El pasado 24 de abril de 2025, los alumnos del Bachillerato de Artes del IES Príncipe Felipe participaron en una inspiradora jornada dedicada a la creatividad en los procesos educativos, dirigida por Nieves Ruiz de los Paños, profesora y jefa del Departamento de Artes del centro. Licenciada en Bellas Artes y con una amplia trayectoria en el ámbito educativo, Nieves impartió una sesión que combinó la reflexión teórica, la práctica artística y la introspección personal, ofreciendo a los estudiantes una mirada renovada sobre el papel de la creatividad en el aprendizaje y en la construcción de la identidad artística.
Nieves inició la sesión destacando que la creatividad no debe entenderse como una habilidad exclusiva del ámbito artístico, sino como una competencia transversal presente en todas las áreas del conocimiento y, sobre todo, en la vida cotidiana. Subrayó que “ser creativo es pensar de forma diferente, cuestionar lo establecido y buscar nuevas maneras de resolver los problemas”. En este sentido, invitó a los alumnos a considerar la creatividad como un motor de cambio y crecimiento personal, una capacidad que permite adaptarse a los retos, generar nuevas ideas y transformar la realidad.
La profesora insistió en que el sistema educativo, tradicionalmente centrado en los resultados y en la repetición de modelos, debe evolucionar hacia un modelo donde la imaginación, la curiosidad y la experimentación sean pilares fundamentales del aprendizaje. Explicó que la creatividad no surge de la nada, sino que se alimenta del conocimiento, la observación y la práctica, y que educar desde la creatividad implica ofrecer oportunidades para descubrir, equivocarse, reformular y volver a intentar.
A lo largo de la charla, Nieves desarrolló las etapas del proceso creativo, analizadas desde una perspectiva tanto artística como cognitiva. Comenzó con la fase de inspiración o descubrimiento, en la que el individuo observa el mundo con curiosidad, identifica un problema o necesidad y empieza a imaginar posibles soluciones. Le sigue la incubación, un periodo en el que las ideas maduran de forma inconsciente, dando paso a la iluminación, cuando surge la idea o el enfoque creativo. Finalmente, llega la verificación o desarrollo, en la que la idea se concreta, se materializa y se ajusta hasta convertirse en una creación viable.
Nieves relacionó este esquema con la metodología del Design Thinking, empleada en los proyectos del Bachillerato de Artes, mostrando cómo el proceso de creación artística comparte etapas con la resolución de problemas en otros campos: empatizar, definir, idear, prototipar y evaluar. Subrayó que el arte es, en esencia, un laboratorio de pensamiento creativo, donde se experimenta, se aprende del error y se generan soluciones originales.
Uno de los ejes más potentes de la sesión fue la relación entre creatividad y autoconocimiento. Nieves propuso una serie de ejercicios reflexivos para que los alumnos identificaran qué factores estimulan o bloquean su proceso creativo. Se abordaron cuestiones como el miedo al error, la inseguridad ante la mirada ajena, la búsqueda de aprobación o la dificultad para valorar la propia originalidad.
Mediante dinámicas breves y ejemplos visuales, la profesora mostró cómo la creatividad florece cuando se permite la libertad de explorar sin juicio, cuando se valora el proceso por encima del resultado y cuando se confía en la intuición como herramienta de conocimiento. Destacó la importancia de cultivar una mirada personal y auténtica, entendiendo que cada artista o creador tiene su propio modo de interpretar la realidad, su propio lenguaje visual y emocional.
Nieves compartió también referencias a artistas y pensadores que han defendido la creatividad como forma de conocimiento: desde Picasso, que afirmaba que “todos los niños nacen artistas, el problema es seguir siéndolo al crecer”, hasta John Dewey, quien concebía el arte como una experiencia vital que conecta la emoción con la acción. Estas citas sirvieron como punto de partida para debatir sobre el papel de la escuela en mantener viva la curiosidad y la capacidad de asombro.
En la segunda parte de la sesión, se analizó cómo la creatividad puede aplicarse a la enseñanza de cualquier materia, no solo en el arte. Nieves explicó que un aprendizaje verdaderamente significativo ocurre cuando el alumno participa activamente, cuando puede relacionar lo que aprende con su experiencia personal y cuando siente que su aportación tiene sentido.
Para ilustrarlo, mostró ejemplos de proyectos realizados en el IES Príncipe Felipe que integran diferentes asignaturas —como Diseño de espacios creativos, Colores o Ayúdame 3D—, donde los estudiantes han trabajado desde la empatía, el diseño colaborativo y la experimentación. En estos proyectos, la creatividad se convierte en el eje vertebrador de la enseñanza, fomentando la colaboración, el pensamiento crítico y la autonomía.
La charla incluyó varias dinámicas participativas. En una de ellas, los alumnos debían transformar un objeto cotidiano en algo nuevo, reinventando su función o su significado. Este ejercicio sirvió para demostrar que la creatividad surge de la reinterpretación de lo que ya existe, de la capacidad de ver lo común desde un ángulo diferente. En otra actividad, los estudiantes escribieron breves frases sobre qué significa para ellos “ser creativo” y compartieron sus reflexiones, generando un diálogo colectivo lleno de ideas inspiradoras.
El encuentro concluyó con una reflexión abierta sobre el valor de la educación artística en el desarrollo integral del alumnado. Nieves defendió que enseñar arte no es solo enseñar técnicas o historia, sino enseñar a pensar de manera sensible, imaginativa y crítica. La creatividad, afirmó, es una forma de conocimiento que permite conectar emociones, intuiciones y razonamientos en un proceso complejo y profundamente humano.
Como cierre, la profesora dejó una reflexión inspiradora: “Ser creativo no es hacer cosas diferentes, sino mirar lo cotidiano con otros ojos. La creatividad comienza cuando somos capaces de encontrar belleza, sentido o posibilidad en aquello que todos los demás dan por sentado.”
La sesión impartida por Nieves Ruiz de los Paños fue mucho más que una charla: fue una experiencia de reflexión colectiva sobre el sentido de aprender y crear. Los alumnos del Bachillerato de Artes salieron de ella con una visión más profunda sobre su propio proceso creativo y sobre la responsabilidad que implica utilizar el arte como medio de comunicación, de transformación y de crecimiento personal.
Su intervención se integró en la línea de trabajo del proyecto TECMAA, centrado en la innovación educativa y la metacognición, y reforzó la importancia de la creatividad como motor del pensamiento, del bienestar y de la educación del futuro.