Mucho se ha escrito de los tarayes, de lo difícil que es su identificación y de que es mejor no intentarlo dejándolo para los especialistas. La determinación de las especies del género, no es tarea sencilla, pero por ello no vamos a dejar de intentarlo.
En el área de estudio hay 9 especies del género Tamarix. T. canariensis que junto con T africana y T. matritensis, son los más abundantes, T. gallica, T. boveana , T. parviflora, T. ramosissima, T. chinensis, T. mascatensis y el ya citado y no reconocido en Flora Ibérica; T. matritensis, abundante en el Sureste de Madrid y La Sagra.
La determinación de T. africana, T. boveana y la alóctona T. parviflora, no resulta problemática. T. gallica tampoco es complicado, pero tan solo hemos encontrado unos pocos pies plantados en la comarca. T. mascatensis, si miramos los discos, tampoco ofrece dudas. T. ramosissima y T. chinensis, ambas alóctonas, se separan bien del resto. Nos queda T. canariensis y T. matritensis, este último descrito por Pau y no aceptado por Flora Ibérica. Hasta ahora todo lo que no entra por clave en canariensis, africana, boveana, mascatensis o alguna de las especies alóctonas, se ha determinado como T. gallica, siendo esta especie un cajón de sastre don cabe casi todo, curioamente inexistente en el Sureste de Madrid y La Sagra. Entre T. canariensis y T. matritensis no hay una división clara, sino un gradiente en el que encontramos gran parte de los individuos con caracteres que se acercan más a una u otra especie, probablemente debido a que no son especies estables y siguen evolucionando, es probable que T. matritensis sea de origen híbrido entre T. canariensis y T. africana.
Para la determinación es útil valerse de la fenología. En la comarca, primero flores T. parviflora, seguido de T. africana que florece al tiempo o antes de echar las hojas, T. boveana florece al tiempo de los anteriores, aunque es el más fácil de separar. Los siguientes en florecer son T. mascatensis y T. matritensis, el último es T. canariensis. Los de racimos más gruesos florecen antes que los de racimos finos.
Para la determinación de los tarayes es conveniente mirar racimos de la primera floración.
Debajo de estas lineas, tenemos un cuadro con las principales caracteres de cada especie:
Los tarayes de la imagen de la izquierda están en el Soto de Aldovea, en la margen del Henares. En este caso el porte es sin duda alguna arbóreo, alcanzando los 10 metros. Forma galerías muy sombrías, donde el taray es la única especie arbórea. Los tarayes de la foto que tenemos debajo de estos párrafos, son del Area Recreativa de Martín de la Vega, en este caso son de porte arbustivo y las ramas llegan hasta el suelo. La foto de la izquierda es de T. matritensis, la de debajo, T. africana var. fluminesis que, raramente pasa de cuatro metros.Ahora examinamos las flores. Lo primero que miramos es el número de pétalos, si tenemos flores pentámeras (con cinco pétalos), podría tratarse de T. canariensis, T. africana, T. gallica, T. matritensis, T. ramosissima, T. chinensis o T. mascatensis. Si tenemos flores tetrámeras (con cuatro pétalos) exclusivamente o mezcladas con flores pentámeras estaremos ante T. parviflora o T. boveana.Dentro del grupo de 5 tarayes con flores pentámeras, tenemos tres subgrupos. Uno en el que los racimos florales tienen un diámetro de 6 a 8 mm. y nacen en ramas leñosas, de años anteriores principalmente, dichas ramas son de color negruzo o pardo-negruzo. En este caso de trata de T. africana. Otro grupo tiene racimos con un diámetro de hasta 5 mm. que se disponen sobre ramillas verdes del año fundamentalmente y también leñosas, de color purpúreo, parduzcas o pardo-rojizas. En este caso pueden ser T. gallica, T. mascatensis o T. matritensis, este último suelo dar la primera floración sobre ramillas leñosas. El tercer grupo tiene los racimos de 3-4 mm. siendo en este caso T. canariensis, aunque podría ser T. mascatensis o T. ramosissima , en principio este último muy escaso, tan solo he visto un arbusto.
T. canariensis, T. matritensis y T. gallica, pueden alcanzar una altura de 10 m., T. africana y T. parviflora no pasan de los 5 m. Por lo tanto, si vemos un árbol de 7-10 m., solo puede ser uno de los tres primeros. T. canariensis vive preferentemente en suelos salinos, más o menos húmedos aunque es frecuente sobre cualquier tipo de suelo, pero lo que hemos comprobado en vivero, es que entre las especies autóctonas es la que antes acusa la falta de riego. T. gallica y T. africana viven en suelos húmedos, normalmente junto a los cursos de agua en suelos más o menos o nada salinos.
Tamarix parviflora: Enlace al herbario
T. parviflora de floración intensamente rosada, es una especie alóctona muy utilizada en jardinería, se asilvestra con relativa facilidad. La Comunidad de Madrid lo ha plantado profusamente en el Parque Regional del Sureste, en detrimento de los tarayales autóctonos. Difícil confundirlo con otros tarayes al tener flores tetrámeras, como T. boveana, pero en racimos sensiblemente más finos que este último.
En las imágenes, se aprecian las brácteas más pálidas y pequeñas que los cálices, los sépalos son muy agudos. También vemos las flores que son tetrámeras.
T. parviflora de Repoblación, en las inmediaciones del Puente de Morata, Martín. A la derecha, racimo con flores tetrámeras
A la izquierda, hojas y frutos madurando. A la derecha, tenemos las brácteas que son muy cortas y más pálidas
Tamarix ramosissima: Enlace al herbario
Especie alóctona empleada en jardinería y que a veces escapa de los cultivos, en el disco, a duras penas se aprecian lóbulos. Se podría confundir con T. mascatensis. Mirando el disco, vemos que apenas se marcan los lóbulos, y las brácteas ligeramente aquilladas de T. ramosissima, son muy cortas.
Tan solo he visto un individuo, en las inmediaciones del Parque de los patos, en Martín.
T. chinensis es muy parecido a T. ramosissima, del que se diferencia porque T. chinensis tiene las flores rosadas, y las brácteas no suelen superar el pedicelo que es largo.
Ambas especies se hibridan con mucha facilidad.
Tamarix gallica: Enlace al herbario
Se puede "confundir" con T. matritensis y T. mascatensis (ambos con racimos de 4-5 mm de diámetro), aunque T. gallica tiene las hojas muy pegadas a los tallos, sin glándulas secretoras de sal o muy pocas. Las brácteas son más cortas (en T. gallica) que el cáliz y son triangulares. De T. canariensis se diferencia muy bien, porque los racimos de T. gallica son sensiblemente más guresos y las brácteas de T. canariensis sobrepasan, normalmente el cáliz. De T. ramosissima, también de brácteas cortas, se diferencia muy bien porque los pedicelos de este último son muy largos. Los racimos nacen en ramillas verdes del año, a diferencia de T. matritensis.
Solo he visto un individuo, joven, que encaja en las descripciones de Flora Ibérica, en la Laguna del Campillo, probablemente de repoblación. Ignacio López Colón, me envió unas ramillas secas, de un individuo en la margen derecha del Henares, próximo a la desembocadura.
Los tarays se plantaron abundantemente algunos siglos atrás, por lo que es probable que el árbol del Henares, tenga su origen en plantaciones antiguas.
Debemos fijarnos en las brácteas que, son muy cortas y triangulares. El filamento estaminal, entronca en el lóbulo del disco de forma suave, sin hombros. Hay otra variedad donde si se forman hombros, pero la base del estambre no penetra en el lóbulo en ninguno de ellos
Tamarix africana: Tamarix africana var. fluminensis Tamarix africana var. africana
De difícil confusión. Todas las fotos han sido tomadas en Martín de la Vega. Este taray, florece antes o al tiempo que echa las hojas, carácter que le diferencia de lejos del restos de los tarayes. Hay dos variedades, la fluminensis de brácteas subuladas que sobrepasan ampliamente el cáliz, y la africana que tiene brácteas más cortas que el anterior. Los racimos, que suelen nacer sentados y se disponen lateralmente sobre las ramas de años anteriores, tienen un diámetro sensiblemente mayor que en el resto del tarayes, excepto T. boveana. El cáliz tiene sépalos subiguales.
Se distribuye ampliamente, aguas abajo del Puente del Pindoque, siendo el taray dominante en las márgenes del Jarama, desde Martín hasta Aranjuez.
Puede alcanzar 5 metros.
La variedad fluminensis suele encontrarse en suelos arenosos, muy abundante a orillas del Jarama y la africana en suelos margosos con el nivel freático todo el año, lo encontramos en vaguadas y vallejos entre cerros yesíferos.
T. africana var. fluminensis, tiene brácteas largas y subuladas
Cáliz con sépalos desiguales
Racimos de 6-7 mm que nacen de ramillas leñosas, el disco es muy parecido al de T. canariensis
T. canariensis: Enlace al herbario
T. canriensis, se puede confundir con T. mascatensis, ambos tienen racimos muy finos con brácteas que igualan o superan el cáliz en el caso de T. canariensis, habrá que mirar el disco. Es junto a T. boveana (del que se diferencia muy bien por el diámetro de los racimos) el más halófilo (amante de la sal) de nuestros tarayes.
Aparece salpicando los tarayales o en rodales, cerca del agua, Henares, Jarama, Manzanares y Tajuña, sin formar masas en las que domina claramente. En los tarayales de los arroyos del Tajo, donde se producen fenómenos endorréicos, forma masas casi puras, en suelos con altas concentraciones de sal. Junto a T. boveana es el mas halófilo.
En la imagen de la izquierda, detrás del orzagal, tarayal de canariensis. Se aprecia la costra de sal en el suelo, encharcado incluso en verano. En la imagen de la derecha, se mezcla con T. boveana
Las brácteas superan ampliamente el cáliz y son subuludas. El filamento estaminal se ensancha en su encuentro con el lóbulo, el encuentro es menos suave que en T. gallica y se forman hombros. La base del filamente, penetra en el lóbulo, casi hasta la línea que une el nacimiento de los lóbulos. En T. africana, penetra menos
Hojas con abundantes glándulas secretoras de sal. Racimos de 3 mm
Tamarix boveana: Enlace al herbario
Taray difícilmente confundible por el grueso diámetro de sus racimos y sus grandes hojas y brácteas. Muy escaso. Las fotos han sido tomadas en la margen izquierda del Tajo, cerca de su encuentro con el Jarama. Como dije anteriormente, se cría en suelos ricos en sales; en el área de estudio, mezclado con T. canariensis.
Solo conocemos la población de Aranjuez y otra en Borox.
Fácilmente diferenciable, por sus hojas grandes y por sus enormes racimos
Tamarix mascatensis: Enlace al herbario
Este taray se puede confundir con T. canariensis, es conveniente mirar el disco, aunque las brácteas no suelen sobrepasar el cáliz o lo hacen muy poco, aún cuando las flores no están abiertas. Las fotos han sido tomadas en Martín de la Vega, donde fuera de los sotos y riberas es relativamente abundante.
Considerado muy escaso en la Comunidad de Madrid. Lo encontramos de Martín hacia el sur, fuera de las vegas, en vaguadas entre cerros yesíferos sobre arenas o margas, donde es el taray dominante. Solo conozco algún rodal de cierta entidad en Martín. Hay individuos aislados o formando pequeños grupos en Ciempozuelos y Valdemoro.
Sobrepasa con facilidad los 4 metros.
T. mascatensis, tiene brácteas subuladas que igualan o exceden muy poco el cáliz. Los lóbulos del disco son trucandos y el filamento estaminal, apenas se ensancha en la base sin penetrar en el lóbulo
Tamarix matritensis: Enlace al herbario
Este taray no está aceptado en Flora Ibérica, donde se considera T. gallica. Si miramos la descripción que se hace en Flora Ibérica de T. gallica, y luego vamos a ver los Tarayes que están en el Soto de las Juntas o de Aldovea, nos daremos cuenta de que estos tarayes no encajan en ninguna descripción de ninguno de los tarayes recogidos en F. Ibérica. El siglo pasado Carlos Pau y Emilio Huguet describieron los tarayes próximos a la desembocadura del Manzanares como T. matritensis, con caracteres intermedios entre T. africana y T. canariensis, pero primero Baum lo da como sinónimo y luego Cirujano en la revisión para Flora Ibérica 3, lo pasa a T. gallica sin cambiar las parcas descripciones que se hace de los tarayes en F. Iberica.
Según F. Ibérica, T. gallica tiene brácteas triangulares y más cortas que el cáliz. Las flores nacen en las ramas del año. Las hojas no tienen glándulas secretoras de sal, o tienen muy pocas. T. canarieneses, también según la descripción de F. Iberica, tiene las brácteas que igualan o sobrepasan el cáliz, siendo éstas subuladas y con margen papilaceo. Las hojas tienen glándulas secretoras de sal. Los racimos nacen en las ramas del año.
Nuestros tarayes, dan una primera floración abundante sobre ramas leñosas. Cuando están madurando los frutos de las ramas leñosas, empiezan a engordar los racimos de la nueva floración (mucho más laxa) sobre las ramas del año (se ve en la imagen). Las brácteas igualan o sobrepasan el cáliz, son subuladas y tienen el margen blanquecino, esto es característico de T. canariensis, así como las hojas con abundantes glándulas secretoras de sal. El diámetro de los racimos ronda los 5 mm. carácter de T. gallica, o el diámetro intermedio entre los racimos de T. canariensis y T. africana. Alcanzan el porte de T. canariensis y T. gallica.
Personalmente, pienso que la fama de inidentificables que tienen nuestros tarayes, se debe en gran medida, a que no encajan en ninguna descripción o clave. Si tomamos como buena la descripción que hizo Carlos Pau del Tamarix matritensis, empiezan a encajar piezas de este rompecabezas.
Se distribuye ampliamente por los sotos entre el Henares, Manzanares y el Puente del Pindoque.
Las brácteas, son subuludas y no triangulares. Igualan el cáliz (al menos) y normalmente lo sobrepasan
El filamento estaminal se ensancha en la base y forma hombros acusados, a diferencia de T. gallica
Da una primera floración muy intensa sobre ramas leñosa (T. gallica tiene racimos normalmente sobre ramillas verdes del año), cuando están madurando los frutos comienzan a abrirse las flores de los racimos de la segunda floración sobre ramillas verdes, mucho menos intensa
También encontramos individuos con caracteres intermedios que, con toda seguridad son híbridos, no vamos a hablar de ello.
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