" La acción de Dios es siempre inesperada.
A veces la sorpresa puede ser algo que deleita, a veces es un desafío inmenso...
Estos eventos ocurrieron con regularidad en las vidas de María y José.
Dios irrumpe en sus vidas y las voltea al revés.
Lo que Jesús predica más tarde es la aceptación del Reino de Dios.
El reino de Dios es lo que sucede, no mañana sino ahora.
Estar abiertos es estar receptivos al momento presente con su contenido, aunque no lo comprendamos.
Solo podemos dar , como ellos, nuestro consentimiento confiado"