobre la tierra, lo hice porque la Emperatriz del Cielo llegó a tener su imperio en la Divinidad, y con su imperio me trajo del Cielo para darme a las criaturas”
(4) Ahora, así estoy haciendo contigo para preparar el Reino del Fiat Supremo. Te tengo Conmigo, te hago navegar el mar interminable de Él para darte el acceso junto al Padre Celestial a fin de que le ruegues, lo venzas, lo imperes, para obtener el Fiat de mi Reino. Y para cumplir y consumar en ti toda la fuerza milagrosa que se necesita para un Reino tan santo, te tengo continuamente ocupada en tu interior en el trabajo de mi Reino, te hago girar continuamente para hacer, para rehacer, para completar todo lo que se necesita y que todos deberían hacer, para formar el gran milagro de mi Reino, y externamente nada dejo aparecer de milagroso en ti, excepto la luz de mi Voluntad. Algunos podrán decir: ¡Cómo! Tantos portentos que manifiesta el bendito Jesús a esta criatura de este reino del Fiat Divino, los bienes que traerá sobrepasarán Creación y Redención, es más, será corona tanto de una como de la otra, y a pesar de tanto bien ninguna cosa milagrosa en el exterior se ve en ella como confirmación del gran bien de este Reino del Eterno Fiat, mientras que los otros santos, sin el portento de este gran bien, han hecho milagros a cada paso. Pero si se vuelven hacia atrás a considerar a mi amada Mamá, la más santa de todas las criaturas, el gran bien que encerró en Sí y que trajo a las criaturas, no hay quién pueda compararse a Ella, hizo el gran milagro de concebir en Sí al Verbo Divino y el portento de dar un Dios a cada criatura. Y delante a este prodigio jamás visto ni oído, de poder dar al Verbo Eterno a las criaturas, todos los otros milagros unidos juntos son pequeñas llamitas delante al sol. Ahora quien debe hacer lo más no es necesario que haga lo menos, así delante al gran milagro del Reino de mi Voluntad restablecido en medio a las criaturas, todos los otros milagros serán pequeñas llamitas delante al gran Sol de mi Querer; cada dicho, verdad y manifestación sobre Él, es un milagro que ha salido de mi Voluntad como preservativo de todo mal y para vincular a las criaturas a un bien infinito, a una gloria más grande, a una nueva belleza toda divina. Cada verdad mía sobre mi Eterno Querer contiene la potencia y la virtud prodigiosa, más que si se resucitase a un muerto, que si sanase a un leproso, que un ciego viese, que un mudo hablase, porque mis palabras sobre la santidad y potencia de mi Fiat, resucitarán a las almas a su origen, las sanarán de la lepra que ha producido la voluntad humana, les dará la vista para ver los bienes del Reino de mi Voluntad, porque hasta ahora eran como ciegos, les dará la palabra a tantos mudos que mientras sabían decir tantas otras cosas, sólo para mi Voluntad eran como tantos mudos que no tenían palabra; y además el gran milagro de poder dar una Voluntad Divina a cada criatura, que contiene todos los bienes. ¿Qué cosa no les dará cuando se encuentre en posesión de los hijos de su Reino? He aquí por qué te tengo toda ocupada en el trabajo de este mi Reino, y hay mucho que hacer para preparar el gran milagro de que el Reino del Fiat sea conocido y poseído. Por eso sé atenta en atravesar el mar interminable de mi Voluntad, a fin de que venga establecido el orden entre Creador y criatura, y así podré hacer el gran milagro por medio tuyo, de que el hombre regrese a su origen de donde salió”
Fiat Divina Voluntad
Es importante aprender y recordar la Vida del Santo
para cumplir el Querer Divino
De los escritos de la S. D. Luisa Piccarreta
Cómo dar la gloria accidental a los Santos.
Qué ocurre cuando recordamos al Santo, cuando le damos la gloria accidental; y cuando recordamos, damos Honor, Gloria a Nuestro Creador, Redentor y Santificador.
Oración-Ofrecimiento por el Santo
El Regalo más bello para el Santo en su día.
Da click en:
Ofrecimiento
En Virtud de la Divina Voluntad
Del vol. 26-18 y vol. 30-19
Querida Santa Águeda, en este día te ofrezco la Santa Eucaristía para tu gloria; y por Regalo todos los actos de Nuestro Jesús hechos en su Divina Voluntad con su mente, con sus palabras, obras y pasos. Recibe esta gloria accidental de la tierra.
Jesús, en Tu acto único y eterno, tomo de nuestra Santo sus bellas obras y virtudes, cualidades y actos hechos para Tu Gloria, y Bien de todos,
y te doy Gloria por la vida terrenal y Bienaventuranza de los Santos, por la Creación de todo y de todos.
Y junto a Ti oro: "Siempre Santa e indivisible Trinidad, os adoro profundamente, os amo intensamente, os agradezco perpetuamente por todos y en los corazones de todos"
Os pido, por medio de Vuestras Obras, Virtudes, y actos de todos, que ‘Venga tu Reino’. Que se haga tu Voluntad como en el Cielo así en la tierra. Ven Divina Voluntad obrante en tu criatura.
Fiat!
Este ofrecimiento lo hacemos a nombre de todas las generaciones.