"Estoy atado a esta tierra, donde tengo mis muertos y mis sombras"
Poema Jorge Arbeleche
Yamila estaba sentada cómoda y tranquila en una silla, en su casa de playa. El mar rompía sus olas en la orilla y contemplaba un hermoso atardecer. Los colores rosados, rojos y dorados luminosos se entremezclaban y repentinamente comenzaron a pasar por sus ojos escenas de su niñez. Como quién está viendo cortos de una película intensamente vivida.
Veía la foto de su abuelo materno con un turbante y con ojos claros y buenos. Ella no le había conocido. Entonces recordó a su madre llorando escondida en su dormitorio, la muerte de aquel amado hombre y el
hecho de no haber podido estar en su lejana tierra para despedirse de él.
Se sumaron a sus imágenes las noches de verano cuando era una niña, toda la familia cocinando trigo en un medio tanque para llevar a moler al molino de la ciudad y los ricos kebbes que su mamá cocinaba con aquel
trigo pre cocido llamado burgol.
A su memoria llegó su padre bailando el dabke en la Sociedad Sirio Libanesa. Su pañuelo agitándose en su mano y lo que le gustaba aquella música y la satisfacción de haberlo visto tan alegre como nunca.
Asomó a sus recuerdos el comedor donde estaban comiendo sus hermanos David y Jorge. También estaban su padre y su abuelo paterno y ella que tenía en aquel entonces unos trece años. Fue cuando sin pensarlo le preguntó a su madre: "Mamá,¿ te irías a vivir a tu país de origen ahora si pudieras?
Un silencio repentino llenó la habitación y Yamila sintió una congoja en su corazón sin saber bien el motivo.
Entonces su madre contestó con lágrimas en los ojos y con voz quebrada : " Hija, ya no podría dejarlos a ustedes y partir, ustedes tienen una vida aquí y se han educado en esta sociedad y tienen sus amigos y sus amores. También aman este país como si en él hubieran nacido. Ya nunca podría irme a mi tierra y abandonarlos"
13 de agosto 2021
Trabajo para taller de Escritura de UNI 3
MARIA AZZIZ MANSUR