El Evangelio del Reino
de la Voluntad Divina
y
El Santo del Día
El Evangelio del Reino
de la Voluntad Divina
y
El Santo del Día
24 de Junio
Es al único de los Santos cuyo nacimiento se festeja. Es la línea divisoria entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Nace 6 meses antes de Jesús.
Es importante aprender y recordar la Vida del Santo
para cumplir el Querer Divino
De los escritos de la S. D. Luisa Piccarreta
Cómo dar la gloria accidental a los Santos.
Qué ocurre cuando recordamos al Santo, cuando le damos la gloria accidental; y cuando recordamos, damos Honor, Gloria a Nuestro Creador, Redentor y Santificador.
Oración-Ofrecimiento por el Santo -Audio
El Regalo más bello para el Santo en su día.
Oración - Ofrecimiento por el Santo En Divina Voluntad
Da click en:
para el Santo en su Día
”Aquí nació el Precursor de Dios”
En Ein Karem, lugar donde nació San Juan Bautista.
La iglesia de San Juan Bautista se edificó sobre restos de la iglesia bizantina que existía en el siglo IV. El edificio fue restaurado por los Cruzados. La cúpula pertenece al siglo XII. Fue restaurada por los monjes franciscanos en el siglo XVII. Tiene tres naves y cúpula en el crucero. En la capilla situada al fondo de la nave norte hay una gruta que se cree fue parte de la casa de Zacarías e Isabel, los padres del Bautista. Él nació aquí.
Debajo del altar se lee una inscripción latina, que traducida dice así: ”Aquí nació el Precursor de Dios”.
Este santuario fue propiedad de España hasta 1980, cuando el gobierno lo cedió a la Santa Sede. Por eso abundan las obras españolas y los muros de la iglesia están recubiertos de azulejos de la Comunidad Valenciana, traídos durante el reinado de Isabel II. Se intuyen porque la encontramos llena de andamios. Los lienzos que decoran los muros son pinturas españolas de distintas escuelas. El más destacado es el cuadro de Juan Bautista, de Ribalta, encima de la puerta de la sacristía.
Al final de esta página tenemos videos relacionados con el nacimiento de Juan Bautista.
"El agua bautismal de tu Divina Voluntad "
Fiat Divina Voluntad
EVANGELIO
Lucas 1, 57-66.80
Lectura del santo Evangelio según San Lucas
El nacimiento de Juan Bautista. Juan es su nombre
57. Por aquellos días, le llegó a Isabel la hora de dar a luz y tuvo un hijo.
58. Cuando sus vecinos y parientes se enteraron de que el Señor le había manifestado tan grande misericordia, se regocijaron con ella.
59. A los ocho días fueron a circuncidar al niño y le querían poner Zacarías, como su padre;
60. pero la madre se opuso, diciéndoles: “No. Su nombre será Juan”.
61. Ellos le decían: “Pero si ninguno de tus parientes se llama así”.
62. Entonces le preguntaron por señas al padre cómo quería que se llamara el niño.
63. Él pidió una tablilla y escribió: “Juan es su nombre”. Todos se quedaron extrañados.
64. En ese momento a Zacarías se le soltó la lengua, recobró el habla y empezó a bendecir a Dios.
65. Un sentimiento de temor se apoderó de los vecinos y en toda la región montañosa de Judea se comentaba este suceso.
66. Cuantos se enteraban de ello se preguntaban impresionados: “¿Qué va a ser de este niño?” Esto lo decían, porque realmente la mano de Dios estaba con él.
80. El niño se iba desarrollando físicamente y su espíritu se iba fortaleciendo, y vivió en el desierto hasta el día en que se dio a conocer al pueblo de Israel.
Palabra del Señor
"Gloria a Ti, Señor Jesús"
"El Evangelio del reino de la Voluntad Divina"
De los escritos de la S. D. Luisa Piccarreta
♱
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Lc. 1, 57.63
57. Por aquellos días, le llegó a Isabel la hora de dar a luz y tuvo un hijo.
63. “Juan es su nombre”.
La Reina del Cielo en el Reino de la Divina Voluntad
Día 18
''Recibió todas las gracias que le eran necesarias para prepararse a ser el precursor de mi Hijo''
"Después de algunos días de viaje llegué finalmente a Judea, y presurosa me conduje a la casa de Isabel. Ella vino a mi encuentro festiva. Al saludo que le di sucedieron fenómenos maravillosos, mi pequeño Jesús exultó en mi seno y fijando con los rayos de la propia Divinidad al pequeño Juan en el seno de su madre, lo santificó, le dio el uso de la razón y le hizo conocer que Él era el Hijo de Dios. Juan entonces saltó tan fuertemente de amor y alegría, que Isabel se sintió sacudida, golpeada también ella por la luz de la Divinidad de mi Hijo, supo que Yo me había convertido en la Madre de Dios, y en el énfasis de su amor, temblando de gratitud exclamó: “¿De dónde a mí tanto honor, que la Madre de mi Señor venga a mí?” Yo no negué el altísimo misterio, más bien lo confirmé humildemente. Alabando a Dios con el canto del Magnificat, canto sublime por medio del cual continuamente la Iglesia me honra, anuncié que el Señor había hecho grandes cosas en Mí, su esclava, y por esto todas las gentes me habrían llamado bienaventurada. Hija mía, Yo me sentía consumir por el deseo de dar un desahogo a las llamas de amor que me consumían, y de externar mi secreto a Isabel, la cual, también ella suspiraba al Mesías sobre la tierra. El secreto es una necesidad del corazón que irresistiblemente se revela a las personas capaces de entenderse. ¿Quién podrá jamás decirte cuánto bien llevó mi visita a Isabel, a Juan, a toda aquella casa? Cada uno quedó santificado, lleno de alegría, advirtió alegrías insólitas, comprendió cosas inauditas, y Juan en particular recibió todas las gracias que le eran necesarias para prepararse a ser el precursor de mi Hijo."
Fiat Divina Voluntad
Libro de Cielo
De los escritos de la S. D. Luisa Piccarreta
Jesús, giro con mi alma repitiendo tu vida y haciendo míos Tus actos
Tiempo Ordinario
"Mi Voluntad que no es símbolo, sino la realidad de la luz"
Lc. 1, 61
“...ninguno de tus parientes se llama así”.
Libro de Cielo
Vol. 32-9 (2) Mayo 7, 1933
''Olvida todo, hasta la casa de tu madre tierra, aquí se vive de Cielo''
(2) "Hija mía bendita, en cuanto el alma entra en mi Querer, Él con su imperio le dice: ‘Olvida todo, hasta la casa de tu madre tierra, aquí se vive de Cielo, no hay lugar para las miserias y para la infelicidad, mi Luz destruye todo, y los males los transforma en bien.’ Tú debes saber que la voluntad es símbolo del soplo, el cual tiene virtud de encender o apagar; si la voluntad es de encender, soplando sobre una pequeña chispa puede encender un gran fuego; si la voluntad es de apagar, soplándole le quita la vida y la reduce a cenizas; tal es la voluntad humana, si quiere la mía sopla en todos sus actos, y mi Voluntad con su Potencia anima este soplo, y sus pequeños actos como pequeñas chispas se cambian en llamas, y conforme repite los actos, así repite el soplido, de modo de formarse la pequeña criatura una llama de luz de Voluntad Divina. En cambio, si quiere hacer su voluntad, conforme la hace sopla y apaga todo y permanece en una noche profunda, sin ni siquiera el bien de las pequeñas chispas, así que quien vive en mi Voluntad adquiere la luz en naturaleza, y en todos sus actos ve luz y le hablan de luz; en cambio, quien hace la suya adquiere las tinieblas y la noche en naturaleza, y de todos sus actos hace salir tinieblas que le hablan de miserias, de horrores, de temores, que le vuelven la vida insoportable.''
Fiat Divina Voluntad
"El nombre de este guerrero es “victoria”"
Lc. 1, 62-64
Entonces le preguntaron por señas al padre cómo quería que se llamara el niño.
Él pidió una tablilla y escribió: “Juan es su nombre”. Todos se quedaron extrañados.
En ese momento a Zacarías se le soltó la lengua, recobró el habla y empezó a bendecir a Dios.
Libro de Cielo
Vol. 2-68 (13-15) Septiembre 1, 1899
''El nombre de este guerrero es “victoria”''
(13) ¡Oh santa obediencia, cómo eres fuerte y potente! Yo te veo en estos días de martirio ante mí como un guerrero potentísimo, armado de la cabeza a los pies con espadas, saetas, flechas, lleno de todos aquellos instrumentos aptos para herir, y cuando ves que mi pobre corazón cansado y abatido quiere consolarse buscando su refrigerio, su vida, el centro al cual se siente atraer como por un imán, tú, mirándome con mil ojos, por todas partes me hieres con heridas mortales. ¡Ah, ten piedad de mí y no seas tan cruel conmigo!
(14) Pero mientras digo esto, la voz de mi adorable Jesús se hace escuchar en mis oídos que dice:
(15) ''La obediencia fue todo para Mí, la obediencia quiero que sea todo para ti. La obediencia me hizo nacer, la obediencia me hizo morir, las llagas que tengo en mi cuerpo son heridas y marcas que me hizo la obediencia. Con razón has dicho que es un guerrero potentísimo, armado con toda clase de armas aptas para herir, porque en Mí no me dejó ni siquiera una gota de sangre, me arrancó a pedazos las carnes, me dislocó los huesos, y mi pobre corazón, destrozado, sangrante, iba buscando un alivio, alguien que tuviera compasión de Mí. La obediencia entonces, haciéndose para Mí más que cruel tirano, sólo se contentó cuando me sacrificó en la cruz y me vio expirar víctima por su amor. ¿Y por qué esto? Porque el oficio de este potentísimo guerrero es de sacrificar a las almas, por eso no hace otra cosa que mover guerra encarnizada a quien no se sacrifica todo por ella, por eso no tiene ninguna consideración si el alma sufre o goza, si vive o muere, sus ojos están atentos para ver si ella vence, que de las otras cosas no se toma molestia. Por eso el nombre de este guerrero es “victoria”, porque concede todas las victorias al alma obediente, y cuando parece que esta muere, entonces comienza la verdadera vida. ¿Y qué cosa no me concedió la obediencia? Por su medio vencí a la muerte, derroté al infierno, desaté al hombre encadenado, abrí el Cielo, y como Rey victorioso tomé posesión de mi reino, no sólo para Mí sino para todos mis hijos que se habrían aprovechado de mi Redención. ¡Ah! sí, es verdad que me costó la vida, pero la palabra “obediencia” me suena dulce al oído y por eso amo tanto a las almas que son obedientes.''
Fiat Divina Voluntad
"Su nombre es escrito en el Cielo"
Lc. 1, 63
“Juan es su nombre”.
Libro de Cielo
Vol. 34-41 (4) Junio 28, 1937
''Su nombre es escrito en el Cielo con caracteres de luz imborrables''
(4) ''Hija mía, no te maravilles por lo que te he dicho, es más, te diré cosas más sorprendentes aún, pero cuánto quisiera que todos las escucharan para hacer que todos decidieran vivir en mi Querer. Escucha cómo es consolador y bello lo que mi Amor me empuja a decirte, es tanto mi Amor, que siento la necesidad de decirte hasta dónde llegamos para quien vive en nuestro Querer: Tú debes saber que en cuanto el alma se decide repetidamente y firmemente de no vivir más de su voluntad, sino de la nuestra, su nombre es escrito en el Cielo con caracteres de luz imborrables, y viene matriculada en la milicia celestial como heredera e hija del reino de la Divina Voluntad. Pero esto no basta a nuestro Amor, la confirmamos en el bien, de modo que sentirá tal horror por cada mínima culpa, que no será capaz de volver a caer en ellas, y no sólo eso, sino que quedará confirmada en los bienes, en el Amor, en la Santidad, etc., de su Creador; será investida por la prerrogativa de comprensor, no más será mirada como exiliada, y si estará sobre la tierra, será como oficial de la milicia celestial, no como exiliada, tendrá todos los bienes a su disposición, podrá decir: ‘Siendo toda mía su Voluntad, lo que es de Dios es mío.’ Más bien se sentirá poseedora de su Creador, y como no obra más con su voluntad, sino con la mía, se han roto todas las barreras que le impedían sentir a su Creador, las distancias han desaparecido, las desemejanzas entre ella y Dios no existen más, se sentirá de tal manera amada por Aquél que la ha creado, de sentir que le estalla el corazón de amor para amar a Aquél que la ama; y sentirse amada por Dios es la alegría, el honor, la gloria más grande para la criatura. Hija mía, no te maravilles, son nuestras miras, la finalidad para la cual fue creada la criatura, de encontrar en ella nuestra Vida, nuestra Voluntad reinante, nuestro Amor, para ser amados y para amarla, si esto no fuera, toda la Creación sería una obra indigna de Nosotros.''
Fiat Divina Voluntad
"La voz de las criaturas es velo hablante en el cual mi Voluntad habla"
Lc. 1, 64
En ese momento a Zacarías se le soltó la lengua, recobró el habla y empezó a bendecir a Dios.
Libro de Cielo
Vol. 29-1 (6) Febrero 13, 1931
''Nuestra Voluntad se quiso hacer palabra de la criatura''
(6) ''Además de esto, nuestra Divina Voluntad está por todas partes, y Cielo y tierra, y todo, están llenos hasta el tope de Ella, así que todos son velos que la esconden, pero velos mudos, y si en su mutismo elocuentemente hablan de su Creador, no son ellos, sino mi misma Voluntad escondida en las cosas creadas, habla por vía de signos como si no tuviera palabra, habla en el sol por vía de signos de luz y de calor, en el viento dando signos penetrantes e imperantes, en el aire da signos mudos al formarse respiro de todas las criaturas; ¡oh!, si el sol, el viento, el aire, y todas las otras cosas creadas tuvieran el bien de la palabra, cuántas cosas dirían de su Creador. En cambio, ¿quién es la obra parlante del Ser Supremo? Es la criatura, Nosotros al crearla la amamos tanto que le dimos el gran bien de la palabra, nuestra Voluntad se quiso hacer palabra de la criatura, quiso salir del mutismo de las cosas creadas, y formando el órgano de la voz en ella formó la palabra para poder hablar. Por eso la voz de las criaturas es velo hablante en el cual mi Voluntad habla elocuentemente, sabiamente, y como la criatura no dice ni hace siempre la misma cosa, como las cosas creadas que no cambian jamás acción, sino que están siempre en su puesto para hacer aquella misma acción que Dios quiere de ellos, por eso mi Voluntad mantiene la actitud continua de la multiplicidad de modos que hay en la criatura. Entonces, se puede decir que no sólo habla en la voz, sino que se hace hablante en las obras, en los pasos, en la mente y en el corazón de las criaturas. Pero, ¿cuál no es nuestro dolor al ver esta creación parlante servirse del gran bien de la palabra para ofendernos, servirse del don para ofender al donador e impedir el gran prodigio que puedo hacer de gracias, de amor, de conocimientos divinos, de santidad que puedo hacer en la obra hablante de la criatura? Pero para quien vive en mi Voluntad, son voces que hablan, y ¡oh! cuántas cosas le voy manifestando, están en movimiento y actitud continua, gozo la plena libertad de hacer y decir cosas sorprendentes y cumplo el prodigio de mi Voluntad hablante, amante y obrante en la criatura. Por eso dame plena libertad, y verás lo que sabe hacer mi Querer en ti.''
Fiat Divina Voluntad
"Se sentía amado y amó"
Lc. 1, 64
...recobró el habla y empezó a bendecir a Dios.
Libro de Cielo
Vol. 33-3 (2) Diciembre 10, 1933
''Era la misma palabra que Nosotros habíamos creado en el órgano de su voz, que nos decía: ‘Te amo.’''
(2) ''…Tú debes saber que apenas Adán sintió la vida, el movimiento, la razón, vio a su Dios ante él, comprendió que Él lo había formado, sentía en sí, en todo su ser todavía frescas las impresiones, el toque de sus manos creadoras, y agradecido, en un ímpetu de amor pronunció su primera palabra: ‘Te amo Dios mío, Padre mío, autor de mi vida.’ Pero no fue sólo la palabra, sino que el respiro, el latido, las gotas de su sangre que corrían por sus venas, el movimiento, todo su ser unido, a coro dijeron: ‘Te amo, te amo, te amo.’ Así que la primera lección que aprendió de su Creador, la primera palabra que aprendió a decir, el primer pensamiento que tuvo vida en su mente, el primer latido que formó en su corazón, fue: ‘Te amo, te amo.’ Se sentía amado y amó. Podría decir que su te amo no terminaba jamás, fue tan prolongado que sólo fue interrumpido cuando tuvo la desgracia de caer en pecado. Por eso nuestra Divinidad se sintió herida al oír sobre los labios del hombre, te amo, te amo, era la misma palabra que Nosotros habíamos creado en el órgano de su voz, que nos decía: ‘Te amo.’ Era nuestro Amor creado por Nosotros en la criatura que nos decía te amo, ¿cómo no quedar herido, cómo no corresponderlo con un amor más abundante, más fuerte, digno de nuestra magnificencia? En cuanto oímos que nos dijo ‘te amo’, así Nosotros le repetimos ‘te amo’, pero en nuestro ‘te amo’ hacemos correr en todo su ser la Vida obrante de nuestra Divina Voluntad. Así que encerramos en el hombre, como dentro de nuestro templo, nuestra Voluntad, para que encerrada en el círculo humano, mientras permanecía en Nosotros, obrara cosas grandes y fuera Ella el pensamiento, la palabra, el latido, el paso, la obra del hombre; nuestro ‘te amo’ no podía dar cosa más santa, más bella, más potente, que pudiera formar la Vida del Creador en la criatura, que nuestra Voluntad obrante en él, y ¡oh! cómo nos resultaba agradable ver que nuestra Voluntad tenía su puesto de actriz, y el querer humano deslumbrado por su Luz gozaba su paraíso, y dándole plena libertad lo hacía hacer lo que quería, dándole el primado en todo, y el puesto de honor que a un Querer tan Santo convenía. Ve entonces cómo el principio de la vida de Adán fue un acto pleno de amor hacia Dios de todo su ser, qué lecciones sublimes, cómo el principio del amor debía correr en todo lo obrado por la criatura. La primera lección que recibió de nuestro Ser Supremo en la correspondencia de su ‘te amo’, fue que mientras la amaba tiernamente respondiéndole ‘te amo’, le daba la primera lección sobre nuestra Divina Voluntad, y mientras lo instruía le comunicaba la Vida de Ella y la ciencia infusa de qué significaba nuestro Fiat Divino, y cada vez que nos decía ‘te amo’, nuestro Amor le preparaba otras lecciones más bellas sobre nuestro Querer. Él quedaba raptado y Nosotros nos deleitábamos en conversar con él y hacíamos correr sobre él ríos de amor y de alegrías continuas, así que la vida humana era encerrada por Nosotros en el amor y en nuestra Voluntad. Por eso hija mía, no hay dolor más grande para Nosotros que ver nuestro Amor como destrozado en la criatura y nuestra Voluntad obstaculizada, sofocada, sin su Vida obrante y como sometida al humano querer. Por eso sé atenta y en todas las cosas ten por principio el amor y mi Divina Voluntad.''
Fiat Divina Voluntad
"Compañía hablante, no muda"
Lc. 1, 64
...recobró el habla y empezó a bendecir a Dios.
Libro de Cielo
Vol. 27-12 (2-3) Noviembre 6, 1929
''Compañía hablante, no muda, compañía que me entiende, que me hace feliz y que puedo verterme en ella''
(2) ''Hija mía, Yo soy el centro de toda la Creación, pero centro aislado, todo me está alrededor, todo depende de Mí, pero como las cosas creadas no tienen razón no me hacen compañía, me dan gloria, me honran, pero no rompen mi soledad: el cielo no habla, el sol es mudo, el mar alborota con sus olas, calladamente murmura, pero no habla. Es la palabra la que rompe la soledad, dos seres que intercambian con palabras sus pensamientos, los afectos, y lo que quieren hacer, es la alegría más bella, la fiesta más pura, la compañía más dulce; sus secretos manifestados en palabras forman la más amada armonía. Y si estos dos seres se combinan en sus sentimientos, en los afectos y uno ve su voluntad en el otro, es la cosa más grata que puede existir, porque el uno siente su vida en el otro. Gran don es la palabra, es la desembocadura del alma, el desahogo del amor, es la puerta de comunicación, es el intercambio de las alegrías y de los dolores; la palabra es la corona de las obras. En efecto, ¿quién formó y coronó la obra de la Creación? La palabra de nuestro Fiat, conforme hablaba salían los portentos de nuestras obras, una más bella que la otra; la palabra formó la corona más bella a la obra de la Redención, ¡oh! si Yo no hubiese hablado el evangelio no existiría, y la Iglesia no tendría qué enseñar a los pueblos. El gran don de la palabra tiene más valor que todo el mundo entero.
(3) Ahora hija de mi Querer Divino, ¿quieres tú saber quién rompe mi soledad en medio a tantas obras mías? Quien vive en mi Divina Voluntad. Esta criatura viene en medio a este centro y me habla, me habla de mis obras, me dice que me ama por cada una de las cosas creadas, me abre su corazón y me habla de sus íntimos secretos, me habla de mi Fiat Divino y de su dolor porque no lo ve reinar, y mi corazón al oírla siente su mismo amor y dolor en ella, se siente como retratado, y conforme habla, mi corazón divino se inflama de amor, de alegría, y no pudiendo contenerlo abro mi boca y hablo, hablo largamente; abro mi corazón y vacío mis más íntimos secretos en el suyo, le hablo de mi Querer Divino como fin único de todas nuestras obras. Y mientras hablo siento la verdadera compañía, pero compañía hablante, no muda, compañía que me entiende, que me hace feliz y que puedo verterme en ella. ¿No han sido tal vez desahogos de amor, transfusiones de vida del uno en el otro, lo que hacíamos con todo lo que te manifestaba de mi Querer Divino y que mientras te hablaba servía para entretenernos y para formar la más dulce y agradable compañía? Un alma que vive en mi Divina Voluntad es todo para Mí, me suple al mutismo de mis obras; ella me habla por todo, me hace feliz, y Yo no me siento solo, y teniendo a quién dar el gran don de mi palabra, no quedo más el Jesús mudo que no tiene a quién decir una palabra y que si quiero hablar, si no está mi Fiat no soy entendido, sino el Jesús que habla y que tiene su compañía.''
Fiat Divina Voluntad
"Siempre decir palabras santas, útiles, buenas"
Lc. 1, 64
...empezó a bendecir a Dios.
Libro de Cielo
Vol. 8-43 (1-4) Agosto 19, 1908
''Con todo su ser el alma debe sembrar el bien''
(1) Habiendo hecho la meditación acerca de que quien siembra el bien cosechará el bien, y quien siembra vicios cosechará males, estaba pensando en cuál sería el bien que yo podría sembrar estando en mi posición, miseria e inhabilidad mías. En este momento me he sentido recogida y oía decirme en mi interior:
(2) “Con todo, con todo su ser el alma debe sembrar el bien; el alma tiene una inteligencia mental, y ésta la debe aplicar a comprender a Dios, a pensar siempre en el bien, jamás dejar entrar en la mente alguna mala semilla, y esto es sembrar bien con la mente; así de la boca, jamás sembrar semillas malas, esto es, palabras malas, indignas de un cristiano, sino siempre decir palabras santas, útiles, buenas, esto es sembrar bien con la boca; así con el corazón, amar sólo a Dios, desear, palpitar, tender a Dios, esto es sembrar bien con el corazón; con las manos hacer obras santas, con los pies caminar tras los ejemplos de Nuestro Señor, y he aquí otra semilla buena”.
(3) Yo, al oír esto pensaba entre mí: “Así que en mi posición puedo también yo sembrar bien a pesar de mi extrema miseria”. Pero lo pensaba con cierto temor por las cuentas que el dueño del campo me pedirá si he sembrado bien o no; y en mi interior oía repetir:
(4) “Mi bondad es tan grande que hace muy mal quien me da a conocer como severo y muy exigente, rigorista, ¡oh! qué afrenta hacen a mi amor, Yo no pediré otra cuenta que del pequeño terreno que les he dado, y no por otra cosa pediré las cuentas sino para darles el fruto de sus cosechas, dando a la inteligencia, por cuanto más me haya comprendido en vida, otro tanto de más me comprenderá en el Cielo, y por cuanto más me comprenderá, con tanto más de gozo y bienaventuranza será inundada, dando a la boca el fruto de los varios gustos divinos, armonizando su voz sobre todos los otros bienaventurados; a sus obras dándoles la cosecha de mis dones, y así de todo lo demás.''
Fiat Divina Voluntad
Inseparabilidad de las obras de Nuestro Señor de quien vive en su Querer
Lc. 1, 66
“¿Qué va a ser de este niño?” Esto lo decían, porque realmente la mano de Dios estaba con él.
Libro de Cielo
Vol. 36-6 (5) Mayo 6, 1938
''Estas almas que viven o vivirán en mi Fiat''
(5) ''Hija mía bendita, quien vive en mi Voluntad ha sido siempre inseparable de su Creador, desde la eternidad estaba ya con Nosotros, a esta criatura nuestro Querer Divino nos la llevaba en brazos a nuestro seno y nos la hacía amar, cortejar y gozarla, y desde entonces sentíamos su amor palpitante en Nosotros, y nos llamaba al trabajo de nuestras manos creadoras para hacer de ella una de las más bellas imágenes nuestras. ¡Oh, cómo gozábamos al encontrar en nuestra Voluntad a la criatura en la cual podíamos desarrollar nuestra obra creadora! Ahora, tú debes saber que estas almas que viven o vivirán en mi Fiat, siendo inseparables de Nosotros, cuando Yo, Verbo Eterno, en el exceso de mi amor descendía del Cielo a la tierra, ellas descendían junto Conmigo, y con la Celestial Reina a la cabeza formaban mi pueblo, mi ejército fiel, mi morada real viviente en la cual Yo me constituía verdadero Rey de estos hijos de mi Querer Divino; descender del Cielo sin el cortejo de mi pueblo, sin reino donde no pudiese dominar con mis leyes de amor, no lo habría hecho jamás. Para Nosotros todos los siglos son como un solo punto, en el cual todo es nuestro, todo encontramos como en acto, por eso Yo descendía del Cielo como dominador y Rey de mis hijos, me veía cortejado y amado como sabemos amar Nosotros mismos, y fue tanto mi amor que los hice quedar concebidos junto Conmigo, estar sin ellos me era imposible, no encontrar a mis hijos que me amasen no lo habría podido tolerar, por eso hicieron vida junto Conmigo en el seno de mi Mamá Soberana, nacieron junto Conmigo, lloraban junto, lo que hacía Yo hacían ellos: Si caminaba, si obraba, si rezaba, si sufría, ellos lo hacían junto Conmigo, y puedo decir que aun sobre la cruz estaban Conmigo para morir y para resucitar a la nueva vida que Yo vine a traer a las generaciones humanas. Por eso el reino de nuestra Voluntad está ya establecido, sabemos su número, sabemos quiénes son, su nombre, ya nuestra Voluntad nos los hace sentir palpitantes, ardientes de amor, ¡oh!, cómo los amamos y suspiramos por que llegue el tiempo de hacerlos salir a la luz del día en nuestra misma Voluntad sobre la tierra. Así que los hijos de mi Querer tendrán en su poder mi concepción, mi nacimiento, mis pasos, mis penas, mis lágrimas, y cuantas veces quieran quedar concebidos, renacidos, tantas veces lo podrán hacer; sentirán mis pasos, mis penas en las de ellos, porque en mi Voluntad, mi Vida, mi nacimiento, se repiten, se renuevan a cada instante y por eso los pueden tomar para ellos y los pueden dar a los demás. Haré lo que ellos quieran, sabiendo que ellos no harán jamás lo que Yo no quiero. Estos nuestros hijos renacidos, crecidos, formados, alimentados por nuestro Querer, serán la verdadera gloria de nuestra Creación, coronarán nuestra obra creadora y pondrán el sello de su amor en cada cosa creada para Aquél que todo ha hecho por ellos, y que tanto los ha amado.''
Fiat Divina Voluntad
" Todo tu trabajo es la atención, el resto lo hago todo Yo"
Lc. 1, 66
...realmente la mano de Dios estaba con él.
Libro de Cielo
Vol. 20-54 (1-4) Enero 30, 1927
''¿Quieres saber por qué Yo no escribí?''
(1) Estaba pensando entre mí: “Mi dulce Jesús me ha dicho tantas veces que yo debo imitarlo en todo, sin embargo Él no escribió jamás, una sola vez dice el evangelio que escribió, pero ni siquiera con pluma, sino con el dedo, en cambio para mí quiere que escriba, así que quiere hacerme salir de su imitación, de hecho Él no escribió y yo debo escribir tanto.” Ahora, mientras esto pensaba, ha venido como gracioso niñito, que metiéndose en mis brazos y acercando su rostro al mío me ha dicho:
(2) “Hija mía, dame tus besos y Yo te doy los míos.”
(3) Entonces después de haberlo besado varias veces, Él me incitaba a besarlo más y después me ha dicho:
(4) “Hija mía, ¿quieres saber por qué Yo no escribí? Porque debía escribir por medio tuyo; soy Yo el que animo tu inteligencia, que te pongo las palabras, que doy movimiento con mi mano a la tuya para hacerte sostener la pluma y hacerte escribir las palabras en el papel, así que soy Yo el que escribo, no tú; tú no haces otra cosa que prestar atención a lo que quiero escribir, por eso todo tu trabajo es la atención, el resto lo hago todo Yo, y tú misma no ves muchas veces que no tienes fuerza de escribir y te decides a no hacerlo, y Yo para hacerte tocar con la mano que soy Yo el que escribo te invisto y animándote de mi misma Vida escribo lo que quiero, ¿cuántas veces no lo has experimentado? Ahora, debiendo pasar una época para hacer conocer el reino del Fiat Supremo, para dar tiempo para hacer conocer primero el reino de la Redención y después el otro del Fiat Divino, decreté no escribir entonces, sino escribir junto contigo, por medio tuyo, cuando este reino estuviera más próximo, y también para dar una nueva sorpresa a las criaturas del exceso del Amor de esta mi Voluntad, qué ha hecho, qué ha sufrido y qué quiere hacer por amor de ellas...''
Fiat Divina Voluntad
" Mi Querer te concibió, te hizo nacer y ahora con todo amor te hace crecer"
Lc. 1, 80
El niño se iba desarrollando físicamente y su espíritu se iba fortaleciendo, y vivió en el desierto hasta el día en que se dio a conocer al pueblo de Israel.
Libro de Cielo
Vol. 16-33 (2) Noviembre 28, 1923
''Te tendré custodiada con tal celo, que ninguno debe tocar a mi recién nacida''
(2) ''La pequeña hija mía, mi recién nacida de la Divina Voluntad, mi Querer te concibió, te hizo nacer y ahora con todo amor te hace crecer. ¿No ves con cuánto amor te tengo en mis brazos y no permito que tomes otro alimento que el aliento de mi Voluntad? Es la cosa más bella, más querida, más preciosa que hasta ahora ha salido fuera en la Creación: la recién nacida de mi Voluntad. Por eso te tendré custodiada con tal celo, que ninguno debe tocar a mi recién nacida; mi Voluntad será todo para ti: ‘Te será vida, alimento, vestido, ornamento y cruz’, porque siendo Ella la cosa más grande, sería desdecible para tu Jesús hacer una mezcla de otras cosas que no sean parto de nuestro Querer; por eso olvida todo, para hacer que otras aguas no te circunden, ni dentro ni fuera, sino sólo el mar inmenso del eterno Querer. Quiero en ti el honor, la nobleza, el decoro de verdadera hija recién nacida de mi Voluntad.''
Fiat Divina Voluntad
" Mi Divina Voluntad, que cuando no es conocida se forma el desierto"
Lc. 1, 80
...vivió en el desierto hasta el día en que se dio a conocer al pueblo de Israel.
Libro de Cielo
Vol. 34-10 (2) Mayo 31, 1936
''Cuando no es conocida se forma el desierto en torno a la criatura''
(2) ''...De Nazaret pasé al desierto donde había máxima soledad, la mayor parte habitado por animales feroces que ensordecían el desierto con sus rugidos que me rodeaban, símbolo de mi Divina Voluntad, que cuando no es conocida se forma el desierto en torno a la criatura y una soledad que da horror y espanto, se desertifica el bien y el alma se siente circundada más que por animales feroces, esto es, por sus pasiones brutales que mandan rugidos de rabia, de bestial furor, de crueldad, de toda suerte de males. Mi Santa Humanidad iba paso a paso buscando y encontrando todos los dolores que había sufrido mi Divina Voluntad para repararla y llamarla de nuevo a reinar de nuevo en medio a las criaturas, puedo decir que cada latido, respiro, palabra, paso y pena míos, era el llamado continuo a mi Voluntad a hacerse conocer por las criaturas para hacerla reinar, y las llamaba a ellas en Ella para hacerles conocer el gran bien, la santidad, la felicidad del vivir en el Fiat...''
Fiat Divina Voluntad
Lc. 1, 66
“¿Qué va a ser de este niño?”
Reparemos en María a Jesús,
Por ''tantas almas consagradas a ti, almas que con tanto cuidado tratabas de convertirlas en portentos de tu amor y que, ingratas, no te corresponden y te hacen sufrir todavía más amargamente''
Las 24 Horas de la Pasión
De Nuestro Señor Jesucristo
De la Hora 2
''...Después le das una última mirada a Jerusalén, el centro de tus prodigios y de las predilecciones de tu Corazón, y que en pago ya te está preparando la cruz y está afilando los clavos para realizar el deicidio; y tú te estremeces, se te rompe el Corazón por el dolor y lloras por su próxima destrucción. De este modo reparas por tantas almas consagradas a ti, almas que con tanto cuidado tratabas de convertirlas en portentos de tu amor y que, ingratas, no te corresponden y te hacen sufrir todavía más amargamente.
Quiero reparar contigo para endulzar la herida de tu Corazón. Me doy cuenta de que quedas horrorizado a la vista de Jerusalén, y apartando de ella tu mirada, entras en el Cenáculo…”
Fiat Divina Voluntad
El Nacimiento de Juan Bautista
De la Vidente Maria Valtorta