Objetivo:
Recoger las percepciones del alumnado sobre los resultados y logros del proyecto TECMAA, valorando aprendizajes, impacto en la creatividad, metacognición, autonomía y comprensión de los espacios educativos.
Indicadores:
Conciencia sobre la influencia de color, luz y disposición de los espacios en bienestar y aprendizaje.
Sensibilización hacia la accesibilidad e inclusión en el diseño de espacios.
Desarrollo de autonomía, planificación y metacognición en procesos creativos.
Integración de teoría y práctica en talleres, maquetas y actividades interdisciplinarias.
Aprendizaje transversal y conexión entre asignaturas.
Opinión sobre aspectos mejorables y propuestas de mejora para futuras ediciones.
Instrumentos de recogida de información:
Sesión de grupo de discusión final, moderada por el profesorado.
Registro de intervenciones y notas de observación durante el debate.
Cuestionario complementario (opcional) para recoger valoraciones individuales y sugerencias.
Metodología de análisis:
Análisis cualitativo: categorización de comentarios en ejes temáticos: conciencia espacial, accesibilidad, autonomía, metacognición, integración de conocimientos, aprendizaje transversal y propuestas de mejora.
Identificación de patrones comunes y divergencias en las percepciones del alumnado.
Triangulación de datos con observaciones previas y resultados de actividades para validar la consistencia de los hallazgos.
Resultados del grupo de discusión:
El alumnado valoró muy positivamente el proyecto, destacando su carácter interdisciplinar, experiencial y reflexivo. Señalaron mejoras en conciencia espacial y sensorial, metacognición y autonomía, así como en la integración de teoría y práctica. Las actividades más apreciadas fueron la práctica fotográfica y la charla de accesibilidad. Se identificaron áreas de mejora: ampliar la parte práctica, diversificar materiales y visitar espacios inspiradores. En general, el proyecto fomentó una mirada crítica y creativa, fortaleció la participación activa del alumnado y promovió aprendizajes significativos y aplicables en contextos reales.
El grupo de discusión reunió a varias alumnas del Bachillerato de Artes del IES Príncipe Felipe para reflexionar sobre su participación en el proyecto TECMAA, orientado a repensar los espacios educativos desde la creatividad, la metacognición y el aprendizaje autorregulado. Las estudiantes destacaron que el proyecto comenzó con diversas charlas formativas sobre la percepción del espacio —color, luz, accesibilidad, metacognición— que sirvieron como base teórica para los posteriores talleres prácticos de observación, diseño y construcción de maquetas.
Al inicio, muchas pensaban que se trataría de un ejercicio técnico limitado, pero pronto comprendieron que se trataba de una propuesta transversal que integraba contenidos de Dibujo Técnico, Volumen y Proyectos Artísticos. El proyecto permitió conectar los aprendizajes de distintas materias para concebir espacios educativos reales, como el pasillo central del edificio de Bachillerato de Artes, aplicando criterios de color, iluminación y mobiliario. Esta conexión interdisciplinar fue uno de los aspectos más valorados, ya que permitió trabajar de manera más global y significativa.
Las alumnas coincidieron en que el proyecto transformó su forma de percibir los espacios, especialmente a partir de la charla sobre accesibilidad impartida por Pablo Muñoz y Nacho Santias. Comprendieron la importancia de diseñar teniendo en cuenta la diversidad funcional y la necesidad de que los espacios sean inclusivos y adaptados a todas las personas. Varias reconocieron que, de no haberlo trabajado en este proyecto, nunca habrían reflexionado sobre ello.
Otro aprendizaje relevante fue la influencia del color y la luz en el bienestar y la concentración. Las estudiantes comentaron que experimentaron directamente cómo estos elementos afectan al estado emocional y al rendimiento académico. También destacaron el valor de la metacognición, al aplicar procesos de autorregulación y reflexión sobre su propio aprendizaje y sobre cómo el entorno puede facilitarlo.
Aunque valoraron muy positivamente el conjunto del proyecto, algunas señalaron aspectos mejorables, como el del aula utópica, que consideraron algo desconectada del resto de actividades y excesivamente abierta, lo que generó cierta dificultad a la hora de concretar ideas. Sugirieron que esta parte podría haberse vinculado más directamente con los espacios reales del centro o incluir el uso de materiales más variados.
Entre las actividades más apreciadas estuvieron la práctica fotográfica sobre la luz y la charla de accesibilidad, por su componente experiencial. Las alumnas también propusieron que, en futuras ediciones, se incorporen visitas a centros educativos o edificios de referencia arquitectónica (planificados, pero no realizadas todavía), para poder sentir físicamente las diferencias espaciales que las imágenes o planos no transmiten.
El grupo valoró la dimensión formativa y humana del proyecto, destacando el aprendizaje de la autonomía, la responsabilidad y la gestión del error. Reconocieron que el trabajo con maquetas y la planificación de espacios reales las sacó de su “zona de confort”, generando un crecimiento personal y académico notable. Varias alumnas afirmaron que repetirían la experiencia con entusiasmo, sabiendo ahora cómo abordar mejor los retos técnicos y conceptuales.
El grupo de discusión revela que el Proyecto TECMAA ha sido una experiencia educativa integral que ha superado el marco tradicional de las asignaturas artísticas. Su carácter interdisciplinar, experiencial y reflexivo ha favorecido aprendizajes significativos en torno al diseño, la empatía, la percepción sensorial y la autorregulación cognitiva.
Entre los principales logros destacan:
Conciencia espacial y sensorial: el alumnado ha comprendido la influencia del color, la luz y la disposición de los espacios en el bienestar y el aprendizaje.
Sensibilización hacia la accesibilidad: se ha desarrollado una mirada empática y crítica hacia la inclusión arquitectónica.
Desarrollo de la autonomía y la metacognición: las alumnas identifican mejoras en su capacidad para planificar, autorregularse y reflexionar sobre sus propios procesos creativos.
Conexión entre teoría y práctica: las charlas, talleres y maquetas lograron integrar conocimientos técnicos, estéticos y sociales.
Aprendizaje transversal: el proyecto demostró la eficacia de unir varias materias en torno a un reto común, reforzando la comprensión global y la aplicación real del conocimiento.
Como aspectos de mejora, el grupo sugiere ampliar la parte práctica mediante la implementación real de propuestas (que se desarrollarán el próximo curso), el uso de materiales diversos y la visita a espacios inspiradores. Además, valoran que el aprendizaje se prolongue en cursos posteriores mediante la continuidad del proyecto y la colaboración entre niveles.
En definitiva, el proyecto TECMAA ha contribuido a formar una mirada crítica y creativa sobre el entorno educativo, promoviendo la participación activa del alumnado en la transformación del espacio escolar y en su propio proceso de aprendizaje.