" Anhelamos la paz, la buscamos dentro y fuera...
Y sin embargo hemos sustituido la capacidad contemplativa por la explicativa.
Lo que buscamos está en una mirada silenciosa, calmada, receptiva, sin tiempo...
Mirar sin nombrar, mirar sin hablar, mirar sin interpretar...
La vida es una permanente oportunidad para contemplar y para vivirlo todo desde la contemplación silenciosa y desde la comunión con todo.
Cuando dejamos que la mente se silencie, "entendemos" con todo nuestro ser
Aprender a contemplar es emprender el camino hacia la paz...