Objetivo:
Identificar los conocimientos previos del alumnado sobre los procesos de metacognición y aprendizaje autorregulado, para establecer una línea base que permita valorar la evolución tras las intervenciones formativas y los proyectos desarrollados.
Indicadores:
Nivel de conocimiento sobre los conceptos de metacognición y aprendizaje autorregulado.
Grado de aplicación de estrategias metacognitivas en el trabajo diario.
Capacidad para planificar, supervisar y evaluar el propio proceso de aprendizaje.
Conciencia sobre la importancia del error, la reflexión y la autoevaluación.
Instrumentos de recogida de información:
Cuestionario tipo pretest con preguntas cerradas y abiertas, aplicado al inicio del proyecto.
Observación inicial en el aula, centrada en actitudes hacia la autonomía y la autorreflexión.
Registro de autoevaluaciones previas, para contrastar la percepción inicial de las propias estrategias de aprendizaje.
Metodología de análisis:
Análisis cuantitativo: tratamiento estadístico descriptivo de las respuestas cerradas (porcentajes y medias).
Análisis cualitativo: categorización de las respuestas abiertas, identificando patrones y niveles de comprensión.
Triangulación de datos entre instrumentos para garantizar la validez y fiabilidad de los resultados.
Resultados del pretest:
Los resultados obtenidos fueron mejorables. La mayoría del alumnado se situó en un nivel intermedio (puntuaciones entre 2 y 3 sobre 4), mostrando un conocimiento parcial de los conceptos de metacognición y aprendizaje autorregulado. Se observaron carencias en la identificación de estrategias concretas (como la planificación o la autoevaluación) y una tendencia a vincular la autorregulación únicamente con la organización del tiempo o el esfuerzo. Estos datos evidencian la necesidad de reforzar la comprensión de los procesos internos del aprendizaje y promover una reflexión más profunda sobre cómo aprenden.