Hoy vamos a ver los 7 mensajeros químicos que literalmente, mandan en nuestro cerebro. Y es que nuestro cerebro funciona con unos mensajeros químicos muy potentes, los Neurotrasmisores. Pero, ¿Podemos de verdad dirigir nuestro estado de ánimo? ¿Es posiblen influir en ellos? Pues vamos a empezae con el llamado cuarteto de la felicidad.
La primera es la Dopamina es digamos el motor de la motivación y la recompensa. Para generarla marcate objetivos, haz ejercicio o simplemente pon algo de música.
Seguimos con la Serotonina, la clave del bienestar general, de sentirse bien. Un poco de sol, quedar con gente o una buena noche de sueño. Todo eso ayuda.
Y ahora la Oxitocina, seguro que es conocida como la hormona del amor. Un gesto amable, dar las gracias o estar con la familia o mascotas la dispara.
Y para cerrar el cuarteto, las Endorfinas, que son como nuestro analgésico natural. Cosas como reír, un poco de ejercicio o hasta un trozo de chocolate negro las liberan.
Vale, ahora pasamos al trío de la regulación, que gestiona la calma y el enfoque. El Gaba. Es básicamente el freno del cerebro. Su trabajo es calmar el sistema nervioso. Cosas como meditar, dar un paseo o un baño caliente ayudan a que aumente.
Luego está la Noradrenalina. Esta va de estar alerta, de mejorar la atención. Así que, para estar más enfocados, dormir bien y el ejercicio aeróbico son clave.
Y por último, el Glutamato. Si Gaba era el freno, este es el acelerador. Lo apoyamos manteniendo el cerebro activo. Aprender algo nuevo, resolver problemas. Aquí tenemos un pequeño resumen, una acción clave para cada uno de estos mensajeros. Vemos que pequeños gestos diarios pueden cambiar nuestra química cerebral.