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LA IMPORTANCIA
DEL 
CONTRATIEMPO

En la página Tener swing ya hemos definido el contratiempo y hemos hablado de la importancia que tiene a la hora de entender la música swing. Incluso has podido ver unos cuantos ejemplos para aprender a detectarlo. En todas las piezas de swing podemos remarcar el contratiempo. Puede costar más o menos distinguirlo, pero todo es cuestión de práctica. La verdad es que saber detectar el contratiempo de manera natural nos ayudará mucho a entender el swing de las piezas que escuchamos y, por tanto, nos permitirá bailarlo con más fluidez.

Fíjate por ejemplo en estas dos versiones de Hot Toddy. En una queda perfectamente marcado el contratiempo y en la otra no:



Puedes escuchar todas las piezas que te proponemos en este apartado en la lista "contratemps" de Spotify, conectándote con el usuario "jaume.rosset", o yendo a este link.

Seguramente te has dado cuenta en seguida de que, a pesar de ser la misma melodía, una tiene más swing que la otra. El hecho de remarcar el contratiempo no es el único elemento que permite demostrarlo, pero en este caso concreto es el más decisivo. Piensa también que cuando demos palmadas -en una jam, por ejemplo- debemos hacerlo siempre a contratiempo. Si lo hacemos, ayudaremos a dar swing a la pieza, como si nosotros mismos hiciéramos el acompañamiento. Si damos palmas en el tiempo fuerte y no a contratiempo (o lo hacemos de manera imprecisa), el efecto será justo el contrario. Fíjate en este vídeo: una jam en la que el público que rodea los bailarines va marcando el contratiempo con las palmadas de forma clara:



Ahora mira este donde, erróneamente, las palmadas van a tiempo y no a contratiempo:


¿Hay alguna diferencia? En este segundo caso las palmadas, precisamente porque no van a contratiempo, no ayudan a dar ritmo y terminan perdiéndose. Es como si los mismos acompañantes se dieran cuenta inconscientemente que no están haciendo ningún favor a los bailarines.

Fíjate ahora en este otro caso:



La música empieza con una introducción sin un ritmo aún definido (lo que técnicamente se llama ad libitum) y tanto los bailarines como los acompañantes que les rodean esperan a que la pieza termine de arrancar (si quieres puedes ir directamente al minuto minut 0.58). Cuando lo hace, la gente duda a la hora de dar palmas y, unos 10 segundos más tarde, se terminan decantando para marcar, erróneamente, el tiempo y no el contratiempo. Hacia el minuto 01:30 alguien del público empieza a hacer cambiar la tendencia y, después de unos segundos de vacilación, todo el mundo acaba marcando correctamente el contratiempo hasta el final de la jam.

También tenemos algún caso curioso en el que el único «instrumento» son las palmadas a contratiempos que hacen los acompañantes. Sin música. Aquí sí que, necesariamente, todo el swing queda reducido al efecto de las palmadas:



Está claro que lo que no debería suceder es no participáramos en una jam porque nos da miedo no dar palmas en el momento adecuado. Si nos es difícil distinguir entre las pulsaciones fuertes (el tiempo) y las débiles (el contratiempo), lo mejor que podemos hacer son unos ejercicios prácticos.

Pero antes de pasar a la acción déjanos que reflexionemos un poco más sobre la cuestión, con la ayuda de canciones concretas. Te ayudará a hacerte una idea de la importancia del tema. Hay piezas que, por razones estrictamente musicales o por el efecto que quieren crear en quien las escucha (o las baila), dan más o menos importancia al contratiempo en momentos determinados de la ejecución. Escucha, por ejemplo, el inicio de Lavender Coffin de Lionel Hampton y fíjate en estas tres fases de la canción:

a) Al principio observamos una introducción instrumental en la que el contratiempo queda bien marcado. Si lo estamos escuchando, ya nos entran ganas de dar palmas y, si estamos en la pista, con toda seguridad ya habremos pillado el ritmo para empezar de un momento a otro.

b) A los treinta segundos aproximadamente, entra la voz y el contratiempo ya no queda tan marcado. Una gran parte del swing que iba adquiriendo la pieza queda medio diluido. Es como si nos frenaran las ganas de empezar a bailar. Per suerte, no es nada más que un efecto más de la introducción.

c) Cuando llevamos 47 segundos de espera y empezamos a desesperar, arranca definitivamente la pieza: con voz, con instrumentos y, obviamente, con el retorno del contratiempo perfectamente marcado. Ya podemos respirar y soltarnos. 


Unos cuantos ejercicios prácticos


Como hemos comentado ya con otros aspectos de la interpretación musical, el objetivo es que no tengamos que pensar dónde está el contratiempo de la música swing. Lo tenemos que saber encontrar de manera intuitiva y casi inconsciente. El mismo ritmo y energía de la música nos debe hacer dar palmas a contratiempo, de la misma manera que, sin darse cuenta de ello, movemos los pies siguiendo la pulsación.

Aquí tienes, como ejemplo, tres piezas en las que queda perfectamente claro dónde está el contratiempo. Escuchalas e intenta detectarlo. Te será fácil porque los mismos músicos van dando palmadas al contratiempo.


Por cierto, te recomendamos que tú también des palmas mientras las escuchas, al igual que hacen los músicos. En la tercera canción verás que hay unos breaks de longitud considerable. Intenta mantener el contratiempo durante cada uno de estos breaks y no pierdas el ritmo. Las palmadas de la grabación te ayudarán.

Cuando lo hayas practicado lo suficiente, escucha esta versión de Gordon Webster de la misma canción (C Jam Blues). Primero escuchala sin mirar las ayudas visuales que hemos añadido. La cosa ya no es tan sencilla, ¿verdad? Aparte de que el tempo es más rápido, ahora no hay palmadas para remarcar el contratiempo. Intenta añadirlas tu. Si te parece que te es difíci, mira las imágenes para seguir las ayudas visuales.

Una buena manera de practicarlo es dar palmadas mientras suena la música, sin mirar el vídeo. Cuando estés seguro de que marcas el contratiempo míralo y comprueba que lo estás haciendo bien. Entonces deja de dar palmas, escucha la música y da palmas al contratiempo sin mirar el vídeo. Vuelve a comprobarlo.



También es cierto que en este apartado hemos estado trabajando con piezas que marcan bastante claramente el contratiempo. Por suerte o por desgracia hay muchas más -muchísimas- en las que la música resalta los tiempos fuertes y no hay ninguna marca para identificar los débiles, los que van a contratiempo. Evidentemente, en estos casos también deberíamos ser capaces de encontrarlos y, si es necesario, poder dar palmas. Inténtalo por ejemplo en estos casos:


Si te ha resultado difícil, quizás este vídeo te pueda ayudar:



Existen también otros ejemplos en los que la música marca prácticamente con la misma intensidad el tiempo y el contratiempo. Como en estos casos:


Intenta dar palmas en el contratiempo, como si estuvieras en una jam.

Puedes comprobar que estás siguiendo el contratiempo ayudándote con este vídeo:



Debes saber que los músicos de swing utilizan diversos recursos para marcar el contratiempo, cuando les conviene hacerlo. La base rítmica de la banda (piano, contrabajo, guitarra, batería ...) es la que se encarga básicamente de estas cuestiones, tanto a la hora de marcar el tiempo como, si hace falta, el contratiempo. Te vamos a dar unos ejemplos, que te servirán también para practicar.

Debes saber que, de todos los instrumentos de la base rítmica, la batería es la que se ocupa más habitualmente de marcar el contratiempo. Fíjate, por ejemplo, en estas piezas:


Si lo deseas, puedes practicarlo con este video de la pieza Walk 'Me donde hemos señalado, de vez en cuando, el contratiempo marcado por la batería. Si lo escuchas con suficiente detalle (quizás te hará falta utilizar los auriculares) percibirás como, en un momento determinado, es el contrabajo que nos marca el contratiempo.



También es muy frecuente que de este trabajo se ocupe la guitarra (o el banjo, en su caso). Aquí tienes unos cuantos ejemplos:



Este vídeo de Blue Skies también te puede ser de ayuda:



Otra veces es la mano izquierda del piano la que se ocupa de ello, como sucede en esta pieza:


El caso del contrabajo es un poco más complicado. Generalmente este instrumento es el encargado de marcar la pulsación y eso hace que no diferencie excesivamente entre el tiempo y el contratiempo. Aún así, en algunas piezas o en algunos momentos concretos de ellas (como hemos podido ver en el vídeo de Walk 'Me) sí nos lo marca.




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