CONTIDOS. OS SECTORES MADUROS
La transición del modelo de producción en masa o fordista al de producción flexible, junto con los cambios asociados a las nuevas tecnologías de información y la mundialización de los mercados, supusieron el declive de algunas áreas con larga tradición industrial, pero especializadas en sectores maduros, con empresas poco competitivas y un mercado de trabajo poco diversificado. Diversas áreas minero-metalúrgicas del Norte peninsular fueron el mejor exponente de esta situación en España.
El complejo siderometalúrgico construido en torno a la ría de Avilés, en Asturias, muestra como pocos las huellas de ese proceso de auge y declive industrial, reflejado en un paisaje fabril denso y cambiante, en el que hoy surgen nuevas instalaciones como fruto de la reconversión, al tiempo que proliferan los vacíos y las ruinas industriales. Esa huella industrial heredada continúa ejerciendo un fuerte impacto sobre el dinamismo urbano y la calidad medioambiental del entorno, además de condicionar las iniciativas de dinamización comarcal en curso.
Procesos generales.
Los diferentes sectores industriales experimentan un conjunto de transformaciones a lo largo de su evolución que incluyen cambios en las pautas de localización características. En sus fases iniciales, cuando la tecnología es aún poco conocida, el número de competidores es escaso y se requieren grandes esfuerzos en I+D, las empresas suelen concentrarse en países y regiones desarrollados, los únicos que cuentan con los recursos de capital, mano de obra cualificada y servicios avanzados necesarios en esa fase, además de mercados de consumo amplios en los que poder encontrar los primeros compradores. Por el contrario, en fases avanzadas del ciclo de vida, con productos y tecnologías ya maduros, el gran número de empresas que compiten por ofrecer costes más bajos favorece su desplazamiento hacia países y regiones periféricos. Eso obliga a las áreas originarias de esa producción a un proceso de reconversión para mejorar la eficiencia de sus empresas, la calidad y gama de productos, o bien a sustituir esa actividad por otras más innovadoras, que ahora se encuentren en sus fases iniciales de evolución.
Puede entenderse así el declive sufrido por ciertas áreas con larga tradición industrial, que hace dos décadas se enfrentaron a la crisis de las actividades en que se especializaban desde hacía más de un siglo (siderurgia, metalurgia pesada, construcción naval, textil…), afectadas por una creciente competencia de nuevos países industriales periféricos, a la baja productividad de unas empresas que vivieron durante décadas en un mercado fuertemente protegido de la competencia exterior, así como a cierto estancamiento de su demanda. La excesiva dependencia de esos sectores maduros, y de las grandes empresas, contrastaba con la escasez de actividades alternativas y la debilidad de las iniciativas empresariales. Las regiones de la Cornisa Cantábrica, los valles interiores del textil catalán y algunos enclaves (Sagunto, El Ferrol, bahía de Cádiz…) fueron en España los mejores exponentes de esa crisis industrial. El resultado fue un intenso proceso de cierre de fábricas y destrucción de empleos, que intentó compensarse con una política de reconversión dirigida a subvencionar la supervivencia de determinadas empresas mediante fondos públicos, apoyar la recolocación de los excedentes laborales y, sobre todo, promover un esfuerzo de innovación tecnológica y la implantación de actividades alternativas. Sus resultados han sido muy desiguales, pues mientras en el País Vasco la renovación impulsada de forma conjunta por la iniciativa privada y las políticas públicas ha permitido una recuperación, visible en tasas de crecimiento superiores al promedio español entre 1995-2000, en Cantabria y, sobre todo, Asturias la atonía industrial ha resultado bastante mayor.
ANÁLISIS DEL ÁREA
Uno de los espacios que mejor ejemplifica esta evolución es el complejo siderometalúrgico ubicado en torno a la ría de Avilés. Las imágenes de los años sesenta y setenta denotan el intenso grado de ocupación que experimentaron los márgenes de la ría avilesina a lo largo de la década de los cincuenta. Con anterioridad, además de la fábrica de la Real Compañía Asturiana de Minas, se había instalado en 1946 la Empresa Nacional de Aluminio S.A. La nómina de los principales establecimientos industriales de la ría se completaba con la fábrica de Asturiana de Zinc S.A., la de Cristalería Española (figura 7) y, sobre todo, la de ENSIDESA, actual Arcelor, que obligaron a realizar obras de acondicionamiento al objeto de que pudieran acceder hasta el fondo de saco de la ría barcos de gran tonelaje. Para el servicio de la fábrica siderúrgica se construyó la dársena de San Agustín, y se dotaron sus muelles de las necesarias instalaciones de carga y descarga, al tiempo que en las inmediaciones de la dársena se reservaban terrenos destinados a almacenar los productos descargados o los que estaban pendientes de ser embarcados (figura 6).
Del año 1950 data el proyecto de construcción en Avilés por parte del Instituto Nacional de Industria de una planta siderúrgica. Una decisión respecto a la localización que se amparaba en la existencia de una serie de condiciones positivas, como las posibilidades que la ría ofrecía para construir un puerto en su margen derecha, la existencia de mano de obra especializada o la tradición minera de la región. Los terrenos elegidos para la instalación de la fábrica, concretamente el sector de Las Huelgas, eran la resultante del relleno y desecación de una parte de las marismas en el año 1841 (figura 1).
Las instalaciones de ENSIDESA adoptaron una disposición lineal, paralelas a la carretera que conduce a Gijón a lo largo de aproximadamente 9 kilómetros. A comienzos de los años noventa entraba en funcionamiento la nueva acería LD-III , al tiempo que las antiguas instalaciones quedaban abocadas a dejar de producir y a ser más tarde desmanteladas (figura 2). No obstante, la escala de las actuaciones condicionó la ordenación del territorio comarcal, generando fuertes impactos ambientales en forma de construcción de infraestructuras (vías de comunicación y tráfico pesado, embalses…) y generación de grandes volúmenes de residuos, que afectaron negativamente la calidad del medio ambiente urbano de Avilés (figura 3).
Las sucesivas reconversiones padecidas desde comienzos de los años ochenta han tenido un fuerte impacto en el paisaje industrial y en el conjunto de la comarca. La siderurgia actual pertenece a Aceralia, socio español de la multinacional europea Arcelor, que ha acometido un profundo cambio tecnológico y drásticas reducciones de plantillas laborales, especializando también la gama de productos para poder competir mejor en los mercados internacionales. Desaparecieron del paisaje los tradicionales perfiles de los hornos altos situados en las proximidades de la ría (figura 4) y una parte importante del espacio ocupado por las antiguas instalaciones ha quedado abandonado. Se intenta ahora su reutilización mediante iniciativas como la promoción del Parque Empresarial de Asturias (figura 5), pero éstas deben enfrentarse a la competencia de otros espacios de calidad que no padecen las externalidades negativas asociadas a la proximidad de la industria pesada o de ruinas industriales, por lo que sus resultados aún son inciertos.
Autores: Felipe Fernández García (Universidad de Oviedo), Ricardo Méndez Gutiérrez del Valle (CSIC-IEG)
PAISAXE INDUSTRIAL- REFINERÍA
PAISAXE INDUSTRIAL-REFINERÍA
PAISAXE INDUSTRIAL- ASTILLEROS MILITARES DEL FERROL (NAVANTIA). El País
PAISAXE INDUSTRIAL-INDUSTRIA AZUCARERA
INDUSTRIA SIDERÚRXICA. INDUSTRIA PESADA
INDUSTRIA SIDERÚRGICA (ENSIDESA). INDUSTRIA PESADA
PARQUE TECNOLÓGICO. GIJÓN.
Madrid - 29 JUN 2020 - 09:14 CEST
España va camino de convertirse en uno de los países que más rápido se van a desenganchar del carbón. Un año y medio después del cierre de todas las minas —que eran incapaces de sobrevivir sin unas ayudas públicas que ya están prohibidas por Bruselas—, este martes arranca el proceso de clausura de las centrales térmicas que emplean este combustible. Siete de las 15 plantas que aún quedan abiertas en España dejarán de estar operativas este 30 de junio debido a que a sus propietarias, las compañías eléctricas, no les salen las cuentas para acometer las mejoras medioambientales para cumplir las normas europeas. De hecho, varias plantas llevan meses sin generar electricidad porque han dejado de ser rentables por una mezcla de decisiones políticas de la Comisión Europea y de condiciones de mercado.
Además de ser muy contaminantes, las térmicas eran hasta hace solo un par de años responsables de aproximadamente el 15% de todos los gases efecto invernadero de España. En 2018, cerca del 15% de toda la electricidad consumida provino de esas plantas. Pero de eso parece que hace un mundo y este mes de mayo apenas generaron el 1,4% de la electricidad. Además, entre el 1 y el 2 de mayo no produjeron nada, algo nunca visto desde que en 1990 arrancaron los registros de Red Eléctrica de España.
Las siete plantas térmicas que dejarán de operar este martes son: Meirama (en A Coruña), Narcea (Asturias) y La Robla (León) —las tres propiedad de Naturgy—; Andorra (Teruel) y Compostilla (León) —de Endesa—; Puente Nuevo (Córdoba) —de Viesgo—; y Velilla (Palencia) —de Iberdrola—. Sus cuatro propietarias han confirmado a EL PAÍS que el 30 de junio ya no estarán operativas para no incumplir la directiva medioambiental europea que obliga a este tipo de instalaciones a acometer unas obras para limpiar los gases que expulsan a la atmósfera si querían seguir operando más tiempo. Estas siete centrales juntas acumulan 4.630 megavatios, lo que supone un poco menos de la mitad de la potencia instalada de carbón en España.
Las siete —que cuentan con unos 1.100 empleados entre personal propio y contratas— son las primeras, pero no las últimas. Otras cuatro plantas —que suman una potencia de 3.092 megavatios y alrededor de 800 empleados— tienen solicitados los permisos ante el Gobierno para cerrar las instalaciones. Se trata de las centrales de Lada (en Asturias y propiedad de Iberdrola), As Pontes (en A Coruña y propiedad de Endesa), Los Barrios (en Cádiz y propiedad de Viesgo) y Litoral (en Almería y propiedad de Endesa). Fuentes del sector estiman que entre 2021 y 2022 podrán estar clausuradas. Y las otras cuatro —dos de ellas propiedad de EDP— que aún no han solicitado el cierre también tienen un futuro muy complicado.
“Por cómo van las cosas, creo que en 2025 ya no habrá generación con carbón”, explica Tatiana Nuño, especialista en energía y cambio climático de Greenpeace. “El escenario que manejamos de cierre total es 2025”, coincide Ana Barreira, directora del Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (IIDMA). Fuentes del sector manejan, incluso, una salida completa todavía más rápida, para dentro de dos o tres años.
Aparentemente, estos cierres no tienen que ver con las políticas emprendidas por el Gobierno. De hecho, el Ministerio para la Transición Ecológica ha rechazado unirse a las alianzas de países que se comprometen a fijar un calendario concreto de clausura de este tipo de instalaciones. Este departamento ha preferido mantener un perfil bajo y, finalmente, han sido el mercado y las medidas emprendidas desde Bruselas los que han dado la puntilla al carbón.
Por un lado, las reformas llevadas a cabo por las instituciones comunitarias hicieron que a partir de 2018 el precio del dióxido de carbono en el mercado europeo de emisiones se disparara. Este sistema, conocido por sus siglas ETS, obliga a todas las grandes industrias a pagar por el dióxido de carbono que emiten, lo que hace que las centrales de carbón pierdan competitividad al ser las que más tienen que gastar en esto. A esto se le unen los bajos precios del gas natural desde 2019. España tiene un gran número de plantas de ciclo combinado que se alimentan de gas y que pueden suplir sin problemas a las térmicas de carbón. Al bajar el precio del gas, esta tecnología desplazó a la de carbón. “El precio bajó porque había un exceso mundial de oferta y no había dónde almacenarlo”, apunta Pedro Linares, director del grupo Economics for Energy.
La previsión era que este 2020 repuntara el gas y que el carbón pudiera volver a ser competitivo. Pero la crisis de la covid-19 ha desbaratado también ese escenario. El resultado es que las centrales de carbón llevan encadenando mínimos históricos de generación de electricidad en España desde marzo de 2019. Al menos cuatro —Compostilla, Litoral, Los Barrios y Velilla— no han producido nada este 2020, según indican sus propietarias. En el resto, lo poco que han generado ha sido para quemar los stocks que tienen acumulados de carbón antes de que bajen definitivamente la persiana mañana.
Lo que sorprende a todos los analistas consultados es la rapidez del proceso de cierres en España. “Creo que también han influido los movimientos de desinversión”, apunta Barreira sobre los fondos inversores que presionan cada vez más a las empresas para que se alejen de los combustibles fósiles. “Hace un año todavía había escépticos, yo incluido, pero con los movimientos que se han dado, creo que el fin del carbón en España ya no tiene vuelta atrás”, concluye Linares.
En las 11 centrales que cerrarán en los próximos meses —las siete que se desconectarán mañana y las otras cuatro que ya han pedido al Ejecutivo también poner fin a su actividad— trabajan unas 2.400 personas, entre empleos directos e indirectos. En algunos casos, la clausura no será traumática, pero en otros las térmicas son la única industria del municipio y algunos Ayuntamientos verán muy mermados sus ingresos fiscales. La alternativa inmediata es el desmantelamiento de las plantas, que puede durar hasta cinco años y requiere mucha mano de obra. Pero ese proceso no puede comenzar hasta que el Ejecutivo publique la autorización para el cierre y desmantelamiento, que incluye un análisis de los impactos medioambientales de ese proceso. Se espera que en los próximos días se publiquen en el BOE las de tres de las siete plantas que dejarán de funcionar mañana: Velilla, Compostilla y Andorra.
Pero el Ministerio para la Transición Ecológica también ha presionado a las eléctricas para que presenten planes estables para las zonas afectadas, que en muchos casos se centran en las renovables y que, incluso, en algunos de los proyectos requieren más empleos de los que se destruirán con los cierres. A mediados de abril el ministerio firmó con los sindicatos mayoritarios y las propietarias de las plantas las bases para poner en marcha los denominados convenios de transición justa. Ya hay 12 convenios de transición justa en marcha para zonas mineras y térmicas. Y, al margen de los recursos públicos que ya tiene asignados el Gobierno, también está previsto que España se beneficie del futuro fondo de transición justa de la Comisión Europea
PARQUE TECNOLÓGICO DE ZAMUDIO
La fotografía presenta un paisaje industrial correspondiente al parque tecnológico de Zamudio, en Bizkaia, constituido en 1985 mediante el impulso de las instituciones del País Vasco. El parque, destinado a promover la diversificación industrial y la transferencia y difusión de la tecnología y de la innovación, instala empresas de tecnología avanzada y de investigación. Tiene una localización privilegiada, en la que han influido ante todo los factores que determinan actualmente la ubicación de las empresas de nuevas tecnologías:
– La proximidad a núcleos urbanos destacados: la ciudad de Bilbao se encuentra tan solo a 15 km. del parque.
– La cercanía de destacadas empresas con capacidad de investigación, que le suministran la tecnología.
– La proximidad de las universidades del País Vasco y de Deusto, que le proporcionan mano de obra cualificada y recursos humanos para las labores de investigación.
– Una excelente accesibilidad al aeropuerto (situado a 3 km.) y al puerto (distante 16 km.), y conexión con la red de autopistas nacionales y europeas.
– Un entorno medioambiental de calidad.
El espacio del parque está constituido por parcelas de mediano tamaño, con baja densidad edificatoria, elevada calidad de construcción y un entorno paisajístico grato, con jardines y amplios espacios verdes. Este tipo de empresas presentan las siguientes características:
– Pertenecen a los sectores de alta tecnología (electrónica, telecomunicaciones, automoción, tecnologías de la información, medio ambiente y energía); a la investigación pública y privada, y a la potenciación del sector servicios y labores de consultoría.
– Estas empresas tienen a su disposición una destacada dotación de servicios de apoyo: seguridad, hostelería, mantenimiento, instalaciones para congresos y conferencias, telecomunicaciones, apoyo e impulso a la investigación, desarrollo e innovación, cooperación, y un edificio para la incubación de nuevas empresas de base tecnológica en sus primeros tres años de vida, donde reciben asesoramiento de gestión y tecnología, y condiciones de financiación preferentes.
– Son de tamaño mediano o pequeño y emplean a mano de obra de elevada cualificación (el 50% del empleo corresponde a titulados superiores y casi el 30% se dedica a tareas de I+D).
– Estas empresas tienen hoy una enorme importancia por varios motivos:
Su elevada inversión en I+D (10% del valor de la facturación como media), que representa el 20% de la inversión en I+D del País Vasco.
Reciben transferencia tecnológica de las universidades cercanas y de otros parques y centros tecnológicos nacionales e internacionales con los que cooperan y mantienen relaciones y contactos.
El parque impulsa la transferencia de tecnología y la difusión de los resultados de la investigación a otros parques y a las empresas de la región, de forma que actúa como locomotora tecnológica para las empresas del entorno.
Las perspectivas de futuro de estas empresas de alta tecnología e investigación son muy favorables, puesto que en el actual contexto mundial de globalización económica, la posición de los países y de las regiones depende esencialmente de su capacidad de generar o incorporar la innovación tecnológica. En el País Vasco, esta ofrece la oportunidad de superar la aguda crisis que afectó a los sectores industriales maduros y de contribuir a la modernización y diversificación industrial.
2. Atendiendo a los documentos, conteste (puntuación máxima de 5 puntos):
a) Identifique las provincias con refinerías señaladas en la figura 1 con números del 1 al 5 (1 punto).
b) Identifique y describa la información representada en todas las figuras y señale los elementos naturales y humanos que aparecen en la figura 2 (1 punto).
c) Explique los factores de localización del espacio industrial reflejado en las imágenes (1,5 puntos).
d) Comente la transformación producida en este espacio (1,5 puntos).
a) Indique as provincias con refinarías sinaladas na figura 1 cos números do 1 ao 5 (1 punto).
1. Biscaia. 2. Huelva. 3. Cidade Real. 4. Castellón. 5. Santa Cruz de Tenerife.
b) Identifique e describa a información representada en todas asfiguras e sinale os elementos naturais e humanos que aparecen na figura 2 (1 punto).
A figura 1 é un mapa político con división provincial que presenta 5 provincias nas que están instaladas distintas refinerías.
A figura 2 é unha fotografía aérea do espazo correspondente á refinería de Tarragona en 1966, na época do “desarrollismo”.
A figura 3 presenta unha fotografía aérea da refinería de Tarragona nos tempos actuais, con maior presenza das instalacións industriais no conxunto do espazo.
No tocante aos elementos naturais e humanos e tendo en conta que se trata da localización costeira da refinaría en Tarragona pódese apuntar que se trataba naquel intre dun espazo mediterráneo costeiro en transformación cunha incipiente urbanización e industrialización (apréciase a refinaría en construción, a apertura de vías anchas para a urbanización) entrando en conflito coa vexetación rala, de matogueira, propia deste ámbito climático, tendente á aridez, así como cos cultivos e hábitat tradicional, que acabarán por desaparecer por converterse nun proceso relativamente acelerado nun espazo dominado por unha clara compoñente industrial, tal e como se pode apreciar na imaxe actual.
c) Explique osfactores de localización do espazo industrial reflectido nasimaxes (1,5 puntos).
Os factores de localización industrial que inflúen na localización da refinería deTarragona inclúen:
- As comunicacións: a litoralización da industria é un fenómeno contemporáneo, e mais no caso de industrias que son abastecidas por petroleiros que traen de áreas produtivas exteriores a meirande parte do petróleo que se utiliza como materia prima para a produción de derivados.
- A abundancia de man de obra, dado que a concentración de poboación no litoral é produto dunha evolución demográfica desde o século XVIII, e ten como consecuencia unha importancia notable dos efectivos no litoral mediterráneo.
- A acción do Estado e doutras administracións, xa que foi a época do “desarrollismo” a de maior implantación de polígonos industriais en diversas áreas do territorio peninsular, co obxectivo de espallar a difusión industrial.
- O mercado, xa que é o “Y” español (val do Ebro e litoral mediterráneo) o que concentra a maior cantidade de actividades industriais nos tempos recentes. Trátase dunha concentración demográfica e económica de importancia significativa.
- A presenza de capital nunha rexión desenvolvida a nivel económico como Cataluña. O capital facilita a creación de instalaciónsindustriais diversificadas.
d) Comente a transformación producida neste espazo (1,5 puntos).
O complexo da refinería de Tarragona evolucionou significativamente nos últimos 50 anos:
- Incrementouse de xeito notable o tamaño das instalacións industriais, consecuencia da economía de escala que integra empresas complementarias e implica crecemento da potencia instalada. Este feito foi particularmente relevante no caso de Cataluña, que coñeceu un importante despegue industrial.
- Desapareceu a meirande parte do espazo agrario preexistente, o que é consecuencia dun cambio xeneralizado dos usos do solo.
- Incrementouse o consumo enerxético e contaminación lumínica, como consecuencia da ampliación das instalacións industriais.
- O consumo enerxético español, moi dependente das importacións de petróleo do exterior, modifica amplamente as paisaxes de moitas cidades litorais por mor da instalación de espazos de refino que precisan de amplos espazos. A meirande parte do petróleo procede de importacións marítimas procedentes de México, Nixeria e países de Oriente Medio, e por iso a localización privilexia como centros de instalación preferentes de refinarías espazos litorais tanto do mediterráneos como atlánticos.
- Incremento da contaminación atmosférica, das augas costeiras próximas e lumínica, co conseguinte prexuízo para os residentes nun amplo raio dende a refinaría e para a conservación de determinados ecosistemas naturais.
GTX SEL18
Orientacións para o desenvolvemento: tipo de mapa e de información, relación co reparto da actividade industrial en España, a evolución recente da industria, o peso da poboación activa no sector, a variedade rexional do fenómeno, etc.