150 gr de camarones. Lo ideal es que sean frescos pero lejos de Cádiz es complicado así que también puedes encontrarlos cocidos o congelados. Si no encuentras y te apetece mucho preparar estas tortitas también puedes utilizar gambas y partirlas en trocitos pequeños.
100 gr de harina de trigo.
100 gr de harina de garbanzo. Cada vez es más fácil de encontrar pero si no das con ella puedes sustituirla por 100 gr de harina de trigo y un poquito de cúrcuma o colorante alimentario para darle ese característico color amarillo de las tortillitas.
250 ml de agua fría.
1 cebolleta tierna pequeña o solo media si es grande.
Unas ramas de perejil.
Aceite para freír, idealmente aceite de oliva aunque también puedes utilizar de girasol o de semillas.
Sal.
Retírale a la cebolleta el rabo y las raíces y pícala lo más finita que puedas.
Quédate solo con las hojas del perejil y pícalas también.
En un bol pon la harina de trigo, la harina de garbanzo, el perejil, la cebolleta y una pizca de sal, y mézclalo todo con una cuchara.
VAMOS MEZCLANDO LOS INGREDIENTES PARA LA MASA
Añade el agua fría y mezcla de nuevo hasta obtener una masa homogénea y de consistencia bastante líquida.
Ahora añade también los camarones, mezcla y, aunque ya puedes utilizar la masa, a mi me gusta dejarla reposar entre 30 minutos y 1 hora en la nevera para que esté más fría (lo que ayuda a que queden más crujientes las tortitas al freírlas) y la textura sea mejor.
YA TENEMOS LISTA LA MASA PARA LAS TORTITAS DE CAMARÓN
Te recomiendo utilizar una sartén grande o incluso una paellera pare freír las tortitas de camarones ya que cuanta más superficie tengas, menos tandas necesitarás.
Cubre el fondo con 1 o 2 cm de aceite y caliéntalo a fuego medio-alto hasta que esté bien caliente pero sin llegar a humear.
Ve echando cucharadas, una a una, de masa de las tortitas al aceite. Si la masa está bien deberá expandirse hasta quedarse bastante plana pero si no es así puedes añadir un par de cucharadas soperas de agua fría a la masa y mezclar bien de nuevo para que la textura se aligere un poco.
Sigue añadiendo cucharadas de la masa hasta que llenes la sartén sin que se peguen unas a otras y cocínalas por un lado hasta que se doren. Dales la vuelta y lo mismo por el otro lado.
Cuando estén listas cógelas de una en una con unas pinzas de cocina o una espumadera, deja que escurran un poco de aceite en el borde de la sartén y ve dejándolas en un plato o bandeja cubierta con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y las tortitas de camarones se mantengan crujientes y lleguen a la mesa perfectas.
VAMOS FRIENDO LAS TORTILLITAS DE CAMARONES
Mientras siguen calientes échales un poquito de sal por encima.
Sigue preparando el resto de tandas y si no quieres utilizar muchos platos, cuando hayas llenado la superficie de uno puedes colocar encima papel de cocina de nuevo e ir poniendo las últimas tortitas.