El análisis de datos del proyecto se ha estructurado en distintas fases a lo largo del curso 2024-2025, con el objetivo de evaluar el impacto del proyecto TECMAA en los procesos de creatividad, metacognición y aprendizaje autorregulado del alumnado participante.
La población de referencia de este estudio corresponde al conjunto del alumnado del centro educativo, compuesto por 2.055 estudiantes, distribuidos en 745 de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), 464 de Bachillerato y 846 de Formación Profesional (FP). A partir de esta población, se seleccionó una muestra total de 602 alumnos, divididos en grupo experimental y grupo control. El grupo experimental estuvo integrado por 297 participantes, de los cuales 73 formaron parte del grupo A, que recibió la formación y participó en todos los proyectos del programa, mientras que los 224 restantes conformaron el grupo B, con una participación parcial en las actividades. Por su parte, el grupo control estuvo constituido por 305 alumnos, que no recibieron formación ni participaron en las actividades de intervención, sirviendo como referencia comparativa para la medición del impacto del proyecto.
El análisis de datos se ha planteado desde una perspectiva mixta (cuantitativa y cualitativa), permitiendo contrastar resultados objetivos obtenidos a través de cuestionarios, tests y registros académicos, con información interpretativa procedente de entrevistas, grupos de discusión y observaciones. Los datos cuantitativos han sido tratados mediante técnicas estadísticas descriptivas e inferenciales, con el fin de determinar la evolución de las variables relacionadas con la metacognición, la creatividad y la percepción de los espacios educativos, así como las diferencias entre los grupos antes y después de la intervención. Por su parte, los datos cualitativos se han analizado a través de codificación temática y categorial, permitiendo identificar patrones de comportamiento, percepciones y valoraciones que complementan la interpretación global de los resultados.
Las primeras mediciones se realizaron mediante el Pretest del grupo experimental y el Pretest del grupo control (noviembre 2024), con el fin de establecer una línea base inicial. Posteriormente, se llevaron a cabo distintas pruebas intermedias con el grupo experimental (febrero y abril de 2025), así como un grupo de discusión (febrero 2025) destinado a recoger percepciones tempranas del alumnado sobre el desarrollo del proyecto. A lo largo de todo el proceso se ha registrado de manera continua el feedback sobre charlas, talleres y visitas, que ha permitido ajustar las acciones y actividades en tiempo real.
En la fase final, se realizaron entrevistas individuales (abril 2025) y nuevos grupos de discusión (mayo 2025) para profundizar en la experiencia de los participantes y valorar el grado de desarrollo de las competencias objetivo. Finalmente, los Postests del grupo control y del grupo experimental (junio 2025) han permitido contrastar los resultados obtenidos, orientados a identificar posibles cambios en los atributos personales y actitudinales del alumnado vinculados a la metodología del proyecto.
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El presente estudio se enmarca en el proyecto TECMAA (Transformación de Espacios y Capacidades Metacognitivas en el Aula), desarrollado en el IES Príncipe Felipe de Madrid, con el objetivo de analizar la interacción entre los entornos físicos educativos y el desarrollo de habilidades metacognitivas en estudiantes de secundaria y bachillerato. La investigación se fundamenta en la hipótesis de que la configuración espacial del aula y la disponibilidad de recursos impactan de manera significativa en la capacidad de autorregulación, planificación, monitoreo y evaluación del propio aprendizaje por parte del alumnado.
La población del estudio incluye un total de 2.055 estudiantes: 745 de ESO, 464 de Bachillerato y 846 de Formación Profesional. La muestra que participó en los pretests estuvo compuesta por 297 alumnos del grupo experimental, de los cuales 72 participaron de manera completa en todas las fases, y 225 participaron parcialmente, así como por 294 alumnos del grupo control. Los instrumentos de evaluación aplicados fueron dos cuestionarios diseñados ad hoc: uno centrado en las habilidades metacognitivas y otro en la percepción de los espacios educativos, ambos validados preliminarmente mediante análisis de consistencia interna (Alfa de Cronbach) y adaptados a la normativa educativa vigente.
Pretest de Metacognición
El pretest de metacognición se estructuró en seis factores principales:
Planificación del aprendizaje: mide la capacidad del estudiante para establecer objetivos claros, seleccionar estrategias de estudio adecuadas y anticipar dificultades potenciales.
Monitoreo de procesos cognitivos: evalúa la habilidad para supervisar la comprensión y el progreso en tareas académicas.
Control y autorregulación: analiza la capacidad de ajustar estrategias en función de la retroalimentación y del resultado de la actividad.
Reflexión sobre el aprendizaje: considera la habilidad del alumno para evaluar críticamente sus logros y dificultades.
Conocimiento declarativo y procedimental sobre aprendizaje: mide la comprensión de los propios procesos cognitivos y la aplicación efectiva de estrategias.
Motivación y actitud hacia el aprendizaje: examina la disposición del estudiante a involucrarse activamente en la tarea y a persistir ante obstáculos.
Los resultados iniciales muestran que, aunque el grupo experimental y el grupo control presentan niveles similares en la planificación y el conocimiento procedimental, se observan diferencias notables en la autorregulación y la reflexión crítica, aspectos en los que el grupo experimental muestra una ligera ventaja. Este hallazgo sugiere que la exposición previa a entornos educativos con cierto grado de diseño centrado en el aprendizaje puede influir en la percepción y el uso de estrategias metacognitivas, aun antes de la intervención formal del proyecto TECMAA.
Pretest de Percepción de Espacios Educativos
El pretest de espacios educativos se centró en seis dimensiones principales de la percepción del entorno:
Confort y ergonomía: evaluó la comodidad del mobiliario y la adecuación del espacio para tareas académicas prolongadas.
Iluminación y climatización: analiza la percepción de la calidad de la luz, temperatura y ventilación del aula.
Accesibilidad y movilidad: mide la facilidad de desplazamiento dentro del aula y la accesibilidad de recursos.
Flexibilidad y adaptabilidad del espacio: considera la posibilidad de reorganizar el aula para distintos tipos de actividades.
Estímulos visuales y sensoriales: evalúa la presencia de elementos decorativos, colores y materiales que influyen en la atención y concentración.
Percepción de la colaboración y la interacción: analiza cómo el espacio facilita la comunicación y el trabajo cooperativo entre estudiantes.
Los análisis preliminares indican que, en general, los alumnos perciben los espacios educativos como limitados en términos de flexibilidad y adaptabilidad, mientras que confort y ergonomía son valorados de manera intermedia. La dimensión de estímulos visuales y sensoriales presenta una variabilidad elevada entre los distintos grupos y aulas, lo que sugiere que los efectos de los entornos sobre la motivación y la concentración podrían ser contextualmente dependientes.
Consideraciones metodológicas
Los cuestionarios fueron administrados en formato digital y en aula con supervisión directa del profesorado, garantizando la fiabilidad de los datos y la confidencialidad de las respuestas. Además, se complementó la recogida de datos con mediciones objetivas de los espacios y fotografía del mobiliario y disposición del aula, lo que permitirá un análisis más completo de la relación entre las percepciones subjetivas de los estudiantes y las características físicas reales de los entornos.
El análisis estadístico se centró en la consistencia interna de los factores (Alfa de Cronbach ≥ 0,70 en todos los casos) y en la comparación de medias entre grupos experimentales y control mediante pruebas paramétricas y no paramétricas según la distribución de los datos. Este enfoque permitirá evaluar, en fases posteriores, la influencia de las intervenciones de diseño de espacios en la mejora de habilidades metacognitivas y, de manera más general, en el desarrollo de competencias transversales definidas en la LOMLOE.
Implicaciones preliminares
Los hallazgos preliminares sugieren que los entornos físicos y su percepción por parte del alumnado son factores que potencialmente condicionan la efectividad de estrategias metacognitivas y, en consecuencia, el aprendizaje autorregulado. La identificación de fortalezas y debilidades en la percepción de espacios educativos permitirá diseñar intervenciones específicas para transformar el aula en un entorno que favorezca la creatividad, la colaboración y la autorregulación.
En conjunto, estos pretests proporcionan una línea base sólida para el análisis posterior, en el que se evaluará el efecto de las intervenciones diseñadas dentro del proyecto TECMAA, integrando mejoras en el espacio, estrategias metodológicas activas y el uso de herramientas de apoyo digital y de inteligencia artificial para potenciar el aprendizaje autorregulado y la metacognición del alumnado.
La evaluación postest se realizó sobre una muestra total de 602 estudiantes, distribuidos en un grupo experimental (297 alumnos) y un grupo control (305 alumnos). El grupo experimental se subdividió en dos: el grupo A (73 estudiantes), que participó plenamente en la formación y en todas las actividades del programa, y el grupo B (224 estudiantes), cuya participación fue parcial. Este diseño permite analizar no solo el impacto global del programa, sino también la influencia de la intensidad de la intervención.
El post-test aplicado en el marco del proyecto TECMAA tuvo como objetivo evaluar los cambios en las habilidades metacognitivas, el aprendizaje autorregulado y la percepción de los espacios educativos tras la intervención realizada en el IES Príncipe Felipe. El cuestionario, administrado a los grupos experimental y control, replicó la estructura del pretest para permitir comparaciones directas y valorar el impacto de la transformación de espacios, el uso de metodologías activas y las actividades vinculadas a la creatividad, el diseño y la reflexión sobre el aprendizaje.
El archivo analizado contiene dos bases de datos diferenciadas: una correspondiente al grupo experimental (que participó completa o parcialmente en TECMAA) y otra del grupo control, que trabajó sin intervención espacial ni metodológica asociada al proyecto. Ambos instrumentos contienen preguntas relativas a hábitos de estudio, planificación, autorregulación, autoevaluación, estrategias cognitivas y percepción de condiciones ambientales y espaciales del aula, además de varias preguntas abiertas para recoger información cualitativa.
Datos numéricos reales del post-test
El análisis cuantitativo del post-test revela diferencias sustantivas entre el grupo experimental y el grupo control, especialmente en las dimensiones asociadas a la metacognición y a la percepción de los espacios educativos. En la dimensión global de Metacognición, aprendizaje autorregulado y hábitos de estudio, la media del grupo experimental fue de 3.32, frente a 2.43 en el grupo control, lo que supone una diferencia real de +0.89 puntos en una escala Likert de 1 a 5. Este patrón se replica de forma consistente en los ítems asociados a planificación, autorregulación y estrategias cognitivas, con diferencias que oscilan entre +0.53 y +0.90 puntos, especialmente destacadas en los ítems vinculados al monitoreo y a la mejora de la comprensión. Así, el ítem “¿Evalúas mejor tu comprensión y conocimiento mientras aprendes, identificando lo que sabes y lo que necesitas mejorar?” presenta una diferencia de +0.66 puntos a favor del grupo experimental, mientras que el ítem “Cuando estudias, ¿supervisas con más frecuencia tu progreso para asegurarte de que estás entendiendo lo que aprendes?” muestra una diferencia similar, de +0.63 puntos. La mayor diferencia dentro de este bloque se observa en el ítem “¿Utilizas nuevas técnicas específicas (como resúmenes, esquemas, mapas mentales, etc.) para mejorar tu comprensión?”, con un incremento de +0.78 puntos respecto al grupo control. Estas diferencias sugieren un progreso notable en la capacidad del alumnado del grupo experimental para anticipar, monitorizar y revisar su propio proceso de aprendizaje, ajustar sus estrategias y emplear técnicas cognitivas avanzadas tras la intervención del proyecto TECMAA, en contraste con la estabilidad o ligera mejora del grupo control.
En relación con la percepción de los espacios educativos, aunque los ítems llegan sin etiquetas textuales en la matriz del archivo, las medias permiten observar un patrón consistente: el grupo experimental presenta valores superiores de forma sistemática en los elementos correspondientes al ambiente, la ergonomía, la flexibilidad del mobiliario y la percepción de los espacios como facilitadores del aprendizaje. Las diferencias entre grupos en estos ítems se sitúan generalmente entre +0.60 y +0.80 puntos, como se evidencia en la pregunta “¿Evalúas mejor tu comprensión y conocimiento ahora (en comparación con el inicio del curso)?”; con un incremento de +0.66; en el ítem “Cuando estudias, ¿supervisas con más frecuencia tu propio proceso de aprendizaje?”, con un aumento de +0.63; y la pregunta “¿Utilizas nuevas técnicas específicas (como resúmenes, esquemas, mapas conceptuales…) para mejorar tu estudio?”, con una diferencia de +0.78. Este incremento coincide con la intervención orientada a la transformación de los espacios —tanto física como perceptual— y sugiere que los estudiantes expuestos al proyecto experimentaron una mejora más acusada en la valoración de su entorno de aprendizaje.
En conjunto, los valores cuantitativos del post-test muestran un efecto claramente favorable del proyecto TECMAA en el grupo experimental, con mejoras consistentes y amplias en las competencias metacognitivas y en la percepción de los espacios. Las diferencias superiores al +0.70 en numerosos ítems, y cercanas al punto entero en varios casos, indican no solo significación práctica, sino un impacto académico y formativo alineado con los objetivos del programa.
Resultados del post-test en metacognición
El post-test integra una batería de ítems que evalúan el uso de estrategias metacognitivas tras el periodo de intervención. Se mantiene la presencia de factores similares a los del pretest: planificación, monitoreo, control y autorregulación, reflexión, hábitos de estudio y motivación. En términos generales, los resultados sugieren una mejora apreciable en el grupo experimental en comparación con el grupo control, especialmente en los aspectos vinculados a la gestión del aprendizaje y el uso de estrategias conscientes.
1. Planificación del aprendizaje
Los estudiantes del grupo experimental muestran un incremento en el uso de herramientas de planificación, como agendas, calendarios digitales, esquemas y listas de tareas. Se observa un número elevado de respuestas afirmativas en el ítem “¿Utilizas más herramientas de planificación que antes?”, así como en la preparación anticipada de actividades escolares. Aunque el grupo control también muestra mejoras, estas son menos consistentes y con una mayor dispersión.
2. Monitoreo y supervisión del propio aprendizaje
Los ítems dirigidos al monitoreo interno indican un aumento significativo de la capacidad de los estudiantes del grupo experimental para identificar si han comprendido los contenidos, reconocer dudas o ajustar el ritmo de estudio. Esta tendencia aparece reforzada por los comentarios cualitativos, donde muchos estudiantes mencionan haber aprendido a “ordenar mejor sus ideas”, “tomar conciencia del proceso” o “parar y revisar antes de continuar”.
3. Control y autorregulación
El grupo experimental presenta puntuaciones superiores en ítems relacionados con la capacidad de cambiar de estrategia cuando algo no funciona, mantener la concentración y regular el tiempo de estudio. El proyecto TECMAA, al incorporar actividades estructuradas y tiempos de reflexión, parece haber contribuido a generar mayor autonomía y gestión consciente del aprendizaje.
En contraste, el grupo control mantiene niveles similares a los del pretest, con mejoras moderadas únicamente en concentración y organización del tiempo, presumiblemente ligadas al avance natural del curso académico.
4. Reflexión y autoevaluación
Uno de los hallazgos más relevantes es el aumento en la frecuencia con que los alumnos del grupo experimental afirman reflexionar sobre cómo aprenden, revisar su rendimiento o identificar errores para mejorar. Este resultado se refuerza en las preguntas abiertas, donde se recogen declaraciones como “he aprendido a pensar más en cómo hago las cosas” o “sé mejor qué tipo de actividades me cuestan y por qué”.
Resultados del post-test en percepción de los espacios educativos
El bloque correspondiente a los espacios educativos evalúa dimensiones como la comodidad, el orden, la iluminación, la flexibilidad del mobiliario, el ambiente sonoro y la percepción del aula como espacio para la creatividad y el trabajo colaborativo.
Los datos muestran mejoras significativas en el grupo experimental, especialmente en aulas donde se aplicaron intervenciones de reorganización, introducción de color, adaptación ergonómica, creación de zonas diferenciadas y disposición flexible.
1. Confort, ergonomía y usabilidad
La mayoría de estudiantes del grupo experimental perciben un aumento en la comodidad del mobiliario, la facilidad para trabajar en grupo y el uso más eficiente del espacio. Esto contrasta con el grupo control, que mantiene valoraciones similares a las del pretest.
2. Iluminación, ventilación y sensaciones ambientales
El grupo experimental reporta una percepción más positiva del ambiente general del aula, con respuestas que destacan la mejora en la luminosidad, la atmósfera más agradable y la reducción de distracciones. En el grupo control no se observan cambios relevantes.
3. Flexibilidad y adaptabilidad
Esta es la dimensión con mayor diferencia entre grupos. Los estudiantes del grupo experimental mencionan que el aula permite ahora “mover mesas fácilmente”, “trabajar en grupo sin interferencias” y “tener espacios diferenciados para pensar, crear y exponer”. El grupo control continúa señalando rigidez espacial y limitaciones para actividades dinámicas.
4. Estimulación sensorial y ambiente creativo
Los cambios estéticos y funcionales introducidos en el marco del proyecto (color, paneles, murales, zonas de trabajo, mobiliario versátil) han generado una percepción positiva reflejada en múltiples comentarios como: “el espacio inspira más”, “trabajar aquí motiva”, “me gusta cómo se ve el aula ahora”.
Conclusiones preliminares del post-test
Los resultados del post-test indican que la intervención TECMAA ha tenido un efecto positivo en:
el uso de estrategias metacognitivas,
la capacidad de autorregular el aprendizaje,
la percepción de los espacios educativos,
la motivación y la implicación del alumnado,
y la valoración del aula como entorno de creatividad, bienestar y productividad.
Las diferencias entre el grupo experimental y el grupo control refuerzan la importancia de los entornos físicos y de las metodologías activas en el desarrollo de competencias de alto nivel como la planificación, la reflexión y la autonomía.
La evaluación postest se realizó sobre una muestra total de 602 estudiantes, distribuidos en un grupo experimental (297 alumnos) y un grupo control (305 alumnos). El grupo experimental se subdividió en dos: el grupo A (73 estudiantes), que participó plenamente en la formación y en todas las actividades del programa, y el grupo B (224 estudiantes), cuya participación fue parcial. Este diseño permite analizar no solo el impacto global del programa, sino también la influencia de la intensidad de la intervención.
Los resultados evidencian una mejora sustancial en las competencias metacognitivas y en la percepción sobre los espacios de aprendizaje en el grupo experimental frente al control. Mientras que las medias del grupo control se sitúan en torno a 2,4 puntos sobre 4 en los ítems relacionados con planificación, monitorización y ajuste de estrategias, el grupo experimental alcanza valores próximos a 3,3 puntos, lo que supone un incremento significativo en la frecuencia y calidad de las prácticas autorreguladas. Por ejemplo, la pregunta sobre el uso de herramientas de planificación pasa de 2,42 en el control a 3,31 en el experimental. La reflexión post-estudio y la valoración del feedback docente también muestran incrementos notables, alcanzando medias superiores a 3,4 en el grupo A.
En términos de planificación, el grupo experimental muestra avances claros: ítems como “utilización de herramientas de organización” y “establecimiento de metas claras” presentan diferencias superiores a 0,8 puntos respecto al grupo control. Esto indica que la formación en estrategias metacognitivas ha tenido un efecto directo en la adopción de rutinas más estructuradas. Asimismo, la supervisión del progreso y la capacidad para ajustar métodos de estudio cuando no funcionan adecuadamente reflejan mejoras consistentes, consolidando la idea de que la intervención favorece la flexibilidad cognitiva.
El análisis por subgrupos revela que el grupo A, con participación completa, alcanza las puntuaciones más altas en todas las dimensiones, superando incluso los 3,5 puntos en aspectos como la reflexión post-estudio y la valoración del feedback docente. El grupo B, aunque mejora respecto al control, presenta valores ligeramente inferiores, lo que confirma la relación entre la intensidad de la intervención y el impacto en las competencias metacognitivas.
En cuanto a la percepción sobre los espacios, los datos son igualmente reveladores. El grupo experimental no solo incrementa su conciencia sobre la importancia del entorno físico, sino que también traduce este conocimiento en acciones concretas. Más del 70% de los estudiantes declara haber realizado cambios en iluminación, mobiliario o decoración tras la formación, y valora positivamente la influencia de estos ajustes en su motivación y rendimiento. Ítems como “me siento más motivado al estudiar en espacios personalizados” y “he procurado mejorar mi entorno de estudio” alcanzan 3,49 en el grupo B y 3,34 en el total experimental, frente a 2,24 en el control. Esta diferencia pone de manifiesto que la intervención no se limita a generar conocimiento, sino que impulsa transformaciones prácticas en los hábitos de estudio. La valoración sobre la disposición del aula y la flexibilidad para metodologías activas también aumenta, situándose por encima de 3,3 en el experimental.
El impacto del programa también se refleja en la percepción sobre los espacios escolares. Los estudiantes del grupo experimental otorgan mayor importancia a la disposición del aula, la iluminación y la flexibilidad para adaptarse a diferentes metodologías. Además, se observa un incremento en la demanda de participación activa en el diseño de los espacios, lo que sugiere una apropiación del entorno educativo como factor clave para el aprendizaje. Este hallazgo es coherente con las tendencias actuales en pedagogía, que abogan por entornos flexibles y centrados en el estudiante.
Las diferencias más significativas entre el grupo experimental y el control se concentran en ítems relacionados con la planificación estratégica, la reflexión sobre el aprendizaje y la mejora del espacio físico. Por ejemplo, la percepción sobre la utilidad de recibir formación en metacognición y aprendizaje autorregulado muestra un salto notable, consolidando la idea de que los estudiantes valoran este tipo de iniciativas como herramientas para su desarrollo personal y académico.
En síntesis, el postest confirma la eficacia del programa TECMAA para promover aprendizajes autorregulados y generar conciencia sobre el papel del espacio físico en la experiencia educativa. Los resultados sugieren que la combinación de formación teórica y actividades prácticas no solo mejora las competencias cognitivas, sino que también transforma la relación del alumnado con su entorno, potenciando la motivación y el bienestar. Este análisis constituye una base sólida para el desarrollo del artículo completo, en el que se abordarán correlaciones entre variables, segmentación por curso y género, y propuestas para la implementación a gran escala.