¿Serías capaz de bailar una pieza de 7 minutos sin que se te terminasen los pasos? ¿Tienes suficientes recursos para no acabar aburrido de repetir una y otra vez los mismos movimientos?

Muchos alumnos o compañeros de baile manifiestan este tipo de inquietud. Es más, nosotros mismos hemos pasado crisis cíclicas en las que hemos tenido la sensación de estar estancados, de estar haciendo siempre lo mismo.

Pero esta inquietud desapareció (casi completamente) el día en que la musicalidad se convirtió en una parte importante de nuestro baile. El día en que la responsabilidad de elegir qué paso o movimiento haces dejó de ser un acto consciente, una decisión que tienes que hacer cada ocho, y pasó a ser una reacción a lo que te está proponiendo o sugiriendo la música.

Mira este vídeo en que hemos señalado los elementos principales que la música destaca y que te pueden servir de inspiración en tu baile. Si eres capaz de percibirlos y de expresarlos en tus movimientos significa que, en tu caso, ya es la música la que guía tus movimientos y, a poco que tengas una buena pareja que te ayude en ello, esta canción puede terminar siendo la mejor de la noche. Si no es así, si te cuesta percibir o entender estos elementos, si, por ejemplo, tienes dificultades para percibir la estructura de la canción o la sensación de 2 y 4 pulsaciones, no sabes que es un riff o un chorus o no sabes cómo expresar la pregunta y respuesta en el baile, aunque sea con la mejor pareja posible, esta pieza se puede convertir en un largo tormento.

Nuestra impresión es que la comprensión de la música y su traducción en movimientos y pasos es un campo que muchos bailadores no la han trabajado con suficiente profundidad y, por lo tanto, carecen de recursos para poder mejorar estos aspectos. Es más, algunos bailadores tienen por resolver aspectos tanto básicos como la percepción y seguimiento de la pulsación o del 1. Por ello, en esta web hemos intentado ordenar y sistematizar la información referente a estos aspectos, ilustrarlos tan bien como nos ha sido posible para así facilitar su comprensión y aportar propuestas concretas para poderlos mejorar, si lo necesitas .

Así, si lo deseas, empezamos por unas reflexions generals sobre cómo hemos desarrollado el material y cómo pensamos que se puede conseguir ser más musical.