Hábitat 3250. Ríos mediterráneos de caudal permanente con Glaucium flavum
La preferencia bioclimática del hábitat es Mesomediterráneo Superior, pudiendo aparecer también, aunque de forma escasa, en el tipo Medio. El hábitat está constituido por comunidades vegetales que actúan como ornamento vegetal de las terrazas aluviales descubiertas de vegetación arbórea, sobre sustratos consistentes en guijarros de diferentes procedencia y dimensiones, mezclados con arena. La ausencia de un suelo desarrollado y la existencia de periodos de inundación recurrentes, limita el establecimiento de una orla vegetal leñosa, a excepción de ciertas especies como la retama común Retama sphaerocarpa. El hábitat puede desplazarse en función del régimen hidrológico fluvial, aunque nunca llega a desaparecer en caso de fuerte estiaje. La asociación vegetal que se identifica con el hábitat es Andryaletum ragusinae Br.-Bl. & O. Bolòs 1958, siendo su especie más característica Andryala ragusina.
Ocasionalmente, puede instalarse en barrancos con Nepeta nepetella.Hemos localizado vestigios de esta comunidad en las lagunas de el Porcal. Originalmente el río Jarama tenía un caudal con una gran estacionalidad, de tal manera que el cauce era más errático, presentando grandes crecidas y estiajes mucho más acusados. De hecho, actualmente en verano tiene incluso más caudal que durante el resto del año, a causa de las aportaciones de las depuradoras. Debido de las crecidas y a la gran cantidad de depósitos de grava y arena, aparecían numerosos brazos, islas y riberas despejadas y pedregosas o con bancos de arena, que es donde aparece esta comunidad. Luego al represarse el río y encauzarse en numerosos puntos se perdió por completo esta dinámica natural. A ello ha de añadirse la extracción de gran parte de la arena y la grava (los mayores depósitos de Europa se encontraban o se encuentran aquí), que ha generado un hábitat alternativo para esta comunidad: los taludes y planicies arenosos y con gravas, despejadas de vegetación que jalonan las riberas de las lagunas y separan algunas de estas. Es ahí donde ha encontrado refugio la papaveracea Glaucium flavum. Esta es una especie de amapola vivaz, herbácea, pero de porte arbustivo. Junto a ella abunda Dittrichia graveolens y Epilobium brachycarpum. Donde el suelo se encuentra más estabilizado es la Dittrichia la que forma masas densas, mientras los taludes desnudos es donde con mayor profusión aparece la amapola.
La presencia de Glaucium flavum es excepcional en Madrid. Las posibles citas se tenían por dudosas, debido a que se distribuye solo en enclaves costeros, en dunas, escombreras y riberas de ramblas y ríos. Como evidencia la foto inferior, se puede confirmar que está presente, cuanto menos, en el conjunto lagunar, paralelo al río Jarama, de el Porcal, en los taludes orientados al sur.
La mayor amenaza para esta escasa comunidad y para la especie es el proceso de colonización que las especies arboladas y herbáceas de mayor porte van a realizar inexorablemente con el abandono de las graveras y areneros. Se puede apreciar claramente como dichos taludes son ocupados por abundante regeneración de álamo blanco y las partes llanas, por carrizos. Al no hacer una dinámica natural en el río, es difícil que vuelva a encontrar su nicho ecológico propio.
Aguas abajo del Puente de Morata, en Martín, en los suelos con gran cantidad de guijarros, junto a la Andryala ragusina, es abundante la Artemisia campestris glutinosa y la mejorana (Thymus mastichina), ambas de olor muy agradable.
A medida que disminuye la proporción de cantos bajo presión ganadera, aparecen una serie de plantas anuales, fundamentalmente boragináceas, como Myosotis discolor, de bonitas flores azuladas.
Lagunas del Porcal, Rivas. Matas de Glaucium flavum y Dittrichia graveolens