Han pasado 5 años de la publicación de la encíclica papal "Laudato si" (Alabado seas), sobre la necesaria atención que hemos de dar todos los ciudadanos del mundo a nuestra casa la TIERRA.
Si ha bastado un invisible virus para confinarnos y amedrentarnos, qué no podrían hacer la furia salvaje del viento, las nubes de la contaminación, de las tormentas o la brava mar. Pero ofuscados como seguimos con las inmediateces, podemos perder el horizonte de lo que se supone lejano. Si en estos meses estamos descubriendo la prioridad de la ciencia y su importancia suma, ¿cómo la vamos a ignorar en sus anuncios reiterados desde hace años sobre el fenómeno del cambio climático?
El progreso hacia una vida sostenible en la Tierra para todos y cada uno de nosotros requiere estilos de vida sobrios junto con un cambio de comportamiento y de sistemas a gran escala. Los que hasta ahora hemos creado y con los que hemos vivido están fallando al planeta.
Cada uno de nosotros es un manantial de creatividad e imaginación que simplemente necesita ser liberado para responder, junto con los demás.
Con pausa, contemplamos este vídeo; lentamente van apareciendo unas frases en italiano, en inglés y español, unas palabras evocadoras y unas imágenes sugerentes para los cuestionamientos, los agradecimientos y el deseo de compromiso.