Vivíamos en un mundo de prisas y carreras donde parecía que nunca teníamos tiempo para nada. Y de repente un virus hizo que el mundo entero se parase.
A diario vivimos situaciones repetitivas que nos llevan a crear estados emocionales de estrés y ansiedad que perjudican nuestro bienestar físico y psicológico y, además de afectar a los adultos, afecta a los niños, quienes también sufren de alteraciones emocionales que pueden ver perjudicados tanto su desarrollo personal y social como el rendimiento académico.
Conocemos los beneficios de la atención plena o mindfulness y, en el cole, lo practicamos a diario. Por eso, queremos que desde casa los niños/as lo sigan viendo como un juego, un momento mágico que les hace estar tranquilos, atentos y felices.
Hoy os queremos contar tres técnicas muy sencillas de atención plena que podéis llevar a cabo en familia.
Estamos viviendo situaciones de estrés y esto hace que los niños se hayan podido sentir tristes, nerviosos o preocupados. Eline Snel nos propone una relajación del botón de la pausa. En ella, anima a tomar una postura cómoda y darle al botón de la pausa. A partir de ese momento, todo va más lento y nuestras preocupaciones se alejan.
Os dejamos aquí el vídeo de Eline Snel.
2. Aprovechando el tiempo que pasamos en casa, podemos hacer un mandala individualmente o en familia. Os dejamos diferentes ideas con rollos de papel higiénico, con legumbres y con papel de cocina. Para hacer este mandala os animamos a que pongáis música de fondo y una luz tenue que lo ambiente.
3. Otra idea que os sugerimos es crear en vuestros hogares el rincón de la calma. Ese lugar acogedor al que pueda ir el niño cada vez que se sienta alterado. Este lugar puede tener cojines para que sea más cómodo. Es importante que, siempre que entre, tome conciencia de su respiración. Será su lugar mágico en el que no le molestaremos y, una vez que esté más tranquilo, podrá salir y seguir jugando o estudiando.